Contra Toda Regla narra el reencuentro entre Ander y Eliana, una atracción prohibida que desafía amistad, lealtad y principios, demostrando que algunos amores nacen precisamente donde nunca deberían hacerlo.
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Capitulo 6
La cena había terminado hacía unos minutos.
El personal de servicio retiró los últimos platos mientras las dos familias se trasladaban a la amplia sala principal de la residencia Belmonte.
El ambiente era cálido y acogedor.
Algunos sostenían una taza de café, otros una copa de vino, mientras la conversación continuaba con la misma naturalidad de siempre.
Eliana contempló la escena con una sonrisa.
Había pasado mucho tiempo desde la última vez que ambas familias compartían una noche como aquella, ella estando presente.
Marcela fue la primera en romper el silencio.
—No puedo creer que la pequeña Eliana ya haya terminado la universidad y una maestría.
—Ni yo —respondió Eliana riendo.
—Siempre supe que llegarías muy lejos.
Marcela se acercó y tomó sus manos.
—Estoy muy orgullosa de ti, cariño.
Eliana sonrió conmovida.
—Gracias, Marcela.
Tobías se puso de pie con su copa en la mano.
—Permítanme decir algo.
Todos dirigieron la mirada hacia él.
—He visto crecer a Mario y a Eliana prácticamente como si fueran parte de mi propia familia. Verlos convertirse en profesionales me llena de orgullo.
Hizo una breve pausa antes de mirar directamente a la joven.
—Disfruta esta nueva etapa, aprende todo lo que puedas y nunca dejes de confiar en tus capacidades.
—Lo haré, Tobías.
Él levantó la copa.
—Estoy seguro de que dejarás el apellido Carrasco muy en alto.
Todos sonrieron.
Fabiana fue la siguiente en acercarse.
La abrazó con fuerza.
—Prométeme que, aunque trabajes muchísimo, siempre sacarás tiempo para hablar con nosotras.
Fernanda asintió enseguida.
—Nada de excusas.
—Las dos pensamos recuperar estos seis años perdidos.
Eliana rió.
—Lo prometo, nos encontraremos siempre que podamos.
—Más te vale.
Las tres se abrazaron entre risas.
Constanza observó a su hija con los ojos ligeramente brillantes.
—Siempre supimos que este momento llegaría.
Eliana caminó hasta ella.
—Todo lo que soy se lo debo a ustedes.
—No.
Constanza negó con dulzura.
—Nosotros te dimos herramientas. Todo lo demás lo lograste tú.
Xavier sonrió orgulloso.
—Nunca olvides quién eres.
—Jamás, papá.
Él abrió los brazos y Eliana lo abrazó con fuerza.
—Estaamos muy orgulloso de ti.
—Gracias.
Constanza se unió al abrazo unos segundos después.
Marcela observó la escena con una sonrisa.
—Es imposible no emocionarse.
Tobías pasó un brazo alrededor de los hombros de su esposa.
—Nuestra pequeña ya es toda una mujer.
Fabiana sonrió.
—Y una ejecutiva.
—Muy pronto.
Fernanda añadió divertida:
—Aunque primero tendrá que sobrevivir a su primer día en B&C Consulting.
Todos rieron.
Eliana respiró profundamente mientras contemplaba a las personas que más quería.
Se sentía afortunada.
Sabía que comenzaba una nueva etapa llena de desafíos, pero también tenía la certeza de que, sin importar la distancia, siempre contaría con el apoyo incondicional de su familia.
Aquella noche quedó grabada en su memoria como una despedida llena de cariño, abrazos y buenos deseos.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
La noche aún era joven cuando Ander salió del ascensor del exclusivo edificio donde vivía, decidió caminar unas calles hasta un elegante bar que visitaba en algunas ocasiones.
Apenas cruzó la puerta, el barman sonrió al reconocerlo.
—Señor lo de siempre.
—Gracias.
Se acomodó en la barra mientras observaba el ambiente.
No pasaron ni cinco minutos cuando una mujer pelirroja ocupó el asiento contiguo.
—¿También vienes a escapar del trabajo? —preguntó con una sonrisa.
Ander giró ligeramente el rostro.
—Más bien a olvidarlo por un rato.
—Entonces elegiste el lugar correcto.
Ella levantó su copa.
Chocaron los vasos con suavidad.
La conversación comenzó sin esfuerzo.
Hablaron de viajes, restaurantes, música y negocios. Ander tenía una facilidad natural para mantener el interés de quien tenía enfrente. Era atento, seguro de sí mismo y sabía exactamente cuándo hacer un cumplido y cuándo guardar silencio.
Valeria sonrió divertida.
—¿Siempre eres así de encantador?
Él arqueó una ceja.
—¿Así cómo?
—Como si supieras exactamente qué decir.
Ander soltó una breve risa.
—La experiencia ayuda.
—Entonces debo asumir que has tenido mucha experiencia.
—Digamos que he conocido a muchas personas.
—Qué forma tan elegante de evitar responder.
—Es una de mis especialidades.
Ella negó con la cabeza, divertida.
—Ahora entiendo por qué todas las mujeres del lugar te miran.
Ander siguió la dirección de su mirada y descubrió a un par de mujeres observándolo desde una mesa cercana.
Simplemente sonrió.
Era una situación habitual.
Desde hacía años evitaba cualquier relación seria. No porque no creyera en el amor, sino porque nunca había sentido la necesidad de cambiar la vida que llevaba.
Disfrutaba de su libertad.
De su trabajo.
Y de conocer personas sin promesas de por medio.
Después de un rato, la pelirroja terminó su copa.
—Ha sido una buena conversación —dijo Valeria, terminando el último sorbo de su copa.
Ander dejó el vaso sobre la barra y le sostuvo la mirada.
—Coincido.
—¿Te apetece seguir la noche en otro lugar? —preguntó ella con una sonrisa insinuante.
Ander respondió con la misma serenidad de siempre.
—Solo si los dos esperamos exactamente lo mismo.
Ella asintió.
—Sin promesas.
—Sin compromisos.
Él dejó unos billetes sobre la barra y ambos abandonaron el bar.
......................
Un hotel elegante, a pocas calles de allí, puso el punto final a la noche.
Fue un encuentro entre dos adultos que buscaban únicamente disfrutar del momento, sin expectativas sobre el día siguiente.
Más tarde, Ander se vistió en silencio.
—Supongo que aquí termina la historia.
Ander esbozó una media sonrisa.
—Creo que los dos sabíamos cómo terminaría desde el principio.
Ella asintió sin molestia.
—Fue un placer conocerte.
—Igualmente.
Con una despedida cordial, Ander salió de la habitación.
Aquella clase de noches formaban parte de su rutina.
Sin explicaciones.
Sin ataduras.
Sin espacio para sentimientos.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Al día siguiente...
El sol apenas comenzaba a elevarse cuando el automóvil negro de Xavier abandonó la residencia familiar en dirección al hangar privado de la familia.
Xavier conducía con una serenidad que solo su hija conocía.
Cuando el vehículo se detuvo frente al hangar, varios miembros de la tripulación ya esperaban junto al jet privado de la familia.
Uno de ellos se acercó respetuosamente.
—Buenos días, señor Carrasco. El avión está listo para despegar cuando la señorita lo indique.
—Gracias —respondió Xavier.
El empleado se retiró para darles privacidad.
Padre e hija permanecieron unos segundos contemplando el avión.
—Parece que ya no hay vuelta atrás —comentó Eliana con una sonrisa.
Xavier soltó una leve risa.
—Podría decirle al piloto que cancele el vuelo.
—No lo harías.
—No...
La miró de reojo.
—Pero ganas no me faltan.
Eliana sonrió con ternura.
—Lo sabía.
Su padre guardó silencio unos instantes antes de hablar.
—Voy a extrañarte mucho.
Aquellas palabras, pronunciadas con tanta sinceridad, hicieron que a Eliana se le formara un nudo en la garganta.
—Yo también voy a extrañarte.
Xavier tomó ambas manos de su hija.
—Escúchame bien.
Ella asintió.
—No importa cuántos éxitos tengas ni hasta dónde llegues... siempre contarás conmigo.
—Lo sé.
—Y si algún día las cosas no salen como esperas...
—Volveré.
—No.
Xavier negó suavemente.
—Lucharás primero.
Eliana sonrió.
Esa era exactamente la clase de consejo que esperaba de él.
—Solo vuelve cuando tú decidas hacerlo, no porque te hayas rendido.
Los ojos de Eliana comenzaron a humedecerse.
—Lo prometo.
Xavier respiró hondo.
—También prométeme otra cosa.
—¿Cuál?
—No cargues con todo tú sola. Si necesitas ayuda, pídela. Si te equivocas, aprende. Y si algún día dudas de ti misma...
Ahora Eliana te toca la prueba de fuego tu idea con el cliente será interesante veamos 🤔🤔🤔❓❓❓
Eliana ya estás a punto de encontrarte con un hombre que ama su libertad y no le gusta las ataduras veremos cuando te vea que impresión se lleva.
Se dará cuenta o la verá con otros ojos ahora que es toda una mujer 🤔🤔🤔❓❓❓❓