NovelToon NovelToon
Mi Vida Después De Ti

Mi Vida Después De Ti

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Reencuentro
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Maria Rosalva

Valentina creyó haberlo dado todo. Años de amor, de entrega, de familia y de sostener una vida que sin darse cuenta ya estaba quebrada.
Hasta que una noche, sin aviso, todo termino. Lo que siguió no fue una separación... fue un descenso al vacío. Entre el dolor, soledad y la reconstrucción de si misma, aparece Santiago... Un encuentro inesperado que despierta en ella emociones que creia muertas. Pero no todo lo que se enciende... sana, no todo lo que llega... permanece.
Esta es la historia de una mujer que tuvo que perdió a si misma, para finalmente reencontrarse.
"A veces, para volver a vivir... hay que aprender a soltarse"

NovelToon tiene autorización de Maria Rosalva para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 5

Lucas

Llegué a la oficina más temprano de lo habitual.

No porque tuviera más trabajo.

Sino porque necesitaba estar lejos de casa.

Me senté frente al ventanal, apoyé los codos sobre el escritorio y dejé que la mirada se perdiera entre los edificios. El movimiento de la ciudad seguía igual, constante, indiferente, como si nada cambiara.

Pero adentro mío… todo estaba en tensión.

Fueron días intensos.

Días donde sostener dos realidades empezó a pesar más de lo que estaba dispuesto a reconocer.

Cerré los ojos un momento.

“Tenés que ordenar esto.”

Pero no sabía cómo.

No sabía por dónde empezar.

El sonido de la puerta abriéndose me sacó de ese estado.

No hizo falta que mirara para saber quién era.

Había algo en su presencia que siempre se imponía.

Cuando levanté la vista, ahí estaba.

Lucía.

Elegante. Segura. Firme.

Como siempre.

—Hola, cariño —dijo, avanzando hacia mí—. ¿Qué pasó que no me buscaste?

Su tono no era agresivo, pero sí directo.

—Estuve esperando todo el día —continuó—. No me llamaste y yo me vine a buscarte.

Se detuvo frente a mi escritorio, cruzando los brazos suavemente.

—¿Qué pasó con tu ex? ¿Por qué tardaste tanto en llamarme?

Cerré los ojos.

Una vez.

Otra.

Las preguntas me golpearon más de lo que esperaba.

“Demasiado.”

Abrí los ojos y la miré.

—Lucía, cariño… lo siento. Se agravaron un poco las cosas, por eso estuve ausente.

Hice una pausa.

—No esperaba que vinieras.

Ella inclinó apenas la cabeza.

—Te dije que me esperes. Que solucionaba todo y te iba a ver.

Su mirada se endureció levemente.

—Sí, pero Lucas… pasaron dos semanas.

Silencio.

—Dos semanas —repitió—. No me mandaste un mensaje.

La sentí más cerca, aunque no se movió.

—Quiero saber qué te pasó… —agregó—. ¿O te arrepentiste?

Sonreí.

Pero no fue una sonrisa real.

Fue una mueca.

“Si supieras…”

Me levanté.

Caminé hacia ella.

Y sin decir nada más… la abracé.

La acerqué a mí y la besé.

Un beso que no fue solo deseo.

Fue una forma de apagar todo.

Las preguntas.

La tensión.

La incomodidad.

Con ella… siempre había sido fácil hacer eso.

Y en ese momento… lo necesitaba.Esa tarde no volví al escritorio.

No volví a pensar.

No volví a nada.

Me fui con ella a su apartamento.

Como tantas otras veces.

Pero esta vez… no era igual.

El lugar era el mismo.

El perfume.

La luz tenue.

El silencio cómodo.

Todo estaba en su lugar.

Pero yo no.

“Esto ya no es tan liviano.”

Intenté no pensar demasiado.

Dejarme llevar.

Hacer lo que venía haciendo desde hacía meses.

Pero algo… algo se filtraba.

Una incomodidad que antes no estaba.

El tiempo pasó sin que lo notara.

Cuando miré el reloj… eran casi las siete de la tarde.

Seguía ahí.

Y por un momento… no quise irme.

No quería volver.

No quería enfrentar lo que sabía que me esperaba.

Pero sabía que no podía quedarme.

No todavía.

No así.

Me levanté.

Empecé a vestirme en silencio.

Sentía su mirada sobre mí.

—¿Ya te vas?

Su voz fue suave.

—Pensé que te ibas a quedar a cenar.

Seguí abotonando la camisa.

Sin mirarla.

—No, Lucía… tengo que irme.

Hice una pausa.

—Tengo que ir a ver a mi madre… ver cómo sigue Valentina.

La excusa salió automática.

—Tengo muchas cosas por hacer. Todavía no termina mi día.

Suspiré.

—Mi cabeza no me da para tanto.

Seguí vistiéndome.

Rápido.

Como si eso pudiera evitar lo inevitable.

Entonces la sentí.

Sus manos rodearon mi cintura.

Su cuerpo pegado al mío.

—Lucas…

Su voz.

Su forma de decir mi nombre.

Siempre lograba algo en mí.

—Conmigo no tenés que correr —susurró—. Conmigo no hay apuro… no hay obligación.

Cerré los ojos.

Por un segundo.

“Eso es lo que más pesa.”

Porque tenía razón.

Con ella todo era simple.

Pero esa simplicidad… empezaba a volverse una trampa.

Me giré lentamente.

La miré.

Y por un momento… dudé.

Dudé de todo.

De lo que estaba haciendo.

De lo que estaba sosteniendo.

De lo que estaba perdiendo.

Pero no dije nada.

No podía.

No sabía cómo.

—Tengo que irme —repetí, esta vez más bajo.

Se quedó en silencio.

No insistió.

Pero su mirada cambió.

No era enojo.

Era algo más peligroso.

Era comprensión.

Como si empezara a ver algo que yo todavía intentaba ocultar...Salí del apartamento con una sensación extraña, el aire me pegó distinto.

Más frío.

Más real.

Caminé hasta el auto sin pensar demasiado.

Me senté.

Apoyé las manos en el volante.

Y me quedé ahí.

En silencio.

“Esto se está desarmando.”

Por primera vez lo sentí claro.

No era solo una sospecha.

No era solo incomodidad.

Era una certeza.

No podía sostener todo.

No así.

No por mucho tiempo más.

Encendí el auto.

Manejé.

Sin rumbo claro al principio.

Hasta que, casi sin darme cuenta, ya estaba volviendo a casa.

A esa casa donde todo parecía estar bien.

Donde todo era perfecto.

Donde Valentina sonreía.

Donde los chicos reían.

Donde yo… fingía.

“¿Hasta cuándo?”

Esa pregunta no me soltaba.

Y lo peor…

era que no tenía respuesta.

Cuando llegué, la casa estaba en silencio.

Demasiado silencio.

Entré.

Cerré la puerta despacio.

Como si no quisiera hacer ruido.

Como si eso pudiera evitar algo.

Caminé unos pasos.

Y la vi.

Valentina.

De espaldas.

En la cocina.

Con una taza en la mano.

Mirando por la ventana.

Quieta.

Inmóvil.

Y en ese momento…

sentí algo que no esperaba.

No era culpa.

No del todo.

Era… distancia.

Como si estuviera viendo a alguien que ya no me pertenecía.

Como si algo entre nosotros se hubiera roto de una forma que ya no tenía vuelta.

Me quedé ahí.

Mirándola.

Sin saber qué decir.

Sin saber cómo acercarme.

Sin saber si todavía había algo que salvar.

Y por primera vez en mucho tiempo…

no tuve el control.

Porque entendí algo.

Algo que venía evitando.

Algo que ya no podía tapar.

“Esto no se sostiene más.”

Dios las bendiga 🙏

Estoy trabajando en mi emprendimiento, pero trato de dejarles capítulo cuando me desocupo♡

1
Normaangelica Medina Ortiz
muchas palabras y frases repetidas constantemente a falta de historia y las palabras de la escritora a l@s lectoras en cada capítulo salen sobrando.
Paola Elizabeth
es un boludo
Paola Elizabeth
hombres hombres
Paola Elizabeth
hdp
Emperatriz Reales
Q bueno q te enfrentaste a ese narcisista de porquería , q cree q él es el único q tiene valor como humano , cuando es una reverenda porquería
Maria Rosalva: 🤭🤭🤭 Emperatriz como estás? Bendiciones mi bella🥰
total 1 replies
Emperatriz Reales
Realmente así es, todos opinamos, pera la realidad es otra q no nos deja pensar con claridad, y esa llega el día menos pensado
Emperatriz Reales
No entiendo a esta mujer,suelta esas ataduras, ese demonio no te quiere, déjalo d una v z , para q alargar el dolor , ya esta clara q eso no va a ningún lado
Emperatriz Reales: Exacto, pero es así tal cual , cuando estamos donde ya no tenemos cabida
total 2 replies
Emperatriz Reales
La excusa perfecta, me molestó y no vuelvo
Maria Rosalva: tranqui el proceso puede cambiar , solo dale tiempo al tiempo, te prometo vivir una montaña rusa de emociones
total 1 replies
Emperatriz Reales
Hay q repetirnos, la infidelidad no se perdona
Emperatriz Reales
El no cambio , mejoró las estrategias
Emperatriz Reales
No se , no le creo a ese falso
Emperatriz Reales
Q cagada de hombre , Lucas te deseo lo peor q le puede pasar a una basura humana como tú , es despreciablemente, ósea , ella está enferma q tipo tan valuado
Maria Rosalva: 🤣🤣🤣tranquila mi bella jiji falta más
total 1 replies
Karina Vazquez Gonzalez
leyendo tu historia y ya estoy fascinada
siento que eso es lo peor que una mujer le puede pasar pensar que es hasta que lleguemos a viejitos los dos..y resulta que nada es para siempre sin saber que duele excelente inicio
Maria Rosalva: Cada capítulo es más intenso, mi alma le estoy dejando en cada línea, espero que disfrutes mucho
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play