NovelToon NovelToon
¿A Dónde Vamos?

¿A Dónde Vamos?

Status: En proceso
Genre:Dominación / Equilibrio De Poder / Doctor / Apoyo mutuo / Romance
Popularitas:2.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Grace, estancada en el desempleo y la monotonía, decide arriesgarlo todo por una conexión virtual de años. Junto a su mejor amiga, cruza la frontera para conocer a Noah, un dedicado estudiante de medicina que vive consumido por la exigencia de sus guardias hospitalarias. Aunque Noah queda cautivado al ver que ella es más hermosa en persona de lo que imaginó, no está dispuesto a comprometerse: su carrera es su única prioridad. Sin embargo, la química física y emocional pronto desbarata sus planes. ¿Podrán construir un futuro real o simplemente el trabajo consumirá a un lado?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 7 (+18)

Grace

Los latidos de mi corazón eran tan fuertes que podía contarlos uno a uno. Necesitaba calmar mi cabeza... y todo mi cuerpo.

—¿Estás bien? —preguntó Noah.

Asentí, intentando no cruzar su mirada. No podía. Él... él había tocado mi trasero, y aunque quizá había sido un accidente, en mi mente no dejaba de repetirse la sensación.

—¿No puedo meter los pies al agua? —pregunté, como si fuera algo casual—. ¿O me puede aparecer un animal o algo?

No le dije que mi verdadero miedo eran las serpientes. No quería que lo supiera.

—Siempre hay animales —respondió, moviéndose hacia la orilla para observar—, sin embargo... este normalmente no tiene ninguno grande que pueda hacerte daño.

Asentí. Me quité los zapatos y las medias, y sin pensarlo, metí los pies. El agua estaba fría, pero deliciosa. Un alivio inmediato contra el calor sofocante.

Di unos pasos, caminando lentamente y mirando el fondo cristalino.

—¡Grace! —escuché que gritaba.

No tuve tiempo de reaccionar. Resbalé en un charco y caí de golpe sobre mi trasero. El dolor fue instantáneo, un golpe seco que me arrancó un quejido.

—¿Qué pasó? —pregunté entre un gemido y una risa nerviosa, más confundida que otra cosa.

—Nada... todo está bien —respondió, pero no me miraba. Observaba hacia la vegetación detrás de mí.

Se incorporó rápido y me tendió la mano. Yo también me puse de pie, empapada de pies a cabeza. Sentía la humedad colándose por la ropa interior. Odiaba esa sensación pegajosa y helada.

—Espérame —dije mientras exprimía mi cabello y sacudía la ropa, aunque no servía de mucho—. Me siento horrible. ¿Iremos ya a la finca?

Entonces noté la sonrisa burlona en su rostro. Puse los ojos en blanco. Dios, cómo podía caerme tan mal y a la vez...

Por suerte mi celular estaba a salvo, guardado en el bolsito que habíamos dejado sobre el caballo.

—Sí, iremos —dijo, aún sonriendo—. Debes cambiarte para no resfriarte.

—Horrible... ¿Cómo me vas a tirar así? —protesté, exagerando un poco.

—Lo siento, creí que la serpiente se iba a meter al agua.

Me puse pálida al instante.

—¿Serpiente? —di un salto hacia él, sin pensarlo. Me subí sobre sus botas descalza, apretando mis pies contra las suyas mientras miraba por encima de su hombro.

—Carajo... —susurré, sintiendo un escalofrío recorrerme entero.

Fue entonces cuando me sujetó por la cintura. Nos quedamos mirándonos, nuestros rostros peligrosamente cerca. Podía sentir su respiración rozando la mía.

Y, sin ninguna interrupción, nuestros labios se encontraron.

El primer contacto fue suave, dulce, como si los dos temiéramos romper algo frágil. Pero luego, su mano se deslizó a la parte trasera de mi cabeza, sujetándome con un desespero que me obligó a acortar la distancia.

Pude sentir cómo su mano se deslizaba hasta mis nalgas; el roce húmedo lo hizo todo más intenso, casi insoportable. Pero no lo detuvo... Noah no quería detenerse, ni siquiera cuando la necesidad de respirar nos obligó a separarnos apenas un segundo. Nuestras respiraciones eran agitadas, desesperadas, y aun así, no dejábamos de mirarnos fijamente, como si nos leyéramos el alma en silencio.

—¿Eso fue una excusa... o de verdad? —pregunté, todavía con el pulso enloquecido.

—Es verdad... pero doy gracias a Dios que fue la excusa perfecta para devorarme tu boca —dijo con esa sinceridad tan cruda y directa que jamás imaginé en este hombre, al que siempre creí tímido.

—¿Por qué no lo hiciste antes? —susurré.

—No sé... no sé —me respondió, y volvió a robarme otro beso, esta vez más profundo, mientras se quitaba esa camisa que siempre me pareció de viejito. No pude evitar sonreír por eso, aunque apenas me dejó tiempo para pensar.

Quedé en un top blanco, tan fino que dejaba ver demasiado. El color resaltaba contra mi piel y, por un instante, sentí un escalofrío de vergüenza.

Él se alejó un poco, no para apartarse, sino para mirarme mejor. Yo instintivamente me cubrí, incómoda y vulnerable. Sabía que me había visto en diferentes facetas, pero esta... esta era una nueva, una que me daba un poco de miedo mostrar.

—No me mires tan fijamente —murmuré, sintiendo cómo mi corazón parecía golpearme el pecho desde adentro.

—Necesito guardar este momento en mi cabeza —su voz sonaba grave, como si cada palabra pesara—. Necesito recordar que estabas así... por mí. Necesito no olvidar que estás así... para mí.

Mi estómago se revolvió, como si una oleada de calor y nervios se mezclara dentro de mí. ¿Cómo podía este hombre decirme algo así, con esa intensidad que quemaba? No podía asimilar que, hace apenas unos días, solo éramos amigos... y ahora, no tenía la menor idea de qué éramos o en qué nos estábamos convirtiendo.

No quería llenarme de preguntas, no quería llenarme de ilusiones, no quería llenar mi corazón ni mi mente de promesas falsas. Por primera vez en mucho tiempo iba a vivir el momento, iba a ser yo... yo con ese hombre que, durante años a la distancia, me había hecho sentirlo todo y, al mismo tiempo, nada.

Respiré hondo, sintiendo cómo mi pecho se agitaba. Bajé mis manos lentamente, dejándolo ver. Su mirada, al principio, se tiñó de sorpresa, como si no esperara que realmente me atreviera. Luego, una leve sonrisa se dibujó en sus labios, una sonrisa que me atravesó por completo, derrumbando cualquier muralla que había levantado para protegerme.

Sin apartar sus ojos de mí, se acercó y, con un gesto seguro pero delicado, me quitó por completo el top que antes me cubría. El aire rozó mi piel, erizándome. Ahora estaba, en la parte superior, como Dios me trajo al mundo, sintiendo que cada segundo se grababa en mi memoria.

Sus manos continuaron su recorrido, firmes pero temblorosas, como si también estuviera conteniendo algo. Luego me quitó los pantalones, y quedé solo en calzones. Su mirada se detuvo ahí, y en ese instante sentí que no había nadie más en el mundo; solo él, yo, y la tensión que nos envolvía como un hilo invisible a punto de romperse.

—Lo siento —Iba a preguntar por qué, pero no me dio tiempo de meditar absolutamente nada, se sacó su miembro y me lo mostró. Quedé sin aliento, sentí como todo se me bajo y como reaccioné casi por instinto. 

Aunque habíamos jodido con estos momentos, nunca pensé llegar, nunca pensé llegar al momento en que de verdad haríamos algo. 

—Mierda —Murmuró mientras siento mi cuerpo temblar. 

—¿Lo quieres así? —Asiento, sin mirarlo a él, estaba atenta a otra cosa, escucho su risa y se va acercando, mientras me agarra una de mis piernas y mueve un poco mi ropa interior. No se demora en entrar. 

Dios mío, esa sensación tan nueva y tan conocida me hace gemir mientras pongo mi cabeza en su hombro, escucho su suspiro. Es suave al comienzo, como si quisiera permanecer así por años y lo entendía. 

Poco a poco aumenta la velocidad de manera que me hace que esa sola pierna que me estaba sosteniendo no deje de temblar, es cuando me agarra y me hace poner mis piernas alrededor de su cintura y me pone contra un árbol, siento el roce de eso en mi espalda. 

No estaba frenando la velocidad, creo que estaba aumentando y no le importaba nada más que esto.

1
Maria Elena Martinez Lazaro
Tenía que pasar esto para que Noah reaccionara
Maria Elena Martinez Lazaro
Sabía que esto iba a pasar solo se iban a vivir así sin conocerse bien y sin Noah tener claro lo que siente por ella, ya que Grece si está segura de su amor hacia él , Pero para Noah es más importante su carrera que Grece . que lastima que esto vaya a terminar mal
Maria Elena Martinez Lazaro
Grace no debería de pensarlo mucho y quererte ahí, no viviendo con Noah ni que te mantenga , de pronto en esa cuidad te va mejor y consigas un buen trabajo y de paso miras si tú relación con Noah pueda funcionar
Maria Elena Martinez Lazaro
Hola querida autora fer que pena si te incómodo con mi comentario Pero la verdad no entendí bien este capítulo no se quiénes son estos nuevos personajes de la historia si estábamos leyendo la de Grace y Noah entonces quien es Lía y Harold?
Maria Elena Martinez Lazaro: A ya, yo si decía que estaba perdida , pero se ve super buena ya la quiero leer me podrías decir si la vas a subir por esta app porque quedé con ganas de leerla, Gracias por la aclaración y bendiciones
total 2 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta Díos te bendiga querida Fer y que sigas cultivando ese talento maravilloso que te ha regalado
Fer: Muchas gracias 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias autora Fer , bendiciones 👏👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play