Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo pero no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo, ¿podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
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Capítulo 6: ¡Comienza el entrenamiento!
Una vez concluida la pelea amistosa entre Lastor y Débor, Vángord felicita a sus alumnos por el gran combate que han realizado ambos y mientras todo esto ocurre, un hombre estaba observando todo el entrenamiento.
Hombre misterioso: Vaya vaya, esta nueva generación tiene mucho talento.
Este hombre se acerca al grupo para felicitarlos.
Hombre misterioso: ¡Hola a todos chicos, muchas felicidades, veo que están forjándose muy bien como caballeros!
Vángord: Vaya, pero si es usted, director.
Resulta que quién estaba observando todo el entrenamiento era el mismísimo directo de La Academia Kíldor, un hombre llamado Renán.
Renán es un hombre de unos 50 años, de cabello corto, ojos negros, barba canosa, cara arrugada y un espeso bigote.
Renán: Veo mucho talento aquí, Vángord, los dos combates que presencié fueron espectaculares, les veo un gran futuro, muchachos.
Lastor: Muchas gracias, director.
Vángord: Si, Renán, estos chicos tienen mucho potencial, lastimosamente hoy no tendremos más combates porque ya hemos cumplido el tiempo de clases.
Renán: No importa que todos no pudieran pelear, ya tendrán tiempo.
Renán observa entre todos los alumnos y se da cuenta de que hay uno que no es estudiante de la academia y ese es Válindor.
Renán: Jovencito, ¿tú no eres estudiante de aquí, cierto?
Válindor: No director, yo soy hermano de Débor, vine aquí para ver los combates.
Renán: Ohh entiendo, y cuéntame, ¿quieres ser caballero en un futuro?
Válindor: Si, ese es mi sueño, estoy ansioso por entrar a esta academia.
Renán: Que bien, me alegra escuchar eso, bueno, el examen para ingresar a la academia está muy cerca, aún no conozco la fecha exacta pero si te puedo decir que será dentro de poco.
Válindor: Que bien, estaré pendiente a la fecha.
Renán: Perfecto, bueno, estudiantes, van por muy buen camino, sigan así para que sean excelentes caballeros en un futuro y puedan proteger al reino, ya tengo que irme, felicidades a todos.
Vángord: Gracias por sus palabras, director.
Renán: Nos vemos luego, Vángord.
El director se retira del lugar y Vángord concluye con la clase de Combate de espada, este fue un muy buen acercamiento de Válindor al mundo de la caballería, ya conoce a La Academia Kíldor y también presenció por primera vez un combate entre caballeros que aunque no haya sido del más alto nivel, igualmente le sirvió como experiencia.
Débor y Válindor se retiran de la academia y se dirigen a casa y mientras caminan, conversan sobre la experiencia.
Válindor: Hermano, la pasé muy bien y fue una bonita experiencia.
Débor: Que bueno que te haya gustado, dentro de muy poco se realizará el examen para el ingreso a la academia así que tendremos que entrenar duro en casa.
Válindor: Si, necesito que entre papá y tú me ayuden con eso, quiero aprobar ese examen, por cierto hermano, ¿qué tan difícil es esa prueba?
Débor: Bueno Válindor, el objetivo del examen varía año tras año, seguramente harás algo diferente a lo que yo hice pero desde mi experiencia te puedo decir que es un poco complicado, deberás entrenar bastante para poder aprobarlo, en estos tiempos de guerra, los examinadores son bastante exigentes a la hora de aprobar a un estudiante.
Válindor: Comprendo, no será fácil entonces.
Débor: No, para nada, bueno, esto no te lo diré para asustarte pero en ese exámen hay una alta probabilidad de reprobar, en mi caso, yo lo aprobé a la primera pero hubo muchísimas personas de mi generación que suspendieron.
Válindor: No importa, mejor así, que sea difícil, si realmente quiero ser un gran caballero tengo que ser capaz de aprobar ese exámen, lo consideraré un reto a superar.
Débor: Así se habla, hermanito, no le tengas miedo a esa prueba.
Mientras los hermanos Hausden caminan hacia su casa, Grindor llega a su hogar disgustado con la reunión que tuvo con el rey.
Grindor: Ya llegué cariño.
Árida: Que bueno amor, ¿qué tal la reunión?
Grindor responde con efusividad: ¡Pésima, el rey está demente, tomo una decisión absurda!
Árida: Calma cariño, relájate.
Grindor: Disculpa amor, todavía estoy un poco alterado, lo siento.
Árida: No pasa nada, vamos, siéntate, te prepararé algo de comer, ¿cuéntame, qué medida tomó el rey?
Grindor: El rey nos prohibió a nosotros los caballeros con más renombre del reino poder tener guardaespaldas, es una medida completamente absurda.
Árida: ¿El rey dijo eso?, que extraño, Hánseldor siempre ha sido un rey que toma buenas decisiones en la mayoría de los casos.
Grindor: Eso mismo pensaba yo pero no sé que le pasa últimamente, creo que se volvió avaricioso, esa medida le conviene a él porque enviará a 400 caballeros del reino al reino de Ránfar y eso significa ingresos para él ya que los fondos de esa ayuda militar irán a parar a sus manos, y cómo es lógico, él no gastará ese dinero en bienes para el pueblo.
Árida: Que injusticia, por eso es que odio la forma en la que funciona este reino, según Hánseldor, Keréstos es un reino demócrata pero eso es mentira, esta es una política de dictadura, lo que él diga es la ley y nosotros los pobladores no tenemos ni voz ni voto.
Grindor: Tienes toda la razón cariño, esto es una dictadura, ojalá y no pase nada pero preveo que van a haber caballeros asesinados por culpa de esta abusada medida.
Árida: Así es, el rey está actuando de manera muy injusta.
Grindor: Y lo peor es que aún quedan 2 años para las nuevas elecciones, nunca pensé decir esto pero quisiera ser el rey de Keréstos para traer justicia a este lugar, cariño, saldré al patio a tomar aire fresco, cuando esté el almuerzo me llamas.
Árida: Entendido, cariño.
Grindor llega al patio de la casa, se pone pensativo y contempla su jardín.
Grindor voz interior: Amigo, quizás tenías razón con tu planteamiento.
Después de la injusticia que vivió Grindor en la reunión, este piensa en un antiguo amigo suyo que al parecer, tenía una filosofía de vida diferente a Grindor pero actualmente, Grindor está reflexionando y pensando que quizás su amigo tenía razón.
Justo en este momento, llegan Válindor y su hermano a casa.
Débor: ¡Mamá, ya llegamos!
Árida: Hijo, no me dijiste que ibas a ir a la escuela con Válindor.
Débor: Perdón mamá, se me olvidó, jajaja.
Árida: Está bien pero que no vuelva a ocurrir porque me preocupo.
Válindor: Lo siento mamá, no volverá a suceder.
Árida: Está bien, les prepararé el almuerzo, debes estar muriendo de hambre.
Débor: Si, tenemos hambre, hermano, iré al cuarto a cambiarme.
Válindor: Está bien Débor, te espero.
Árida: Hijo, ¿pudiste entrar a la academia con tu hermano?
Válindor: Si mamá, pude entrar y ví dos combates individuales y en uno de ellos peleó Débor, aunque no pudo ganar ya que su rival era muy habilidoso.
Árida: Bueno, tuviste un acercamiento a la vida de un caballero, ser caballero requiere de mucho esfuerzo y hay mucha competencia, tendrás que entrenar muchísimo hijo, no será fácil.
Válindor: Lo sé, sé que no es fácil convertirse en caballero pero confío en mí, sé que puedo lograrlo.
Grindor: ¿Qué cuenta mi hijo mejor?
Válindor: ¡Papá!
Grindor: Así que estuviste en la academia, ¿eh?, que orgulloso estoy de ti.
Débor llega al comedor de la casa.
Débor: Hola papá, ¿qué tal?, ¿cómo te fue en la reunión?
Grindor: Ni me menciones ese tema, la reunión fue muy polémica pero dijeron algo interesante, Válindor, en 3 días tendrás el examen de ingreso a la academia, tendrás que entrenar muy duro para aprobar, a partir de hoy, entrenarás conmigo y con tu hermano.
Válindor: Vaya, solamente tengo 3 días para entrenar, bueno, tendré que entrenar durísimo.
Grindor: Si, me hubiera gustado que tuvieras más días para entrenar pero es lo que hay, solamente hay 3 días, después de que almorcemos, vamos a comenzar con el entrenamiento.
Válindor: Entiendo, papá.
3 HORAS DESPUÉS
Luego de que la familia Hausden haya almorzado, Válindor está listo para comenzar su duro entrenamiento para prepararse para la exigente prueba que tendrá en 3 días.
Válindor y Débor se encuentran junto a su padre en el patio de la casa, este será su campo de entrenamiento.
Grindor: ¿Preparado para entrenar, Válindor?
Válindor: Siempre estoy preparado.
Grindor: Perfecto, entrenaremos con espadas de madera, hasta que cumplas 15 años, esta será la espada que utilizarás.
Débor: Ya quiero cumplir los 15 años para usar una espada real.
Grindor: Paciencia, Débor, ya llegarás a ese momento, bueno Válindor, aquí tienes tu espada.
Grindor le entrega la espada de madera a su hijo, por primera vez en su vida, Válindor tiene una espada en sus manos.
Válindor responde con entusiasmo al empuñar su primera espada: ¡Guau, esta espada es genial!
Grindor: Válindor, concéntrate, esto no es un juego, es un entrenamiento y recuerda que en un futuro serás un caballero que estará en un campo de batalla en el que pondrás en riesgo tu vida, lamento ser tan crudo contigo pero es la verdad, quiero que te tomes esto con seriedad.
Válindor: Disculpa papá.
Válindor apenas es un niño y simplemente se emocionó al tener en sus manos una espada de madera, como todo niño, tiene una mente inocente y no ha vivido en carne propia las atrocidades de la guerra, pero si quiere convertirse en caballero, tendrá que madurar rápido ya que en la vida de un caballero, la vida está en constante peligro y Válindor tendrá que interiorizar eso y muy bien.
Mientras Válindor está a punto de comenzar su entrenamiento, en el reino de Mígart, el ejército liderado por Dark Madius se está preparando para cuando su rey de la orden, atacar a uno de los reinos, el reino de Mígart es un reino muy grande y es el reino con la mejor economía de Thorfield, la mayoría de las casas de este reino son de color negro, este reino está dividido en dos partes, en una parte viven los civiles y en otra los caballeros y estos son separados por una enorme puerta, esta puerta intermedia no está colocada como medida exclusiva sino más bien para proteger a los civiles del reino que son las personas más vulnerables, otro elemento a destacar de este reino es que la moneda que circula aquí es el Dúnor, la moneda más valiosa del mundo.
El imponente Dark Madius está sentado y pensativo en su trono, entre otras cosas, está analizando cuál será el reino que atacará cuando sus tropas estén listas y en medio de su análisis, este se levanta de su trono, camina hacia su ventana y a través de esta observa la vista de todo su reino.
Dark Madius se pregunta dentro de su mente lo siguiente: Amigo, ¿habrás cambiado de opinión?
¿Quién será el amigo del que Dark Madius se refiere?
CONTINUARÁ....