Mía Smith, es hija de dos agentes del FBI quedó huérfana tras la terrible muerte de sus padres y es entregada a su tío para que sea su albacea, pero este es un hombre sumamente ocupado y opta por mandarla a las mejores academias y allí ella pasa de todo, a los 19 años es regresada a su tío y este la hace parte de un equipo especial de la CIA, dónde tendrá que trabajar rodeada de hombres que piensan que ese no es ambiente para una mujer...
Mía ha pasado por tanto que unos niños creyéndose hombres no la van a hacer sentir mal.
NovelToon tiene autorización de Marines bacadare para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La misión
Mía.
— mía, todavía tiene los golpes, no está en condiciones de ir por ahora.— Dice Jack molesto.
— lo sabemos y por eso hemos estado preparando el terreno, se llamará Fiorella y será mi hermana— informa Jacob.
— Perfecto hermanito nos vemos en lo que me recupere, entonces— le digo a Jacob y Jack me mira con advertencia.
— Deberás seducirlo bonita y a lo mejor sacrificarte por el equipo si entiendes cierto.— bromea jasper y Jack pierde la calma.
—basta, esto es en serio, señores, Mía irá cuando esté en condiciones y solo le sacará información.— está claro, dice mirándome fijamente.
— capitán con todo respeto, usted sabe cómo es esto, ella deberá acostarse con el sí, es necesario, solo no te enamores Mía que sea solo sexo.— Dice James y me quedo de piedra y no cara está de colores.
Jack da unas indicaciones y luego corta la llamada, después de eso se hace un silencio incómodo entre los dos, me quiero hacer la chistosa para romper el hielo y empeoro todo.
— después de todo, si tendré a mi mafioso no lo crees jack.— este me regala una mirada tenebrosa y sale de la sala de estar.
Ya hace dos horas que Jack se fue y estoy sola en la sala de estar, llamo a mi amiga Ivana para ver cómo va todo.
— Aló muñequita, cómo estás te extraño.— le digo cariñosamente, siempre nos tratamos así, esa es una de las razones por la que me creen lesbiana.
— yo también te extraño princesita y como te va hay mujeres lindas.— dice Ivana con picardía, como estoy sola, el teléfono está en alta voz.
— no hermosa, todos son hombres, el idiota de Alan pensó que así me quitaría lo lesbiana.— Dijo y reímos ambas.
— Todavía sigue con eso, no conozco a alguien más hetero que tú y que tal están.— Pregunta mi muñeca.
— la verdad son el sueño de toda mujer, pero hay varias personalidades, risueñas, frías, arrogantes, etcétera.— confieso.
— Dime que te sucede si llamaste es por qué algo te incomoda o preocupa.— pregunta mi amiga que me conoce como a ella misma y hasta más.
— Bueno, me conoces, te lo diré, debo seducir a alguien lo más probable es que tengamos relaciones y...—
— Eres virgen amiga, lo sé, creo que ni besar sabes, que lo sigas siendo tiene que ver con el intento de violación por parte del imbécil de Héctor— termina mi amiga.
— No lo sé amiga, no he sentido interés por eso, no sé qué hacer, que me aconsejas tú.— le pregunto afligida.
— tienes dos opciones, te presentas como una inexperta ante él y te vuelves su sumisa, pero así no lo seducirías, solo te pondrás de alfombra o le pides a alguno de tus colirios que te enseñe, con cuál sientes más confianza — me aconseja y me ahogo.
— Estás loca que quieres que les diga," he me podrían enseñar a besar y a coger pueden por favor." No me jodas Ivana.— Digo enfadada aunque tiene razón.
— Ya baby no te molestes, solo busco soluciones, también puedes ir a un bar y perder tu virginidad con el primero que consigas, y así ganas tu experiencia y nadie se entera.— Dice y me confundo más.
Veo el televisor y logro ver el reflejo de Jack detrás de mí, oh por Dios habrá escuchado, corto la llamada, me volteo y allí está el cruzado de brazos.
—Capitán que hace allí me asustó— Pregunté nerviosa.
— vine a ver la película, te vi ocupada y no te quise interrumpir.— dijo mirándome sereno.
— Capitán escuchó algo.— pregunté apretando mis ojos.
— La verdad escuché desde el Aló, muñequita.— mi cara parecía un tomate o más rojo, no podía creer que vergüenza.
— No me mandará a la misión ahora cierto... como escuchó no tengo experiencia y si me acuesto con él y se da cuenta de que soy virgen, una ladrona y mafiosa virgen por Dios.— pregunté con temor a su respuesta.
Pero él se sentó a mi lado, había molestia en sus ojos.
— Mía, no es necesario que te acuestes con nadie, lo que dijeron los chicos, no es tan necesario, eres inteligente, podrás conseguir lo que quieres sin necesidad de hacer nada que no quieras.— dice Evans tomando mis manos.
— Confía en mi capitán... Eso me alegra, no lo defraudaré.—
— sé que no lo harás y dime Jack, no capitán, eso es en misiones importantes solamente, ojalá algún día me cuentes tus desgracias.— dice Jack.
Le sonrió y vemos la película juntos hasta que caigo dormida en el pecho de Jack, me encanta estar aquí, me siento muy bien. Me muevo un poco y estoy en mi cama como llegué has aquí por Dios, fue Jack lo sé.
Los días fueron pasando y estaba totalmente recuperada, era momento de unirme a la misión, me fui con un pantalón de cuerina, un top negro y una chaqueta de cuero, unos hermosos botines y volamos a Italia, al llegar todos nos recibieron felices saldremos de una vez hacia dónde se encuentra el mafioso, pero antes de irme todos me abrazan, pues a partir de hoy no me verán seguido debo descubrir lo que necesito y no nos pueden vincular.
— Mía puedes acompañarme un momento, por favor.— Dice Jack y asiento con mi cabeza, lo sigo hasta su suite y él entra, la habitación es hermosa y espaciosa, muy bonita.
Entro y trato de preguntarle que es lo que quiere decirme, pero esté toma mis mejillas y me besa, quedo fría, luego me dejó llevar, poco a poco y lentamente, muerde mi labio y abro levemente mi boca, él introduce su lengua y trato de seguirle el paso, pero él es un experto, antes de separarnos besa mis labios de manera rápida y chupa el inferior, luego une su frente con la mía.
— Cuídate Mía, por favor cuídate mucho.— Estoy descolocada y muy confundida, no debió haber hecho esto, se supone que debo estar serena antes de una misión y ahora mi cabeza es un lío.
— capitán por qué lo hizo.— pregunté sonrojada.
— Dime que te molestó y que no querías ese beso y si lo haces me disculpo contigo y te prometo que no volverá a pasar.— Dijo y no aguante, no soy de metal.
— Jack... Desde el día del castigo te empezaste a meter en mí y cada día deseaba más y más un beso tuyo, pero tú eres el capitán y yo soy...— digo, pero no termino.
— La mujer que me trae loco.— nos volvimos a besar y esta vez lo hice mejor, el beso estaba cargado de emociones, el toque de sus labios me hacía sentir en las nubes y el roce de su piel me estremecía, la puerta fue tocada y nosotros nos separamos me giré para irme, pero me abrazo por la espalda me giré y lo besé.
— Jack... No sigas por favor... Necesito concentrarme en la misión.— él asiente y besa mi frente.
— Por favor cuídate.—
Asiento lentamente y abro la puerta y es Jacob quien me dice que ya es hora, no sé qué pasará, quién será él y como me afectará, mi amor literario es un mafioso y ahora viviré en carne propia mi historia soñada.