¿Pueden dos personas que se buscan una y otra vez encontrarse?
Ella es Katiuska Velázquez una mujer divorciada y madre de una adolescente de 13 años de edad cuya vida ha estado llena de dificultades debido a sus malas decisiones.
Él es Alexander González, un viudo de 38 años y padre soltero cuyo único objetivo en la vida es criar a su hijo y administrar su empresa.
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Capítulo VI: Katiuska Velázquez una chica rebelde parte 1
Era el año 2002 y Katiuska Velázquez, de 17 años cursaba el último año de secundaria, era la hija del medio del matrimonio entre Marcos y Francia Velázquez, tenía un hermano tres años mayor llamado Mario y una hermana
dos años menor llamada Julia, su infancia fue muy feliz, porque se crio en una hacienda ubicada en un estado de los llanos de su país.
Su padre era dueño de muchos sembradíos, tenían ganado, y una empresa de transporte lo cual hizo que la familia viviera con mucha comodidad, Katiuska pertenecía a una de las familias más opulentas del estado, el único problema era la relación tan tóxica entre sus padres, su madre era muy celosa y su padre un mujeriego que con frecuencia tenía aventuras con mujeres más jóvenes, los tres hermanos siempre eran testigos de los conflictos de la pareja.
Con el tiempo, Katy normalizó que los hombres eran infieles y las esposas debían aguantar este tipo de conductas sin quejarse porque fue lo que aprendió en casa desde su más temprana edad.
Mario apenas término la secundaria, se fue a estudiar a la universidad en la ciudad capital para ser ingeniería agrónoma porque era el heredero de la familia y solo venía a casa algunos fines de semana, además el chico
odiaba estar en casa y siempre que podía lo evitaba, para Katy fue terrible debido a que era muy unida a su hermano y solía extrañarlo mucho.
Katy fue una de las chicas más populares y querida en su secundaria, era amada tanto por sus compañeros como por sus profesores y tenía excelentes promedios y una conducta intachable. Era la niña consentida de su papá, no obstante, nunca tuvo una buena relación con su madre debido al marcado favoritismo de Francia hacia su hija menor Julia
El motivo de tan anormal conducta se debió a que Julia nació de forma prematura y tuvo varios problemas de salud a lo largo de sus primeros años de vida que casi le producen la muerte en un par de ocasiones, y eso hizo que Francia la sobreprotegiera y descuidara tanto a Mario como a Katy.
Julia, debido a ese excesivo cuidado de parte de Francia, se sentía superior a su hermana mayor y la trataba con desdén y Katy no podía defenderse porque eso solo haría enojar mucho a su madre.
Marcos al llegar a casa era un padre muy cariñoso, pero trabajaba mucho debido a que la hacienda y la empresa eran muy demandantes y por eso siempre estaba ausente, los empleados solían murmurar por los pasillos de que él no deseaba regresar a casa para escuchar los incesantes reclamos de Francia, esos comentarios llegaban a oídos de Katy que siempre se esforzaba para llamar la atención de sus padres porque se sentía sola.
—Mamá, soy el primer índice académico —dijo, mostrándole orgullosa sus notas.
Francia, estaba ocupada peinando el cabello lacio de Julia, y ni siquiera miró el papel.
—Ese es tu trabajo. Debes hacerlo bien —respondió con indiferencia.
Katy recordó que sería oradora en una charla que daría la secundaria y fue seleccionada entre los alumnos más destacados para hacerlo y habían invitado a las personas importantes de la zona.
—Mamá, recuerda la charla que voy a dar en el auditorio.
—Lo siento, Katy. Ese mismo día Julia tiene audición en la orquesta de la capital —respondió Francia, fría.
—Mamá, siempre vas a sus audiciones, pero nunca a mis actividades.
—No seas egoísta. Ella se pone nerviosa si no voy. Tú eres fuerte y sana, no me necesitas.
Katy se marchó furiosa, su padre estaba trabajando, Mario en la universidad, y su madre, como siempre, dedicada a Julia, por suerte, siempre contaba con su amigo Alex.
La familia de Katy tenía una gran amistad con sus vecinos más cercanos, Sergio y Camila González y desde pequeños tanto Katy como sus hermanos visitaban con frecuencia el hogar de los González y de igual manera
los niños de esta familia Edgar y Alexander visitaban la casa de los Velázquez.
Edgar y Mario eran muy amigos y asistían a la misma facultad, Alexander que tenía la misma edad de Katy
desde pequeños siempre fueron muy amigos y todos coincidían en ignorar a Julia, porque siempre los acusaba con Francia.
Katy y Alex a medida que fueron creciendo desarrollaron una amistad muy ambigua, más del tipo romántico, pero no se tomaban en serio para no estropear su amistad, además de que Alex era un poco mujeriego y Katy debido a la experiencia con su padre evitaba a ese tipo de chicos.
—¿Katy, cuándo vamos a ser novios? —solía preguntarle Alex, en tono de burla.
—Te recuerdo que ya tienes novia, Alex —respondía ella, molesta.
—Si me dices que sí, termino con ella ahora mismo —contestaba él, seguro.
—No seas descarado. Ella es mi amiga —reprochaba Katy.
—Katy, la que me gusta eres tú —admitía Alex.
—¿Si yo te gusto, por qué te hiciste novio de Carmen? —preguntaba Katy, irritada.
—Para darte celos —respondía él, convencido.
—No seas infantil, Alex. Perro traidor, yo ni loca voy a ser tu novia.
—Voy a insistir hasta que me aceptes. Sé que te gusto… si no, ¿Por qué ocurrió lo que tú y yo sabemos? —le preguntó al oído.
Katy se sonrojó y lo pellizcó con fuerza porque no le gustaba hablar de aquella noche con Alex, durante una fiesta en la casa de los González habían tenido sexo en su habitación, y era la primera vez para ambos.
—Alex, acordamos no mencionar más ese tema —dijo Katy, incómoda.
—¿Tan malo fui? —preguntó él, burlón.
Katy no sabía que responderle y estaba muy avergonzada porque fue su primera y única vez, así que no tenía manera de hacer comparaciones.
—No es eso, Alex. Es solo que si Julia se entera, se lo contará a mi mamá… y ya sabes cómo es conmigo.
Alex cubrió sus labios porque se dio cuenta de que había cometido un terrible error y si llegaba a oídos de Francia, ella se encontraría en serios problemas.
—Lo siento, soy un tonto. Es que parece que fue más importante para mí que para ti.
—¡Alex! —exclamó Katy, sonrojada.
Alex se sonrió cuando la vio tan apenada y no continúo hablando sobre el tema, Katy no solo había sido su primera vez, sino también su primer amor, sin embargo, ambos sabían que las cosas entre ellos no funcionarían en este momento porque no tenían los mismos intereses además eran muy jóvenes.
—Prometo no mencionarlo más —dijo Alex, con seriedad.
Alex fue aceptado en una universidad en el exterior y viajaría a finales del mes de agosto y Katy aún no decidía que iba a estudiar porque ella quería diseño gráfico; sin embargo, Francia insistía en que estudiaría Administración de Empresas y esa imposición la molestaba profundamente: de los tres hermanos, era la única a la que su madre obligaba a seguir un camino que no deseaba.
—¿Por qué no opinaste cuando Mario escogió su carrera? ¿O cuándo Julia dijo que sería músico? —reclamó Katy.
—Porque eres la única de esta familia que no sabe lo que quiere, así que debo intervenir —gritó Francia.
—¡Yo sí sé lo que quiero! Es solo que tú no me escuchas —respondió Katy, con rabia contenida.
—Esa carrera solo hará que vivas muriéndote de hambre, Katy —sentenció Francia, con dureza.
Francia no se daba cuenta del daño que le causaba y que, poco a poco, sus palabras iban destruyendo la autoestima de su hija, y en el futuro serían el mayor obstáculo en la vida de Katy.
—Te voy a demostrar que no tienes razón, mamá —dijo Katy, con convicción.
—Vas a estudiar Administración de Empresas y después, si quieres, estudias lo que te dé la gana, pero si no lo haces, no te daré ni un centavo para pagar esa facultad y esta es mi última palabra —advirtió Francia, tajante.
Katy tiene conocimiento de que estuvo expuesta a Clamidia. ¿Como es posible que no se haya realizado examen formal y exponga a Alex a contagio? (Ni recuerdo cuánto tiempo ha pasado)