Otávio Martini es un mafioso y un CEO cruel, frío y calculador. Está a punto de casarse, pero su prometida huye un día antes de la boda, sin importarle que su familia podría ser asesinada si Otávio no mostrara clemencia.
Para proteger a sus padres, Bianca, dulce y amable, quien perdió la vista en un accidente a los 15 años y ahora tiene 19, se convierte en la prometida sustituta de su hermana. Todo para evitar que sus padres caigan en manos de su verdugo.
¿Podrá surgir un amor verdadero en medio de todo esto?
Será un matrimonio lleno de desafíos y superación, la prueba de que incluso alguien supuestamente sin alma ni corazón puede llegar a demostrar sentimientos.
NovelToon tiene autorización de Paula menezes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 6
Mientras tanto, Otávio fue a resolver algunos asuntos pendientes en la empresa principal, pues había un fraude en una de las muchas empresas que Otávio lideraba, la familia Martini tenía un verdadero imperio, fuera de sus cosas ilícitas que también le rendían mucho dinero.
Entonces entra en la sala toda mañosa Verônica su secretaria, con quien Otávio siempre se "divierte", ella cierra la puerta con llave y va en su dirección, pero Verônica tenía la esperanza de conquistar el corazón de Otávio, y garantizar un futuro, pues Verônica es una verdadera interesada.
—Habla rápido, Verônica, ¿qué quieres?
—Solo quiero cuidarte, jefecito, pareces tenso. —Al hablar eso, ella dio la vuelta a la mesa de Otávio y se agachó frente a él toda descarada con un escote que mostraba más de lo que debía, ella se arrodilla y retira el cinturón del pantalón de él, abriendo el cierre y sacando su miembro para fuera.
Entonces ella comienza a chuparlo con deseo, él sostiene su cabello firme y auxilia en el movimiento, Después de algunos minutos él no aguanta más y se corre en su boca y la descarada lo traga todo sin reclamar.
Él se levanta y la jala por los cabellos, volteándola y dejándola de cuatro encima de la mesa del escritorio, él coloca un condón y aparta su braguita y lo mete de una vez en la intimidad de Verônica, que gime al sentir su pene grande y grueso.
Después de que ambos se satisfacen, Verônica se arregla sus cabellos y su ropa y habla con Otávio, ella tiene esperanza de que él desista del matrimonio y se quede con ella.
—Otávio, mi amorcito, ¿vas a casarte de verdad? ¿no ves que yo soy la mujer exacta para ti?
Otávio que ahora toma una dosis de whisky mirando hacia la ventana se ríe, burlándose del comentario de Verônica.
—Ahórrame tu comentario Verônica, lo que tenemos es solo sexo y tú mejor que yo sabes eso, ¿¡crees que no sé que haces lo que haces por interés!?
—Otávio te amo, estoy loca por ti
—¡Ya basta! sal Verônica, necesito terminar aquí rápido pues tengo que casarme en poco tiempo.
Verônica sale furiosa y Otávio se ríe de ella pues sabe que no pasa de ser una interesada, ya se ha acostado con casi todos los hombres con cargos altos en la empresa, él es solo uno más.
Otávio respira hondo y viene a su mente el rostro de Bianca, desde que la vio, sintió algo que no sabe explicar, ayer él solo no mató a todo el mundo por causa de ella.
Cuando él la vio llorando por su padre, algo dentro de él tocó su alma, él quería secar sus lágrimas, pero su rabia era mayor, y se dejó llevar por ella, él aprendió a nunca dejarse llevar por sentimientos.
Él pasó por la joyería para recoger su encargo, pues en la mafia la novia siempre recibe joyas para usar en la boda. Y fue para casa para arreglarse.
Llegando a casa, se bañó y se arregló, algún tiempo después fue para la habitación donde Bianca estaba, Otávio no se importaba con las tradiciones de ver a la novia antes de la boda y al entrar en la habitación Bianca estaba sola, esperando el momento de bajar, Otávio quedó completamente encantado con la belleza de la joven.
—¿Quién está ahí?
Otávio se queda en silencio observándola por un momento, percibe una tristeza en su rostro y la ve secando algunas lágrimas, su voluntad es de ir a confortarla, algo en ella se mete con él y eso lo deja irritado y confuso, Bianca percibe entonces que es Otávio que está en la habitación pues es observadora y recuerda el olor amaderado del perfume de Otávio.
—¿Estás aquí para confirmar si yo no he huido también?
—No me pruebes muchacha y ¿cómo sabes que soy yo?
—¿Qué quieres? ¿ya vamos a bajar para comenzar el teatrillo?
Otávio se aproximó de Bianca y respira hondo intentando mantener su paciencia para no dar una lección a Bianca, Él toma en su mano y entregando las joyas que él había encargado para su boda con Laura.
—Yo traje las joyas que eran para tu hermana usar, son hechas de diamantes incrustados. —Otávio especifica que tipo de joya es para ver la intención y la reacción de Bianca.
—Yo no quiero nada que venga de ti, cuando encuentres a mi hermana, entrégaselas a ella.
—Muchacha no pruebes mi paciencia, vas a usar eso sí y es una orden, recuerda que tu madre está en mi posesión.
Bianca respira hondo y a disgusto toma el lindo collar, corona y los pendientes y palpa la joya y hace una cara de desinterés, lo que acabó llamando la atención de Otávio, pues las mujeres que él conoce, se matarían para ganar aquellas joyas, no obstante Bianca no demuestra interés.
Después de que Bianca se pone las joyas Otávio se aproximó del rostro de ella para ajustar la corona y el collar, Bianca puede sentir el aliento caliente y el olor embriagante del perfume de Otávio, Ella se pone nerviosa al toque de él, ella se eriza por completo, Otávio nota el nerviosismo y los brazos de Bianca erizados y da una sonrisa de lado, saliendo de cerca de ella.
—Muchacha, voy a llamar a mi madre para que venga a buscarte.
—Yo tengo nombre, ¿sabías? Y no te preocupes, estaré aquí esperando para comenzar esta payasada.
Otávio vuelve y se aproxima de ella sosteniendo su rostro firme y habla bien próximo a su oído.
—Quiero ver esa bravuconada toda, cuando yo esté metiendo sabroso en tu conchita bien allí en la cama, prepárate.
Otávio se aleja y ve a Bianca completamente roja de vergüenza y da una sonrisa maliciosa saliendo del cuarto, ya Bianca quedó completamente avergonzada y ni supo lo que responder, al final ella nunca tuvo contacto con ningún otro hombre al contrario de la hermana que siempre daba una forma de salir escondido e ir para sus encuentros amorosos.