Han Jisung solo quería un trabajo tranquilo pero todo cambia cuando comienza a trabajar para Lee Minho ,un Jefe brillante, Arrogante y peligrosamente atractivo. Entre órdenes, discusiones y miradas intensas, Han empieza a descubrir q detrás del carácter arrogante de su Jefe hay algo q nadie más a logrado ver
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El Jefe esta celoso ??
La oficina estaba casi vacía.
Solo se escuchaba el suave sonido del teclado mientras Han Jisung seguía revisando el informe que Lee Know le había dejado.
Ya habían pasado más de treinta minutos.
Jisung estiró los hombros con cansancio.
—Esto ya parece castigo… —murmuró.
Miró de reojo la puerta de la oficina de su jefe.
Seguía cerrada.
No sabía si Minho estaba trabajando, descansando o simplemente esperando a que él terminara.
Suspiró y volvió a mirar los documentos.
Si quería irse a casa, tenía que acabar con eso.
Pasaron algunos minutos más hasta que finalmente cerró la carpeta.
—Listo.
Se levantó de la silla y caminó hacia la oficina de Lee Know.
Dudó un momento antes de tocar la puerta.
Toc.
—Pase.
La voz tranquila de Minho se escuchó desde adentro.
Jisung abrió la puerta lentamente.
Minho estaba sentado detrás de su escritorio revisando algunos documentos. La luz de la lámpara iluminaba solo una parte de la habitación, lo que hacía que el ambiente se sintiera aún más silencioso.
—Terminé el informe —dijo Jisung.
Minho levantó la mirada.
—Déjalo aquí.
Jisung caminó hasta el escritorio y dejó la carpeta frente a él.
Minho comenzó a revisarla inmediatamente.
El silencio volvió a llenar la habitación.
Jisung se quedó de pie esperando.
Después de unos segundos, Minho habló.
—Siéntate.
Jisung lo miró.
—¿Para qué?
—Si vas a esperar, al menos siéntate.
Jisung dudó un momento, pero finalmente tomó la silla frente al escritorio.
Minho seguía leyendo el informe con atención.
Cada cierto tiempo pasaba una página con calma.
Jisung lo observaba sin darse cuenta.
Era extraño verlo trabajar tan concentrado.
En la oficina siempre parecía frío y distante, pero en ese momento había algo diferente en su expresión.
Más tranquilo.
Más… humano.
De repente Minho levantó la mirada.
Y lo atrapó mirándolo.
—¿Hay algo en mi cara?
Jisung se tensó.
—No.
—Entonces deja de mirarme.
Jisung apartó la vista rápidamente.
—No estaba mirando.
Minho levantó ligeramente una ceja.
—Claro.
Terminó de revisar el informe y cerró la carpeta.
—Está bien.
Jisung lo miró sorprendido.
—¿Eso significa que no hay correcciones?
—Significa que hiciste un buen trabajo.
Jisung parpadeó.
—Eso sonó como un elogio.
—No te acostumbres.
Jisung sonrió un poco.
—Lo sabía.
Minho se recostó ligeramente en su silla.
—¿Sabes algo curioso?
—¿Qué cosa?
—Pensé que renunciarías el primer día.
Jisung frunció el ceño.
—¿Por qué?
—La mayoría lo hace.
Jisung cruzó los brazos.
—Bueno… no soy la mayoría.
Minho lo observó en silencio.
Por unos segundos ninguno dijo nada.
El ambiente en la oficina se volvió extrañamente tenso.
Jisung podía sentir la mirada de Minho sobre él.
—¿Qué? —preguntó.
Minho habló con calma.
—Eres más interesante de lo que pensé.
El comentario lo tomó por sorpresa.
—¿Interesante?
—Sí.
Jisung no supo qué responder.
Minho se levantó de la silla.
Caminó alrededor del escritorio lentamente hasta quedar frente a él.
La distancia entre ambos se volvió mucho más pequeña.
Jisung levantó la mirada.
—¿Qué está haciendo?
Minho lo observó directamente.
—Nada.
Pero no se movió.
Por un momento el silencio se volvió incómodo.
Jisung podía sentir su corazón latiendo más rápido.
—Jefe…
—Minho.
Jisung parpadeó.
—¿Qué?
—Cuando estamos solos, puedes llamarme Minho.
Jisung se quedó sin palabras por un segundo.
—Eso… suena raro.
Minho sonrió apenas.
—Te acostumbrarás.
Jisung se levantó de la silla.
—Creo que ya terminé por hoy.
—Probablemente.
Pero Minho seguía de pie frente a él.
Sin apartarse.
Sin dejar espacio para pasar.
Jisung lo miró.
—¿Me deja salir?
Minho inclinó ligeramente la cabeza.
—¿Quieres irte?
—Sí.
Minho lo observó unos segundos más.
Luego finalmente dio un paso hacia atrás.
Jisung pasó junto a él para dirigirse a la puerta.
Pero justo cuando estaba a punto de salir, escuchó la voz de Minho otra vez.
—Han.
Jisung se giró.
—¿Sí?
Minho lo miró con una expresión difícil de descifrar.
—Mañana llegarás temprano.
—¿Por qué?
Minho respondió con calma.
—Porque trabajarás conmigo todo el día.
Jisung abrió los ojos con sorpresa.
—¿Qué?
Pero Minho ya había vuelto a su escritorio.
—Buenas noches, Han.
Jisung salió de la oficina confundido.
Mientras caminaba hacia el ascensor, una pregunta no dejaba de repetirse en su cabeza.
¿Por qué Lee Know quería pasar todo el día trabajando con él?
Y lo que era peor…
¿Por qué la idea no le molestaba tanto como debería?
Al día siguiente 🍁🍁
Han Jisung llegó a la oficina más temprano de lo normal.
Todavía no había mucha gente trabajando y el ambiente estaba tranquilo. Las luces blancas iluminaban el lugar casi vacío mientras algunos empleados recién comenzaban a acomodar sus escritorios.
Jisung dejó su bolso sobre la silla y suspiró.
—No puedo creer que me haya hecho venir tan temprano…
Encendió la computadora y revisó la hora.
Apenas habían pasado diez minutos cuando escuchó unos pasos acercarse.
—Buenos días.
Jisung levantó la mirada.
Uno de sus compañeros se había acercado a su escritorio con una sonrisa amigable.
—Buenos días —respondió Jisung.
—Ayer hiciste una buena presentación.
—Gracias.
El chico apoyó un brazo sobre el escritorio.
—Por cierto, no nos hemos presentado bien. Soy Hyunjin.
Jisung estrechó su mano.
—Han Jisung.
—Lo sé.
Hyunjin sonrió un poco.
—Todo el mundo está hablando del nuevo que logró sobrevivir a Lee Know.
Jisung soltó una pequeña risa.
—Créeme… yo también estoy sorprendido.
Hyunjin se quedó mirándolo por unos segundos.
—¿Sabes? No pareces tan nervioso como los demás.
—Tal vez porque aún no me doy cuenta del problema en el que me metí.
Ambos rieron suavemente.
El ambiente era mucho más relajado que el día anterior.
Hyunjin se sentó en la silla frente al escritorio.
—Si necesitas ayuda con algo, puedes decirme.
—Gracias.
Jisung iba a seguir hablando cuando escuchó una voz detrás de él.
—Han.
Su espalda se tensó inmediatamente.
Conocía perfectamente esa voz.
Giró la cabeza lentamente.
Lee Know estaba de pie a unos metros de distancia.
Su expresión era tranquila… pero sus ojos estaban puestos directamente en Hyunjin.
El ambiente cambió en un segundo.
Hyunjin se levantó de la silla.
—Buenos días, jefe.
Minho no respondió de inmediato.
Solo observó la escena frente a él.
Luego habló.
—Han.
—¿Sí?
—Ven a mi oficina.
Jisung parpadeó.
—¿Ahora?
—Ahora.
No había espacio para discutir.
Jisung se levantó rápidamente.
—Nos vemos luego —le dijo a Hyunjin antes de caminar hacia la oficina de Minho.
Cuando entraron, Minho cerró la puerta.
El sonido hizo que el ambiente se sintiera aún más serio.
Jisung cruzó los brazos.
—¿Pasa algo?
Minho caminó hacia su escritorio.
—Te dije que llegaras temprano.
—Llegué temprano.
—Pero estabas conversando.
Jisung frunció el ceño.
—Solo estaba hablando con un compañero.
Minho lo miró.
—Parecía algo más que una simple conversación.
Jisung abrió los ojos con incredulidad.
—¿Perdón?
Minho apoyó las manos sobre el escritorio.
—No estás aquí para socializar.
Jisung soltó una pequeña risa incrédula.
—¿Eso es en serio?
—Completamente.
Jisung negó con la cabeza.
—Era solo una charla normal.
Minho lo observó en silencio.
—De todos modos.
Tomó una carpeta del escritorio y se la entregó.
—Trabajarás conmigo en este proyecto.
Jisung miró el documento.
—¿Todo el día?
—Sí.
—¿Solo nosotros?
Minho levantó ligeramente una ceja.
—¿Eso te molesta?
Jisung lo pensó por un segundo.
—No… solo me sorprende.
Minho se recostó un poco en la silla.
—Entonces no hay problema.
Jisung suspiró.
—Supongo.
Minho lo observó con atención.
—Hay algo que debes entender, Han.
—¿Qué cosa?
—Cuando trabajas conmigo, quiero toda tu atención.
Jisung lo miró.
—Eso suena muy intenso.
—Lo es.
Jisung apoyó la carpeta contra su pecho.
—¿Y si hablo con alguien más?
Minho lo miró directamente a los ojos.
—Entonces significa que no estás concentrado.
Jisung sostuvo su mirada por unos segundos.
Había algo extraño en la forma en que Minho hablaba.
No parecía solo una regla de trabajo.
Sonaba… personal.
—Jefe —dijo finalmente.
—Minho.
—Minho.
Jisung suspiró.
—Está bien. Trabajaré en su proyecto.
Minho asintió.
—Bien.
Jisung se giró para salir de la oficina.
Pero antes de abrir la puerta, escuchó la voz de Minho otra vez.
—Han.
Se giró.
—¿Sí?
Minho lo observaba con esa misma expresión difícil de entender.
—Mantente lejos de Hyunjin.
Jisung frunció el ceño.
—¿Qué?
Minho no explicó nada más.
Solo volvió a mirar los documentos sobre su escritorio.
—Puedes irte.
Jisung salió de la oficina confundido.
Mientras caminaba de regreso a su escritorio, una idea comenzó a formarse lentamente en su mente.
Lee Know no parecía molesto por el trabajo.
Parecía molesto… por Hyunjin.
Y eso solo podía significar una cosa.
Algo parecido a los celos.
¿ Podrá Han saber si son celos o simplemente al Jefe no le gusta que sus empleados hablen ?