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Reencarné Como El Extra Que Muere En El Capítulo 3 (¡Y El Villano Se Enamoró!)

Reencarné Como El Extra Que Muere En El Capítulo 3 (¡Y El Villano Se Enamoró!)

Status: En proceso
Genre:Romance / BL
Popularitas:8.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Morí atragantado con un hotdog y reencarné en mi novela BL favorita.
¿Suena épico? No lo es, porque ahora soy el extra que muere en el capítulo 3.
Mi plan: pasar desapercibido y sobrevivir.
La realidad: el villano frío y temido del imperio se enamoró de mí.
Entre malentendidos, romance accidental y un destino que se salió del guion,
haré lo imposible por no morir otra vez…
aunque eso signifique robarle el corazón al villano.
✨ BL + comedia + reencarnación
✨ Villano obsesivo x extra caótico
✨ Final feliz (si no muero antes)

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5: Comer con el Villano (y Sobrevivir al Contacto Visual)

Descubrí dos verdades importantes esa mañana:

Uno: el pan caliente en una cama cómoda sabe mejor cuando no estás a punto de morir.

Dos: cuando el villano de la historia decide “vigilar” tu recuperación, tu paz interior se declara oficialmente en bancarrota.

Apenas había terminado de comer cuando la puerta se abrió de nuevo.

—Vístete —ordenó Lucien Blackthorne desde el umbral.

Me quedé mirándolo, confundido.

—¿Para…?

—Vas a comer en el comedor principal hoy.

Sentí cómo mi alma se elevaba un poco y luego volvía a caer de golpe.

—¿No se supone que debo quedarme en la habitación?

—El médico dijo que no trabajaras, no que no te movieras —respondió—. Y quiero verte comer de verdad. No migajas robadas en la cocina.

Ese comentario me atravesó con una mezcla incómoda de vergüenza y gratitud.

—No robo migajas —murmuré.

Lucien alzó una ceja.

—Las migajas no se roban, se mendigan.

Ok, punto para él.

Me puse la ropa más decente que encontré (que seguía siendo ropa de sirviente, pero al menos limpia) y lo seguí por los pasillos. La gente nos miraba con descaro. El lord de la mansión caminando con un sirviente flacucho al lado no era una imagen común.

—Relájate —dijo Lucien sin mirarme—. Pareces un prisionero camino al patíbulo.

—Me siento más bien como un animal exótico en exhibición —respondí.

El comedor principal era enorme, con una mesa larga que parecía diseñada para albergar reuniones políticas, no a mí. Aurelian Solberg ya estaba allí, hablando con algunos nobles.

Cuando me vio entrar con Lucien, se quedó en silencio un segundo.

—Elian —saludó, sorprendido—. Me alegra ver que estás mejor.

—Sigo respirando —respondí—. Hoy es un buen día.

Lucien tomó asiento en la cabecera. Yo me quedé de pie, sin saber dónde meterme.

—Siéntate —ordenó—. A mi lado.

¿Perdón?

—¿A su lado? —repetí, convencido de que había oído mal.

—¿Prefieres sentarte en el suelo?

—No, señor. Su lado está perfecto. El suelo no me queda bien esta temporada.

Aurelian contuvo una sonrisa.

Me senté con cuidado, sintiendo todas las miradas clavadas en mí. Los sirvientes comenzaron a servir la comida. Platos elaborados, aromas intensos. Mi estómago volvió a traicionarme con un gruñido suave.

Lucien me miró de reojo.

—Come.

—Sí, señor.

Intenté comer con dignidad, pero mi cuerpo llevaba días con déficit calórico. El resultado fue una mezcla de entusiasmo mal disimulado y torpeza. Se me cayó un poco de salsa en la mesa.

—Perdón —murmuré.

Lucien me pasó un paño sin decir nada.

El gesto fue tan inesperado que me quedé congelado con el paño en la mano.

—Gracias —dije, en voz baja.

Aurelian observaba la escena con una expresión que no supe interpretar del todo.

—No sabía que el lord Blackthorne cuidaba así a sus sirvientes —comentó con tono ligero.

Lucien le lanzó una mirada fría.

—No cuido a mis sirvientes. Evito pérdidas innecesarias.

—Claro —respondió Aurelian, sonriendo—. Eso sonó muy convincente.

Yo me concentré en mi comida, fingiendo que no estaba en medio de una tensión política-romántica que no me correspondía.

—Por cierto, Elian —dijo Aurelian—. Si te sientes mejor, ¿te gustaría salir un rato al jardín luego? El aire fresco ayuda.

Mi cerebro gritó NO SALGAS CON EL PROTAGONISTA, pero mi boca volvió a traicionarme.

—Eh… puede ser.

Lucien dejó los cubiertos sobre el plato con un sonido seco.

—No.

Ambos lo miramos.

—No —repitió—. Elian necesita reposo.

—Un poco de aire no es agotador —replicó Aurelian.

—No estoy discutiendo contigo, Solberg.

Silencio incómodo en la mesa.

Yo levanté la mano como si estuviera en clases.

—Puedo… quedarme cerca del jardín —ofrecí—. Sin caminar mucho. Respeto el reposo.

Lucien me miró.

—No negocies tu salud con extraños.

—No es un extraño —dije sin pensar—. Es el protagonista de la historia.

Ambos me miraron raro.

—Digo… es alguien importante —corregí rápido.

Genial. Otra frase sospechosa.

El almuerzo continuó con una tensión suave pero constante. Aurelian me hablaba de cosas triviales: el viaje, el clima, el estado de los caminos. Yo respondía como podía. Lucien escuchaba en silencio, demasiado atento.

Cuando terminamos, Lucien se levantó.

—Te acompaño de vuelta.

—Puedo volver solo —dije.

—No.

El trayecto de vuelta fue silencioso. Demasiado silencioso. Yo jugueteaba con mis dedos, nervioso.

—¿Te agrada Solberg? —preguntó Lucien de pronto.

Me atraganté con mi propia saliva.

—¿P-por qué pregunta eso?

—Te vi sonreírle.

—Le sonrío a la gente que no me quiere ver muerto —respondí—. Es un hábito de supervivencia.

Lucien no dijo nada más, pero su expresión se tensó.

Al llegar a la habitación, se detuvo en la puerta.

—No salgas sin avisar —dijo—. Y come todo lo que te traigan.

—Sí, señor —respondí.

Lucien se quedó un segundo más de lo necesario.

—Y… —dudó—. Gracias por no morirte.

Mi corazón dio un pequeño salto traicionero.

—De nada —sonreí—. Haré lo posible por seguir vivo.

Cuando se fue, me dejé caer en la cama con una risa nerviosa.

—Esto se está saliendo mucho del guion, Tomás —murmuré—. Y tú eres pésimo siguiendo planes simples.

Miré al techo, con una mezcla de miedo y una emoción que no quería nombrar.

Porque, por primera vez, la historia no solo se sentía peligrosa…

también se sentía llena de posibilidades.

1
Quica Romero
No, es un espectro que regresó para vengarse y fastidiarlos por el resto de sus miserables vidas.😈😆😈🤣😈😉😈
Quica Romero
Pues te aviso 🪧 que ya lo hiciste al decir que te volverías "sombra 3" "árbol del fondo", "sombra que pasa" o simplemente "fondo".🤷‍♀️
🎵🎶Fondo, fondo, fondo🎶🎵🤣😆😈😆🤣😉
Ethan Maison Halen
/Joyful//Joyful/Lo amo!!
Blanca Rodriguez
Me encanta 😍
penecito2
QUE VERGÜENZA JAJAJAJAJAJAJAJJAJA
Maru19 Sevilla
Jajajaja ya es protagonista 🤭
Maru19 Sevilla
Es muy entrenida🥰
Luna cristal Rodriguez
🤭 amo tus novelas
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