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¡EL AMANTE DE UN MILLONARIO!

¡EL AMANTE DE UN MILLONARIO!

Status: Terminada
Genre:CEO / Fantasía LGBT / Posesivo / Completas
Popularitas:12.1k
Nilai: 5
nombre de autor: kircha

LGBT ⚠️➕🔞 NO DENUNCIAR 🔞➕⚠️ si no le gusta el contenido simplemente no leer....

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4: el hermano mayor

TAEYEON 👆

La luz del mediodía entraba sin piedad por los ventanales del penthouse. Yougmin despertó con un sobresalto, el cuerpo todavía pesado por la noche anterior. El dolor entre las piernas había bajado de intensidad, pero ahora era un latido sordo y constante que le recordaba cada movimiento que Sauching había hecho dentro de él. Se quedó quieto un momento, boca abajo sobre las sábanas revueltas, intentando juntar fuerzas para levantarse.

El lado de la cama donde Sauching había dormido estaba frío. El hombre ya no estaba.

Yougmin se incorporó con cuidado, conteniendo un gemido cuando los músculos de las caderas protestaron. Miró alrededor: la ropa de la noche anterior seguía tirada en el suelo junto al ventanal, arrugada y olvidada. El aire aún olía ligeramente a tabaco y a sexo. Se cubrió con la sábana como pudo y caminó descalzo hacia el baño, cada paso una pequeña punzada de recordatorio.

Estaba lavándose la cara con agua fría cuando oyó la puerta principal abrirse. No era el ascensor privado —eso habría sonado diferente—. Era la llave. Alguien tenía acceso directo.

Se congeló.

Voces. Dos. Una era la de Sauching, baja y controlada como siempre. La otra era más grave, más ronca, con un tono que mezclaba diversión y autoridad.

—…y por eso te dije que no te metieras en asuntos de Osaka sin avisarme primero —decía la voz grave—. Esos idiotas son escoria, pero escoria con armas. Si no fuera por mi nombre, ya tendrías un agujero extra en la cabeza.

—No necesitaba tu nombre —respondió Sauching seco—. Solo necesitaba que supieran que el chico ya no es de ellos.

Yougmin sintió que el estómago se le contraía. Se acercó sigilosamente a la puerta del baño, entreabierta, y miró por la rendija.

Sauching estaba de pie junto a la barra de la cocina, con una camisa negra abierta y pantalones de traje. Frente a él, un hombre más alto, más ancho de hombros, con el cabello negro peinado hacia atrás y un traje gris oscuro que parecía hecho a medida para intimidar. Llevaba un reloj pesado en la muñeca izquierda y, en el cuello, una cadena fina de plata que desaparecía bajo la camisa. Tenía veintiocho años, pero la mirada era de alguien que había visto demasiadas cosas a esa edad. Taeyong Lee.

El hermano mayor.

Taeyong giró la cabeza de repente, como si hubiera sentido la presencia. Sus ojos se clavaron directamente en la rendija del baño. Yougmin se tensó, pero ya era tarde.

—Ahí está —dijo Taeyong con una media sonrisa—. El famoso chico por el que mi hermanito soltó cincuenta millones como si fueran propina.

Sauching no se movió. Solo miró hacia el baño.

—Sal —ordenó con voz neutra.

Yougmin tragó saliva. Ajustó la sábana alrededor de su cuerpo y salió descalzo, con el cabello revuelto y las marcas moradas todavía visibles en las caderas y el cuello. Se quedó parado a unos metros, sintiéndose pequeño bajo la mirada de los dos hermanos.

Taeyong lo recorrió de arriba abajo sin disimulo. No era lujuria. Era evaluación pura. Como si estuviera viendo un activo caro que su hermano acababa de comprar.

—No está mal —comentó Taeyong, cruzando los brazos—. Delgado, pero marcado. Cara bonita. Entiendo por qué te metiste en problemas por él. —Miró a Sauching—. Aunque sigo pensando que cincuenta millones es una locura por un culo, por muy bonito que sea.

—No es por el culo —respondió Sauching con frialdad—. Es porque nadie toca lo que yo decido que es mío.

Taeyong soltó una risa corta.

—Siempre tan posesivo. Desde niños.

Se acercó a Yougmin con pasos lentos. El chico retrocedió instintivamente hasta que su espalda tocó la pared. Taeyong se detuvo a un metro, lo suficiente para que Yougmin oliera el leve aroma a cuero y colonia cara.

—No te voy a tocar —dijo Taeyong con voz baja—. Solo quiero verte bien. Mi hermanito rara vez gasta tanto dinero en alguien que no sea un hotel o un terreno. Así que dime, chico… ¿vale la pena?

Yougmin levantó la barbilla, aunque le temblaban las manos.

—No lo sé —respondió con honestidad—. Solo sé que él pagó mi deuda. Y que yo… estoy aquí.

Taeyong lo miró unos segundos más. Luego asintió, como si hubiera encontrado lo que buscaba.

—Bien. Al menos no eres idiota.

Se giró hacia Sauching.

—Ahora en serio. Esos de Osaka son un clan de mierda, de los que se creen yakuza porque tienen un par de tatuajes mal hechos y un par de pistolas chinas. Controlan un pedacito de puerto y unos cuantos bares de apuestas en barrios bajos. Nada comparado con lo que manejamos en el norte. Osaka, Fukuoka, Sapporo… todo eso lleva mi firma desde hace años. Ellos saben quién soy. Saben que si tocan a alguien que yo protejo, termino con sus negocios en una semana. Y como tú eres mi sangre, ahora el chico también entra en esa lista. Nadie va a volver a molestarlo. Pero…

Hizo una pausa, mirando fijamente a Sauching.

—…esto no es gratis. No para ti. Si sigues metiéndote en sus asuntos, van a empezar a buscar formas de joderte a ti directamente. No al chico. A ti. Y cuando vengan por ti, no van a pedir permiso.

Sauching tomó un sorbo de café que había preparado mientras hablaban.

—No van a venir por mí. Son demasiado cobardes.

Taeyong alzó una ceja.

—Tal vez. Pero la codicia hace valientes a los cobardes. Y cincuenta millones es mucha codicia para un clan de ratas.

Se acercó a la barra, se sirvió un whisky aunque eran apenas las once de la mañana y dio un trago largo.

—Mira, Sauching-ah. Nuestro mundo no es como el tuyo. Tú tienes hoteles, cristal, vistas panorámicas y cenas con accionistas. Yo tengo sangre, puertos, contenedores que nadie revisa y hombres que obedecen porque saben que si no lo hacen, desaparecen. Hay una línea invisible que separa los dos lados de Japón. El sur y el oeste son para los clanes pequeños, los que pelean por migajas. El norte y el este… eso es territorio Lee. Nosotros no entramos en su mierda porque no necesitamos hacerlo. Ellos no entran en la nuestra porque saben que los aplastamos.

Hizo un gesto hacia Yougmin.

—Este chico estaba en su lado. Tú lo sacaste. Ahora está en el nuestro. Y mientras lleve tu marca —miró las moretones en el cuello y las caderas—, nadie va a atreverse a tocarlo. Pero recuerda: la protección no es eterna. Si algún día decides que ya no te sirve… si lo dejas ir… entonces vuelve a ser presa fácil. Y yo no voy a gastar recursos en alguien que ya no es de la familia.

Sauching lo miró sin parpadear.

—No lo voy a dejar ir.

Taeyong sonrió de lado.

—Esa es la respuesta que quería oír.

Se terminó el whisky de un trago y dejó el vaso en la barra.

—Me voy. Tengo una reunión en Yokohama esta tarde. —Miró una última vez a Yougmin—. Cuídate, bonito. Y no hagas que mi hermanito tenga que gastar otros cincuenta millones por ti.

Se dirigió a la puerta. Antes de salir, se giró hacia Sauching.

—Y tú… cuídate también. No porque me importe mucho, sino porque mamá se pondría histérica si te pasa algo.

La puerta se cerró con un clic suave.

El silencio se instaló pesado.

Yougmin seguía pegado a la pared, la sábana apretada contra el pecho.

Sauching se acercó despacio. Se paró frente a él, tan cerca que Yougmin tuvo que levantar la cabeza para mirarlo.

—¿Entendiste? —preguntó Sauching en voz baja.

Yougmin asintió lentamente.

—Que soy tuyo… y que ahora también estoy bajo la protección de tu hermano. Porque él controla la mitad oscura de Japón.

Sauching levantó una mano y le rozó el moretón del cuello con el pulgar. No era caricia. Era posesión.

—Exacto. Y mientras estés aquí, nadie te toca. Nadie te mira. Nadie te respira cerca sin mi permiso.

Yougmin sintió un escalofrío que no era de miedo.

—¿Y si algún día… quieres que me vaya?

Sauching lo miró fijamente. Los ojos negros parecían absorber toda la luz.

—No va a pasar.

Bajó la mano y le quitó la sábana de un tirón suave pero firme. Yougmin quedó desnudo otra vez, vulnerable bajo esa mirada.

—Ahora ve a ducharte. Tienes que estar listo para esta noche.

Yougmin tragó saliva.

—¿Otra vez?

Sauching se inclinó hasta que sus labios rozaron la oreja del chico.

—Cada noche que yo quiera. Recuérdalo.

Se apartó y caminó hacia su oficina sin mirar atrás.

Yougmin se quedó allí, desnudo, con el corazón latiéndole fuerte y una certeza nueva instalándose en el pecho.

No era solo sexo.

Era propiedad.

Y en el mundo de los Lee, la propiedad se protegía con sangre.

1
Dalbelys Camila Espinal Hernández
concuerdo contigo linda
🪼 βE𝕋Ť¥ 🦋
no entiendo, comonun hombre como Sauching, con carácter de un demonio que es capaz de mandar a matar, como si pidiera un café, se deja manipular con matrimonio por conveniencia, le falta carácter a este mafioso 😒 que es gobernado por terceros y el cual gatito obedece le falta le carácter por decir no y no permitirle, a nadie que dicte su destino
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : ya verás más adelante el porque
total 1 replies
🪼 βE𝕋Ť¥ 🦋
y aquí empieza a nacer el amor en esta pareja, que aunque ellos no lo ven la llama empieza a arder con pequeños actos de protección, tranquilidad y confianza qué se tiene mutuamente /Applaud/
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : si /Proud/
total 1 replies
🪼 βE𝕋Ť¥ 🦋
en ocasiones no necesitas, palabras para decir aqui, estoy para para amarte y protegerte basta con gesto, una caricia, un abrazo, una mirada esos sin el bálsamo para el alma
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : tienes toda la razón linda
total 1 replies
🪼 βE𝕋Ť¥ 🦋
eso es la cura, que necesita Youming el sentirse amado y protegido 🥺
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : exacto 🤗
total 1 replies
Mary (Lupis❤️🌹)
dios mío no quiero pensar lo que pasará cuando la loca se entere
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : nada bueno pasará seguramente 😔
total 1 replies
Mary (Lupis❤️🌹)
una vieja hipócrita y loca
Mary (Lupis❤️🌹)
será que realmente tu nunca te enamoraras de el?!
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : averigüemos lo
total 1 replies
Mary (Lupis❤️🌹)
dios mío lo trata como un objeto de su posesión
ary
🥰🥰🥰mucha pasión ❤️‍🔥
Sharon Tuesta
Por fin puedo leer, por lo menos unos capítulos xd gracias por actualizar la historia. 🥰
Mary (Lupis❤️🌹)
bueno mijo ve el lado bueno no eres Omega si no terminarías embarazado
Mary (Lupis❤️🌹): te imaginas pobre si no le hacen un hijo x lo menos un queso sin jajaja
total 2 replies
Mary (Lupis❤️🌹)
pobre no le da chance a recuperarse 🔥🔥🔥
Mary (Lupis❤️🌹): jajaja si claro
total 2 replies
Betty Saavedra Alvarado
Kircha una final con mucho amor deseo y pasión entre Sauching y yougmin ahora están fuertes se aman nadie tiene porque juzgarlos cada uno es dueño de su cuerpo y sexualidad
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : claro que sí
total 1 replies
Betty Saavedra Alvarado
Que no hace una madre por sus hijos ella acepta bla relación de su hijo desea verlo feliz su papá lo hará de a pocos
Dalbelys Camila Espinal Hernández: Es muy respetable lo que hace una madre por que sus hijos sean felices
total 2 replies
Mary (Lupis❤️🌹)
que fuerte huía de que abusaran de el y terminando entregándose a aún desconocido. bueno al menos no fue violado. y maltratado
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : aww 🤗 muchas gracias 🤧
total 3 replies
Betty Saavedra Alvarado
Yougmin es la fantasía de Sauching
🐺࿔ ೄྀ࿔𝐂𝐑𝐔𝐙益₪࿔ ೄྀ࿔🐺 : seee /CoolGuy/
total 1 replies
Betty Saavedra Alvarado
Sauching cuídate de de Minji
Betty Saavedra Alvarado
Minji nunca lo tendrás a él
Betty Saavedra Alvarado
Yougmin tu vida cambio
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