Esta historia narra la vida de unos hermanos gemelos Luna y Sol que nacieron con heterocromia y fueron criados por un par de ancianos del campo cuando los encontraron. Estos eran poseedores de poderes que ellos desconocían. Todo lo que hacían era asombroso y las personas los amaban. Lo que ellos no sabían pero intuían es que no eran de este planeta. su historia empieza a tomar forma tras el ingreso a la universidad.
NovelToon tiene autorización de Rooo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El Reencuentro
Los Herederos del Talento de Júpiter
XXII El Reencuentro
Capítulo Veintidós
Lo que el Limbo Dejó Pendiente
"No se vieron en dieciocho años. Y sin embargo el espacio entre ellos tenía la forma exacta del otro."
🌀 La Noche del Limbo · Lo que PasóNarración fuera del tiempo
El Paso del Limbo es la ruta que conecta los reinos estelares con los planos físicos. La Reina Aelur debía cruzarlo sola para completar el envío del heredero. Era protocolo. Era siempre así.
Pero esa noche el Limbo estaba agitado —un evento que ocurre cada doscientos años cuando el equilibrio entre existencia y vacío necesita recalibrarse. El Soberano estaba presente no como amenaza sino como parte del proceso. Y la Reina cruzó en ese momento exacto.
No se encontraron como dos fuerzas opuestas. Se encontraron como dos certezas que nunca habían estado en el mismo espacio. El Soberano del Limbo había existido eternamente sin encontrar nada que lo moviera. La Reina había gobernado con precisión y poder sin encontrar nada que la detuviera.
Duró lo que dura un cruce: segundos en tiempo estelar. Una eternidad en todo lo demás. Y cuando la Reina llegó al otro lado y los gemelos cayeron al maizal, ella supo que había dejado algo en el Limbo que no tenía nombre pero que pesaba.
Dieciocho años después, ese peso tiene dos caras y cuatro ojos heterocromos y estudian Derecho en una universidad estatal.
🌀 La Terraza · SolosDepartamento Tía Seúl · Noche
Ocurrió porque Tía Seúl, que era más astuta que cualquier protocolo estelar, organizó una cena y distribuyó los asientos de forma que Elim y la Reina quedaran juntos en la terraza cuando los demás ayudaron a limpiar adentro. Nadie cuestionó el arreglo. Nana le guiñó un ojo a Tía Seúl desde la cocina.
Elim y la Reina en la terraza. La ciudad abajo. Las pocas estrellas visibles entre la contaminación lumínica.
Elim — (mirando el cielo, sin preámbulo)"No te busqué durante dieciocho años."
La Reina — (igual de directa)"Lo sé."
Elim"No porque no quisiera. Sino porque el Limbo no tiene protocolo para esto. No tenía referencia de lo que era querer buscar algo."
La Reina"¿Y ahora?"
Elim — (mirándola por fin)"Ahora llevo cuatro meses en una dimensión que tiene gravedad y olores y café que Tía Seúl me obliga a aprender y una ciudad que hace ruido a las tres de la mañana. Y la única parte de todo esto que no me cuesta ningún esfuerzo..." (Para.) "Es este espacio. Contigo."
La Reina lo miró. Dieciocho años de mesura. De protocolo. De ser exactamente lo que un reino necesita que seas.
La Reina — (en voz que no usa en los consejos ni en las clases de Derecho)"Cuando cruzé el Limbo esa noche y llegué al otro lado, lo primero que pensé no fue en el heredero ni en el protocolo." (Pausa.) "Pensé en volver."
Elim"¿Por qué no volviste?"
La Reina"Porque dos bebés estaban cayendo hacia un maizal y una mujer con el corazón más grande que he visto en cualquier dimensión los estaba esperando."
Silencio. El viento de la ciudad. Una sirena lejana que ya forma parte del paisaje sonoro de todos en ese departamento.
Elim — (despacio, como quien practica algo nuevo)"¿Puedo quedarme?"
La Reina — (algo que en dieciocho años de mesura no había salido tan fácil)"Ya te quedaste. Lo decidiste cuando seguiste la señal de Sol hasta este cruce y chocaste con Luna. Yo solo lo estoy nombrando."
💧 Luna — Lo que No Debió VerTerraza · Un poco después
Luna salió a buscar el cardigan que había dejado en la silla de la terraza. Se detuvo en el umbral. Elim y la Reina de espaldas, hombro con hombro, mirando la ciudad. Sin tocarse. Sin necesitarlo todavía. Pero con esa cercanía que dice todo lo que no se está diciendo.
Luna tomó el cardigan sin hacer ruido. Volvió adentro. Sol estaba en la cocina y la miró con una pregunta en los ojos.
Luna — (en voz muy baja)"Creo que nuestra familia acaba de hacerse más complicada."
Sol"¿En el buen sentido?"
Luna — (con esa sonrisa del maizal)"En el único sentido que importa."
Sol se asomó un segundo a la terraza, vio lo mismo que Luna, y volvió a la cocina con una expresión que Anya, al lado, no supo leer del todo.
Anya"¿Qué pasó?"
Sol — (tomando el café)"Que a veces el universo se toma su tiempo pero llega."
Anya — (después de un momento)"¿Eso también aplica para otras cosas?"
Sol — (mirándola)"Para todas las cosas que valen la pena."
🌾 Nana y la Reina · La Segunda ConversaciónCocina · Madrugada
Nana y la Reina terminaron solas en la cocina a la una de la mañana, como dos personas que tienen cosas que decirse que no caben en el horario de la cena.
Nana"¿Te vas a quedar?"
La Reina"Mientras haga falta."
Nana"Eso no es lo que te pregunté."
La Reina miró a Nana. En las reuniones del Consejo Estelar nadie le hablaba así. En las clases de Derecho, nadie la miraba con esa transparencia.
La Reina — (honesta de una forma que la forma humana facilita)"No sé cuánto tiempo puedo mantener la forma física. El Quinto Reino necesita su Reina. Pero mis hijos están aquí. Elim está aquí." (Pausa.) "Por primera vez en mi existencia no sé qué elegir."
Nana — (con esa sabiduría que no viene de ningún libro)"Eso es lo que se siente ser madre en la Tierra. Bienvenida."
La Reina Aelur del Quinto Reino miró a una mujer del campo con un mate en la mano. Y se rio. No la risa de protocolo. La otra.
...✦ Próximo capítulo ✦...
El día de la clasificatoria. El plan de Marco se activa. Y justo cuando todo debería estar controlado, La Sexta encuentra un modo de entrar que nadie anticipó.
✦