Esta noche te libero de este matrimonio sin amor y te deseo toda la felicidad del mundo con aquella mujer a la que jamas pudiste olvidar. Me llevo en mi vientre el regalo que te iba a confesar en nuestro aniversario. Ojalá ella te ame igual o más de lo que yo te he amado.
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Alarma
El tiempo en la oficina se me pasa de forma rápida entre reuniones y contratos, Magda llego puntual a la junta y pudimos dejar conformes a todos los presentes si necesidad de esforzarnos mucho en la presentación. Todo el mundo sabe que en la empresa de Ignacio son muy responsables y los mejores en los productos y la calidad brindada. De hecho nos fue tan bien, que varios de los nuevos inversores nos invitaron a celebrar esta noche la firma de una unión de empresas, salida que obviamente rechace porque es de publico conocimiento que después de trabajo voy derecho por Lyon al colegio y luego a casa a pasar tiempo de calidad con él.
Quiero darles las gracias a las dos, es increíble como manejan los números y dejan conforme a todos los que vienen aquí- nos dijo Ignacio mientras nos servía una copa de champán para brindar.
Oh vamos, sabes que somos las mejores- le dice Magda golpeando suavemente su brazo.
La humildad la dejaste en el vientre materno ¿verdad?- le dice riendo y me sumo a eso.
Somos perfectas, por eso nos amas- le dice tomando un sorbo de su copa.
Nos quedamos un rato más hablando de trivialidades cuando mi celular suena arriba de mi escritorio.
Buenas tardes- no reconozco el número, pero no muchas personas tienen mi teléfono particular, ya que normalmente doy el que uso para el trabajo.
Buenas tardes, señorita Green, hablo desde la escuela Crisol, su hijo tuvo un pequeño desmayo durante la clase de educación física y necesitaríamos que viniera a esperar junto a él la ambulancia que está en camino- siguió hablando, pero no podía escuchar nada, solo atine a darme la vuelta y mis amigos comprendieron que algo iba muy mal.
¿qué ocurre?- el ambiente festivo se había esfumado rápidamente.
Lyon se desmayó en clases- mi voz entrecortada y el leve temblor en mis manos, hizo que Magda me sacara el teléfono y siguiera informándose ella, mientras yo buscaba desesperadamente las llaves de mi auto en mi cartera.
Vayan, me llamas ni bien lleguen al hospital. No regresen hoy, y de ser necesario tómense más días- la voz fría de Ignacio me calo hondo. sabía que se preocupaba al igual que Magda de mi hijo y era precisamente por eso que ambos eran sus padrinos.
Vamos, tengo mis llaves, yo conduzco- Magda tiro de mi brazo y me llevo al estacionamiento de la empresa.
Si hay algo que debo reconocer, es que su habilidad para manejar en situaciones de extrema tensión son impecables, de seguro yo habría chocado a más de uno. no tardamos ni siquiera 15 minutos en llegar al playón del colegio, la ambulancia ya está estacionada en la puerta.
Bajamos del auto e ingresamos corriendo al lugar, una secretaria nos cruza con mirada feroz por correr dentro del lugar, pero Magda le da una mirada que hace que la señora así como abrió la boca la cierre de nuevo. Pasamos las puertas de la dirección y lo primero que noto es a mi bebe sentado en un sillón demasiado pálido para su color natural y el rostro decaído, un médico tomándole la presión y otro a su lado anotando todo lo que está diciendo.
relentizo mis pasos, para evitar tirarme encima de él y molestar a los doctores que lo atienden, mis ojos comienzan a llorar desesperadamente cuando él levanta la vista y me sonríe a pesar de estar cansado.
¿qué ocurrió?- pregunto con voz temblorosa mientras doy pasos cortos hasta llegar a él.
Estaba jugando al vóley, Enrique me paso la pelota, pero cuando salte para pegarle sentí que me dormía, desperté un rato después en brazos del profesor mientras él caminaba hasta aquí- había algo en su voz que me llamó la atención ¿miedo? ¿Angustia?.
el médico término de revisarlo y no encontró nada fuera de lo normal además del chichón en su frente por el golpe contra el piso.
Señora si no le molesta llevaremos al niño al hospital para una tomografía y una placa, de esa manera descartaremos que el golpe le haya generado algo más. En cuanto a su presión, su temperatura y su frecuencia cardíaca están normales, pero haremos un examen de sangre y de orina para descartar alguna falta de vitamina- me dijo mientras yo abrazaba a mi hijo.
Bien iré con él en la ambulancia y su tía nos seguirá con el auto- les dije sin dejar de mirarlo.
¿Puedes caminar hasta la ambulancia?- le pregunto gentilmente la médica que había estado anotando en la planilla.
Si- respondió él casi sin ganas.
Ven te llevaré en mi espalda como cuando eras pequeño- le dije acariciando su pelo.
Pero mamá-
pero nada hijo, dame el gusto de llevarte nuevamente- le sonreí aún con los ojos aguados.
No dijo nada y me permitió ponerme de cuclillas delante de él, mientras se acomodaba en mi espalda, Magda me abría la puerta y tomaba la mochila que la profesora había traído a la dirección. Caminamos en silencio hasta la ambulancia y lo deposité suavemente en la camilla mientras me sentaba enfrente de él y le sostenía la mano. Mi pequeño siempre había sido muy saludable, de hecho hace poco su pediatra le había mandado a hacer los estudios de rutina y un electrocardiograma que pedían todos los años en el colegio para poder practicar deportes y todo le había salido perfecto. Mientras lo observaba intentaba recordar toda la secuencia de la mañana para ver si había pasado algo por alto, pero no había sido así, el desayuno eran panqueques y frutas y él se había comido todo. Se había cambiado sin problemas y cuando me fui tenía un ánimo muy distinto al que tenía ahora.
La llegada al hospital me saco de mis cavilaciones y nuevamente lo puse en mi espalda para bajarlo, ignorando a la médica que quería que lo bajara en silla de ruedas. El hospital ya sabía que íbamos en camino, así que no hubo que esperar en la sala, los médicos de la ambulancia se despidieron y quedamos en una habitación de la guardia esperando al médico.
Mami tengo sueño- me dijo en cuanto lo apoye en la camilla.
No puedes dormirte aún mi príncipe, te diste un golpe en la cabeza y hay que mantenerse despierto por un par de horas- le dije acariciando sus cabellos.
Buenas tardes, soy Gonzalo y me toca atenderte campeón ¿puedes contarme que ocurrió?- el médico que ingreso a atenderlo debería tener más o menos mi edad y era muy simpático, se notaba que estaba acostumbrado a tratar con niños.
Lyon relató nuevamente todo lo que paso, mientras el doctor anotaba hasta el más mínimo detalle.
¿Antes de eso sentiste que alguna parte de tu cuerpo se había dormido? ¿qué desayunaste hoy? ¿Comiste algo más en el colegio?- le pregunto.
A la mañana se me durmieron los dedos de mi mano, pero fue solo un rato, desayune panqueques con jugo y frutas y almorzamos con mi amigo una hamburguesa con ensalada en el bufete del colegio- le dijo.
Bien haremos un par de estudios y veremos que es lo que anda pasando. Mientras tanto te pido que no te duermas y te traeremos líquidos para hidratarte un poco más- le dijo sonriendo y se fue.
¿Quieres que te compre algo?- le pregunto Magda.
No tía, gracias- le respondió casí en un susurro.
No debes dormirte amor, es una recomendación del médico por el golpe que te diste en la cabeza- puse su mano en mi mejilla y conseguí que me sonriera de nuevo.
Está bien mama- me dijo y se acomodó un poco más sentado en la camilla.
llamaré a Ignacio para informarle y traeré café para nosotras. Voy a estar cerca me avisas ni bien vengan a buscarlo para hacerle estudios- me dijo Magda antes de salir del cuarto.
Cuando ella se fue, tome las manos de mi niño y comencé a acariciarlo, era la primera vez que tenía tanto miedo.