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De las cenizas, me levanté

De las cenizas, me levanté

Status: Terminada
Genre:Mujer despreciada / Amante arrepentido / Divorcio / Completas
Popularitas:7.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Rere ernie

Valentina Montero lleva siete años entregándole todo a su matrimonio. Vendió la herencia de sus padres, levantó una empresa desde la quiebra y renunció a su propia vida para que Andrés Fuentes alcanzara el éxito. Pero la noche en que él recibe el premio de Empresario del Año, en lugar de agradecerle, pronuncia el nombre de otra mujer frente a cientos de invitados. Minutos después, le entrega los papeles de divorcio ya firmados. Camila Gallardo, joven, ambiciosa y conectada con una de las familias más poderosas del mundo empresarial, ocupa ahora su lugar.

Sin hogar, sin familia y con la dignidad hecha pedazos, Valentina se niega a hundirse. Con la experiencia que ganó en años de trabajo invisible, consigue un puesto directivo en una de las corporaciones más importantes del país. Poco a poco, la mujer que todos descartaron empieza a brillar con luz propia. Y mientras ella asciende, la vida de quienes la humillaron comienza a desmoronarse: secretos enterrados salen a la luz, alianzas se quiebran y el arrepentimiento llega demasiado tarde.

En medio de su renacimiento, un hombre poderoso que la conoce desde mucho antes de que el mundo le diera la espalda empieza a demostrarle que el amor no siempre tiene que doler. Pero Valentina ha aprendido a desconfiar, y abrirle el corazón a alguien de nuevo es un riesgo que no sabe si está dispuesta a correr, sobre todo cuando las rivales que quieren verla destruida no se han dado por vencidas.

NovelToon tiene autorización de Rere ernie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Episode — 30.

Capítulo 30

Decenas de cámaras apuntaban ahora hacia Valentina. Varios asistentes abrieron sus tabletas para buscar el perfil de la gerente general de operaciones de Grupo Valverde que acababa de ser presentada.

Valentina inspiró despacio. Alcanzó a volverse hacia Santiago. —¿Estás seguro?

—Confío en ti —respondió él sin vacilar.

No solo la amaba: la valoraba. A sus ojos, Valentina era una mujer que merecía estar a su lado, en igualdad de condiciones, no alguien a quien se ignora o se menosprecia como cuando aún estaba con Andrés.

Valentina se incorporó, se ajustó el blazer y caminó hacia el escenario con paso sereno y seguro de sí misma.

La mirada de Andrés siguió cada uno de sus pasos.

Siempre di por hecho que su talento era mediocre. Al final... el que nunca fue capaz de ver su brillo fui yo.

Camila, entretanto, rechinaba los dientes. Miranda permanecía inmóvil, pero sus ojos se afilaban cada vez más.

En el escenario, el moderador recibió a Valentina con cordialidad.

—Bienvenida, señora Montero.

—Gracias.

—Nuestros inversionistas están muy interesados en el éxito que logró Grupo Valverde al mejorar la eficiencia operativa en un plazo relativamente corto. ¿Podría compartir el enfoque que utilizaron?

Valentina tomó el micrófono y barrió la sala entera con la mirada antes de comenzar. Cientos de pares de ojos la aguardaban. Con voz pausada y clara, empezó a hablar.

—En mi opinión, la eficiencia no se reduce a recortar costos.

Varios asistentes levantaron la cabeza al instante.

—Eficiencia es garantizar que cada recurso genere el mayor valor posible sin sacrificar la calidad ni la confianza del cliente.

La pantalla gigante a sus espaldas comenzó a desplegar una serie de gráficos que los organizadores habían preparado con base en el material de Grupo Valverde.

—En nuestra empresa, el cambio arrancó desde lo más elemental. Rediseñamos todo el proceso de distribución, eliminamos las etapas que no aportaban valor agregado y reforzamos la coordinación entre las distintas áreas.

Explicó cada punto con un lenguaje directo, sin adornos pero fácil de comprender. Varios participantes asentían con la cabeza. Un director ejecutivo japonés incluso se dedicaba a tomar notas con visible interés.

El moderador formuló entonces la siguiente pregunta. —Un cambio de esa magnitud suele generar mucha resistencia dentro de la propia organización. ¿Cómo lo manejaron?

Valentina esbozó una sonrisa breve. —La gente no le teme al cambio.

—¿Entonces? —El moderador se inclinó con curiosidad.

—Le teme a perder la seguridad. Por eso, antes de pedirles a los colaboradores que cambiaran, lo primero que hicimos fue explicar las razones del cambio, los beneficios para la empresa y el impacto concreto en cada uno de ellos. Cuando una persona se siente valorada, el cambio se acepta con mucha más facilidad.

Los aplausos brotaron y fueron creciendo hasta llenar la sala.

Santiago observaba a Valentina sin apartar los ojos; la comisura de sus labios se elevó apenas, cargada de admiración.

Andrés, en cambio, solo atinaba a contemplarla con una opresión en el pecho. Su exesposa irradiaba seguridad e inteligencia. Y se mantenía de pie en un escenario internacional sin perder un ápice de compostura.

Al otro lado de la sala, el rostro de Camila se ensombreció. —Me resulta insoportable verla.

—Cálmate. —Miranda conservó la expresión impasible.

—¿Cómo quieres que me calme? Todo el mundo empieza a fijarse en ella.

—Precisamente eso es lo que necesitamos.

Camila giró la cabeza hacia ella.

—¿Qué quieres decir?

Miranda curvó los labios en una sonrisa helada. —Cuanto más alta sea su reputación hoy, mayor será el escándalo cuando la destruyamos.

Camila terminó por sonreír también.

Mientras tanto, un miembro del equipo de seguridad interna de Grupo Valverde, infiltrado como personal del evento, vigilaba la conversación de ambas desde la distancia.

No reaccionó. Se limitó a pulsar el botón diminuto del comunicador oculto bajo la solapa de su saco.

—Señor Valverde… el objetivo empieza a mostrar movimiento. Parece que esperan el momento indicado.

La voz de Santiago llegó serena a través del auricular. —Sigan observando. No las detengan.

—Entendido, señor.

Santiago devolvió la mirada al escenario. El juego estaba a punto de comenzar, y esta vez… pensaba ponerle fin de una vez por todas.

Los aplausos resonaron por todo el salón cuando la sesión de preguntas y respuestas concluyó.

El moderador sonrió abiertamente. —Muchas gracias, señora Montero. Su presentación ha sido realmente inspiradora.

—Gracias. —Valentina hizo una breve inclinación en señal de respeto y descendió del escenario.

En cuanto regresó a su asiento, varios delegados de otras compañías se acercaron de inmediato.

—Permítame presentarme: Daniel Wong, de Apex Holdings, Singapur. —El hombre de mediana edad le tendió la mano—. Me ha impresionado mucho la estrategia que explicó. Tal vez podríamos conversar con más detalle más adelante.

—Por supuesto, será un placer.

Antes de que la conversación terminara, una mujer japonesa se aproximó. —Soy Naomi Tanaka, de Mirai Logistics.

—Konnichiwa. —Valentina la saludó.

Naomi correspondió con una sonrisa amable. —Estamos en pleno proceso de reestructuración de nuestra distribución; lo que usted expuso resulta sumamente relevante para nuestra situación.

—Se lo agradezco. Espero que pueda servir como referencia útil. —Valentina le devolvió la sonrisa con calidez.

Uno tras otro, los asistentes fueron acercándose. Algunos solicitaban intercambiar tarjetas de presentación; otros querían discutir estrategias operativas.

Santiago permanecía unos pasos atrás, observando la escena.

Su secretaria se le acercó. —Señor.

—¿Hm?

—Valentina se ha convertido en el centro de atención.

—Ese era justamente el objetivo.

—A este paso, el nombre de Grupo Valverde va a posicionarse todavía más. —La secretaria dejó escapar una leve sonrisa.

Santiago asintió con calma. —Una empresa crece gracias a la gente valiosa que tiene dentro. Es justo que reciban la oportunidad de demostrarlo.

No muy lejos de allí, Andrés presenciaba todo aquello con un sentimiento que no lograba descifrar. Un inversionista extranjero que había sido socio comercial del Grupo Fuentes eligió acercarse primero a Valentina antes que a él.

Esbozó una sonrisa amarga. Todas esas capacidades ya las poseía Valentina desde hacía mucho. Solo que él jamás le había dado el espacio para brillar.

—Señor Fuentes —lo abordó su secretario—. La sesión de networking está por comenzar.

—Lo sé.

Se encaminaron hacia el área del banquete.

En otro rincón del salón, Camila apretaba la mandíbula.

—De verdad no soporto seguir viéndola.

Miranda bebió su café sin alterarse. —Las emociones no resuelven nada. Cuanta más gente la conozca hoy, mayor será el impacto cuando el escándalo estalle.

La sonrisa tenue reapareció en sus labios.

—Esta noche es la cena de gala. Ahí es cuando todos los directores ejecutivos, inversionistas, prensa de negocios e invitados de honor se reúnen en un solo lugar.

Los ojos de Camila centellearon. —¿Quieres actuar durante la cena de gala?

—No hay escenario más perfecto.

Dos miembros de seguridad interna de Grupo Valverde continuaban vigilando desde lejos. Uno de ellos habló en voz baja por el comunicador. —Señor Valverde.

—Diga.

—El objetivo parece estar planeando algo para la cena de gala de esta noche.

—Manténganse en observación.

—¿Debemos impedirlo?

Santiago guardó silencio unos segundos. —Todavía no.

—Entendido, señor.

—Cuanto antes actúen, menos evidencia obtendremos —continuó Santiago.

—¿Desea esperar hasta que ejecuten su plan?

La mirada de Santiago se posó en Valentina, que conversaba animadamente con un grupo de inversionistas internacionales. —Sí. Pero asegúrense de que, antes de que puedan tocarla, nosotros ya tengamos el control de la situación.

—Comprendido.

Santiago cortó la comunicación. Sabía que el juego había entrado en su último acto. Y esta vez no solo pretendía frustrar los planes de Miranda y Camila. Quería garantizar que, una vez concluido el Business Leadership Summit, ninguna de las dos volviera a tener la menor oportunidad de perturbar a Valentina ni al Grupo Valverde.

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Valentina Vmr
Brujas
Valentina Vmr
🥰
Valentina Vmr
Apareció la. Mosca en la sopa /Doge/
Valentina Vmr
Abors si va a saver Adrian lo que bueno
Valentina Vmr
Por avaricioso
Valentina Vmr
😍
Valentina Vmr
Ahora mastica y tragaaaa pegoooo
Valentina Vmr
👏Tomalaaaa🤭
Valentina Vmr
El karma
Valentina Vmr
Vamos. Valentina tu puedes!!!
Valentina Vmr
Van a llorar por malagradecidos
Valentina Vmr
Malagradecidos,,ya lo pagarán!!
Valentina Vmr
Pegoooo
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