Leticia fue traicionada y asesinada, pero el destino le dio una segunda oportunidad bajo un nuevo nombre... Isabela Torner, ahora tiene un esposo que la detesta, un pasado lleno de escándalos y una criatura que crece en su vientre.
Román Osorio cree conocer a su mujer, pero no tiene idea de que la verdadera Isabela murió y que en su lugar hay una mujer capaz de matar con la mirada... y de conquistar lo que se proponga.
NovelToon tiene autorización de Gena Jim para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo:30
ISABELA:
La alarma, a la que ya comienzo a profesar un odio profundo, rompe el silencio de la habitación y me arranca de un sueño delicioso.
—Quiero seguir durmiendo...
Susurro sin abrir los ojos mientras siento mi cuerpo pesado y cada músculo protestando por el cansancio de la noche anterior, pero con una satisfacción eléctrica que todavía me recorre cada centímetro de la piel.
—Ya es hora de levantarnos conejita... Hay un imperio que dirigir.
Escucho la voz ronca y somnolienta de Román y arrugo el ceño tratando de enterrar la cara en la almohada, hasta que el recuerdo de ayer me golpea como una ráfaga... Él me trajo directo a su habitación para poner a prueba nuestro "acuerdo logístico" y jugar a que yo era su jefa... O su perdición.
—Eres el dueño de todo esto y yo tu esposa... Por hoy, tu empresa y el trabajo puede esperar.
Digo estirando un brazo para rodear su cuello y obtener un poco de su calor y delicioso cuerpo.
Pero Román es más rápido y en un movimiento ágil que me deja sin aliento, me coloca sobre su cuerpo.
El contacto directo con su piel caliente y su amigo ya despierto me hace soltar un jadeo instantáneo.
Sus manos grandes se clavan en mis caderas fijándome a él con posesividad.
—Me encantaría quedarme aquí y ver si tienes tanta resistencia como ayer.
Dice con una sonrisa traviesa que me eriza la piel.
—Pero recuerda que hoy es la gala benéfica de mis abuelos... Saldrás de la oficina al mediodía para buscar el vestido perfecto. Necesitas tiempo suficiente para estar lista para ese gran evento.
—¿Gala benéfica? ¿Hoy?
Me incorporo de golpe olvidando por un segundo que no llevo nada puesto.
La mención de los abuelos de Román me pone alerta en el acto... No tengo recuerdos de ellos... Pero es normal que esos nobles o ricos se crean dueño del mundo, además ellos son la vieja escuela, la verdadera sangre azul del imperio Osorio.
—Es el evento del año Isabela, todo el mundo estará ahí incluyendo la prensa y nuestros mayores aliados.
Román me aparta un mechón de cabello de la cara y su mirada se vuelve inusualmente seria.
—Mi madre ha estado diciendo que no te sientes bien y los abuelos están preocupados... O curiosos... Esta noche es nuestra presentación oficial como padres del futuro heredero de los Ossorio.
—Entiendo.
Respondo sintiendo que la adrenalina reemplaza al sueño por completo.
—Quieren ver si la nueva Isabela es real o solo un rumor.
—Exacto... Así que quiero que brilles, compra el vestido más caro, el más llamativo, el que les recuerde a todos por qué eres la señora Osorio.
Roman, besa mi frente con una firmeza que me fascina.
—Jhonatan te recogerá para llevarte a las boutiques.
Me levanto de la cama con una nueva determinación... Llevo meses lidiando con monstruos, así que voy lista para la guerra.
(...)
Horas más tarde al salir de la empresa, Jhonatan ya me está esperando junto a la camioneta blindada.
Él luce impecable como siempre, pero noto de inmediato que su habitual postura rígida de militar tiene una grieta... Está extrañamente distraído mirando su teléfono cada dos segundos con una expresión que mezcla la confusión y la alarma.
—Buenos días, señora Isabela.
Dice abriéndome la puerta del vehículo con su cortesía automática.
—Buenos días Jhonatan.
Le sonrío subiendo al asiento trasero.
—Román me dijo que hoy serías mi escolta de compras, lamento quitarte tiempo de tus deberes.
A través del espejo retrovisor, veo cómo Jhonatan se tensa un poco y aclara su garganta acomodándose el cuello de la camisa.
—Es mi deber, señora el señor Román quiere asegurarse de qde queno haya contratiempos hoy... La gala de esta noche es de suma importancia para la familia, los señores Alejandro y Elena Osorio no son personas que acepten errores.
—Me lo imagino.
Respondo cruzándome de brazos mientras miro por la ventana.
—Me han dicho que son implacables... Supongo que irán preparados para despedazarme al igual que tu jefa Elisa.
Jhonatan duda por un microsegundo antes de responder manteniendo los ojos fijos en la carretera.
—Los abuelos del señor Román son... Personas increíbles, estoy seguro que se llevará bien con ellos.
Dice ignorando la parte Elisa y decido no indagar más... Que Jhonatan intente suavizar la imagen de los viejos Osorio solo me hace pensar que debo ir el doble de armada.
En los recuerdos de la antigua Isabela solo los ví en la boda, luego ella se encargó de evitarlos y no saber nada que tenga que ver con ellos.
En las boutiques de alta costura termino eligiendo un vestido espectacular en tono verde esmeralda de seda pesada, con un corte elegante, pero lo suficientemente atrevido como para dejar claro que no soy una mujer sumisa... Si voy a entrar al nido de las víboras, iré vestida como la reina que lleva al heredero Ossorio en su panza y además que también llevo al actual heredero comiendo de mis manos.
Sonrío mientras observo el vestido con agrado.