NovelToon NovelToon
Mi Mundo Arde Por Ti (Vindicta Dinasty II)

Mi Mundo Arde Por Ti (Vindicta Dinasty II)

Status: Terminada
Genre:Mafia / Traiciones y engaños / Amor en la guerra / Completas
Popularitas:745
Nilai: 5
nombre de autor: Paula Romero

Tras la muerte de Salvatore Vindicta, el imperio criminal queda en el aire. Contra todo pronóstico, Chiara debe asumir el control del negocio familiar. Muchos capos no aceptan que una mujer lidere la organización, y las traiciones comienzan a surgir desde dentro.

Mientras intenta mantener unido el imperio de su padre, la guerra con las familias rivales se intensifica. Markus Becker permanece a su lado, pero su relación también se ve puesta a prueba por el poder, los secretos y las decisiones que Chiara debe tomar para sobrevivir.

En este libro, Chiara pasa de ser la hija del capo a convertirse en una líder temida, mientras su mundo literalmente arde entre violencia, alianzas rotas y sacrificios que podrán en juego su nuevo imperio.

NovelToon tiene autorización de Paula Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitolo 23

...⚔️...

El plan funcionó. Mejor de lo que chiara esperaba. La información sobre la mafia sueca fue filtrada con precisión. Monica y ricci se encargaron del movimiento, utilizando una línea hackeada imposible de rastrear. Todo fue calculado: Tiempos, rutas, nombres, operaciones.

Nada quedó al azar, y la DEA mordió el anzuelo. En cuestión de días, las noticias comenzaron a cambiar, titulares, redadas, capturas. Dos lideres supremos de la mafia sueca cayeron. El impacto fue inmediato por lo que el foco en menos de nada cambió.

Los vindicta dejaron de ser el objetivo principal, y por el momento chiara desapareció del radar al menos por ahora. Pero la calma nunca era real y por largo tiempo porque, aunque el mundo exterior dejara de presionarla…

Su mente no lo hacía.

Los recuerdos comenzaron a regresar.

Uno a uno, sin control, Markus, Alemania, la traición. Y luego… Erika su nombre era suficiente, su rostro, su voz. El momento en que la vio morir.

Chiara cerró los ojos un instante, intentando bloquear la imagen.

Pero no pudo.

Nunca podía.

—No ahora… —murmuró en voz baja.

Pero los recuerdos no obedecían.

Nunca lo hacían.

El sonido de la puerta abriéndose la sacó de sus pensamientos.

Alonzo.

Sin tocar.

Como siempre.

Chiara no levantó la mirada de inmediato.

Ya estaba acostumbrada.

—El rosado te luce —dijo él con una sonrisa ligera—Pareces una Barbie.

Chiara alzó la vista finalmente.

Vestía algo distinto.

Un conjunto sofisticado en tonos rosados: un traje sastre entallado que estilizaba su figura, acompañado de una blusa satinada que aportaba un aire elegante y, al mismo tiempo, inusual en ella.

—Estoy probando colores nuevos —respondió con calma.

Alonzo se apoyó ligeramente en el escritorio.

—Te queda bien.

Pausa.

—Resalta tus ojos… y tu cabello.

La observó con más detenimiento.

—Te pareces mucho a nuestro padre.

Ese comentario la hizo detenerse un segundo.

Solo uno.

—Grazie, fratello —respondió finalmente—Ahora dime… ¿a qué debo tu visita?

Alonzo cambió ligeramente la expresión.

Más serio.

—No es nada malo.

Pausa.

—Es algo que te interesa.

Chiara arqueó una ceja.

—¿Ah, ¿sí?

—Se trata de ti.

Silencio.

Chiara cerró lentamente el portátil.

—Entonces habla.

Alonzo respiró hondo.

—Es una petición.

Pausa.

—Una voluntad.

Chiara lo miró con más atención.

—Nuestro padre…

El ambiente cambió.

De inmediato.

—Antes de morir… —continuó—siempre decía lo mismo.

Pausa.

—Que debíamos protegerte.

Chiara no dijo nada.

Pero lo escuchaba.

—A toda costa.

Silencio.

—Por eso te lo pido.

Se acercó un poco más.

—Quédate quieta por un tiempo.

Chiara lo miró.

Y luego…

Soltó una pequeña risa.

—¿Quieta?

Negó con la cabeza.

—Por favor, Alonzo.

Se levantó lentamente.

—¿Cómo me pides eso… cuando todos mis enemigos están buscando la forma de hacerme caer?

—No lo entiendes —respondió él con firmeza—No quiero que te expongas más.

Pausa.

—Si quieres trabajar, hazlo desde aquí. Desde la mansión.

La señaló levemente.

—Pero deja de aparecer en todos los lugares donde sabes que pueden encontrarte.

Chiara cruzó los brazos.

—Eso no es una solución.

—Es protección.

—Es encierro, fratello.

Silencio.

—Lo que menos queremos —continuó Alonzo— es que te hagan daño… o que termines en una prisión.

Esa palabra quedó suspendida en el aire.

Pesada.

Incómoda.

Chiara lo miró fijamente.

Y luego…

Soltó una carcajada.

Pero no era una risa genuina.

Era… irónica.

—Vaya…

Pausa.

—De Massimo lo esperaba.

Pero de ti…

Negó levemente.

—Interesante.

Alonzo la observó en silencio.

—Está bien —añadió ella con sarcasmo—Te haré caso.

Ambos sabían que no era verdad.

—No lo harás —dijo él con tranquilidad.

Pausa.

—Te conozco.

Una leve sonrisa apareció en su rostro.

—Eres igual de terca que nuestros padres.

Chiara rodó los ojos.

—Gracias por el cumplido.

Alonzo se dirigió hacia la puerta.

—Solo… ten cuidado.

Pausa.

—Sorella.

Y se fue.

El silencio volvió a la habitación.

Chiara se dejó caer lentamente en la silla.

—Quédate quieta…

Repitió en voz baja.

Como si la idea le resultara absurda.

Sacudió la cabeza.

Y volvió al trabajo.

Decidió poner música.

Algo para romper el silencio.

Abrió Spotify.

Buscó canciones al azar.

Recordando lo que había escuchado en la fiesta.

Daniela.

Los colombianos.

Presionó reproducir.

La música comenzó.

Y Chiara frunció el ceño.

—¿Qué… es esto?

Escuchó con más atención.

La letra.

Las palabras.

Su expresión cambió de inmediato.

—Mis oídos se están dañando…

Pausa.

—¿Eso es lo que escuchan?

Se quedó en silencio unos segundos.

Intentando procesarlo.

Luego, curiosa, empezó a investigar algunas expresiones.

Sus ojos se abrieron levemente.

—Interesante…

Pero también…

Inesperado.

Siguió cambiando canciones.

Algunas le resultaban extrañas.

Otras… pegadizas.

Pero ninguna lograba realmente distraerla.

Así que volvió a lo único que siempre funcionaba:

El trabajo.

Documentos.

Autorizaciones.

Movimientos.

Firmas pendientes.

Su concentración volvió poco a poco.

Hasta que…

Un sonido interrumpió todo.

Notificación.

Correo.

Chiara frunció el ceño.

El remitente le resultaba familiar.

El hospital.

El mismo donde su padre había sido internado.

Su expresión se endureció.

Abrió el mensaje.

Había varios documentos adjuntos.

Informes médicos.

Registros.

Datos.

Nada fuera de lo normal.

Hasta que vio uno.

En particular.

Algo en él…

No encajaba.

Chiara lo abrió.

Y comenzó a leer.

Su respiración se volvió más lenta.

Más pesada.

Sus ojos se movían rápidamente por las líneas.

Procesando.

Analizando.

Y luego…

Se detuvieron.

Silencio absoluto.

Su expresión cambió.

Completamente.

Si antes estaba preocupada…

Ahora…

Era algo mucho peor.

Sus ojos se abrieron con una intensidad que no mostraba desde hacía tiempo.

—Esto no puede ser…

Murmuró.

Pero lo era.

Cada palabra.

Cada dato.

Cada detalle.

Todo apuntaba a una verdad que…

Lo cambiaba todo.

Chiara dejó el documento abierto.

Inmóvil.

Porque por primera vez en mucho tiempo…

No era la guerra.

No era Markus.

No era la DEA.

Era algo más.

Algo del pasado.

Algo que nunca debió salir a la luz.

Y que ahora…

Amenazaba con destruirlo todo.

...CONTINUARÁ ...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play