En un mundo donde la jerarquía Alfa y Omega dictamina el destino, Kael Monzón, un magnate implacable con un pasado oscuro, vive atormentado por una culpa que lo consume. Desesperado por expiar sus pecados, busca a Sami, un joven Omega cuya inocencia fue destrozada por la codicia y la traición de su propio padre.
Kael le ofrece a Sami un pacto: seguridad y un futuro. Pero lo que comienza como un acuerdo frívolo, pronto se transforma en una danza peligrosa entre el deber y un amor inesperado que desafía todas las reglas.
En medio de tormentas emocionales y la fragancia persistente del jazmín, ambos deberán decidir si se atreven a sanar juntos y construir un futuro donde el perdón sea el cimiento de la familia Monzón.
Esta es mi version basada en mi novela ChatStory de CASADO CON EL MOSTRUO. pero esta versión cambio bastante.
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El Vínculo en el Abismo
Sami se lanzó con el trozo de cerámica, un movimiento desesperado de pura supervivencia. Pero Filomeno, aunque viejo, era un depredador experimentado. Con un movimiento rápido y brutal, le atrapó la muñeca y lo empujó con una fuerza desmedida.
El cuerpo de Sami impactó contra la pared de piedra con un golpe seco. En ese instante de impacto, el mundo se detuvo para él. No pensó en su propio dolor; sus manos volaron instintivamente a cubrir su vientre, protegiendo el pequeño latido que crecía en su interior. Un jadeo de terror escapó de sus labios al sentir la vibración del golpe cerca de su hijo.
—¡Cuidado! —gritó Filomeno, pero no por compasión, sino por miedo a perder su mercancía—. No dañes el envase, todavía vale demasiado.
Al caer al suelo, algo se deslizó fuera del bolsillo del pantalón de Sami. Era un trozo de papel arrugado, la última nota que venía con el ramo de flores que Kael le había enviado antes de que todo este infierno comenzara.
Filomeno lo levantó con una sonrisa burlona, pero Sami, desde el suelo, leyó las palabras que conocía de memoria:
"Sami, cada tormenta se calma cuando llegas a casa. Eres mi paz, mi luna y mi destino. Espérame siempre."
Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Sami, calientes y amargas. En ese momento, rodeado por el olor a humedad de la mina y la sombra de su captor, sintió una certeza devastadora: no iba a sobrevivir. Sintió que moriría allí, en la oscuridad, sin volver a sentir el calor del pecho de Kael, sin ver los ojos de su Alfa iluminarse al conocer a su hijo. El amor de Kael se sentía ahora como un sueño lejano que se le escapaba entre los dedos.
De repente, una explosión ensordecedora sacudió los cimientos de la montaña. El polvo cayó del techo y los gritos de agonía de los guardias de Filomeno empezaron a filtrarse por las paredes.
Filomeno palideció. El pánico reemplazó su arrogancia. Se abalanzó sobre Sami, levantándolo del suelo por el brazo y pegando un arma a su sien, usándolo como un escudo humano mientras retrocedía hacia la puerta.
—¡Si entra, te mato! —rugió Filomeno hacia el pasillo, aunque sus manos temblaban—. ¡Dile que se detenga o este Omega no verá la luz del sol!
Sami, con la nota de Kael aún apretada en su mano temblorosa, cerró los ojos y susurró para sí mismo: —Perdóname, Kael... perdóname por no poder esperarte.
Sami cerró los ojos, entregándose a la oscuridad. El frío del cañón del arma contra su sien era lo único que sentía, mientras el aroma a pólvora y miedo de Filomeno lo asfixiaba. Pero entonces, en el centro de su desesperación, una vibración profunda y cálida recorrió su columna vertebral. No era un sonido, era una presencia.
—Sami... mírame en tu mente. No te atrevas a decir adiós.
La voz de Kael resonó en su conciencia con una autoridad que detuvo el tiempo. Ya no era la voz de mando del Alfa; era un susurro lleno de una promesa feroz. Sami sintió el calor del bosque, el olor a tierra mojada y la fuerza de los brazos de Kael rodeándolo, a pesar de la distancia.
—Siente nuestro lazo, pequeño. Siente el latido de nuestro hijo. Él te necesita vivo. Yo te necesito vivo. No eres una moneda de cambio, eres mi mundo entero. No cierres los ojos, Sami... pelea conmigo. Un segundo, solo necesito un segundo.
El llanto de Sami cambió. El dolor de la despedida se transformó en una chispa de fuego puro. El deseo de vivir, de ver los ojos dorados de Kael una vez más y de presentarle a su hijo, inundó sus venas. Abrió los ojos, y aunque las lágrimas seguían ahí, ya no eran de derrota. Eran de guerra.
Tuvieron otra bebé!!! Y Sami siguió estudiando, fue extremadamente tierno!!! 🥰🥰🥰
sólo espero que Samy no se oponga cuando le toque su castigo al desgraciado viejo!!!
Sami ya lo sabe todo!!! Cerramos la semana de la mejor manera!!!
Espero que Filomeno no le den ni medio centavo!!
Maldito viejo!!!!😡😤
Siempre defenderé a Kael, no fue por hacerlo a propósito lastimarlo, sé que podrá ganarse a Sami y podrá perdonarlo por ese error tan grande
Es una narrativa que envuelve desde el capítulo uno. La historia ni que decir. Espero poder leer hasta el capítulo final y si tienen la oportunidad de leerla de verdad háganlo!!
Gracias por actualizar Autor@