Pov Melany Ashnot.
El día de mi boda descubrí la verdad, El dia que se suponía que seria el mas feliz de mi vida. Termino siendo mi peor pesadilla.
El hombre que amaba Jamas me amo. Fingió cada palabra, cada caricia… solo para llevarme directo a la muerte.
Su familia, cazadores. Yo, el premio.
Morí traicionada, con el veneno de su daga en mi sangre y el rostro de mi Esposo sonriente tomado de la cintura de Ella... Mi mejor amiga.
Todo fue un Engaño. Mi vida era una mentira. Una mentira que me habia llevado a mi inminente final.
Pero la Diosa me escuchó.
He vuelto.
Y esta vez, no dudaré.
Esta vez, arderán.
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24. Secretos que arden
Escapar del bullicio a mi alrededor seria facil. Si no me hubiera convertido en el blanco de interes de todo el campus. A donde sea que fuera todos los ojos estaban puestos en mi.
La nueva pareja del hombre mas deseado del campus.
Una mujer cualquiera que habia logrado captar la atencion del heredero de una gran fortuna.
Todos susurraban, sacando conclusiones descabelladas. Me habian convertido en una caza fortunas en cuestion de dias.
Si supieran la verdad.
Camine fuera del campus intentado dejar atras los susurros molestos de los estudiantes.
Una mano sorpresiva me tomo llevándome al destino contrario. Mis ojos se clavaron en el dueño de aquella mano intrusa.
En el dueño del fuego que ardia en mi interior.
Lucian me llevo entre los arboles hasta desaparecer de la multitud. Caminamos en silencio hasta llegar a la colina. Sus pasos se detuvieron. Solto mi mano y me miro.
Su mirada afilada se clavaba en mi interior.
— Que hacemos aqui?
Sus labios se curvaron en una sonrisa.
— La nueva novia de Erick Gray. Te has convertido en una celebridad. No pense que te gustara llamar la atencion.
— No me gusta.
Llevo sus manos a su cabello despeinandolo en una evidente mueca de frustración.
— Quiero entender las razones por las que estas haciendo esto. Pero por mas que lo pienso no logro entenderlo.
— No tienes porque hacerlo.
— Pero quiero hacerlo.
Nos miramos en silencio. Su mirada parecia traspasar mi alma.
— Estas viviendo en una mentira.
— Solo lo necesario.
— Por que?
— Cual es la mejor manera de desmantelar una organización corrupta?
Lucian me miro con el ceño fruncido.
— Hacerlo desde adentro.
Asenti.
— Eso es lo que hago
Su mirada se suavizo. Dio un paso hacia mi.
— ¿Siquiera vale la pena? ¿Cuanto mas estas dispuesta a soportar por una venganza?
Lo mire seria. El no sabia la verdad. Tampoco sabia lo que estaba dispuesta a hacer por mi. Por mi familia.
— Vale cada maldito segundo. Esto no se trata solo de mi.
— Entonces de quien?
Lo mire en silencio.
— No me dirás? Necesito saber. Necesito comprender porque razon estas al lado de un hombre que aborreces. ¡¡Porque besas los labios de alguien a quien no amas!!
Las palabras salieron con firmeza de sus labios. Se inclino hacia mi. Con su rostro tan cerca del mio. Podia sentir su aliento en mis labios. Su aroma rodeándome. Como si de alguna manera quisiera reafirmar su lugar en mi vida.
— A veces hay que hacer sacrificios por el bien mayor.
Sus manos me tomaron de las mejillas. Sus ojos me miraban preocupados.
— Estoy enloqueciendo Melany. Me estas enloqueciendo. No puedes pedirme que me quede sin hacer nada. Que te vea siendo malditamente infeliz y que no diga nada al respecto.
— No soy infeliz.
Las palabras salieron como un susurro lastimero de mis labios. Mi corazon retumbaba en mi pecho. Sus manos en mi piel enviaban una descarga eléctrica a todo mi cuerpo.
— Pero no eres feliz. Talvez nadie pueda verlo. Pero yo lo veo. Una nube de oscuridad te rodea. Como cuchillas afiladas listas para masacrar a todos a tu alrededor. O a ti misma.
Di dos pasos hacia atras alejándome de el.
¿Como lo sabia? ¿Acaso el era capaz de ver mi magia?
—Quien eres?
Sus labios se curvaron en una sonrisa. Sus manos volvieron a los lados de su cuerpo.
— Alguien que puede ver a través de la mascara que llevas cada dia.
— No eres humano.
Las palabras salieron de mis labios como una afirmación. Y el solo solto una suave risa.
— Ninguno de los dos lo somos. No somos como ellos.
Lucian redujo el espacio que nos separaba. Estaba tan cerca. Podia sentirlo en mi piel sin necesidad de tocarme.
— Yo tambien tengo secretos. Secretos que podrían interesarte. Talvez algun dia cuando decidas quitarte esa mascara... Entonces yo me quite la mia.
Paso a mi lado alejándose a pasos tranquilos. Dejando su aroma en el aire. Adherido a mi piel.
Dejandome ardiendo. Estaba quemándome... Por el.