NovelToon NovelToon
Deseo Danzante

Deseo Danzante

Status: Terminada
Genre:Mafia / Dominación / Equilibrio De Poder / Juego del gato y el ratón / Amor-odio / La mimada del jefe / Completas
Popularitas:563k
Nilai: 4.9
nombre de autor: thailyng nazaret bernal rangel

Claret es una chica con deudas hasta el cuello que intenta superarse, no descansará hasta encontrar un trabajo y dejar su vida de penurias atrás, en su camino se topará con Cillian un hombre millonario que oculta su vida de mafioso detrás de su apariencia de CEO. ¿Qué sucederá cuando sus mundos se entremezclen? Descúbrelo ya. (+18)

NovelToon tiene autorización de thailyng nazaret bernal rangel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24

...CILLIAN:...

Un tatuaje que no podía borrar.

Portar ese tatuaje significaba que yo era el ganador, el único hombre de pie en la batalla que libré solo, mi padre me marcó a los diez años con ese tatuaje, como su posesión, su sirviente, como una vaca marcada, creyendo que por siempre iba a regir sobre mí, pero el animal resultó ser más inteligente y rompió la soga que lo asfixiaba.

Encontré a Dante en el estacionamiento y me quedé observando seriamente hacia él, se tensó, intimidado cuando quiso desviar sus ojos.

Me acerqué a él.

— Jefe... Siento mucho...

— Guarda silencio — Cerró su boca, me provocaba matarlo con mis propias manos — Te di un trabajo decente para que no estuvieras en el hoyo del que te saqué, pero ya veo que quieres volver.

Se espantó.

— No, no jefe, por favor no me envíe ahí...

— Cállate.

Volvió a cerrar su boca.

— ¿Cómo te dejaste manipular?

Abrió su boca, pero elevé mi mano y la cerró de inmediato.

— Claret no saldrá, así que estar plantado aquí será tu castigo y agradece, porque es poco con lo que en verdad te mereces — Poseé mi mano en su hombro y lo apreté — Si estuvieras trabajando para Panthère Noire ya te habría cortado los dedos.

— Se lo juro que no volverá a pasar, me gusta este trabajo — Prometió y le dí una palmada en la mejilla.

— Otro error y vuelves a las calles, con tu bandita de ladrones drogadictos.

— No volverá a suceder — Volví a palmear su mejilla.

— Espero que entiendas. Recibirás una cantidad menor de sueldo, por dos meses, por este error.

Asintió con la cabeza.

Me aparté y Jean caminó hacia mi camioneta blindada.

— Niño, el jefe fue considerado, pórtate como es debido — Gruñó al pasarle por un lado, intimidando con su altura.

Subí a la camioneta y salimos del estacionamiento.

— Pobre chico, casi se orina — Rió Jean mientras yo abría la laptop que tenía en el auto para hacer una video llamada con Durand.

— Tiene suerte de no trabajar para mí en el contrabando con los más despiadados de mis hombres.

— Suerte de que no trabajó para Bastian.

Me recorrió una centella de solo escuchar ese nombre.

— Ese maldito no habría tenido compasión.

— Por fortuna está bajo tierra — Dijo Jean.

Me dió una sensación que no era de tranquilidad.

Durand apareció en la pantalla, con gafas y el cabello despeinado.

— Ey ¿Qué hay?

— Durand ¿Estás en el baño? — Gruñí disgustado.

— Estoy en mi trono.

— Necesitas una vida social.

— ¿Para qué soy bueno? — Dijo, ignorando mi comentario — Solo me llamas cuando me necesitas.

— Sino tuviera tanto trabajo me ocuparía yo mismo, pero no puedo con tanto, no sé de que te quejas, te pago demasiado bien.

— Antes solíamos charlar en un bar.

— Te recuerdo que eso fue antes de que tuvieras ese medio ridículo.

— No es ridículo, es una fobia que...

— Ya me lo haz explicado mil veces — Corté y Jean se rió.

— ¿Ese es Jean riéndose de mí?

— Acostumbrate, tu vida da asco — Gruñí y frunció el ceño — Si no fueras un genio en la informática serías un fracaso, necesitas una novia.

— Ahora que te comprometiste pretendes darme lecciones de vida — Resopló — ¿Por qué hiciste todo éste teatro? ¿Por qué estás ayudando a la hija de una de tus víctimas?

— ¡Ese no es tu problema!

— Mi estilo de vida tampoco lo es, siento un poco de lástima por esa chica, pobre si se entera...

— ¡Jamás lo sabrá! — Alcé mi voz y se quedó callado — ¡Solo por tres meses, la tengo conmigo solo tres meses!

Recordé como la tomé en la bañera y los tres meses me parecieron demasiado poco.

— De acuerdo, dime ya lo que tengo que hacer.

— Quiero que entres en los archivos de cada cárcel de este país y de Italia.

— ¿Y eso para qué?

— Busca a cualquier cabron que haya estado en el Sir de la mafia.

— Eso ya ni existe...

— Solo quiero averiguar si me salté alguna de esas ratas cuando los eliminé.

— Entiendo, buscaré, pero sino encuentro nada significa que debe estar suelto, si es que existe algún miembro de la organización.

— Solo es para descartar.

— Lo haré, te avisaré si encuentro algo interesante — Dijo, con expresión de sabio.

— Espero tus respuestas.

Colgué y cerré la laptop.

...****************...

— ¿Cómo te llamas? — Pregunté a la chica que dejaron en mi habitación, era la quinta chica, pero ésta vez era asiática.

— Sahoru — Dijo, con voz temblorosa, abrazando sus rodillas, en una esquina.

— ¿Eres japonesa?

Asintió con la cabeza, su cabello negro era liso y brillante, sus ojos rasgados estaban rojos de tanto llorar.

— No tengas miedo, no te haré nada.

Me acerqué y tendí una botella con agua sin abrir, dudó, pero la tomó con manos temblorosas, le costó abrirla así que lo hice por ella.

Bebió bastante agua.

A ninguna de esas chicas les daban de comer ni beber mientras las trasladaban a otros países.

Me senté cerca, en el suelo y ella siguió abrazándose, asustada. Tenía los pies encadenados y las muñecas también.

— ¿Qué vas hacer conmigo?

— Nunca les hago nada — Me encogí de hombros.

— ¿O sea qué no soy la primera que traen? — Hizo un gesto de espanto.

— Así es.

— ¿Qué sucedió con las otras chicas?

— No puedo mentir, unas murieron y las otras las trasladaron a prostíbulos clandestinos.

— ¿Tu las mataste...

— No, mi padre lo hizo, él esta a cargo.

Empezó a llorar — No puedo prometer que vivirás, pero tengo una forma de mantenerte a salvo, te quedarás aquí, pero nadie te tocará.

— Tengo miedo.

— Yo siempre lo tengo — Suspiré, solo tenía catorce años y veía cosas horribles todo el tiempo.

— Pero... Tu eres el hijo del malvado que causa todo esto...

— Eso no me hace intocable para él... Él mató a mi madre... Y al hombre que me crió... — La furia me hizo apretar la botella vacía, me levanté — Ya vuelvo... Tengo que hablar con el infeliz.

Salí de la habitación y cerré la puerta con llave.

Bajé a las escaleras y entré al salón de mi padre sin tocar, estaba reunido con otras lacras.

— ¿Quién rayos te dijo que entraras?

— Puedo hacer que los explosivos sean más peligrosos — Dije, acercándome a la mesa.

— ¿Y este niño quién es? — Siseó un panzón.

Tomé el arma enfundada en el cinturón de uno de los guardaespaldas y coloqué el cañón contra su sien.

Al infeliz se le cayó el cigarro de la boca.

— ¡Cuidado con tu maldita boca, te volaré los sesos si vuelves a hablarme así!

Mi padre aplaudió y se rió a carcajadas.

— ¡Bien hecho, hijo mío. Este niño es sangre de mi sangre y es el responsable de esos maravillosos explosivos, es un genio!

Alejé el arma de gordo sudoroso.

— Quiero conservar a la japonesa.

— Cillian, ese no es un asunto importante ahora...

— ¡Puedo hacerte miles de explosivos con mayores capacidades que esos que ya tienes, volarán un puto edificio si lo deseas, pero quiero mi premio y conservaré a la japonesa! — Exigí, con expresión firme ante mi padre, él se tornó serio, considerando darme una paliza, los demás hombres evaluaban la situación.

— ¡Estás aprendiendo mucho de tu padre! — Aspiró ese polvo asqueroso de la mesa, inhaló antes de volver a hablar.

Eso nos hacía diferente, yo no caería en los vicios, mi mente cuerda era mi mayor arma,.

— ¡De acuerdo, conservarás a la japonesa, pero cubrirás todos sus gastos!

— Hecho.

— ¡Y, harás cien explosivos para la próxima entrega! — Sonrió, como siempre, triunfador.

— Sencillo — Me encogí de hombros.

— Ahora, largo de aquí y deja el arma sobre la mesa.

La aventé, en medio de las cartas y los vasos con licor.

Volví a mi habitación.

Me acerqué a la chica, liberé sus muñecas y sus tobillos.

— Si intentas escapar, te matarán, este lugar es una fortaleza y no llegarás ni a las escaleras — Le advertí, mientras asentía con la cabeza — Quédate aquí y estarás bien.

— ¿Por cuánto tiempo estaré aquí?

— Solo por un tiempo, yo me encargaré de que seas libre, pero no puedes salir hasta que yo te diga, sino, te matarán.

Asintió con la cabeza.

Le dejé ir al baño y también le di de comer.

Ella permanecía callada todo el tiempo, sin objetar a mis demandas, era una chica muy dulce y dormía en mi cama mientras yo me quedaba en la bodega a armar los explosivos.

Cuando volvía ella estaba dormida y yo me acostaba a su lado.

La observé dormir, ella era muy linda y mantenía la habitación ordenada.

Su acento también me gustaba.

Me contaba de su familia y de como fue secuestrada, también le encantaba dibujar.

Se despertaba y me abrazaba cuando volvía de la bodega.

Una noche volví y estaba sentada sobre la cama.

— Hola, Cillian.

Caminé hacia ella y noté que estaba llorando.

— ¿Qué sucedió?

— Quiero irme.

Me senté a su lado — Ten paciencia, estoy trabajando en algo.

— Esos hombres malos me harán daño.

— No, no lo harán.

Sollozó y me abrazó.

— Tranquila, te sacaré de este infierno.

Me evaluó y limpié sus lágrimas.

Le di un beso corto en los labios.

— Yo te quiero.

— Yo también — Suspiró y me devolvió el beso.

...****************...

Como lo supuse, los malditos medios estaban hablando de mí sacando a Claret de la discoteca.

Las páginas amarillistas estaban plagadas de mí con rostro furioso, tomando a mi desobediente empleada del brazo.

— Señor Cillian, el Señor Lambert está aquí — Dijo mi asistente, por el intercomunicador.

— Dile que pase.

Otro infeliz con el que tratar.

Apreté el botón que abría las puertas y Lambert entró a mi oficina.

— Ya estoy aquí, dime, donde firmo — Gruñó, deteniéndose frente a mi escritorio.

— Buenos días, Lambert.

— No estoy para cortesía y menos con un sujeto como tu.

— Eso ya quedó más que claro, me cansa lo repetitivo que son tus insultos — Dije, buscando en mi pila de carpetas.

— Jamás olvidaré tu forma malagradecida de actuar.

— Llegué hasta acá con mérito propio, tenía un excesivo capital para empezar mi sueño, solo porque hablaste con gente importante crees que te debo hasta mi vida — Dije, abriendo una de las carpetas a él, incluso le tendí una pluma — ¿Sabes dónde firmar o tengo que señalarte la línea también?

Me fulminó con la mirada y tomó la pluma, firmó con ímpetu.

— Revisa los estados de tu cuenta, te deposité lo que te corresponde y es una enorme cantidad como lo acordamos — Cerré la carpeta.

— Esa mujercita no se compara con mi hija, ya te hizo pasar la primera vergüenza...

Chasqueé la lengua — Ni te atrevas, hay cosas de tu hija que no quisieras conocer.

— ¿Qué estás insinuando?

— Insinuar yo — Hice un gesto de inocencia — Soy incapaz de algo así.

— Hasta nunca.

— Arrivederci. Cualquier inquietud la tratas con mi abogado — Volví mi atención a los documentos.

Lambert se marchó y abrí la puerta para que saliera.

Decidí llamar a Claret, cuando recordé la deuda que me comentó.

— Hola — Su voz provocó un salto en mi miembro, giré mi silla hacia las ventanas y observé la ciudad.

— Hola, preciosa.

Escuché su respiración.

— Es la primera vez que llama.

— Siempre hay una primera vez, pero ya lo debes saber — Dije, tocando mi barbilla — Necesito que me envíes el número de ese tal Dimitri.

— Yo puedo pagarle personalmente...

— Haz lo que te ordeno — Demandé y se quedó callada.

— Se lo mandaré por mensaje.

— Así me gusta — Dije, sintiéndome más tenso.

— ¿Hay algo más que desee?

Me lamí los labios — Ahora que lo mencionas, mándame fotos.

— ¿Fotos de qué?

— De ti, pero quiero que sean sin ropa.

— No puedo — Dijo, con su voz atorada.

— Mandalas ahora.

— Pero... Yo... ¿Dónde está? ¿No está trabajando?

— Estoy en mi oficina, pero quisiera inspirarme, que mejor que tu cuerpo para motivar a terminar rápido, así volveré al Penthouse, donde quiero estar — Dije, con una voz seductora y su respiración se corto.

— Me avergüenza...

— Ya hablamos de eso, quiero mis fotos, sino me las mandas voy a tener que tomar replezarias.

Colgó y fruncí el ceño.

Se atrevió a colgar.

Le encantaba meterse en problemas conmigo.

El mensaje con el número llegó.

"¿Y mis fotos?" Contesté, vió el mensaje pero no lo contestó. "¿Quieres más nalgadas? ¿Quieres que te dé sin compasión, duro y rápido?"

Mi miembro se tensó más.

Dejé el teléfono a un lado, mis dedos picaban por enviar más mensajes con todas las depravaciones que se me ocurrieron para hacerle a Claret.

Tuve que aflojar mi corbata y también mi cinturón.

Volvió a sonar el teléfono y lo tomé en seguida.

Las fotos de Claret, frente al espejo con solo ropa interior y otras sin ropa.

Casi me derramo ante las poses tan sensuales.

"Eres una delicia de mujer" Envié el mensaje.

"Ya verás lo que te haré cuando vuelva"

No la dejaría descansar nunca, pero es que no podía controlar las ganas de hacerle de todo. Claret me estaba volviendo más loco y no podía alejarme sin sentirme ansioso por volver para entretenerme con ella.

Recordé la cita con el médico, llamé a una doctora, porque ni muerto dejaría que un hombre examinara a Claret.

Acordé una para el día siguiente.

1
btcclic cuenta3
Referente, de lo que hoy, ley no decir, nada dice 1000 palabras.../Scare/
Sandra Salvador
linda historia, esperamos la continuación de las parejas que se pueden formar
✨@W🤩
Se veía venir 😔
Judith Yoyce Sarmiento Berrospi
Hola autora estoy que leo mas de 5 veces la novela porque me gusta y estoy esperando la historia de Jean y Zanim tambien de Renaud y Marie, por favor escriba pronto sobre ellos se que esta concentrada en la saga de colores pero esta novela también tiene personajes interesante y me gustaría saber más de ellos .
Cristi Villa
genial y muy linda cenicienta
Johelys Mogollon
demasiado Buena .. felicidades escritora 👏🏻👏🏻👏🏻💫💫💫
Marina Simón
/Ok/
Luz Maria Rodriguez
Que bueno que se pudieron ir de luna de miel a los lugares que querían visitar y disfrutar, se cumplió su deseo. y por otro lado quien sabe cómo les esté llendo a Jean y Zannin en la misión que les encomendaron, ojalá ya estén juntos como pareja 🤭🤭🤭
Luz Maria Rodriguez
Muy bien Cillian, estás recompensando a tus amigos y empleados por su buen desempeño, eres todo un jefe muy agradecido y responsable 👍👍
Luz Maria Rodriguez
Bueno Claret ya te llegó tu turno, Cillian ya se siente bien por eso fué por tí y te va a dar tu castigo😂😂😂
Luz Maria Rodriguez
Menos mal que Cillian se está recuperando, así tiene que ser pues es el mafioso más temido y todavía le quedan enemigos que estaban asociados con Zac a menos que quieran enfrentar a Pantheire Noire haber como les va ya que se recupere
Luz Maria Rodriguez
Muy bien Claret es importante que tomes tu lugar como esposa de Cillian para que en el futuro el salga por sus negocios tu puedas quedarte al frente y lo ayudes de esa manera y con respecto a Marie déjala que ella haga su vida es cierto es tu amiga pero si no le gusta ese 🌎 mundo que ella decida que hacer y más que ya va a ser madre, pueden seguir siendo amigas sin que se sienta presionada por ti🤭🤭
Luz Maria Rodriguez
Aunque Leonardo no quería participar en el ajuste de cuentas lo hizo porque cobró por hacerlo y de esa manera Cillian está en deuda con El, lo bueno que al final lo apoyó
Luz Maria Rodriguez
Que hombre tan faltó de escrúpulos, quería ser el vencedor pero sólo haciendo artimañas iba a lograrlo porque Cillian es más joven que Zac y aún así se defendió de El y aguantó todos los golpes que le propinó, pero la traidora de Sahoru lo atacó por la espalda pues se descuidó por Claret, espero que se recupere y puedan estar juntos El y Claret
Luz Maria Rodriguez
Muy bien Cillian, no des marcha atrás ya estás cerca de tu objetivo y cuídate de Sahoru ella la traidora, es el momento pues están desprevenidos dale una probadita de su propio chocolate a Zac que se cree mejor que tú, demuéstrale que contigo no se juega
Luz Maria Rodriguez
Haber como le va a Simón, esperemos que no lo detecten porque si lo hacen no van a poder rescatar a Claret y los demás y sería bueno que pudieran destruir a Zac y liberar a las mujeres que tienen cautivas, que Cillian tenga una buena estrategia para lograrlo 🙈🙈
Luz Maria Rodriguez
Que martirio para Claret y sus amigos que fueron traicionados por Sahoru, esa mujer es una alimaña, una víbora 🐍 que se arrastra ante el mejor postor, no le importó entregar a Cillian y a todos sus empleados es una verdadera bruja que no le importa el destino de los demás y si Cillian no te buscó fué porque su padre lo engañó diciéndole que estabas muerta
Luz Maria Rodriguez
Cillian apúrate antes que Claret se quede sin los aretes y no podrás rastrearla ni saber a dónde se la llevaron, es un caso de vida o muerte y tu no quieres que ella muera ni que tú hermano abuse de ella, tu también sabes cómo trabaja un hacker así que manos a la obra
Luz Maria Rodriguez
Cillian estás tan enojado y preocupado por Claret que no estás razonando bien, desde un principio te hubieras deshecho de Sahoru ella es el señuelo que usó tu hermano para llegar a ti, ahora lo que debes de hacer es ponerte las pilas y pedír ayuda a tus aliados para que puedas enfrentar a tu hermano y puedas rescatar a Claret, Marie y Durand haber si para cuando lo hagas todavía están vivos, es primordial que lo hagas ya, inmediatamente
Luz Maria Rodriguez
Lo que pensé desde un principio, que Sahoru le insistió tanto a Cillian para que la llevara con El, ella es la traidora y desde un principio junto con Zac lo planearon para destruir a Cillian y ella fué la que les informó como entrar de hecho ella lo hizo, así que Cillian tiene que deshacerse de ella junto con su hermano
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play