Anhelaba con tener un empleo digno, donde tuviera la oportunidad de tener mi propio hogar, saliendo de la esclavitud de nada más de escuchar las palabras vulgares y maltratos físicos de mis padres. Hasta qué, un día que no podía más, una hermosa luz en mi vida, que me reflejaba el aspecto de un Dios Griego me iluminara ese oscuro cuarto negro. Pero, no todo es como un cuento de hadas... Mejor nos hubiésemos quedado en la parte donde nos mirábamos de lejos y no sabíamos ni nuestros nombres.
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CAPÍTULO 24: CELESTE
Lyam se había quedado dormido anoche y cuando despertó sintió un peso encima de su brazo, cuando miró le encantó el resultado.
Una cabellera negra, labios rosas y carnosos, pestañas largas y rizadas.
Sus mejillas estaban un poco sonrojadas y eran perfectamente redondas.
Se veía como un ángel dormido...
Él sonrió y la abrazó pegando su frente con la de ella, así se mantuvo por un buen tiempo.
Por suerte su brazo lograba rodearla y la apretó ligeramente sintiendo su dulce fragancia.
Su calor corporal era muy cálido a comparación de el suyo que era frío.
Se preguntó, ¿cómo puede ser tan cálida?
Creo que no hay respuesta para eso...
Tessa gimió levemente y cuando abrió los ojos se encontró con un oscuro abismo, pero ésta vez no era aterrador... estaba lleno de brillo, como si la luz de las hadas estuvieran en él.
Jamás podías evitar dejar de mirarlos...
Cuando sintió el grueso brazo de Lyam rodeando su cintura, sonrió e hizo lo mismo, pero ésta vez se sujetó de su cuello.
Su dulce voz le habló: "Dormilón", rió.
Él sonrió y le dió un beso en su frente: "Antes no querías dormir conmigo, y mira, aquí estas."
"Es curioso... antes temía dormir con un hombre, pero ya no me molesta... al menos contigo no."
"Es que tampoco lo harás con otro."
"¿Cómo estás tan seguro?", preguntó divertida.
"Sólo lo sé. ¿Vas a contradecirme?"
"El señor Lyam está herido. No quiero que se moleste y termine rompiendo todas las ventanas de la mansión."
Él rió: "Eres un caso..."
"Eso creo... uno difícil de resolver", sonrió y después dijo: "Voy a levantarme."
"¡No!"
"¡Lyam!"
"Es fin de semana, dormiremos juntos todo el día."
"Está bien... pero sólo hasta el mediodía. Le debo una salida a Kevin."
"¡No saldrás con él!"
"¿Y quién lo decidió?"
"Pues yo, ¿quien más? Soy tu jefe, debes obedecerme!"
"Cierto. Pero no estamos en la empresa, no hay porqué obedecer", se libró de su agarre.
"¡Tessa!"
"Deja el drama, Lyam. ¿Por qué te importa tanto que salga con otro chico? ¡Es tu hermano, y tenemos una buena amistad!"
"¡Él no te quiere como amiga!"
"¿Por qué hablas por él?"
"Es mi hermano, lo conozco perfectamente y sé que le gustas."
"Deja de inventar cosas."
"¡Jamás te mentiría!"
Tessa volteó los ojos, fue a su habitación e hizo su aseo personal.
Había relajado su cuerpo en agua de rosas.
Peinó su larga cabellera negra e hizo dos clinejas.
Tocaron a la puerta.
"Tessa, te traje algo..."
Otra vez la vió en ropa interior.
"¡Lyam!"
Él se volteó y miró a la pared, sus palabras salieron irritadas: "¿Estas seduciéndome?"
La imagen de verla semidesnuda percibía en su mente, no se borraba ni porque estaba mirando a la pared, instantáneamente su miembro se activó y sus mejillas estaban sonrojadas, pensó: "¿Como su cuerpo puede ser tan gordo y hermoso a la vez?"
Tessa arqueó las cejas y se colocó una bata de seda.
"Sabes que soy muy tonta para hacerlo", cuestionó. "Ya me vestí, dijiste que traías algo, ¿que es?"
Él se volteó pero aún se veía muy atractiva.
"Joder, Tessa. ¿Qué es esa ropa?"
Ella se miró, no veía nada malo en ella. No era transparente, ni muy corta.
Pero él se fijó en sus pechos. Su pezón se veía duro y se marcaba en la bata, ligeramente se notaba su lencería negra, lo cual estaba avergonzando mucho a Lyam.
"¡Que el león no salga!", esa frase la repitió tres veces en su cabeza.
Tessa se sentía un poco confundida y preguntó: "¿De qué hablas?"
"N-Nada, olvídalo", él le entregó un pequeño sobre: "Esto es tuyo."
Ella lo aceptó e inmediatamente lo abrió, había... ¡una tarjeta de crédito y tenía su nombre!
También había una pequeña libreta donde decía unos códigos.
"¿Esto es...?", se sonrojó.
"Ya tienes tu propia cuenta bancaria. Ahí entrarán los pagos de tu trabajo y también la puedes usar de manera personal."
Tessa dejó escapar una lágrima: "Gracias, estoy muy agradecida."
Su voz se escuchó un poco quebradiza y Lyam la abrazó.
"Te mereces todo lo lindo de éste mundo, Tessa. Esto apenas es lo primero que lograrás en tu vida."
Ella asintió.
Lyam curvó un poco su espalda y colocó su nariz a la par con la de ella.
"Hueles delicioso."
Tessa sonrió: "Quizás fue el baño de rosas."
"Tessa..."
"¿Sí?"
"¿Te cuento un pequeño don que tengo?", agarró su mano y la llevó al balcón.
"¿Un don? ¿Cuál es?"
"Aparentemente tengo el don de ver a las personas con colores."
"¿Colores?"
"Sí. Por ejemplo; una persona es azul, la otra es roja, etcétera."
"¿Y qué color soy yo?", sonrió.
"Celeste..."
"¡Hermoso!"
Ella notó que él bajó la mirada con vergüenza y sonrió tímidamente.
"¿Que sucede?", preguntó ella.
"Mi color favorito es el celeste. Eres la única persona que he visto color celeste..."
Tessa se sonrojó un poco.
"¡Estas mintiendo sólo para avergonzarme!"
"Te dije que jamás te mentiría."
Escuchar eso la avergonzó aún más.
"Es lo más tierno que he oído", dijo ella.
Él sonrió y beso su frente: "¿Guardarías mi secreto?"
"¡Soy una tumba!"
Hubieron cinco segundos de silencio y él dijo: "Tessa..."
"¿Lyam?"
"¿Puedo besarte?"
"Y-Yo...", tartamudeo.
Tocan a la puerta.
Tessa se soltó de su agarre y fue a abrir.
Era Kevin...
Él se sonrojó de inmediato y su manzana de Adán se movió: "H-Hola..."
"Kevin", sonrió.
"Prepárate, almorzaremos afuera."
"Oh, está bien..."
Kevin miró hacía el balcón y Lyam estaba mirando hacía el jardín, frunció levemente el ceño y dijo: "No tardes, por favor."
Ella asiente y volvió a cerrar la puerta.
"Lyam, ¿puedes salir? Tengo que salir.
...----------------...
En la mansión de los Vélez, Erick se encontraba en su habitación cuando tocaron a la puerta.
"Papá, ¿que haces aquí? Pensé que estabas en la empresa."
"No has salido de tu habitación, pensé que algo estaba pasando y vine a ver a mi hijo, ¿hay algo malo es eso?"
Erick sonrió: "Siéntate."
Richard cerró la puerta con seguro y se sentó en el sofá de la esquina de la habitación.
"Te veo algo decaído, ¿que sucedió?"
Erick en ese momento estaba en su computadora y detuvo el teclado, miró a la nada durante unos segundos, perdido en sus pensamientos y después preguntó: "Papá, ¿cómo te sentiste cuando la señora Amanda te rechazó?"
Eso dejó un poco avergonzado a Richard.
La relación entre Richard y Erick es muy íntima, es su hijo mayor después de todo y nunca le ocultó nada respecto a su adolescencia...
Él no quiere que su hijo cometa los mismos errores que él.
Erick se parece mucho a Richard en ese aspecto, no tanto en su físico sino en su forma de ser.
Cobarde y desconfiado.
Richard le contó que Amanda fue la primera mujer que él amo antes de su madre.
Él estaba pensando que otra vez los Vélez estarían compitiendo contra los Lambert por una mujer.
Pero...
¿Otra vez los Vélez perderán?
Richard aclaró su garganta y respondió: "Me sentí vacío, amé a Amanda con todas mis fuerzas y ser rechazado por la mujer que amas es como recibir una bala en el corazón."
"Tessa me ha rechazado en pocas palabras..."
Richard se sorprendió: "La chica del restaurante, ¿es la que te gusta?"
Él asintió.
"No voy a negar que cuando me dijiste que te gustaba una chica me sorprendí, pero me sorprendí aún más cuando la vi..."
"¿Lo dices por su físico?"
"No, sino porque Amanda dijo que era su ahijada."
"Quiero estar con Tessa, papá. ¡Soy un maldito cobarde! Si hubiera confesado mis sentimientos antes la tendría conmigo y no estaría con Lambert."
"Ella no está con Lyam Lambert, sólo son amigos. Tu sabes como es ese jovencito."
"¡Por eso no quiero que esté con él! Ella sufrirá si se enamora de Lyam Lambert, ¡es un maldito casanova!"
"¡Has que se enamore de ti!"
"Ya lo está, papá..."
Richard respondió incrédulo: "¿Y por qué te rechazó?"
"¿Acaso no es obvio? ¡Sigo comprometido con Felicia! Mientras esté cerca de ella; ¡Tessa nunca me aceptará!"
"Ya no lo estas."
Erick miró abruptamente a su padre: "¿Que dijiste?"
"Que rompí el compromiso."
Erick sonrió y se fue a los brazos de su padre: "¿Hablas en serio, papá?", rió.
"¿Alguna vez le he mentido a mi hijo?"
"¡Nunca!"
La angustia en el corazón de Erick había desparecido, solo había emoción e ilusión.
"¡La enamoraré aún más de mí y la haré mi esposa!"
"¡Te deseo suerte!"
Erick salió muy sonriente de su habitación. Richard se sintió mejor por él.
Un matrimonio por contrato no siempre se da bien.
Antes él pensaba que su hijo quería a Felicia pero después notó que no, que quería a otra.
Él no quiere cometer el error de casar a su hijo con alguien que no ama.
Richard pensó que si los padres de Amanda no la hubieran comprometido con Beltran Lambert en el pasado ella estaría con él.
La hubiera enamorado y serían una familia...
Él no quiere que su hijo pase por eso.
...✨✨✨✨...
¡Cumplí con el pequeño maratón!
Me encanta leer sus comentarios, eso me inspira más al escribir.
Me gustaría que ustedes sean parte de ésta novela, su opinión respecto a la vida de Tessa es sobrevalorada para mí.