TRILOGÍA STARK-GIORDANO-CAMPBELL
SEGUNDA PARTE
Las vidas de Luka Giordano e Isabella Rossi se cruzarán por una mala jugada de terceras personas.
Desde aquel día su vida cambió completamente hasta el punto de enamorarse locamente del otro.
Muchos querrán separarlos pero su amor triunfará al final
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CAPÍTULO 23
—Estoy seguro de que entendiste lo que dije mi ángel
—Escuche, pero no entendí —conteste—
—Que es lo difícil de entender? —pregunto Luka—
—A que te refieres con las escrituras del departamento? —pregunte confundida—
—A las escrituras de un departamento —contesto con obviedad Luka mientras me daba una carpeta— Que no leíste tu contrato?
—Claro que lo leí —conteste mientras lo veía a los ojos—
—No creo que lo hayas hecho muy bien mi ángel, porque si lo hubieras hecho no estarías tan sorprendida
—Eh? — pregunté confundida—
—En el contrato estaba que como prestación de la empresa se te daría un departamento —contesto Luka muy calmado—
—Eso es mentira — exclamé—
—Claro que no —replicó Luka—
Luka le entrego a Isabella una carpeta con la copia del contrato que había firmado unos días atrás. Ella leyó cada renglón del mismo hasta llegar a aquel párrafo donde se estipulaba la entrega de aquel departamento
—Yo no puedo aceptar eso
—Y porque no? —pregunto Luka—
—Contéstame algo Luka —dije mientras fijaba mi mirada en él— Esta prestación la tiene todo el personal o solo yo?
—Es una prestación de la o el asistente de presidencia
—Así que esta prestación ya tiene algún tiempo?
—Tu eres la primera en recibirla
—Luka!! —exclamé—
—Que? —pregunto inocentemente ante mi intensa mirada y suspiro— Que quieres que te diga?
—La verdad Luka
—Luka suspiro y desvío su mirada— Sé que estás viviendo con los padres de tu amiga por un problema que tuviste con tu madre.... Solo quería ayudarte
—Comprándome un departamento?
—No lo compre mi ángel, ya lo tenía
—No te creo nada
—Te lo juro mi ángel —replico Luka— Ese departamento es mío, lo compré cuando decidí independizarme hace algunos años
—No lo puedo aceptar Luka
—Porque no Isabella? —pregunto Luka mientras se levantaba de su asiento para sentarse a un lado de mí— Quiero ayudarte
—Tengo donde vivir
—Lo sé mi ángel —contesto y tomo mi mano— Pero también sé que la casa de los papás de Gina queda al otro extremo de la ciudad y que tienes que pasar por mucho para llegar hasta acá
—Luka
—Ese departamento está a menos de cinco minutos de aquí, no seria mejor vivir ahí?
—Si lo seria —conteste— Pero no lo puedo aceptar
—Isabella —exclamo Luka con frustración—
—Debes de entender las cosas Luka —dije mientras lo veía— Que va a decir la gente si se enteran que me regalaste un departamento?
—A mi no me importa lo que la gente diga Bella
—Pero a mí si Luka —conteste— Porque de quien van a hablar, es de mí —me señale— Van a decir que estoy contigo por dinero
—Yo sé que no es así
—Pero la gente no lo sabe
—Luka resoplo— Acaso no puedo ayudar a mi novia en sus problemas?
—Aún no soy tu novia
—Eso se arregla muy rápido mi ángel —dijo Luka mientras me acercaba a él— Solo dime que si y listo
—Luka
—Solo quiero ayudarte Isabella
—Y te lo agradezco —dije mientras acariciaba su mejilla— Pero no puedo aceptar algo así..... Puedo pagarte una renta
—Estás loca —exclamó Luka mientras negaba con la cabeza—
—Entonces seguiré viviendo con los padres de Gina —dije y sonreí levemente— Ahora —me aleje de él— Necesito regresar a mi escritorio, tengo mucho trabajo
—Pero Isabella
—Con permiso jefe —dije y salí de la oficina—
—Está mujer me va a volver loco —dijo Luka mientras se sentaba— Definitivamente, ella es la indicada para mí —sonrió ampliamente—
Las horas pasaron cargadas de trabajo y a pesar de eso, Luka no perdió la oportunidad para tratar de convencer a Isabella de que aceptara aquel departamento, pero no tuvo éxito con ello. La hora de salida había llegado e Isabella se estaba preparando para marcharse de ahí
—Nos vamos mi ángel?
—Pero...
—Te quiero llevar a cenar a un restaurante donde la comida es deliciosa —dijo Luka—
—Pero yo no....
—Hola Bella —exclamó con entusiasmo Antonella—
—Oh no —susurro Luka—
—Hola hermano —saludo Antonella— Estás lista? —pregunto con una sonrisa—
—Si, ya lo esto....
—Lista para que? —pregunto Luka—
—Para irnos a cenar —contesto con obviedad Antonella—
—Eso no se va a poder —dijo Luka mientras negaba con la cabeza— Tenemos una cena de negocios
—Ayer te la creí, hoy no hermano —dijo Antonella mientras me tomaba del brazo— Vámonos Isabella
—Claro —conteste— Hasta mañana jefe
—Isabella.... te prohíbo que te vayas —sentencio Luka—
—Lo siento —conteste— Pero ya es mi hora de salida
—BYE HERMANITO —grito Antonella—
Luka vio como Isabella y Antonella se fueron sin prestarle la más mínima atención mientras que él estaba incrédulo de la situación
—Esa que grito era Antonella? —pregunto Leandro—
—Si
—Y porque no fue a saludarme?
—Porque solo vino a robarme a mi ángel —dijo Luka mientras caminaba hacia el ascensor—
—Que vas a hacer? —pregunto Leandro mientras caminaba atrás de él—
—Las voy a seguir —contesto Luka—
—Leandro negó con la cabeza— De verdad que te hemos perdido hermano
Después de una persecución sigilosa, Luka y Leandro llegaron al restaurante Seta donde aquellas dos chicas habían entrado
—Y ahora que vas a hacer? —pregunto Leandro— Si entramos nos van a reconocer
—Tendremos que entrar de incógnito —dijo Luka sin más—
—Leandro resoplo— Porque tengo que hacer todo esto?
—Yo no te dije que vinieras —contestó Luka— tú me seguiste porque te gusta el chisme
—Leandro negó con la cabeza— Me estoy convirtiendo en una vieja argüendera
Ambos chicos entraron al restaurante y con la ayuda del anfitrión pudieron entrar sin que los vieran hasta llegar a una de las mesas que estaban cercanas a las chicas
—Gracia por aceptar venir a cenar conmigo Isabella —dijo Antonella— Es que de verdad no tengo amigas aquí
—Para mí es un honor —conteste— No vives aquí?
—No —contesto Antonella— Yo vivo en Francia.... y allá tampoco tengo amigas —ambas soltaron una leve carcajada— Tú tienes amigas?
—Si —conteste— Tengo tres
—Y te llevas bien con ellas?
—Son las hermanas que me hubiera gustado tener
—Tienes hermanos?
—Sí, tengo una —solté un leve suspiro— Pero no me llevo muy bien con ella
—Así es la relación con los hermanos —dijo Antonella— Yo me llevo bien con los míos, pero a veces son algo insoportables
—What?! —se escuchó la voz de alguien—
—Cállate —susurro Luka—
—Lo siento —contesto de la misma manera Leandro—
—Y porque vives en Francia? —pregunte—
—Estoy estudiando Diseño de Modas —contesto Antonella con una gran sonrisa—
—Que genial —sonreí con nostalgia—
—Tú estudiaste algo?
—No, solo estudie hasta la preparatoria —conteste con una media sonrisa—
—Y te hubiera gustado estudiar algo?
—asentí y conteste tímidamente— Me gusta diseñar
—De verdad? —pregunto sorprendida—
—asentí— Empecé a hacerlo como distracción
—Me encantaría ver lo que has hecho
—Tal vez nos podamos ver otro día y te los enseñó —sonreí— Y también te puedo presentar a mis amigas, estoy segura de que se llevaran muy bien
—Si tú lo dices te creeré
La cena entre ambas chica transcurrió entre risas y anécdotas de ambas. Luka al ver aquello se sintió demasiado bien y decidió salir de ahí antes de que los descubrieran
—Tú sabías eso?
—No —contesto Luka— Desde que me contaste lo que te dijo Gina había estado pensando en algo
—En qué? —pregunto Leandro—
—Su familia le ha cortado las alas a mi ángel
—En eso tienes razón hermano
—Yo se las daré de nuevo —dijo Luka con un media sonrisa—