Nicolás Falcón fue humillado por Alessia Duval y su familia.
Años después, él regresa convertido en un millonario implacable… justo cuando Alessia lo pierde todo.
Su madre al morir le confiesa algo que ella se cuestióna si es verdad o mentira.
Él la acorrala solo para que se case con el, no por amor, sino para vengarse y hacerla pagar cada una de las humillaciones y el acto más cobarde que una mujer puede hacer.
Entre el odio, la convivencia, el dolor y los secretos, ambos empiezan a sentir algo que creían extinto.
Lo que él no esperaba…
era que verla rota despertara sentimientos que pensaba muertos.
Lo que ella no imaginaba.
era descubrir que detrás del hombre frío y cruel que ahora la domina, aún vive aquella persona buena al que ella hirió.
Entre venganza, culpa, deseo, odio y un gran
secreto capaz de destruirlos, terminan atrapados en un matrimonio donde el amor se convierte en la venganza más peligrosa.
Novela no apta para todo público.Contiene +18 y Maltrato emocional.
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Con la venganza a la vuelta.
NARRADO POR NICOLÁS....
Emilio le da el primer bocado y aleja el plato empezando a toser.
— ¿Que?
Le pregunto y el toma todo el alcohol de su vaso de un solo trago.
—En esta casa nunca hay de comer y la primera vez que lo hay casi me envenenan con pura sal.
Dice levantandose mientras yo sigo parado a un lado.
— Bien, ya que tú esposa trató de envenenarnos ya hay que irnos.
Me dice y subo a mi habitación por una gabardina ya que está nevando.
Salgo con el quien insiste en irnos en su carro.
Llegamos al club y seguimos al que nos guia a la habitación privada.
Cada uno se ubica en un sofá y no tardan en entrar a dar el shows.
Un camarero trae las bebidas y cuatro mujeres rodean a Emilio, dos se sientan a cada lados y su favorita en sus piernas mientras la otra se queda a sus espaldas.
—Elije la que quieras.
Me dice y lo ignoro levantando mi vaso para que me sirvan más alcohol, asi pasa por la siguiente hora, quiero ahogar esto que siento, apagar este fuego que me consume al tenerla bajo mi techo.
—Hay que festejar que estás casado.
Me dice y mi celular suena y respondo.
—¿Como va?
—Todo bien señor.
Termino la llamada y cuando miro a un lado Emilio besa a una, eso es típico de el.
— Háganle compañía a mi hermano.
Dice pero mi mirada las deja en su lugar.
Alrededor de dos horas que no he dejado de tomar, me levanto y Emilio las hace a un lado llegando hacia mi.
—Siempre haces lo mismo, me dejas solo.
—Y aún así insiste en algo que sabes que no accedere.
—Por eso estás así cabron, te hace falta sacar todo con lo que cargas, no tienes que acostarte con ellas hay otras formas.
—Nos vemos mañana.
Le digo pasando a su lado y el se queda ahí.
Salgo y como siempre hay todo tipo de mujeres, con ropa o sin ropa haciendo de todo en los pasillos.
Aquí hay para todos los gustos.
Salgo y mi chófer espera afuera, lo mandé a traer.
Subo al carro de regreso a casa y es que quise salir a distraerme pero solo regresé más estresado.
Llegó a mi casa y suspiro antes de entrar veo mi reloj notando que son las cuatro de la mañana.
La luz de la cocina está encendida y es Alessia quien está con la boca llena de comida.
Me mira tragando rápido.
Recoje sus platos e intenta pasar por la única puerta que hay pero le tapo la salida.
—¿Me da permiso?
Me dice con esa voz tan dulce.
Levanto su menton pero me evade, no la suelto y ella ya no hace el más mínimo intento por evitarme.
—¿Por que lo hiciste?
Le pregunto y ella me mira confundida.
La suelto haciéndome aún lado para que pase y ella lo duda.
—Vete a tu habitación.
Le digo y ella camina rápido.
Espero hasta que su puerta cierre y entonces subo a mi habitación.
Me quito toda la ropa y en boxer me dejó caer en la cama.
Mi cuerpo se muere por entrar a la habitación de al lado pero mi cerebro se niega ya que sería demostrarle que aún me sigue importando y no puedo permitirmelo.
Cierro mis ojos quedando dormído.
Despierto con el ruido de la música, abro los ojos con el dolor de cabeza taladrando mi cabeza.
Me voy directo al baño y me aseo, salgo para vestirme.
Solo me faltan los zapatos y la música se intensifica al igual que mi dolor de cabeza.
Termino rápido y en el camino me acomodo la corbata llegando donde está Alessia sacudiéndo los sillones.
Tiene un trapo en la cabeza y observo como el sofá tiene una sábana puesta.
La música y la mujer que no deja verme me dan más jaqueca
—¿Que es eso?
Señalo la sabana que cubre el sillón.
—Una sabana.
Me dice como si no fuera obvio.
—¿Pero que hace ahí? Apaga eso.
Le digo masajeandome la sien.
—Es un cubre colchón así durara más ya que se ve que no te gusta malgastar dinero.
Empieza y niego, no se que me enoja más, ver el sillón así, la música o ella quien se pone a hablar de no se qué.
Me acerco a dónde sale la música y nunca lo había utilizado así que no se cómo apagarlo, arranco el cable que está conectado y ni a si se apaga.
Ella se ríe llegando hasta donde estoy.
—Ese es cable de la pantalla.
Me dice y molesto lo termino aventando al piso.
Ella se aleja cuando ve el estereo hecho pedazos en el suelo.
—Quita eso de los sillones cuando regrese no quiero verlos.
Le digo con las venas alteradas, de ver cómo ella está como si nada mientras yo quiero ahorcar a cualquiera que se me atraviese.
Salgo azotando la puerta y hasta el sol me molesta.
Me pongo los lentes antes de subir, llegó a la empresa y Emilio juntó a Paola me está esperando en mi oficina.
Los dos riendo pero se ponen serios cuando entro sentandome en mi silla.
Paola me señala la carpeta.
—Nestor y su padre ya pusieron toda su capital con el supuesto socio.
—Bien.
Le digo tomando la carpeta que Paola me trajo y es que dejaré que ellos se confien y cuando mi empresa absorba la suya entonces ahí sabran que no fue conmigo con quién hicieron negocios si no con alguien que los estafo.
Emilio me pasa una carpeta y me pone de buen humor.
Abro la carpeta y sonrió al ver mi nombre como dueño absoluto de la casa que era de Alessia.
Lo único bueno de todo el día, Emilio logro hacer un trato con el banco.
—Me voy ya que mi esposo y su familia tienen reunión familiar, por cierto Nestor está buscando a Alessia, ya ofrecío ayuda al padre para ganárselo.
—¿Y el acepto su ayuda?
Pregunto y ella solo suspira.
—No, hoy Néstor fue al banco para poder recuperar la casa, y tener como ganarse el corazón de su amada.
—Suerte con eso.
Le digo y mi hermana me habla antes de salir.
—No te confíes hermano que un padre es capaz de todo contal de recuperar a su amor.
Me dice y sale dejándome con un dolor más fuerte de cabeza.
—Arregla todo lo que tengas que hacer antes del viaje de mañana.
Me dice Emilio saliendo de mi oficina y tomo el teléfono llamando a mi casa.
—¿Bueno?
Responde la voz suave del otro lado.
—Empaca tus cosas.
—¿Me iré a mi casa?
Responde feliz y le cortó la alegria con un no.
—Saldremos del país por unos días.
Le digo terminando la llamada.
Dejo todo listo para el viaje, ya que no se cuánto tiempo me lleve, pero de algo estoy segura Alessia irá conmigo. Néstor está muy mal si cree que la dejaré por qué eso no pasará ella tiene una deuda y es conmigo.