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La Luna Humana del Alfa

La Luna Humana del Alfa

Status: En proceso
Genre:Romance / Aventura de una noche / Hombre lobo / Embarazo no planeado
Popularitas:18.1k
Nilai: 5
nombre de autor: JaQelinee Valenzuela

Aurora Rivas solo quería sobrevivir aquella noche.
Traicionada por su prometido, drogada por su propia familia y perseguida en un hotel de lujo, terminó en brazos de Damian Montero, el hombre más poderoso de la Ciudad de México… y el Alfa de la manada más antigua.
Para Aurora fue una noche que debía olvidar.
Para Damian, fue el despertar de su lobo.
Ella huyó antes del amanecer sin saber que la mordida que dejó en su hombro no era una simple marca, sino el lugar exacto donde una Luna reclama a su Alfa.
Semanas después, Aurora descubre que está embarazada.
No de un bebé.
De cuatro.
Ahora la familia que quiso destruirla quiere arrebatarle lo único que le queda, mientras la manada Montero empieza a inclinarse ante una humana que jamás pidió ser reina.
Aurora no sabe que nació Luna.
Damian sí.
Y esta vez, el Alfa no va a dejar escapar a su pareja destinada.

NovelToon tiene autorización de JaQelinee Valenzuela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Capítulo 023: Náuseas

Aurora salió del Hospital Ángeles tres días después.

Rafael le entregó el alta con una lista de indicaciones y la mirada seria de un médico que conocía demasiado bien a Damian.

—Reposo relativo. Cero esfuerzos. Nada de cargar peso. Nada de sustos si pueden evitarse. Ácido fólico todos los días. Comidas pequeñas. Hidratación. Y si vuelve el sangrado, me llaman.

Damian abrió la aplicación de notas.

Rafael se detuvo.

—Te voy a dar esto impreso.

—También lo quiero aquí.

—¿Vas a escribir hasta mis comas?

—Si son importantes.

Aurora, sentada en la camilla, intentó no reírse.

Rafael la señaló con la pluma.

—Usted tampoco se burle. Si este señor empieza a tratarla como pieza de museo, me llama.

—¿Tengo permiso médico para quejarme?

—Absoluto.

Damian guardó el celular.

—Eso no es una categoría médica.

—En mi consultorio sí.

Antes de irse, Rafael quiso hacer un ultrasonido breve.

Aurora se acostó con el corazón apretado. Damian se quedó a su lado, serio, con esa cara de hombre capaz de comprar un hospital si alguien respiraba mal cerca de ella.

La pantalla se llenó de grises.

Rafael movió el transductor con cuidado.

—Ahí está.

Aurora contuvo el aire.

—¿Eso es?

—El saco gestacional. Medidas compatibles con casi cinco semanas. Por ahora todo va bien.

Damian inclinó la cabeza hacia la pantalla.

No dijo nada.

Pero Aurora sintió cómo su mano cambiaba alrededor de la suya.

La apretaba como si acabaran de entregarle algo frágil y enorme.

Rafael imprimió una imagen.

—Todavía falta para escuchar latido con claridad. En dos semanas revisamos otra vez. Y atención a esto: durante el primer trimestre, nada de relaciones sexuales hasta que yo lo autorice.

El silencio cayó de golpe.

Aurora se tapó la cara.

Rafael miró a Damian.

—¿Eso también lo vas a anotar?

Damian, con la mandíbula dura, escribió.

—Sí.

—Excelente. Me encanta la disciplina cuando incomoda a otros.

—Rafael —murmuró Aurora.

—Ya me callo.

No se calló del todo.

Les repitió síntomas de alarma, alimentos recomendados, citas, vitaminas y la importancia de evitar estrés. Damian anotó cada punto. Aurora lo dejó hacerlo porque, debajo de la exageración, había miedo. Y ese miedo no venía de controlarla, sino de no saber cómo proteger algo tan pequeño.

En el auto de regreso, Marco manejó despacio por orden de Damian.

Demasiado despacio.

—Jefe —dijo desde el asiento delantero—, nos acaba de rebasar una bicicleta.

—Que nos rebase.

Aurora miró por la ventana y sonrió.

—A este paso llegamos cuando el bebé entre a la universidad.

Damian no apartó la vista del sobre del ultrasonido.

—Prefiero tarde.

—Dramático.

—Precavido.

—Dramático precavido.

Marco tosió para esconder una risa.

Al llegar al departamento, Doña Lupe ya estaba instalada en la cocina como si hubiera declarado territorio.

—Mi niña.

La abrazó con cuidado, sin tocarle el vientre.

—Te ves flaquita. Estos hospitales caros dejan a una con cara de recibo vencido.

Aurora se rio.

—Yo también la extrañé.

—Siéntate. Hice caldo, arroz, jícama con limón, agua de jamaica y pan tostado.

El olor del caldo llegó antes que la charola.

Al principio fue tibio, familiar.

Luego el pollo, la cebolla y el vapor se volvieron demasiado densos.

Aurora se puso de pie.

Damian reaccionó al instante.

—¿Qué pasa?

—Baño.

Llegó a tiempo por poco.

Se arrodilló frente al inodoro y vomitó hasta que los ojos se le llenaron de lágrimas. Damian se quedó a su lado, sosteniéndole el cabello con torpeza cuidadosa. Doña Lupe apareció con una toalla húmeda y una liga.

—Respira, mi niña. Despacito.

Aurora apoyó la frente en el brazo.

—Odio el pollo.

Damian giró la cabeza hacia la puerta.

—Marco.

Marco apareció en el pasillo.

—¿Sí?

—Saca el caldo.

—¿A dónde?

—Fuera del departamento.

Doña Lupe chasqueó la lengua.

—Tampoco lo exilies. Me lo llevo a mi casa.

Aurora soltó una risa débil.

—Acabas de expulsar una olla.

Damian le limpió la boca con la toalla.

—Te hizo daño.

—Ni siquiera lo probé.

—Peor.

Doña Lupe volvió con jícama fría, apenas con limón.

Aurora mordió un pedazo por obediencia y descubrió que su estómago lo aceptaba.

—Esto sí.

Doña Lupe levantó la barbilla.

—Claro que sí.

Damian tomó nota mental con una seriedad absurda.

—Jícama —dijo.

—No lo digas como si fuera secreto de Estado —murmuró Aurora.

—Para mí hoy lo es.

La tarde se acomodó alrededor de cosas pequeñas: agua de jamaica sin tanta azúcar, galletas saladas junto a la cama, ventanas abiertas para borrar cualquier rastro de caldo, Doña Lupe dando órdenes y Damian obedeciendo más de lo que admitiría.

Marco llamó más tarde.

Aurora estaba acostada con una cubeta discreta al lado de la cama y un plato de jícama sobre el buró.

Damian contestó en altavoz por accidente.

—Jefe, me informa cocina que también retiraron carne de res, chorizo y cualquier cosa con olor fuerte. ¿Confirmo menú vegetariano?

—Confirma.

Hubo una pausa.

—¿El Alfa de la manada más antigua comiendo ensalada de nopal?

Damian apagó el altavoz.

Aurora levantó una ceja.

—¿Ensalada de nopal?

—Nutritiva.

—Ajá.

Él dejó el teléfono boca abajo.

—Voy a comer lo que no te dé asco.

Aurora lo miró.

Tenía el cabello desordenado, una manga húmeda por haberla ayudado en el baño y la expresión de quien se tomaría una ensalada de nopal como juramento de guerra.

—No tienes que cambiar toda tu vida por mis náuseas.

—No es toda mi vida.

—Damian.

Él se sentó junto a la cama.

—Es comida. Tú estás haciendo algo mucho más difícil.

Aurora sintió que la garganta se le cerraba.

—Estoy vomitando.

—También estás cuidando a nuestro hijo.

El cuarto quedó en silencio.

Aurora bajó la vista al vientre.

Todavía no se notaba nada.

Y aun así, la palabra nuestro ocupó espacio.

Más tarde, después de otra náusea, se quedó sentada en el piso del baño con la espalda contra el mueble. Damian estaba frente a ella, sosteniendo una toalla limpia.

—Damian.

—Dime.

—¿Me sigues queriendo si huelo a vómito?

Él no sonrió.

Tampoco hizo una frase bonita para quedar bien.

Se inclinó hasta quedar a su altura.

—Hueles a la persona más importante de mi vida.

Aurora parpadeó.

—Eso fue demasiado fuerte para alguien que acaba de vomitar.

—Lo sé.

—Ten piedad.

—Estoy intentando.

Ella apoyó la cabeza en la pared, cansada y menos sola.

Damian se quedó en el suelo con ella hasta que pudo levantarse.

Cuando la llevó de vuelta a la cama, el aroma de Aurora seguía debajo del limón, la jamaica y el cansancio. Su lobo lo sintió y se quedó quieto, reverente.

Lo que lo atravesó fue reconocimiento, una certeza antigua que no tenía nada que ver con el deseo.

Damian miró el sobre del ultrasonido en la mesa de noche.

Luego miró a Aurora, dormida con una mano sobre el vientre.

—Voy a aprender —susurró.

En ese momento, aprender le pareció más importante que mandar.

1
Josephine 💜
🥰🥰🥰🥰
Primi Mendez
esta por terminar sin pasar casi nada 😕
Eva Domínguez Cobos
estuvo súper espero el final pronto
Primi Mendez
Mariana está pisando arena movedizas. no le conoce al protector de Aurora 🤢
Primi Mendez
esta bueno TÚ novela me encanta está pareja
Primi Mendez
Que hermoso como Damián cuida a su mujer y a su cachorro que viene en camino
Ivana Bollici
m encanta...super atrapante!
JZulay
Aurora no cayó en cuenta , lo de los 400 años 🤔🤭
JZulay
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/🤭...muy sensibles.
El único de acero es el abuelo Esteban 😜
JZulay
comparsa.../Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Joyful//Proud/ mucha gente 🤭
JZulay
comparsa 🤭🥹🥹🥹/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
JZulay
por Dios......y se pela con las manos 🤭/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
JZulay
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Doubt/...no solo fisgonear
JZulay
no fue mi lejos , no en distancia no en tiempo 🤭/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Emily Morillo ♥️
pero que terca esa pendeja
JZulay
🐺❤️🥰/Kiss//Kiss//Kiss/
JZulay
ay tía Lupe..../Facepalm//Facepalm//Facepalm/
ud es querendona y alborotadora 🤭
JZulay
estás bien ñepra...🤭...hasta el tape /Facepalm//Facepalm//Facepalm/
JZulay
yupiiiiiii .....🥳...estamos avanzando 👏🏼👏🏼
JZulay
los golpes enseñan /Sweat/
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