luego de trabajar como burro por años mi jefe me despidió y ese mismo día mientras caminaba cerca a una construcción me cayó una viga de acero arrebatandome la vida y llevándome a un mundo extraño y desconocido.
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Regreso a casa
En el sueño yo o bueno el idiota del dueño original seguía como perro faldero a un hombre alto y acuerpado, ese hombre lo odiaba y lo agredía en cada oportunidad que tenía, pero él imbécil del dueño original seguía tras ese idiota, aguantando los insultos, los golpes y el robo de su dinero, por otro lado, vi a un hombre alto con un aura más oscura y muy apuesto que siempre me defendía, pero que era ignorado por el dueño original, el muy imbecil jamás vio a aquel hombre, es más lo odiaba a pesar de que ese hombre no hacia más que intentar ayudarlo.
El maldito sueño tenía solo insultos, malos tratos y al final la muerte, la muy estúpida muerte del dueño original, lo extraño es que el sueño no paro ahí, ya que el hombre guapo que siempre me defendía, recogió mi cuerpo lloro como un niño, me enterró y luego de pasar el duelo se dispuso a matar a quien terminó con mi vida, pero se dejó cegar por la ira y terminó haciendo las cosas mal y murió también, al final del sueño la porquería que me mata terminó con un chico delicado y al parecer tierno que en realidad era un demonio disfrazado de ángel. Cuando desperté estaba cubierto en sudor y mis manos temblaban, tuve que tomarme un poco más de media hora para tranquilizarme y en cuanto lo hice escuché que Camilo iba a iniciar su refuerzo lo que significaba que debía ir a ayudarlo.
Cuando llegue a la sala de estudio Camilo me miró de arriba abajo y me dijo:
-te demoraste.
-sí, pero lo qué importa es que ya estoy aquí.
-mmm...
-bueno, empecemos con matemáticas.
-no me gusta esa materia.
-pues ya que no te gusta debemos centrarnos aún más en ella.
-que fastidio.
Luego de que dije eso comencé con la clase, le expliqué todo lo que estaban comenzando a ver y luego le di varios ejercicios que debía resolver, el refunfuñando los hizo y cuando los revise me di cuenta de que el muy flojo solo hizo tres de los 6 ejercicios que le si y además no le atlogró ninguno, todos estuvieron mal resueltos, así que me puse más estricto revisando cada paso, al final de la tarde Camilo logro resolver uno de los problemas mas simples, era un pequeño logro, ya que lo hizo por si mismo sin mi intervención.
Cuando terminé con mi lección me fui de regreso a la habitación y desde ese día comencé a tomar mi cena en la habitación Ya que no quería ver a Camilo más allá de los horarios de las lecciones, ya que yo sabía bien que ese chico me odiaba profundamente, la razón, no sé cuál era, pero mi intuición me decía que debía tomar distancia de ese chico.
Los días pasaron y mientras iba de camino a mi habitación escuché la voz del doctor, al principio decidí ignorar la conversación y seguir de largo, pero cuando pronunciaron mi nombre me oculté y me dispuse a escuchar lo que estaba diciendo, aquella voz adulta conocida dijo:
-te he dicho una y otra vez que debes acercarte a Francisco.
-ya lo intenté y de verdad que no puedo padre, ese chico me resulta repulsivo y el solo hecho de estar cerca de él me da asco además sé está juntando con el gordo tartamudo de la escuela.
-no me importa, esfuérzate más.
-por qué tu insistencia en que ese gordo y yo estemos cerca?
-Francisco es un Omega dominante que despertó antes por lo que sus gentes son poderosos, por eso sus feromonas y ciclo de celo son impredecibles, además es hijo de un par de personas muy influyentes, por lo tanto, es mejor no molestarlo y, en cambio, aliarnos con él.
-sus padres están en coma por lo que su fama y fortuna no durarán mucho luego de que ellos mueran, además que tiene que sea un dominante.
-no vale la pena discutir contigo, solo sé su amigo.
-no quiero y no lo haré, ya lo intenté porque tú me obligaste y por qué me sentía culpable de su accidente, pero ahora está mejor, así que no me molestes más padre.
-maldito muchacho terco.
Luego de escuchar la conversación me di cuenta de que el doctor no era tan bueno ni que su ayuda era tan desinteresada, así que decidí poner fin a ese estúpido trato e irme de esa casa la cual ya no era tan segura o confiable.
Ese día di mi clase como de costumbre y al día siguiente cuando Felipe me recogió le dije:
-Felipe, puedes llevarme al hospital central.
Él accedió y saltándose la clase junto conmigo me llevó al hospital, ya estando allí fui a ver a los padres de Francisco y les dije:
-ya han dormido por mucho tiempo, les doy dos meses más para despertar, sé que ustedes lo pueden hacer, dejen de estar encapsulados en sus sueños escapando de la realidad, aún tienen un hijo al cual proteger, así que abran los ojos.
Luego de decir eso me fui de la habitación, afuera estaba Felipe quien no preguntó nada y solo me extendió su mano y fuimos juntos al auto, ya estando allí le pedí que me llevara a la mansión en la que vivía, luego de que me baje me despedí de Francisco y él se fue entendiendo de inmediato que quería quedarme solo, en cuanto llegué me di cuenta de que parecía un lugar abandonado, no había nadie y todos los pisos y cosas estaban llenos de polvo, así que me puse manos a la obra y limpié todo el lugar, me tomó toda la tarde, pero logré dejar limpio todo el lugar, cuando terminé llamé a la casa de Camilo y luego de que el mayordomo tomara la llamada, le paso el teléfono al doctor, en cuanto respondió le dije:
-doc, lo llamaba para agradecerle ppr su hospitalidad y para decirle que no regresare a su casa, espero no me busque a menos que sea necesario y no se pteocupe seguire asistiendo a la escuela.
-que sucedio, por que tomo esa decision sin siquiera consultarla.
-entiendo que esté confundido y hasta molesto, pero seré sincero, me siento incómodo en una casa que no es la mía, además no quiero ser una molestia.
-pero...
-ya tomé mi decisión, además he descuidado mucho mis deberes, por eso no regresaré a su casa, aun así agradezco mucho que me haya abierto las puertas de su hogar, espero haber retribuido su generosidad al menos un poco cuando enseñe a su hijo, no siendo más adiós.
Luego de colgar me sentí de alguna manera libre, esa noche dormí profundamente y al día siguiente Felipe me recogió como de costumbre.