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Dr. G

Dr. G

Status: Terminada
Genre:Romance / Yaoi / Doctor / Reencuentro / Completas
Popularitas:31.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Paulina de jesus

Gabriel es un excelente médico, pero vive un amor silencioso por su compañero de trabajo.

¿Logrará Gabriel vivir este amor?

NovelToon tiene autorización de Paulina de jesus para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Rafael ya dormía hacía más de una hora.

La lámpara azul de su cuarto aún iluminaba un pedacito del pasillo.

Pero la casa estaba en silencio.

En la sala, Gabriel apoyó la cabeza en el hombro de Miguel.

Los dos estaban en el sofá, pies descalzos, vino en las manos, el cuerpo levemente apoyado — piel con piel, como si el mundo allá afuera no existiera más.

Miguel pasó la punta de los dedos por el muslo de Gabriel, despacio, como quien explora terreno ya conocido, pero siempre nuevo.

— Estás tan quieto — murmuró.

— Te estoy sintiendo.

Y cuando te siento así… me callo.

Miguel giró el rostro.

Miró a Gabriel a los ojos.

El vino aún brillaba en sus labios.

— Te amo de un modo que a veces me asusta.

— Entonces siente.

No pienses.

Y él besó.

Primero lento, después más profundo.

Un beso de quien necesita.

De quien desea.

De quien esperó la noche entera para tener al otro entero.

Las manos de Gabriel subieron por debajo de la camiseta de Miguel, tanteando piel caliente, músculos tensos.

— Quítatela — pidió, jadeante.

La camiseta cayó al suelo.

Miguel lo empujó contra el sofá, con el cuerpo encima, encajándose con precisión.

Las caderas se encontraron en un roce sutil.

Suficiente para hacer que Gabriel suspirara y mordiera el labio.

— ¿Tienes idea de lo que me causas cuando me miras así?

— ¿Y tú… sabes cómo tiemblo cuando me tocas así?

Miguel sujetó su rostro con las dos manos.

— Eres mi hogar, Gabriel.

Pero a veces necesito devorarte solo para recordar que aún soy tuyo.

El beso siguiente fue urgente.

Las lenguas danzaban con deseo crudo.

Las manos sabían dónde ir.

Piel contra piel, calor sobre calor.

Fueron quitándose la ropa como quien se despojaba de certezas.

Se acostaron en la alfombra de la sala, donde la manta caída sirvió de abrigo.

Y allí, entre respiraciones aceleradas y toques demorados, ellos se perdieron uno en el otro.

Miguel recorrió el cuerpo de Gabriel con los labios.

El beso en el cuello, la mordida en la clavícula, el deslizar caliente entre las caderas.

Gabriel arqueó el cuerpo, los ojos cerrados, el cuerpo pidiendo más.

— Siénteme — susurró Miguel.

Y él sintió.

Cada movimiento.

Cada suspiro.

Cada palabra sin voz.

El deseo entre ellos no era vulgar.

Era feroz y sagrado al mismo tiempo.

Y cuando llegaron al clímax, jadeantes, pegados, sudados y exhaustos, Gabriel enterró el rostro en el cuello de Miguel y dijo, casi sin aliento:

— Eres el único lugar donde me olvido del dolor.

Miguel respondió besando su frente.

— Porque ahora solo existe amor.

---

Después, acostados, las manos aún entrelazadas, Gabriel rio bajo.

— La alfombra no es tan confortable como la cama…

— Pero tu cuerpo lo es. Y hoy era donde quería estar.

La madrugada cayó con un silencio diferente.

Gabriel se despertó primero.

Sintió el cuerpo caliente apoyado al suyo, la respiración aún calma, el cuarto oscuro, el reloj marcando las 2h47.

Pero había algo errado.

Un ruido… fraco. Un gemido.

Se levantó despacio, caminando descalzo por el pasillo.

Al abrir la puerta del cuarto de Rafael, el sonido quedó claro: una respiración corta y baja, como llanto ahogado.

Gabriel encendió la luz con cuidado.

— ¿Rafael?

El niño estaba encogido, la frente mojada de sudor, el rostro muy caliente.

— Amor… tienes fiebre — murmuró, arrodillándose al lado de la cama.

Rafael abrió los ojos lentamente, llorosos.

— Papá…

Gabriel sintió el pecho apretar.

— Estoy aquí, hijo.

Estoy aquí.

Miguel apareció en la puerta, aún somnoliento.

— ¿Qué pasó?

— Tiene fiebre. Tiembla un poco.

No habló nada. Solo gimió bajito…

Miguel se acercó, inmediatamente en alerta.

— Vamos a medir. Yo tomo el termómetro. Y el remedio.

---

Dos horas después, la fiebre cedía poco a poco.

Rafael estaba acostado entre los dos en la cama de matrimonio, pequeño y sudado, pero más calmo.

Gabriel alisaba sus cabellos.

Miguel pasaba un paño húmedo en la frente.

— Él me llamó — susurró Gabriel, como si aún estuviera procesando. —

Por primera vez, en el susto… él llamó “papá”.

Miguel lo miró.

— Porque él confía.

Porque ahora, cuando duele… él tiene a quién llamar.

Gabriel parpadeó, y una lágrima resbaló.

Pero no de dolor.

De gratitud.

---

Más tarde, Rafael dormía en medio de la cama.

Gabriel y Miguel, uno de cada lado, sin espacio, pero llenos.

— Vamos a pasar muchas noches así — dijo Miguel, susurrando en la oscuridad.

— Lo sé.

Y quiero cada una de ellas.

Las fiebres. Los llantos. Los miedos.

Porque por primera vez, yo tengo para quién despertar en medio de la noche.

Miguel sonrió y tocó su rostro con la punta de los dedos.

— Eres un padre increíble, ¿sabías?

— Y tú eres el hogar que sostiene todo esto de pie.

Ellos se besaron allí, despacio.

Con Rafael entre los dos, durmiendo tranquilo, respirando mejor.

Y cuando volvieron a cerrar los ojos, cansados pero en paz,

entendieron que ahora, cuando alguien llamara en la oscuridad…

ellos estarían allí. Siempre.

Porque ser padre no es solo amar.

Es estar presente.

Aún sin sueño.

Aún con miedo.

1
Ivonne Aguilar (Lale Eagle)
No se supone que ya Rafael tiene 12 años y sigue comportándose como de 6.
Angela Santillan
me encantó!!! gracias. felicitaciones y muchas BENDICIONES 🙏🙏🙏
Estrella Guadalupe Martinez Vera
me encantó de principio a fin muy hermosa historia de superación 🥰🥰🥰🥰
Estrella Guadalupe Martinez Vera
❤️❤️❤️❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
ahora todo irá bien habrá obstáculos pero mientras estén juntos lograrán superarlos ❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
a si es el camino del amor puede que tarde puede que llegue en un instante o puede que permanezca oculto por miedo pero siempre estará ahí observando
Estrella Guadalupe Martinez Vera
la importancia de saber que cuentas con tus padres ya sea en las buenas o en las malas apoyándote y tener sus brazos a dónde correr y refugiarte 🥰🥹
Estrella Guadalupe Martinez Vera
❤️❤️❤️❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
por un momento pensé que Miguel no tenía familia y hablando de familia que paso con la de Gabriel 🤔🤔🤔 ya no volvieron a mesionarla
Estrella Guadalupe Martinez Vera
a pa sustito pensé que lo habían atropellado pero que bueno que el chico está bien ❤️‍🩹
Estrella Guadalupe Martinez Vera
cuánto daño te hicieron Gabriel 😢 pero tú presente es lo mejor de lo mejor ❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
primero fue la ex amiga que se metió con este we y ahora aparece este 😠
Estrella Guadalupe Martinez Vera
que difícil es la vida cuando te discriminan por ser distinto, por pensar diferente, por vestir, por amar por qué la gente critica en lugar de darles espacio finalmente todos somos seres humanos somos hijos de dios el cual no ve diferencia entre nosotros
Estrella Guadalupe Martinez Vera
me encanta este amor tan grande y bonito que se tienen 🥰🥰🥰🥰
Estrella Guadalupe Martinez Vera
hay pensé que se nos Hiba el doctor Gabriel 😭😭😭 casi muero de miedo
Estrella Guadalupe Martinez Vera
oh ahora revertieron la posición 🤭🤭🤭 hora le tocó a Miguel recibir amorcito ❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
ya. o se supo más de sus padres de Gabriel y su hermano quien era el único que lo apoyaba
Estrella Guadalupe Martinez Vera
sabías palabras ❤️
Estrella Guadalupe Martinez Vera
😭😭😭😭 no pude evitar llorar con este capitulo Gabriel pasó por tantas cosas y no había un abrazo que lo confortara
Estrella Guadalupe Martinez Vera
mmm no entiendo fue solo su amiga o su novia y que fue lo que le hizo para llegar a pedir perdón por lo que entiendo traiciono a Gabriel
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