Vanesa es una chica que no puede ver bien, en su niñez se encuentra accidentalmente con Jaiden Collins Murphy y Oliver Howard Collins.
10 años más tarde se vuelve a encontrar con ellos, pero ya no son unos niños, ahora de adultos iniciará un triángulo amoroso entre ellos. Dando inicio a una rivalidad, muchos malentendidos y planes para separar a los protagonistas.
NovelToon tiene autorización de Regina Cruz C. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Creó que esté te quedará bien.
...Una hora después....
...Vanesa....
Estaba esperando en la cafetería que más me gusta.
— Hola amor. — Saludó Oliver.
— Hola. — Me levanté y lo abracé.
— Te extrañé, ¿qué hiciste ayer?
— Salí con un amigo.
— ¿Qué amigo?. — Me pareció que se puso un poco celoso.
— Con ...
— Hola Vanesa. — Habló Jaiden.
— Hola. ¿Qué haces aquí?
El teléfono de Oliver sonó.
— Discúlpeme un momento. — Se alejó un poco para hablar.
— No le digas que pasaste el día conmigo. — Dijo Jaiden.
— ¿Qué?, ¿porqué?
— No quiero que malinterprete las cosas.
— ¿Qué tendría que malinterpretar?. — Pregunté dudosa.
— Nuestra relación, no quiero que la malinterprete.
— No tiene porqué, sólo te llevé a pasear eso no tiene nada de malo.
— ¡No le digas!. — Está vez fue un poco más autoritario y gritón.
Yo me quedé callada.
— Dafne ya viene para acá. — Llegó Oliver y supongo que notó la atmósfera incómoda. — ¿Pasá algo?
— No. Nada. — Dijo el de lo más tranquilo.
— ¿Quién es Dafne?. — Pregunté.
— Es la chica que veremos afuera. Vamos.
Foto de Dafne.
— Hola Dafne. — Saludó Oliver.
— Hola. — Se dieron un beso en la mejilla. — Hola Jaiden.
— Hola. — No sé escuchaba muy entusiasmado.
— ¿Tú novia supongo?. — Me observó.
— Así es, ella es Vanesa Araque. — Me presentó Oliver.
— Eres muy bonita.
— Gracias. — ¿Debería decirle que ella también es bonita?, ésto de no ver bien no es nada divertido.
— Vamos. — Dijo Oliver.
— ¿A dónde?. — Pregunté.
— No te preocupes. No es un hotel. — Me susurró al oído. Yo le dí un codazo en su abdomen. — Éso dolió.
— Lo siento.
— Era broma. Tus golpes son muy débiles. — Escuché su risa.
— Loco.
— Por tí.
— ¿Nos vamos?. — Gruño Jaiden.
— Si primo. Ya vamos.
Entramos al elevador y subimos. Me sorprendió porque fuimos a una boutique.
— ¿Nos vas a comprar ropa?. — Preguntó Dafne.
— Si. Necesitan ropa adecuada para la ocasión. — Dijo Oliver.
— ¿Qué ocasión?. — Pregunté.
— Una especial. — Dijo el. — Pero no perdamos el tiempo, prueben lo que más les guste.
¿Lo que más me guste?, ¿qué voy hacer?, yo no sé elegir por mi misma. Miré a mi alrededor y distinguía más o menos las cosas pero seguía sin saber que elegir.
— ¿Porqué estás tan preocupada?. — Jaiden estaba a mi lado.
— ¿Qué?. No. Yo no estoy preocupada. Sólo...Es que todos son muy lindos, no se qué elegir.
— Creó que esté te quedará bien. — Me dió un vestido blanco.
— Gracias. Me lo voy a probar. — Tomé el vestido y entré a los probadores.
...Jaiden....
Mi primo me envió para ayudar a sus novia. No sé que está planeando pero quiere que yo le elija un vestido blanco a ella.
Dafne salió con un vestido lila.
— Te ves muy bonita. — Comentó Oliver.
— Gracias. — Me observó. — ¿Tú no dices nada?
— Se te ve bien. — Dije sin dejar de ver mi teléfono, acababa de recibir un mensaje de mi secretaria.
— Wow. Eres sin duda la mujer más hermosa que mis ojos han visto. — Soltó Oliver. Subí mi mirada y creo que estaba de acuerdo con la opinión de Oliver. Vanesa se veía impresionante. — ¿Qué opinas primo?, ¿a qué es hermosa?
— Mmm. — Desvíe mi mirada.
— No cambias. — Reprochó Oliver y camino hacía Vanesa. — ¿Lista?
— ¿Para que?
— Ya lo verás. — Tomó su mano. — Los vestidos ya están pagados. Vámonos.
Salimos de la tienda, vários tipos estaban viendo a las chicas. No los culpó, las dos son muy bonitas.
— Ojalá todos los hombres fueran cómo tú. — Me dijo Oliver en voz baja.
— ¿Cómo yo?, ¿eso porqué?
— Porqué me molesta que vean a Vanesa, y tú sólo la ves cómo a una niña. Me gustaría que todos la vieran así.
— Si claro.