NovelToon NovelToon
Bajo El Halo De Sangre Y Hielo

Bajo El Halo De Sangre Y Hielo

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Romance / Posesivo
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Mi Autoria

Una oprimida joven con su loba adormecida por veneno huye hacia su destino al descubrir que el implacable Alfa del Norte es su predestinado.

NovelToon tiene autorización de Mi Autoria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 22: Tormenta en el interior y un beso en el umbral

Aquella noche, la pequeña criatura rescatada permaneció acurrucada en silencio cerca de la cama de Mikeila. Al principio, el té de hierbas no pareció surtir efecto inmediato, y Harlan paseaba en silencio por la amplia habitación, vigilando cada respiración de la muchacha con la mirada fija en ella.

De pronto, un gemido de dolor escapó de los labios de Mikeila. Al mismo tiempo, el pequeño felino dio un salto, inquieto. Harlan se asomó de inmediato a la cama, tomando la mano de la joven mientras sentía cómo la fiebre comenzaba a dispararse y su energía estallaba en destellos descontrolados. Sin dudar ni un segundo, el Alfa comenzó a envolverla con su propia aura helada y dorada para contener la descarga. Mientras él custodiaba el exterior, la pequeña criatura se elevó levemente en el aire cerca de Mikeila, absorbiendo y asimilando con naturalidad el excedente de energía de su dueña. Harlan la miró de reojo y sonrió tenuemente, murmurando para sí:

—Eres increíble, Mikeila... Ya tienes una aliada más.

Pero su susurro se perdió en el viento, porque en el interior de la conciencia de Mikeila, el mundo se había desvanecido en una densa penumbra. Seguía el sonido lejano y desesperado de la voz de su loba interna, que le rogaba que la liberara de sus ataduras. Dentro de aquel laberinto mental, Mikeila luchaba con todas sus fuerzas contra las pesadas cadenas de plata que ahogaban a su bestia, llorando de impotencia al sentir que le faltaban las fuerzas, pero negándose rotundamente a rendirse. Al percibir las lágrimas de la muchacha y sentir un dolor sordo y punzante a través del vínculo de pareja —aún incompleto—, Harlan se inclinó más sobre la cama, la cubrió con una capa aún más densa de su aura y se acurrucó a su lado, transmitiéndole su propia vitalidad y tratando de abrirse paso en su interior para calmar la tormenta.

La noche transcurrió entre sudores fríos, resistencia y magia contenida. Cuando los primeros rayos de sol filtraron su luz escarchada por los ventanales, Mikeila abrió los ojos lentamente.

Lo primero que vio fue a Harlan durmiendo profundamente a su lado, con medio cuerpo apoyado en la cama y el rostro cerca del suyo.

—Oye... ¿Qué haces aquí? —le reprochó con voz ronca, dándole un empujón en el hombro para despertarlo.

Harlan se fregó los ojos con pesadez, soltando una risa ronca mientras la miraba con una ceja alzada.

—¿Así es como piensas agradecerme por cuidarte y mantenerte a flote toda la noche? —inquirió con sorna.

Mikeila sintió que las mejillas se le encendían de vergüenza pura.

—¡No hacía falta llegar a este extremo! ¿Cómo se te ocurre despertar abrazado a mí?

Harlan sonrió de medio lado, estirando los brazos con pereza.

—Bueno... tal vez no era estrictamente necesario, pero me siento un poco agotado ahora mismo. Agoté la mayor parte de mi energía protegiéndote del desborde. Solo dame cinco minutos más... —bromeó, fingiendo un cansancio exagerado.

Mikeila lo miró con total desconfianza e hizo el amago de levantarse de la cama para poner distancia. Sin embargo, en ese preciso instante, un chillido agudo y brillante la sobresaltó, haciéndola trastabillar y caer nuevamente de golpe muy cerca del cuerpo de Harlan.

El Alfa contuvo el aliento al tenerla tan cerca, con los ojos bien abiertos y el aroma de ella volviéndose mucho más intenso y embriagador que la noche anterior. Pero, antes de que pudiera perderse en ese instante, Mikeila desvió la mirada, perpleja. El pequeño gatito que había rescatado ya no cabía en la palma de su mano; misteriosamente, había crecido de tamaño, adoptando una silueta más esbelta y felina con destellos plateados en el pelaje.

Asombrada, lo levantó con ambas manos.

—Mira, Harlan, mira esto... —empezó a decir, girándose hacia él.

Pero al voltear la cabeza, se topó de frente con la mirada de Harlan. Una intensidad oscura, pesada y sumamente peligrosa brillaba en sus ojos dorados, haciendo que el estómago de Mikeila diera un vuelco.

Con el corazón galopando desbocado, se puso de pie de un salto, aferrando al animalito contra su pecho.

—¡Harlan, vete ahora mismo! —ordenó con la voz temblorosa por la mezcla de nervios y desconcierto.

El Alfa se incorporó con toda la lentitud del mundo, soltando una risa baja y magnética.

—Está bien, me iré... Yo no he hecho nada malo y aun asi me hechas—replicó con fingida inocencia, caminando hacia la salida—. Pero usted, señorita, debería aprender a contener un poco más ese carácter indomable.

Antes de que pudiera reaccionar, Harlan acortó la distancia en dos zancadas, le levantó suavemente la barbilla con los dedos y depositó un casto y cálido beso en su frente.

—Este es el primero que te doy... Tenlo en cuenta como un premio por haber sobrevivido a tu primera noche —murmuró con una sonrisa torcida antes de girarse y desaparecer por la puerta.

Mikeila se quedó inmóvil en el centro de la habitación, con el corazón marchando a toda velocidad y la piel completamente erizada bajo el eco de su presencia.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play