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La Química Del Corazón (Temporada 1)

La Química Del Corazón (Temporada 1)

Status: En proceso
Genre:Amor de la infancia / Reencuentro / Escuela
Popularitas:91
Nilai: 5
nombre de autor: BessyRod

Una simple clase de química despertará sentimientos que Lin Yu Tong jamás imaginó… y la llevará a descubrir un secreto que alguien ha intentado ocultar durante cinco años.

NovelToon tiene autorización de BessyRod para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo:20 Advertencia

Lin permaneció inmóvil frente a su escritorio.

El pequeño papel temblaba ligeramente entre sus dedos.

Había leído la primera línea una vez.

Después otra.

Y una tercera.

Pero las palabras seguían siendo exactamente las mismas.

“Dejen de investigar el Laboratorio 3.”

Debajo, con una letra más pequeña y perfectamente definida, aparecía la segunda frase.

“La próxima advertencia no será escrita.”

Por unos segundos, el ruido del aula pareció desaparecer.

Los estudiantes continuaban hablando, moviéndose entre los escritorios y preparando sus libros para la siguiente clase, pero Lin apenas podía escucharlos. Todo su mundo parecía haberse reducido a aquel pedazo de papel.

Chen Mai fue la primera en notar su expresión.

—Lin...

Ella levantó la mirada.

—¿Qué ocurre?

Lin no respondió.

Simplemente extendió el papel sobre el escritorio.

Wang Ji se acercó.

Su expresión despreocupada desapareció inmediatamente.

—¿Qué demonios es esto?

Su Lan tomó el papel con cuidado y lo leyó.

Ninguna de las cuatro habló durante varios segundos.

Finalmente, Chen Mai preguntó:

—¿Quién lo puso aquí?

Lin miró alrededor.

El aula estaba llena.

Había estudiantes entrando y saliendo.

Alguien había dejado una mochila sobre una silla.

Dos compañeros discutían sobre una tarea.

La puerta permanecía abierta.

Cualquiera pudo haberlo dejado allí.

—No lo sé —respondió Lin.

Wang Ji apretó los dientes.

—Esto ya no tiene gracia.

Su Lan dobló el papel.

—No.

—¿Qué hacemos? —preguntó Chen Mai.

Lin miró el mensaje.

—No vamos a detenernos.

Wang Ji sonrió ligeramente.

—Eso quería escuchar.

Pero Su Lan negó con la cabeza.

—No podemos actuar como si nada hubiera pasado.

Las tres la miraron.

—¿Por qué? —preguntó Lin.

—Porque hasta ayer pensábamos que alguien estaba intentando ocultar información sobre el programa. Ahora sabemos que alguien está pendiente de nosotras.

Chen Mai asintió lentamente.

—Tiene razón.

Wang Ji cruzó los brazos.

—Entonces tenemos que ser más cuidadosas.

Lin guardó el papel dentro de su cuaderno.

—Y más inteligentes.

---

La campana sonó.

Los estudiantes regresaron a sus lugares.

Poco después, Chen Yi Shen entró al aula.

Como siempre, llevaba una camisa blanca con las mangas ligeramente arremangadas y pantalones oscuros. Su cabello negro estaba perfectamente acomodado y su expresión era seria, profesional.

Sin embargo, apenas cruzó la puerta, sus ojos recorrieron el aula.

Primero observó a los estudiantes.

Después los escritorios.

Y finalmente se detuvo en Lin.

Ella sintió que él había notado algo.

Chen dejó sus libros sobre el escritorio.

—Buenos días.

Los estudiantes respondieron.

Comenzó la clase.

Lin intentó concentrarse.

Pero el papel escondido dentro de su cuaderno parecía pesar demasiado.

Durante la explicación, Chen pasó entre las filas revisando algunos ejercicios.

Cuando llegó junto a Lin, dejó un pequeño papel sobre su mesa.

Lin lo miró sorprendida.

Esperó hasta que él se alejó.

Lo abrió discretamente.

Solo decía:

“¿Qué ocurrió?”

Lin levantó la mirada.

Chen estaba escribiendo en la pizarra.

Ella tomó el lápiz y escribió en la esquina inferior de la hoja:

“Encontramos algo.”

Después escribió:

“Después de clases.”

Chen no respondió.

Pero cuando volvió a pasar junto a ella, tomó la hoja y la guardó entre sus documentos.

---

Después de la clase, las cuatro se dirigieron a la biblioteca.

No querían hablar en los pasillos.

Su Lan encontró una mesa en una esquina tranquila, lejos de otros estudiantes.

Lin sacó el papel.

—Tenemos que averiguar quién es Qiao Ren.

Wang Ji apoyó los codos sobre la mesa.

—Y también quién dejó esto.

Chen Mai miró el mensaje.

—Podrían ser la misma persona.

—¿Crees que Qiao Ren sabe que estamos investigando? —preguntó Lin.

Su Lan negó.

—No lo sabemos.

—Entonces empecemos por lo que sí sabemos.

Su Lan abrió su computadora.

—Qiao Ren aparece como consultor externo del programa.

—¿Desde cuándo? —preguntó Chen Mai.

Su Lan buscó.

—Desde hace aproximadamente un año.

Wang Ji frunció el ceño.

—¿Y antes?

—No aparece.

Lin tomó su libreta.

—¿Qué hacía exactamente?

Su Lan continuó revisando los registros.

—Supervisión de materiales experimentales, evaluación de proveedores y asesoramiento técnico.

Chen Mai levantó la mirada.

—¿Proveedores?

—Sí.

Lin sintió que algo encajaba.

—Entonces pudo haber tenido acceso a los registros de materiales.

Su Lan asintió.

—Y quizá también a los documentos del programa.

Wang Ji se inclinó hacia la pantalla.

—Entonces puede saber qué pasó con el equipo que desapareció.

—Tal vez —dijo Su Lan—. Pero todavía no podemos asegurarlo.

Lin escribió el nombre de Qiao Ren debajo de las demás pistas.

Después añadió:

Acceso a materiales.

Consultor externo.

Relacionado con Fundación Shen.

Recepción de muestra experimental.

Y finalmente:

Posible conocimiento del Laboratorio 3.

---

Durante unos minutos continuaron investigando.

Hasta que Chen Mai señaló la pantalla.

—Esperen.

Su Lan abrió otro archivo.

—¿Qué encontraste?

—Aquí aparece una reunión.

Las cuatro se acercaron.

El documento correspondía al mismo mes en que el Laboratorio 3 había sido cerrado.

Había cuatro nombres.

Uno era Zhao Wei Han.

Otro, Shen Wei Han.

El tercero era Qiao Ren.

Y el cuarto...

Chen Yi Shen.

Lin abrió los ojos.

—Los cuatro estuvieron en la misma reunión.

Su Lan asintió.

—Dos días antes del cierre del laboratorio.

Wang Ji golpeó suavemente la mesa.

—Entonces el profesor ya estaba involucrado antes de que aparecieran las irregularidades.

Chen Mai observó la fecha.

—O quizá fue allí donde descubrió algo.

Lin permaneció pensativa.

—Tenemos que preguntárselo.

---

Después de clases, las cuatro se quedaron en el aula.

Los demás estudiantes abandonaron el edificio poco a poco.

El sonido de sus voces fue desapareciendo hasta que el corredor quedó casi vacío.

Chen Yi Shen permanecía frente a su escritorio organizando documentos.

Cuando la última estudiante salió, cerró la puerta.

—¿Qué encontraron?

Lin sacó el papel.

Chen lo tomó.

Su expresión cambió apenas terminó de leerlo.

—¿Cuándo apareció?

—Esta mañana.

—¿Dónde?

—Sobre mi escritorio.

Chen miró a las otras tres.

—¿Alguien las vio?

—No sabemos —respondió Su Lan.

Chen volvió a leer el mensaje.

—¿Han mostrado esto a alguien?

—No.

Chen dobló cuidadosamente el papel.

—Bien.

Lin lo miró.

—Profesor, encontramos el nombre de Qiao Ren.

Chen permaneció quieto.

—¿Dónde?

—En los registros de la Fundación Shen.

Su expresión se volvió más seria.

—¿Qué más encontraron?

—Que estuvo en una reunión con usted, Zhao Wei Han y Shen Wei Han dos días antes del cierre del Laboratorio 3.

Chen bajó lentamente la mirada.

Lin comprendió que habían acertado.

—¿Qué ocurrió en esa reunión?

Chen guardó silencio.

—Profesor...

—No puedo hablar de eso.

Wang Ji frunció el ceño.

—Siempre dice lo mismo.

Chen la miró.

—Porque cada vez hay más razones para hacerlo.

Lin se acercó un paso.

—Alguien nos dejó una amenaza.

Chen apretó el papel entre los dedos.

—Lo sé.

Las cuatro se sorprendieron.

—¿Cómo?

Chen levantó la mirada.

—Porque no es la primera vez.

El silencio fue absoluto.

—¿También lo amenazaron a usted? —preguntó Chen Mai.

—No exactamente.

—¿Entonces?

Chen dejó el papel sobre el escritorio.

—Durante la semana en que desapareció el informe, recibí varios mensajes anónimos.

Lin sintió un escalofrío.

—¿Qué decían?

—Que dejara de hacer preguntas.

—¿Y usted no lo hizo?

Chen negó.

—No.

Lin miró el documento.

—¿Qiao Ren estaba relacionado con esas amenazas?

Chen tardó unos segundos.

—No lo sé.

—¿Pero sospecha de él?

—Sospecho de muchas personas.

Wang Ji levantó una ceja.

—Eso no es precisamente tranquilizador.

Por primera vez, una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Chen.

Fue tan breve que desapareció casi inmediatamente.

—No pretendía tranquilizarlas.

Lin bajó la mirada.

—Entonces díganos qué ocurrió en esa reunión.

Chen caminó hasta la ventana.

Afuera, el sol comenzaba a desaparecer detrás de los edificios.

El cielo estaba teñido de tonos anaranjados y violetas.

—En aquella reunión —comenzó— se habló del programa financiado por la Fundación Shen.

Las cuatro escucharon atentamente.

—Yo había encontrado diferencias entre los materiales registrados y los materiales realmente disponibles.

—¿Y qué hicieron? —preguntó Su Lan.

—Me pidieron que entregara mis observaciones.

—¿A Zhao?

Chen negó.

—A Qiao Ren.

Lin sintió que todo se detenía.

—¿A él?

—Sí.

—¿Por qué?

—Porque él era el encargado de revisar los aspectos técnicos del programa.

Chen Mai preguntó:

—¿Y después?

Chen guardó silencio.

—Después descubrí que algunas de las cifras que había entregado no coincidían con los registros de la escuela.

Lin sintió un escalofrío.

—¿El informe hablaba de eso?

Chen la miró.

—En parte.

—Entonces ¿qué más había?

Chen no respondió.

Su mirada se dirigió hacia la puerta.

—Eso es precisamente lo que no quiero que descubran por ahora.

Wang Ji frunció el ceño.

—¿Por qué?

—Porque todavía no sé quién está detrás de todo esto.

Lin apretó las manos.

—Pero nosotros sí podemos ayudar.

Chen negó.

—No.

—Profesor...

—No quiero que se involucren más.

—Ya estamos involucradas —respondió Lin—. Alguien nos amenazó.

Chen se quedó mirándola.

Durante unos segundos, pareció no saber qué responder.

Finalmente tomó el papel y lo guardó en una carpeta.

—Desde este momento, si reciben otro mensaje, no respondan.

—¿Por qué?

—Porque podrían estar intentando comprobar cuánto saben.

Las cuatro guardaron silencio.

—Y una cosa más —añadió Chen.

—¿Qué?

—No busquen a Qiao Ren.

Lin frunció el ceño.

—¿Por qué?

Chen respondió con absoluta seriedad:

—Porque Qiao Ren ya sabe que alguien está haciendo preguntas.

---

Las cuatro salieron del aula sin decir una palabra.

Cuando llegaron al patio, Wang Ji fue la primera en romper el silencio.

—¿Soy la única que piensa que eso fue una pésima noticia?

Chen Mai negó.

—No.

Su Lan cerró su libreta.

—Tenemos que cambiar nuestra forma de investigar.

Lin la miró.

—¿Qué propones?

—No buscar directamente a Qiao Ren.

—¿Entonces?

—Investigar lo que hizo.

Wang Ji sonrió.

—Eso me gusta.

Su Lan continuó:

—Si estuvo encargado de revisar materiales y proveedores, debe haber documentos relacionados con esas actividades.

Chen Mai comprendió.

—Podemos buscar registros oficiales.

Lin asintió.

—Y quizá encontremos qué empresa suministraba los materiales del programa.

Wang Ji levantó el dedo.

—Sin entrar a ningún lugar restringido.

—Exactamente.

Las cuatro se miraron.

La investigación continuaría.

Pero ahora tendrían que ser mucho más cuidadosas.

---

Esa noche, Lin volvió a casa.

Dejó la mochila sobre la cama y se sentó frente al escritorio.

Sacó su cuaderno.

Escribió:

Qiao Ren.

Debajo:

Consultor externo.

Reunión con Chen, Zhao y Shen Wei Han.

Responsable de revisión técnica.

Recibió observaciones de Chen.

Después añadió:

Amenazas desconocidas.

Lin se quedó mirando aquella última frase.

Entonces recordó algo.

La pequeña inscripción de la puerta.

L-3 / 12.

Abrió una página anterior.

La observó durante unos segundos.

De pronto, una idea apareció en su mente.

Quizá habían interpretado mal la pista.

Quizá el número doce no se refería solamente al día de la tercera entrada.

Quizá...

L-3 / 12

era una referencia a un documento.

Lin tomó su teléfono y escribió a Su Lan.

—Busca documentos que tengan la clasificación L-3/12.

Pasaron algunos minutos.

No hubo respuesta.

Lin esperó.

Finalmente, el teléfono vibró.

Era Su Lan.

El mensaje decía:

“Lin... encontré algo.”

Lin escribió:

—¿Qué?

La respuesta tardó unos segundos.

“Existe un documento con esa misma clasificación.”

Lin sintió que el corazón comenzaba a acelerarse.

—¿De qué trata?

Los tres puntos aparecieron.

Desaparecieron.

Volvieron a aparecer.

Y finalmente llegó la respuesta.

“Es una autorización de traslado de materiales del Laboratorio 3.”

Lin se quedó inmóvil.

Entonces apareció un segundo mensaje.

“Y fue emitida la noche de la tercera entrada.”

Lin sintió un escalofrío.

La tercera entrada.

El laboratorio cerrado.

La muestra experimental.

El equipo que desapareció.

Y ahora una autorización de traslado emitida exactamente aquella noche.

Pero antes de que pudiera responder, llegó un último mensaje.

“Hay algo peor.”

Lin escribió:

—¿Qué?

La respuesta apareció inmediatamente.

“La persona que autorizó el traslado no fue Zhao Wei Han.”

Lin miró la pantalla.

Debajo apareció el nombre.

Qiao Ren.

La habitación quedó completamente en silencio.

Por primera vez, Lin comprendió que Qiao Ren no era simplemente alguien relacionado con el programa.

Había estado allí.

Había tenido acceso.

Y posiblemente había estado presente cuando desapareció aquello que Chen había intentado proteger.

Lin cerró lentamente el cuaderno.

Pero entonces recibió otro mensaje.

Esta vez no era de Su Lan.

Era de un número desconocido.

Solo contenía una fotografía.

Lin abrió la imagen.

Era una fotografía tomada dentro del Laboratorio 3.

La imagen mostraba una mesa cubierta de documentos.

Y en una esquina podía verse claramente la pequeña caja metálica que Chen había escondido en su oficina.

Debajo de la fotografía había una frase.

“Ahora sabes demasiado.”

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