🌙 LOS NOCTARYS 🌙
Libro I: Marcada por la Luna Negra
La noche de su cumpleaños número dieciocho, Ayla descubre una marca imposible en su piel.
Una marca que la señala como parte de una raza antigua que jamás debió existir.
Los Noctarys.
Nacidos de la oscuridad de una estrella caída, ocultos entre los humanos durante siglos y condenados por una profecía que podría destruir su mundo.
Cuando Ayla conoce a Kael, el misterioso heredero de los Noctarys, algo despierta entre ellos.
Una conexión imposible.
Un destino escrito mucho antes de que nacieran.
Pero la profecía es clara:
Si el heredero y la marcada se enamoran, la Luna Negra despertará... y todo aquello que aman desaparecerá.
Entre secretos, traiciones, poderes prohibidos y una guerra que se acerca, Ayla deberá decidir si está dispuesta a desafiar al destino.
Porque algunas historias de amor están destinadas a salvar un mundo.
Y otras...
A destruirlo.
NovelToon tiene autorización de Giulian Ocampo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Libro II – Capítulo 22: El Eco de un Nombre
La noche había caído sobre el Reino de los Noctarys.
Una noche diferente.
Las tres lunas iluminaban el cielo con una intensidad que nadie había visto desde el Último Amanecer.
Las calles permanecían en calma.
Las familias cenaban juntas.
Los niños reían sin temor.
Los antiguos enemigos compartían historias alrededor de enormes fogatas.
El reino había aprendido a vivir en paz.
Pero la paz no lograba llenar el vacío que habitaba en el corazón de Kael.
Cada día era más fuerte.
Cada noche era más doloroso.
No recordaba qué había perdido.
Solo sabía que lo había perdido todo.
Kael caminó solo hasta el Árbol del Origen.
Desde la guerra no había vuelto a acercarse.
Algo dentro de él se lo impedía.
Cada vez que veía aquellas ramas sentía una tristeza imposible de explicar.
Apoyó lentamente una mano sobre el tronco.
El árbol respondió.
Una tenue luz violeta recorrió toda la corteza.
Las hojas comenzaron a moverse aunque no existía viento.
Entonces escuchó una voz.
Muy suave.
Como un susurro.
—Todavía me buscas...
Kael abrió los ojos.
Giró rápidamente.
No había nadie.
Solo el inmenso árbol.
Solo el silencio.
Solo aquella sensación de que alguien estaba muy cerca.
—¿Quién eres?
Nadie respondió.
Pero una única hoja cayó frente a él.
Cuando la tomó entre sus dedos...
Miles de imágenes atravesaron su mente.
Un bosque.
Una marca con forma de dos lunas.
Una corona negra.
Una sonrisa.
Unos ojos violetas.
Después...
Oscuridad.
Kael cayó de rodillas.
Respiraba con dificultad.
Aquellas imágenes desaparecieron antes de que pudiera comprenderlas.
—¿Por qué no puedo recordarte?
Preguntó al vacío.
Las hojas del árbol comenzaron a girar alrededor de él.
Como si intentaran responder.
Muy lejos del reino...
En el Valle del Alba...
La joven despertó sobresaltada.
Había tenido un sueño.
No recordaba el rostro del muchacho.
Solo recordaba sus ojos.
Oscuros.
Profundos.
Llenos de una tristeza inmensa.
Llevó una mano hasta su pecho.
Su corazón latía con fuerza.
Como si acabara de reencontrarse con alguien.
La anciana apareció detrás de ella.
—¿Lo viste?
La joven asintió lentamente.
—No sé quién es...
Pero siento que está solo.
La anciana sonrió.
—Porque una parte de tu alma todavía lo recuerda.
La joven observó nuevamente la marca de su muñeca.
Las dos lunas brillaban débilmente.
—¿Algún día recuperaré mis recuerdos?
La anciana caminó hasta un pequeño lago de agua cristalina.
—Los recuerdos pueden perderse.
Pero el amor verdadero...
Siempre encuentra el camino de regreso.
En el Reino de los Noctarys...
Elyon y Aradia contemplaban el cielo desde la cima del palacio.
Las estrellas comenzaban a moverse formando antiguas constelaciones.
Era una señal.
Una que no aparecía desde hacía miles de años.
—Está despertando.
Dijo Elyon.
Aradia asintió.
—Los dos comenzaron a recordarse.
No con la mente.
Con el alma.
El creador permaneció en silencio.
Después habló.
—Nunca imaginé que el vínculo sobreviviera incluso al sacrificio.
Aradia sonrió.
—Porque no fue creado por la magia.
Fue creado por una decisión.
Y las decisiones nacidas del amor...
Ni siquiera el tiempo puede borrarlas.
Esa misma noche...
El Primer Rey convocó una reunión.
Los antiguos generales llegaron rápidamente.
También los líderes Umbrarys.
Sobre la enorme mesa descansaba un viejo mapa.
Pero había cambiado.
Un nuevo territorio había aparecido.
Nadie lo había dibujado.
Simplemente...
Estaba allí.
Una inmensa isla rodeada por un océano de niebla.
En el centro podía leerse un único nombre.
VALLE DEL ALBA
Todos se miraron sorprendidos.
—Jamás existió ese lugar.
Murmuró uno de los generales.
Elyon negó lentamente.
—Siempre existió.
Solo permanecía oculto.
Hasta hoy.
Kael sintió un extraño impulso.
No podía apartar la vista del mapa.
Algo dentro de él le decía que debía viajar allí.
No sabía por qué.
Ni a quién buscaba.
Pero estaba completamente seguro de una cosa.
Su destino se encontraba en ese lugar.
En el Valle del Alba...
La joven caminaba entre las flores blancas.
El viento movía suavemente su cabello.
De repente encontró una flor distinta.
Era completamente violeta.
La tomó entre sus manos.
En cuanto la tocó...
Una palabra apareció en su mente.
Kael.
La joven retrocedió sorprendida.
Era la primera vez que recordaba un nombre.
No sabía de quién era.
Pero al pronunciarlo...
Las lágrimas comenzaron a caer sin control.
—¿Por qué estoy llorando?
Preguntó.
La anciana la observó desde la distancia.
—Porque el corazón recuerda antes que la memoria.
La joven abrazó la flor contra su pecho.
Sin comprender por qué...
Sonrió.
Mientras tanto...
Muy lejos de ambos.
En el lugar donde había sido derrotado el Devorador de Historias...
Una pequeña grieta negra apareció entre las rocas.
Era diminuta.
Casi invisible.
De su interior salió una fina nube de sombras.
La oscuridad comenzó a tomar forma lentamente.
Una figura desconocida abrió los ojos.
Eran completamente plateados.
Sonrió con frialdad.
—Así que el Devorador fracasó...
Entonces tendré que hacerlo yo.
La figura levantó la vista hacia las tres lunas.
Y pronunció un nombre que nadie había escuchado en miles de años.
—Prepárate, Kael...
Porque el Rey del Eclipse ha regresado.
Las nubes cubrieron el cielo.
El viento comenzó a soplar con fuerza.
Y, sin saberlo...
Dos almas destinadas a encontrarse habían comenzado el camino que volvería a unir sus corazones.
Continuará...