Un amor juvenil no había dolido tanto y a la vez había tenido tantas consecuencias por decidir dejarte llevar por los sentimientos...
NovelToon tiene autorización de MiriamLove22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 20
Capítulo por el Especial Navidad 🎄🥂🎁
Espero que hoy disfruten con los vuestros y próspero un feliz año nuevo a todas mis lectoras 🥰🫶🏼🫰🏻
Apoyo mi frente en la suya acompasando nuestras respiraciones conscientes de lo que podría pasar en mi cama si nos dejamos llevar demasiado, pero he descubierto que me gusta llevar al límite a Josh.
Mis dedos recorren su pecho observando sus ojos azules como el mar antes de que se apodere de nuevo de mis labios.
Su lengua me invade como sus manos grandes bajan por mi espalda hasta mis nalgas apretándolas contra si haciendo que sintiera su falo clavándose en mi parte delicada provocando que un gemido se escapara de mis labios.
Muerde mi cuello atrapando mi pelo tirando de el sin hacerme daño acabando debajo de él con un movimiento rápido.
En este momento no pienso en nada, solo me concentro en la sensación de sus manos recorrer cada milímetro de mí, sobre todo cuando envuelve mis piernas alrededor de su cadera acabando nuestros cuerpos totalmente pegados.
Mi piel arde y no puedo evitar jadear al sentir su aliento en mi oído susurrándome cosas que me hacen estremecerme.
Cierro mis ojos arqueándome mordiendo mi labio inferior al sentir como levanta mi camiseta empezando a repartir besos por mi abdomen, pero entonces algo o más bien un sonido hace que salga del trance en el que estaba envuelta dándome cuenta que estamos yendo demasiado rápido.
Me alzo rápido viendo que es mi móvil el que suena teniendo una llamada entrante de Ariel.
Mierda... ¿Qué estaba a punto de hacer?
-No puedo, no puedo... - le empujo suavemente levantándome de la cama avergonzándome al instante dándole la espalda llevándome ambas manos a mi rostro soltando un suspiro largo.
Los momentos en que rechazaba a Adam vuelven a mi mente acribillándome más que nunca.
¿Qué va a pensar Josh ahora?
Seguro que se piensa que me gusta provocar estas situaciones para luego no hacer nada y dejarle con las ganas.
-Amanda... - su voz provoca que me pongo aún más rígida. - Ehh... vamos, mírame... - siento su pecho como se pega a mi espalda intentando que deje de darle la espalda, pero me niego, ahora mismo lo único que deseo es que me trague la tierra.
-Lo siento mucho Josh... si quieres irte y no hablarme lo entenderé... - por un momento mi mente me traiciona pensando que la situación que tenía con Adam volverá a recrearse, aunque me diga que Josh no es como su hijo.
Lo admito ese tipo de situaciones habían provocado miedo en mí de alguna manera.
Por eso me costaba tanto abrirme tal vez...
-¿Que? No me voy a ir a ningún lado Amanda... mírame por favor... - su voz suena tranquila incluso dulce.
Esta vez dejo que me dé la vuelta atrapando mis muñecas suavemente echándose hacía atrás hasta acabar de nuevo sentado en la cama haciendo que lo mirase cuando posa sus dedos por mi barbilla.
-No tienes que sentir vergüenza por lo que estés sintiendo Amanda... - une sus manos con las mías en un intento para que no vuelva a taparme.
-Pues lo estoy – admito costándome un mundo mirarlo a los ojos.
-No tienes motivos para estarlo... ¿Vergüenza por lo que pudo pasar? - asiento despacio.
Sus ojos se concentran totalmente en mi mostrándome una pequeña sonrisa antes de acariciar mi mejilla.
-Ven aquí... - rodea mi cintura guiándome a sus piernas hasta sentarme encima de él.
-Soy patética lo sé...
Que iba a decir... muchas veces yo era mi propia enemiga que se destruía por si sola con mis inseguridades y miedos.
-No es cierto – aparta despacio mi pelo. - ¿Sabes lo que pienso en estos momentos? - niego de nuevo. - Que eres una chica que está empezando a descubrirse a sí misma y le da miedo como también sentir lo magnifica que puede ser la sexualidad – pasa su mano despacio por mi pelo. - Y es normal que tengas miedo, pero eres humana Amanda, es normal que tu cuerpo te grite que quiere dejarse llevar por lo que sientes porque no es malo, no por eso vas a ser una mala persona...
-Todo esto es nuevo para mí... no había llegado a tanto con nadie...
-¿Besarte? - niego rápido atreviéndome a alzar mi mirada.
-Que yo empiece y sea tan atrevida para llegar a más porque siempre era Adam y yo era quien le apartaba... - por eso también siento vergüenza por apartarlo de esa manera.
-No tienes que sentirte mal por eso Amanda... si te has dejado llevar es porque me deseas, ambos nos deseamos – me sonríe. - Perdóname a mí porque, aunque intente mantenerme sereno a veces me es imposible – besa mi mejilla. - Lo siento por los malos ratos que tuviste que pasar con Adam, no puedo hacer que lo olvides para siempre, pero si puedo intentar hacerte sentir mejor, piensa que las cosas no salían bien entre vosotros porque no lo deseabas no sentías lo mismo – muerdo mi mejilla interna porque tiene toda la razón, no sentía ni la mitad que lo que siento con él.
-Contigo las cosas son muy diferentes... contigo me siento protegida, segura – me cuesta decir cada palabra, pero Josh se merece que sea sincera con él como lo es conmigo. - Deseo que me sigas tocando y yo tocarte a ti porque de verdad que nunca había sentido algo tan intenso por un chico y eso de alguna manera me asusta tal vez porque tema que me vuelvan a hacer daño... - parece una locura que sienta todo esto en tan poco tiempo, pero ni yo misma me imagine que podría sentir una cosa asi y menos por él.
-También pueden ser tus increíbles hormonas actuando... - bromea provocando que le soltara un codazo en sus costillas sintiendo como pega un pequeño brinco riéndose.
-Eres... eres...
-Soy un amor – ambos comenzamos a reírnos dejando esa tensión atrás.
Acabo tumbada en mi cama recibida por las cosquillas de Josh mientras me retuerzo intentando detener sus manos.
Deposita un beso corto en mis labios cuando le suplico que se detenga pegándose de nuevo a mi susurrándome...
-Desde el primer momento que nuestras miradas se cruzaron se creó algo especial en nosotros de eso estoy seguro... como también sé que te volverás mi perdición...
Me quedo observándole embobada por sus palabras, pero aún así él no se detiene.
-Me siento el hombre más afortunado sin necesidad de tocarte, no me hace falta hacerlo para sentir esa química que nos unió desde el primer momento, solo basta observarte como lo estoy haciendo ahora para saber que merece la pena arriesgarse por lo que vayamos a tener... solo es cuestión de tiempo para saber dónde acabaremos... - sus ojos se vuelven sombríos mientras que yo no puedo derretirme más por sus palabras.
Era lo más bonito que me habían dicho en mi vida... vivirlo en persona y no solo en los libros era magnifico.
-De verdad que no tengo prisa nena... te estaré esperando todo el tiempo que necesites... - sonrió.
-Vas a conseguir que me enamore...
Suelta una carcajada que me roba automáticamente el aliento, es malditamente perfecto.
-Nunca presione a nadie con este tema no lo voy a hacer ahora y menos contigo Mandí... - acaricia mi mejilla. - Solo te pido que no me castigues porque tú serás la que consigas que me dé algo... - su sonrisa de burla me lo confirma todo. - Esto no se baja solo... - echa una mirada hacia abajo.
-Se me olvidaba señor que usted va siendo algo mayor... - le provoco siguiéndole el juego.
-¡Oyee! - me rio. - Eres muy malvada cuando te lo propones...
-Pues lamento decirte que esta malvada se convertirá en tu perdición...
-Eso no lo dudes – me sonríe besándome de nuevo.
Me besa con toda la pasión que puede desbordar hasta que de nuevo ambos nos quedamos sin aliento y esta vez es él quien se aleja no sin antes besar mi frente con una ternura que me nubla.
-Es hora de que muevas ese culo increíble para cambiarte nos espera un gran día porque créeme si seguimos tumbados aquí besándonos volveremos al mismo punto de antes – mis mejillas enrojecen.
Me deja mi propio espacio e intimidad para cambiarme, solo tardo un par de minutos en acabar bien abrigada de pies a cabeza faltándome unos guantes.
Ya abajo se lo digo a Josh que no encuentro ninguno ni si quiera entre la ropa de invierno de mi madre.
-Podemos pasarnos por la tienda de deportes y comprarte unos especiales – frunzo mi ceño.
-¿Especiales?
-En la naturaleza existen rocas, arboles, ríos... - vuelvo a golpearlo provocando su carcajada.
-Ya lo pillé...
-Perdón por preocuparme en que no te quedes sin dedos dulce flor... - le fulmino con mi mirada. - ¿Vamos? - asiento aceptando su mano saliendo juntos de la casa.
Como dijo fuimos a una tienda de deportes donde deje que el eligiera los guantes perfectos ya que él sabía más de esas cosas porque acampa más a menudo y si fuera poco se ha quedado noches en algunos sitios en mitad de la naturaleza.
El camino hasta el sitio donde me quería llevar Josh era algo complicado sobre todo ir con el coche por eso cogimos las cosas y lo seguimos andando sintiendo el clima frio con algo de niebla.
Cuando toca subir Josh toma mi mano asegurándose en todo momento que no me tropiece hasta que por fin llegamos.
-Ya hemos llegado – sonríe alejándose de mi contemplando como yo el lugar escuchándose no muy lejos el agua de lo que parece un río.
Este sitio era precioso... se veían las montañas nevadas y a pesar del frio el sonido de los pájaros volvían el ambiente aún más especial.
-¿Vienes mucho por aquí? - le pregunto observándolo cuando comienza a preparar todo.
-Cada vez que puedo – me sonríe feliz. - ¿Alguna vez te has atrevido a practicar la escalada? - me pregunta dedicándome una mirada malvada.
-¿Escalada? No, me da miedo las alturas – solo cuando sus ojos se fijan en la pared rocosa que tengo detrás me giro bruscamente descubriendo sus intenciones. - No, ni lo pienses Josh, no pienso... - en un segundo lo tengo enfrente teniendo sus manos ocupadas por unos arneses.
-Vamos será divertido nena... - rápido niego con mi cabeza.
-Lo será para ti porque en el fondo eres un loco que le encanta la adrenalina, pero es peligroso... - rodea mi cintura con una de sus manos.
-Para eso tengo esto – alza uno de los arneses. - Y nunca permitiría que te pasara nada... confía en mi – me brinda una sonrisa tranquilizadora. - Estaré a tu lado... los miedos solo desaparecen intentándolo...
Vuelvo a mirar la pared rocosa y la altura que tiene intimida un huevo, trago saliva.
-Vale, está bien lo hare, pero si... - besa mis labios.
-No te pasara nada...
Prepara todo emocionado dejándome que me pusiera el material para después explicarme como me tengo que mover y donde tengo que colocar cada pie.
Solo un rato más tarde me arrepiento de haber aceptado a esta tremenda locura.
-¿Cómo vas? ¿Tengo que ir a tu rescate? - su carcajada no ayuda en nada a que mis brazos no paren de temblar como si fuera de gelatina.
-¡Muy gracioso Josh! ¡Cuando dijiste de acampar no me esperaba para nada esto! - grito para que pueda escucharme y en parte por el terror que siento sin atreverme a mirar por encima de mis hombros.
Su risa vuelve a escucharse por todo el lugar mientras que yo no puedo controlar el tembleque en mis piernas.
Juro que voy a matarlo una vez que mis pies toquen de nuevo el suelo...
-¡Voy a comenzar a sentir celos por las rocas que ocasionan ese temblor en tus piernas nena!
-¡Te odio! - cierro mis ojos en cuanto miro un poco por encima de mi hombro.
-¡YA VA TU SALVADOR AL RESCATE!
Antes de que quiera darme cuenta Josh está a mi lado estando muy seguro de sí mismo sin quitar esa gran sonrisa de sus labios.
-Apenas subiste la mitad, ¿lo sabes no? - le fulmino.
-¿Cómo quieres que lo sepa? Si no me atrevo ni a mirar – vuelve a reírse.
-Respira... vamos a subir juntos, ¿vale? Mueve este pie – toca mi pierna derecha con su mano.
Hago lo que me dice subiendo un poco más hasta que vuelve a hablar.
-Tienes que abrir más las piernas, no mires hacia abajo te estoy viendo – se ríe. - Confía en ti misma tú puedes – me anima cuando cierro fuertemente los ojos.
Intento concentrarme en su voz en sus indicaciones y no pensar en nada más.
-No pienses en las agujetas que tendrás mañana ni en el viento que golpea contra tu cuerpo... - asiento subiendo un poco más.
Josh sigue cada uno de mis movimientos cuando subo otro poco más hasta que terminamos subiendo hasta arriba.
Una vez arriba me dejo caer hacia atrás despacio soltando todo el oxígeno que no sabía que tenía retenido dejando ir toda la tensión acumulada en mi cuerpo y la felicidad de haberlo conseguido no tarda en llenarme.
-Sabía que podías... - me brinda su mano ayudándome a levantarme para luego abrazarme fuerte ambos comenzando a reír como locos.
-¡LO HICE! ¡LO HICE! - salto como loca sintiendo la adrenalina correr por todo mi cuerpo.
Chocamos palmas volviendo a abrazarlo, pero aún nos quedaba la bajada.
Pero para eso quedaba un rato porque nos sentamos en el borde contemplando todo desde las alturas mientras compartimos unas golosinas que tenía Josh guardadas en una bolsita hablando un rato entre besos que terminamos jugando con las golosinas.
Sonrió quitándole una chuche en forma de tiburón con mis dientes cuando lo beso.
-Esto me gusta demasiado... - susurra. - Si hacemos esto cada vez que escalemos te traeré todos los días... - vuelvo a reírme.
-Eres lo peor... - apoyo mi mano en su pecho sonriéndole.
-Sabes que no... - besa mis labios mordiendo mi labio inferior. - Comamos aquí... ¿Aceptas? - observo sus ojos mientras mis dedos juegan con sus mechones.
-Si... si con eso implica pasar más tiempo contigo...
Va a besarme de nuevo pero su móvil nos interrumpe apartándose lo suficiente para que pueda sacarlo de su bolsillo viendo como su cara cambia automáticamente.
-Deberíamos bajar... - me dice sin alzar su rostro de nuevo observando aún la pantalla de su móvil.
-¿Pasa algo? - su mirada cambio por completo.
-Es Adam...
Mi Instagram donde podrán estar informadas de todo: @mishistoriascontadasenpapel
Nos leemos prontito 💜
Amanda
Josh