NovelToon NovelToon
Colision Inevitable

Colision Inevitable

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Posesivo / Escuela / Completas
Popularitas:220
Nilai: 5
nombre de autor: Mi Autoria

Cuatro parejas universitarias lidian con las secuelas de una cruel apuesta impulsada por una motocicleta, enfrentando mentiras y accidentes hasta redimirse a través de la pasión, el perdón y el amor verdadero.

NovelToon tiene autorización de Mi Autoria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21: El peso de la provocación y el asiento del copiloto

Sara se quedó plantada frente a él con los brazos cruzados y la mandíbula tensa, viendo cómo el resto de los muchachos se dispersaba. Al haberle avisado ya a Mateo que demoraría en llegar al taller, no tenía prisa inmediata, pero su orgullo le exigía mostrarse hostil.

—Habla de una vez y que sea rápido, Kaelen —escupió Sara con tono cortante, mirándolo con fijeza—. Tengo cosas que hacer y cero paciencia para tus jueguitos.

Dante se quedó en silencio por un segundo. La verdad era cruda y patética: no había planeado ni una sola palabra de lo que pensaba decirle. Sus pensamientos, desde el momento en que la vio en la cafetería, solo giraban en torno al recuerdo del callejón, al sabor de sus labios y a la urgencia enfermiza de volver a besarla hasta romperle esa coraza de hielo. Se maldijo internamente por actuar como un adolescente impulsivo, pero su instinto depredador reaccionó de inmediato.

—Aquí no —dijo Dante, mirando de reojo las siluetas de algunos estudiantes que comenzaban a observarlos desde los bancos cercanos—. No pienso quedarme parado a la vista de todo el campus. A menos que tú quieras que empiecen a inventar rumores sobre nosotros dos.

Sara frunció el ceño con irritación pura.

—No quiero que nadie me vea en ninguna parte contigo.

—Pues a mí me da igual lo que digan, pero no hablaré aquí —respondió él con una sonrisa torcida, señalando hacia el estacionamiento—. Mi auto está allá.

—No voy a ir a tu maldito auto —escupió ella dándose la media vuelta, dispuesta a dejarlo plantado.

Dante soltó una carcajada seca, esperó a que diera un par de pasos al frente y, sin importarle el qué dirán, comenzó a alzar la voz a propósito:

—¡Viera!... ¡Sara Viera, sobre lo que pasó el otro día en el callejón, yo opino que...

Sara se detuvo en seco, sintiendo que la sangre se le subía de golpe a la cabeza. Se dio la vuelta con los ojos abiertos de par en par por la furia y le gritó:

—¡¿Se puede saber qué te pasa, imbécil?! ¡Cierra la boca!

Dante ensanchó la sonrisa, disfrutando al máximo de tener el control de la situación.

—Dije que por aquí...

—¡Y yo dije que no voy a ir! —replicó ella a punto de estallar.

Al ver que ella volvía a girarse para ignorarlo, Dante inspiró hondo y soltó la bomba con total impunidad:

—Bien. Como gustes. Saben todos que Viera y yo nos bes...

La palabra murió de golpe en el aire. Sara corrió hacia él con la velocidad de un felino y le tapó la boca con ambas manos con desesperación, fulminándolo con una mirada asesina.

—¡Maldito infeliz! ¡Está bien, iré, maldito seas! —siseó ella entre dientes, mirando paranoica hacia los lados para comprobar si alguien había prestado atención a la escena.

Dante sonrió contra las palmas de sus manos. Con un movimiento rápido y ágil, atrapó la mano de Sara que le cubría la boca y, de manera deliberada, le pasó la lengua por la palma, manteniendo sus ojos oscuros fijos en los de ella.

—Buena chica —murmuró él con voz ronca.

—¡Maldito asqueroso! —exclamó Sara apartando la mano con un estremecimiento de asco y rabia, levantando de inmediato la otra mano para propinarle una bofetada directa a la mejilla.

Pero Dante fue más rápido. Le capturó la muñeca en el aire con firmeza, impidiendo el golpe. Ya no le quedaban reservas de paciencia. Sin darle tiempo a protestar, la levantó por la cintura cargándola sobre sus hombros como si no pesara nada, y comenzó a caminar a zancadas hacia su auto en el estacionamiento.

Sara empezó a golpear su espalda con los puños cerrados, soltando insultos de todo calibre mientras se debatía furiosa:

—¡Suéltame, pedazo de animal! ¡Bájame ahora mismo o te juro que te rompo el cuello! —gritaba, mientras el forcejeo, la tensión de su cuerpo pegado al suyo y el aroma a fricción desataban en la mente de Dante una de sus fantasías más recurrentes, la misma que había soñado despierto, pero convertida en una realidad mil veces más intensa y desbocada.

Llegaron al vehículo en cuestión de segundos. Dante abrió la puerta del copiloto, la metió a la fuerza sin soltarla del todo y cerró de golpe tras ella para encerrarla. Dando la vuelta al capó, se subió del lado del conductor, pero no encendió el motor. Se quedó ahí, con las manos sobre el volante, volviéndose hacia ella.

Sara lo miraba desde el asiento contiguo con el pecho agitado, el cabello revuelto y una furia tan densa que parecía capaz de incendiar el tapizado.

—Maldito animal... eres un enfermo —le soltó ella con los dientes apretados.

Dante se inclinó lentamente hacia el centro, acortando la distancia hasta que su rostro quedó a escasos centímetros del de ella, sintiendo el calor de su aliento acelerado.

—Viera... tú me provocas de una manera que ni te imaginas —le susurró él con la voz profundamente ronca, rozando con su mirada los labios de ella.

Sara le propinó un empujón seco en el pecho con ambas manos para obligarlo a retroceder, aunque su propio pulso traicionero delataba que la cercanía la desestabilizaba.

—Habla ya de una vez —escupió ella intentando recuperar la compostura, con el rostro encendido—. ¿Qué es lo que quieres de mí ahora?

Dante se hizo el pensativo por un segundo, ladeando la cabeza con una media sonrisa cínica, antes de clavarle los ojos oscuros y soltar la exigencia final:

—Quiero que estés conmigo en la fiesta deportiva.

1
Ivanna Fernandez
esta interesante la historia ahora a ver vamos desenriedan este lio
Mi Autoria: 🤭🤭 gracias por tu comentario
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play