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La Reina De La Mafia

La Reina De La Mafia

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Mafia / Completas
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Rocío Duque

Sinopsis: Él pensó que se casaba con un monstruo. Ella pensó que compraba un peón. Ninguno imaginó que el verdadero peligro no vendría de sus enemigos en las calles de Sicilia, sino de la irresistible tensión de compartir la misma cama. Una viuda poderosa, un esposo indomable y una mano derecha celosa dispuesta a todo por destruirlos.
¿Estás lista para conocer a La Reina de la Mafia? Una nueva y adictiva historia de la escritora Rocío Duque.

NovelToon tiene autorización de Rocío Duque para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El precio de la confianza

​El silencio que siguió a la confesión de Lucas no fue pacífico; fue el tipo de quietud que precede al derrumbe de un imperio.

​Victoria no se movió. Ni un solo músculo de su rostro delató la tormenta que arreciaba en su interior, pero sus ojos oscuros, fijos en el hombre que tenía enfrente, se volvieron dos rendijas de obsidiana. La revelación no solo cambiaba el nombre del hombre con el que compartía la cama; reescribía los últimos meses de su vida, transformando su luto, su supervivencia y su reciente triunfo en una elaborada obra de teatro dirigida desde la tumba.

​Dio un paso al frente, despacio, el tacón de sus estilettos resonando contra el mármol como una sentencia.

​—Lucas Galiano —pronunció, saboreando el nombre por primera vez. Su voz no tembló; era un susurro gélido, afilado como una navaja barbera—. Un capitán de las fuerzas especiales. El último regalo de mi difunto esposo.

​Se detuvo a escasos centímetros de él. Podía oler el rastro de la pólvora de Sicilia en su ropa, mezclado con la colonia de Alexander Sterling... un fantasma que acababa de evaporarse. Con un movimiento deliberado y lento, Victoria llevó la mano al interior de su chaqueta sastre, que descansaba sobre el respaldo de una silla. Cuando la sacó, el cañón plateado de su Beretta apuntaba directamente a la barbilla de Lucas.

​Él ni siquiera parpadeó. Sostuvo la mirada, ofreciendo su vida con la misma sumisión con la que un soldado entrega sus armas al rey.

​—¿Así que todo este tiempo fui un encargo? —preguntó ella, clavando la punta del arma en la piel de su cuello, obligándolo a inclinar la cabeza ligeramente hacia arriba—. Cada palabra de aliento, cada vez que cubriste mi espalda, cada noche... ¿Formaba parte del contrato de protección? ¿Cuánto te pagó, Lucas? ¿Cuál es el precio de mi vida en el mercado negro de los mercenarios?

​—Mi vida entera —respondió él sin vacilar, y por primera vez en toda la noche, una chispa de desesperación humana cruzó sus ojos claros—. Al principio fue un maldito trabajo, sí. Le di mi palabra a un hombre moribundo. Pero el contrato se quemó la primera vez que te vi tomar el control de este clan. Lo que pasó en esta cama, lo que pasó hoy en Sicilia... eso no lo planeó tu esposo, Victoria. Eso fui yo. Lucas, el hombre que está dispuesto a morir hoy aquí si decides apretar ese gatillo.

​Victoria sostuvo el arma un segundo más, sintiendo el calor del cuerpo de Lucas, el latido acelerado de su pulso contra el acero. La rabia por haber sido engañada competía con una sobrecogedora epifanía: el hombre que la había protegido no lo había hecho por obligación dinástica ni por ambición de poder. Lo había hecho por una lealtad ciega hacia ella.

​Lentamente, bajó el arma, pero no la guardó. La mantuvo firme a un costado de su cuerpo.

​—Alexander Sterling era un peón que yo podía controlar —sentenció Victoria, dando un paso atrás para recuperar la distancia física y emocional—. Lucas Galiano es un peligro. Me diste tu verdadero nombre porque dices que las amenazas terminaron, pero te equivocas. En Sicilia, cuando matas a una rata, sus crías buscan venganza. No puedo gobernar un imperio con un hombre en el que no sé si puedo confiar.

​Se giró hacia el gran ventanal de la alcoba, dándole la espalda, una muestra de poder absoluto o de una confianza suicida.

​—Tienes hasta el amanecer para decidir quién vas a ser a partir de mañana —dijo, mirando el reflejo de él en el vidrio—. Si decides quedarte, el precio de tu verdad es la obediencia absoluta. Ya no eres el escudo que mi esposo dejó; eres mi sombra. Y si vuelves a ocultarme algo, Lucas... la próxima bala no se detendrá en tu cuello.

El silencio de la habitación se volvió eléctrico. Lucas no se movió de su sitio, pero el aura de sumisión del soldado se desvaneció, reemplazada por la autoridad bruta de un hombre que sabe lo que posee.

Al escuchar sus pasos, Victoria sintió el aire comprimirse. Lucas no se detuvo hasta quedar detrás de ella, invadiendo su espacio personal, obligándola a sentir la calidez de su cuerpo contra su espalda, desafiando la distancia que ella había intentado imponer.

—No necesito pensar nada —replicó él, y su voz no era un ruego, sino un gruñido bajo y posesivo que le erizó la piel—. Mi vida la doy ahora mismo por ti. Lo sabes. Pero no me voy a someter en esta habitación. Ni aquí, ni en ningún otro lado.

Victoria intentó girarse, pero Lucas le sujetó los hombros con firmeza, obligándola a seguir mirando su propio reflejo, donde él aparecía detrás, enorme, dominante, la única verdad en un mundo de mentiras.

—Aquí no soy tu escudo, ni tu peón, ni tu soldado —continuó él, acercando los labios a su oído, su aliento cálido contra su cuello—. Aquí soy tu dueño, Victoria. Porque sé que me amas tanto como yo te amo desde mis entrañas. Lo veo en tus ojos, lo sentí anoche, y lo vuelvo a sentir ahora mismo, bajo tu coraza. No nos hagas esto. No nos obligues a jugar a la reina y al súbdito cuando ambos sabemos que, detrás de esta puerta, solo somos dos personas que se pertenecen.

Victoria soltó el arma, dejando que cayera sobre la alfombra con un golpe seco. La frialdad de la Donna Lombardi flaqueó, fracturada por la verdad brutal y necesaria que él acababa de escupir. Se giró finalmente, atrapada entre el hombre que era su protección y el hombre que, por fin, se había despojado de la máscara.

—Si me equivoco contigo, Lucas... —comenzó ella, con la voz entrecortada por la rabia y el deseo que la consumían.

—No te equivocas —la interrumpió él, sellando la distancia que quedaba, acortándola hasta que no hubo aire entre sus labios—. Esta es la única verdad que queda.

Victoria sintió el peso de sus palabras vibrando en el pecho, la tentación de ceder ante el calor de su cuerpo y la urgencia de su confesión. Sin embargo, la Donna Lombardi no se dejaba doblegar tan fácilmente. Con un movimiento firme pero cargado de una contenida agonía, colocó una mano sobre el pecho de Lucas, deteniendo su avance, manteniendo la distancia milimétrica que los separaba.

Lo miró directamente a los ojos, permitiendo que por un segundo él viera la vulnerabilidad y el dolor que su mentira le había causado.

—Te amo, Lucas —confesó ella, y la fuerza de su propia declaración pareció grabarse en las paredes de la alcoba—. Te amo desde mis entrañas, y precisamente por eso esto duele tanto.

Lucas intentó acortar el espacio, pero la presión de la mano de Victoria en su pecho se volvió rígida, inamovible.

—Pero ya no creo en tus palabras —sentenció, y su voz recuperó esa firmeza de acero que la caracterizaba—. El Alexander que me miraba a los ojos y me juraba lealtad resultó ser un disfraz. ¿Cómo sé que el hombre que me habla ahora no está usando otra máscara para mantener a salvo el imperio de mi exesposo? Las palabras ya no te sirven conmigo, Lucas. Las gastaste todas en una mentira.

Dio medio paso atrás, liberándose de su agarre, pero sin apartar esos ojos oscuros que lo desnudaban por completo.

—Si de verdad quieres ser mi dueño, si de verdad quieres que seamos el uno del otro fuera de este juego de sombras, vas a tener que reconstruir mi confianza desde los cimientos. Centímetro a centímetro. Acción por acción. No me voy a someter a un hombre en el que no puedo confiar a ciegas, y tú me quitaste esa venda de los ojos esta noche. Demuéstrame quién es Lucas Galiano cuando no tiene un contrato que cumplir. Solo entonces, volveré a ser tuya.

Lucas se quedó inmóvil, asimilando el golpe. La intensidad de su mirada cambió; la urgencia dio paso a una determinación sombría y absoluta. Entendió que no la había perdido, pero que el camino para recuperarla de verdad sería la batalla más dura de su vida.

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Rocío Duque
Si, Alexander es en verdad Lucas Galiano
yuyis
Alex es lucas Galiano?
yuyis
ella terminará enamorada del peón
Rocío Duque: "¡Me encanta que analices así a los personajes! 😉 Digamos que Victoria es una mujer difícil de leer, pero cuando dos personas tan fuertes chocan... cualquier cosa puede pasar. ¡Gracias por estar tan conectada con la historia! ✨"
total 1 replies
yuyis
esperemos como sigue está novela
Rocío Duque: "¡Muchas gracias por leer! Qué alegría contar contigo desde el primer capítulo. ¡Espero que disfrutes mucho lo que viene!"
total 1 replies
Rocío Duque
Nota de la autora: ✨
¡Llegamos a uno de mis capítulos favoritos! Quería que sintieran esa mezcla de peligro, deseo y desconfianza absoluta que rodea a Victoria y Alexander. Llegar hasta aquí con ustedes, ver cómo reaccionan y cómo se sumergen en este romance oscuro está siendo un viaje increíble. Gracias por leer, por apoyar mis letras y por ser cómplices de este imperio. ¿Qué les pareció este encuentro? 🖤
Rocío Duque
​👑 ¡Buen día a todos los cómplices de esta historia!
​Detrás de cada imperio hay secretos oscuros, y detrás de cada capítulo de La reina de la mafia, hay horas de entrega, pasión y un trozo de mi alma. Ya hemos dejado atrás 9 capítulos; hemos visto la frialdad, el poder, los conflictos internos y la tensión que rodea a nuestra reina y su entorno.
​Solo quiero decirles: GRACIAS. Gracias por no dejarla sola en este camino tan peligroso, por morderse las uñas conmigo y por apasionarse con este universo tanto como yo. Su apoyo es el motor que me empuja a seguir escribiendo el destino de los Lombardi.
​Prepárense, porque lo que viene va a sacudir los cimientos de todo lo que creen saber... Que tengan un día increíble. ☕🌹
Rocío Duque: "¡Eso es! 👏 Ya me dirás qué opinas de este cierre, ¡prepárate para los giros! 😉"
total 2 replies
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