María soñaba con reencarnar dentro de una novela romántica… pero terminó en el cuerpo de la villana condenada a morir.
Ahora convertida en Xylara Darksong, deberá sobrevivir en un reino lleno de traiciones, seres mágicos y secretos oscuros mientras intenta cambiar el destino que ya conoce. Pero todo cambia cuando despierta a Arkon, el temible Rey de los Dragones, un poder capaz de destruir el imperio entero.
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Cap 21 — La cosa que salió del sello
El viento golpeó violentamente las ventanas del observatorio.
Y entonces—
BOOOOM.
Otra explosión sacudió el palacio imperial.
Polvo cayó desde el techo mientras los antiguos símbolos de las paredes brillaban apenas por la vibración mágica.
Fenrir se puso de pie inmediatamente.
Kael caminó rápido hacia una de las ventanas rotas.
Y al mirar hacia abajo…
su expresión cambió.
Soldados corrían desesperados por los jardines imperiales.
Gritos.
Fuego.
Y algo enorme moviéndose entre la oscuridad.
Fenrir mostró lentamente los colmillos.
— Parece que el monstruo del salón sellado no desapareció después de todo.
Xylara se levantó rápidamente.
Arkon saltó inmediatamente a su hombro.
— Esa cosa no debería seguir aquí.
Dalila cerró el libro nerviosa.
— ¿Qué hacemos?
Abajo se escuchó otro rugido monstruoso.
Las ventanas temblaron.
Y por un segundo…
una gigantesca sombra atravesó los jardines imperiales destruyendo parte de una torre.
Xylara abrió los ojos.
La criatura había cambiado.
Ya no parecía solo humo oscuro.
Ahora tenía forma.
Gigantesca.
Humana…
pero deformada.
Brazos demasiado largos.
Sombras moviéndose como llamas alrededor de su cuerpo.
Y aquellos ojos rojos.
Los mismos que había visto cerca del altar.
Kael entrecerró los ojos.
— Está absorbiendo energía del palacio.
Fenrir gruñó bajo.
— Y cada minuto se vuelve más fuerte.
Abajo los soldados intentaban atacarlo usando magia.
Inútil.
Las sombras simplemente devoraban los ataques.
BOOOOM.
Otra explosión.
Un grupo entero de guardias salió volando.
Dalila palideció.
— Van a morir…
Mientras tanto…
en los jardines imperiales…
Logan acababa de atravesar una pared destruida junto al leopardo negro.
El monstruo rugió violentamente frente a él.
La presión mágica era insoportable.
Soldados heridos cubrían el suelo.
El leopardo enseñó los colmillos.
— Esa cosa no está viva.
Logan desenvainó rápidamente la espada.
— No importa lo que sea… hay que detenerla.
La criatura giró lentamente la cabeza hacia él.
Y sonrió.
Una sonrisa torcida.
Antinatural.
— Sangre imperial…
El cuerpo de Logan se tensó inmediatamente.
Porque esa voz…
sonaba como muchas voces hablando al mismo tiempo.
La criatura levantó lentamente una mano.
Sombras gigantescas explotaron alrededor.
Logan apenas logró cubrirse.
BOOOOM.
El suelo se destruyó debajo de él.
El leopardo rugió atacando directamente.
Pero las sombras atraparon al animal en el aire y lo lanzaron violentamente contra una fuente.
— ¡SHADOW!
El monstruo volvió mirarlo.
— Herederos falsos… todos ustedes.
Logan apretó la mandíbula.
No entendía nada.
Pero aquella cosa…
odiaba profundamente a la familia imperial.
Muy cerca de allí…
el emperador observaba todo desde las escaleras principales acompañado por la enorme serpiente negra.
Su expresión era completamente oscura.
— Entonces el sello realmente se rompió…
La serpiente siseó inquieta.
Por primera vez…
parecía aterrada.
Aria permanecía detrás de ellos temblando mientras abrazaba a su paloma blanca.
— Majestad… tenemos que escapar…
El emperador no respondió.
Porque algo peor acababa de notar.
La criatura…
no estaba atacando al azar.
Se estaba acercando lentamente hacia el centro del palacio.
Como si buscara algo.
O alguien.
De regreso en el observatorio…
Xylara seguía observando el caos desde arriba.
Y entonces…
la criatura levantó lentamente la cabeza.
Directamente hacia ella.
El corazón de Xylara se detuvo un segundo.
Porque esos ojos rojos…
acababan de encontrarla.
— Sangre real… — volvió susurrar la criatura.
Kael reaccionó inmediatamente.
— Nos encontró.
Fenrir mostró los colmillos.
— Perfecto. Ya me estaba aburriendo.
Arkon gruñó peligrosamente.
— No me gusta cómo la mira.
El monstruo dio un paso.
Después otro.
Cada movimiento destruía parte de los jardines imperiales.
Los soldados empezaron correr desesperados.
Y entonces—
la criatura sonrió.
— Princesa de Draconia…
Dalila palideció.
— Nos descubrió…
Kael agarró rápidamente su espada.
— Tenemos que movernos ahora.
Pero antes de que pudieran hacerlo…
una enorme explosión atravesó parte del observatorio.
BOOOOOM.
Las paredes se agrietaron.
Xylara cayó al suelo.
Arkon rugió inmediatamente.
Sombras negras atravesaron el techo destruyendo piedra y columnas.
La criatura estaba atacando directamente el observatorio.
Fenrir saltó frente a Kael mostrando los colmillos.
— Ahí viene.
Otra explosión.
Parte del techo colapsó.
Dalila gritó asustada.
Kael sujetó rápidamente a Xylara ayudándola levantarse.
— ¿Estás bien?
Ella asintió apenas.
Demasiado cerca.
Otra vez demasiado cerca.
Y Arkon lo notó inmediatamente.
Muy inmediatamente.
— Suéltala humano.
— Estoy evitando que muera.
— Lo estoy considerando igualmente sospechoso.
Fenrir soltó una carcajada.
— Definitivamente está celoso.
— ¡NO ESTOY CELOSO!
CRAAAAASH.
Una gigantesca mano de sombras atravesó la pared del observatorio.
Todos retrocedieron inmediatamente.
El monstruo ya estaba afuera.
Enorme.
Sus ojos rojos brillaban entre la oscuridad.
Y seguían clavados únicamente en Xylara.
— Ven conmigo… heredera…
Xylara sintió un escalofrío horrible.
Porque aquella voz…
ahora sonaba mucho más humana.
Arkon saltó inmediatamente frente a ella.
Y esta vez…
dejó de contenerse.
El fuego rojo explotó alrededor de su pequeño cuerpo.
Kael abrió apenas los ojos.
Porque la presión mágica empezó aumentar brutalmente.
Fenrir retrocedió un paso sorprendido.
Y entonces—
Arkon volvió transformarse.
El enorme dragón negro apareció destrozando parte del observatorio con sus alas gigantes.
Sus ojos rojos brillaron furiosos.
— Te dije que nadie la toca.
El monstruo observó al dragón lentamente.
Y después…
sonrió otra vez.
— Rey de los dragones…
El fuego salió violentamente de la boca de Arkon iluminando toda la noche.
La explosión impactó directamente a la criatura.
BOOOOOOM.
El palacio entero tembló.
Abajo los soldados levantaron la mirada horrorizados.
Logan abrió completamente los ojos.
Porque podía ver el fuego rojo atravesando el cielo.
— Arkon…
Aria palideció inmediatamente.
— Otra vez no…
El emperador observó el cielo oscuro en silencio.
Y lentamente…
apretó más fuerte el bastón.
Porque ahora entendía algo aterrador.
El dragón estaba peleando por ella.
Por la verdadera heredera de Draconia.
Mientras tanto arriba…
el monstruo salió lentamente del fuego.
Intacto.
Fenrir dejó de sonreír.
Kael frunció el ceño.
Y Arkon mostró los colmillos.
Porque eso…
no era normal.
La criatura levantó lentamente la cabeza cubierta de sombras.
Y habló.
— Devuélveme… mi trono.