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Prometida Al Poder

Prometida Al Poder

Status: Terminada
Genre:Romance / Mafia / Completas
Popularitas:26.3k
Nilai: 5
nombre de autor: N. Garzón

Alina Rinaldi siempre ha sabido cuál es su lugar: obedecer, callar y sobrevivir dentro de un clan que nunca ha sido realmente suyo.

Adriano Vassari nació para mandar. Como heredero de una de las dinastías más poderosas, su futuro ya está escrito… incluso si eso significa casarse con una desconocida.
Cuando sus caminos se cruzan lejos de las reglas y los nombres que los atan, lo que comienza como un encuentro casual se convierte en algo imposible de ignorar.

Pero en un mundo donde la sangre lo define todo, hay verdades que no pueden ocultarse para siempre.

Y cuando salgan a la luz, no solo destruirán el acuerdo que los une…
podrían destruirlos a ellos también.

NovelToon tiene autorización de N. Garzón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 21

Alina

Cuando vi que empezó a respirar de manera errática, el miedo me paralizó.

Su pecho subía y bajaba con violencia, como si el aire no fuera suficiente, como si el mundo entero le pesara encima. Sus ojos… no estaban conmigo. Estaban en otro lugar, en otro tiempo.

Y entonces golpeó la mesa.

El sonido del vidrio rompiéndose fue seco, brutal. Me hizo saltar. Él se levantó de inmediato, sin decir una sola palabra, y salió de la casa.

—Adriano… —susurré, pero ya era tarde.

Corrí tras él, pero cuando crucé la puerta principal ya no estaba. La lluvia empezaba a caer con fuerza, y la oscuridad de la madrugada lo había tragado por completo.

Miré la hora.

3:00 a. m.

Habíamos empezado a discutir a las diez de la noche… y ahora estaba sola.

A las 3:30, cuando no regresaba, intenté llamarlo. El sonido de su teléfono vibrando entre los cojines de la sala me heló la sangre.

Lo había dejado.

Eso significaba que estaba completamente solo… con su mente.

Sentí un nudo en el pecho.

No sabía a quién llamar… hasta que lo supe.

Marqué con manos temblorosas.

—¿Alina? —la voz de Regina sonó alerta de inmediato—. ¿Qué pasa?

Le conté todo, sin filtros, sin orden. Solo palabras atropelladas, miedo puro.

—Dios mío… —murmuró—. Ya voy. Llamaré a Lucio.

—Voy a buscarlo —dije, colgando antes de quebrarme.

Me puse un impermeable, botas de lluvia y salí.

Recorrí la propiedad bajo la lluvia, llamándolo en voz baja al principio… luego más alto. Las caballerizas estaban vacías. El jardín también.

No estaba.

Cuando Regina llegó, su presencia me dio un poco de estabilidad, pero su mirada… estaba llena de algo más profundo que preocupación.

Culpa.

—Hace dieciséis años… —dijo con voz baja— fue cuando Adriano se entregó a Manolo por nosotros.

Sentí cómo el aire se me escapaba.

—Yo… hablé de eso esta noche…

Me llevé la mano al rostro, presionando el puente de la nariz para no romperme.

Regina cerró los ojos un instante.

—Cuando volvió… caminaba durante horas. Se duchaba compulsivamente. No hablaba. No comía… —su voz se quebró levemente—. Era como si no estuviera dentro de su propio cuerpo.

Tragué saliva.

Ahora entendía.

No era solo enojo. No era orgullo.

Era dolor.

—Vamos a casa —dijo finalmente—. Tarde o temprano volverá.

Pero no volvió en horas.

Regina se fue a las diez de la mañana.

Y Adriano apareció al mediodía.

Lo vi entrar y sentí que algo dentro de mí se rompía.

Tenía la ropa mojada, arrugada, sucia. Había manchas de sangre en su rostro. La venda de su mano estaba completamente empapada, oscurecida. Su expresión… vacía.

No dijo nada.

Ni una palabra.

Subió las escaleras como si yo no estuviera ahí.

Lucio entró detrás de él.

—¿Qué pasó? —pregunté, con la voz apenas firme.

—Rescató a los miembros de las familias que faltaban.

—¿Cuántos eran?

—Siete.

Siete.

Había pasado la noche en medio de violencia… con una herida abierta… en ese estado.

Lucio dudó un segundo antes de hablar de nuevo.

—Este número puede ayudarle… pero no lo obtuvo de mí.

Asentí.

Sabía exactamente qué significaba eso.

---

El consultorio era sobrio. Silencioso.

El terapeuta, un hombre de mirada serena, me escuchó sin interrumpirme. Cuando terminé, respiró profundamente antes de hablar.

—Lo que describe es una respuesta de activación extrema —dijo con calma—. Ansiedad aguda posiblemente vinculada a un trastorno de estrés postraumático.

Asentí, sintiendo el peso de cada palabra.

—¿Qué hago?

—No lo confronte —respondió—. No lo obligue a hablar. No intente “arreglarlo”. Para alguien en ese estado, la sensación de control es fundamental.

Hizo una pausa.

—Ofrézcale presencia, no presión. Seguridad, no preguntas. Y algo muy importante… no minimice lo que siente, pero tampoco lo sobreproteja.

—¿Y si vuelve a pasar?

—Entonces ayúdelo a anclarse —explicó—. Háblele con voz calmada, recuérdele dónde está, que está a salvo. Y si puede… mantenga el contacto físico solo si él lo permite.

Guardé cada palabra como si fuera vital.

Porque lo era.

---

Cuando regresé, el médico estaba en la sala con Adriano.

Él estaba sentado, la pierna moviéndose de forma repetitiva. Sudado. Tenso.

El médico hablaba con firmeza.

—Señor Vassari, esto no es negociable. La herida se reabrió por el impacto. Usted tenía una lesión previa y ahora hay compromiso de tejidos blandos. Si sigue forzando la mano, puede generar daño permanente en la movilidad.

Adriano no respondía.

—Necesita reposo, limpieza diaria, antibiótico estricto y evitar cualquier tipo de impacto o esfuerzo. No es opcional.

Silencio.

El médico suspiró y luego se dirigió a mí.

—Señora Vassari, por favor asegúrese de que cumpla el tratamiento. Y considere llevarlo al hospital si hay fiebre, inflamación o pérdida de sensibilidad.

Asentí.

Cuando el médico se fue, Adriano ya no estaba.

—Está en el jardín —dijo Lucio.

Respiré profundo.

Esta vez… no iba a hacerlo mal.

Caminé despacio hasta encontrarlo.

Estaba de espaldas, lanzando piedras al estanque. Una tras otra. Sin parar.

No me acerqué de inmediato.

Me senté en una banca, dejando espacio entre nosotros.

—Amor… —dije suavemente.

Se giró apenas.

—Perdón —continué—. No debí tocar ese tema.

Vi cómo su espalda se tensaba.

Silencio.

—Está bien —respondió en un hilo de voz.

Pero no lo estaba.

Y ambos lo sabíamos.

Aun así… esta vez no insistí.

Solo me quedé ahí.

Con él.

Sin exigir.

Sin presionar.

Aprendiendo, por primera vez, que amar a alguien como Adriano no era solo recibir su fuerza…

Sino también sostener su fragilidad.

1
Mar Sol
Sin planearlo, todo se dió espontáneo, Alina y Adriano se están enamorando.
Liliana Torres
Hermosa 👏👏👏👏
Mar Sol
Pues si Adriano no va, jamás se va enterar que la chica que conoció en el parque donde está la fuente y la mujer que le buscaron como futura esposa es Alina.
Mar Sol
Bonita Alina, muy interesante comienzo; estoy segura que está novela será interesante.
Ynocencia Perales
Muy linda la historia,muchas felicidades y abundantes bendiciones.
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️ Bendiciones
total 1 replies
Viviana Ranieri
Excelente trabajo!!! Una historia dura, como todas dónde aparece el abuso y el maltrato, lo diferente fue que está vez, la víctima era un hombre, tratando de sobrevivir a sus heridas y de construir su lugar seguro dónde pudiera sanar y estar a salvo. Lo maravilloso es cómo con paciencia y el apoyo de ella logra salir del agujero y construir entre los dos una familia amorosa. Gracias por compartir tus historias.
N. Garzón: Gracias a ti por leerlas ❤️valoro mucho tus palabras ❤️ Bendiciones
total 1 replies
lauritha
excelente
H. Parra
felicidades, excelente Autora. una hermosa historia
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️
total 1 replies
H. Parra
hermosísimo capítulo 👏👏👏👏👏
Carmen
Cuándo él era el líder, ella quería formar una familia que tener un hijo y tanto estuvo hasta que hizo que él dejara las pastillas para quedar embarazada. Ahora resulta que la quieren poner a descansar un año y medio y ella le parece mucho porque tiene responsabilidades entonces para que quería ser mamá porque la mayor responsabilidad es ser mamá y más si tú tiene quien te mantenga en qué quedamos dónde está su responsabilidad como mamá
mariana arreola
Excelente Novela muy linda historia
N. Garzón: Gracias por leerla ❤️
total 1 replies
Carmen
Todavía en el capítulo 34 y yo no entiendo hablan de poder a principio pensé que era mafia, pero ahí no hay mafia pero hablan como tal y pues no sé a qué territorio se re se refiere porque tienen que actuar como los mafiosos cuando yo ni igual no tienes ni guardaespalda, tienen porque yo van y van y vienen y no les pasa nada. Sigoperdida
H. Parra
ufff se pone muy entretenida
H. Parra
va buenísima y muy entretenida tu historia. felicidades
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Bella historia. 👏👏👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Ay madre mía, ese hijo es ella y no creo que ella se deje marcar. 🤭🤔🧐🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🇨🇴🇨🇴❤️
Esa duda de Adriano, significa que Alina podría ser familia ? 🤔🧐🤨🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Monica Liliana Broudiscou
muy bonita historia, me gustó mucho felicitaciones
LISSETH BUITRAGO
Hermosa Historia. Gracias
N. Garzón: Gracias a ti por leerla ❤️
total 1 replies
Jeannette Francisca
x que tanta indiferencia 🤔 pensé que al reecontrarse estarían felices.... no era tanto el amor parece
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