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Destellos De Traición

Destellos De Traición

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Reencuentro / Venganza / Completas
Popularitas:463k
Nilai: 4.4
nombre de autor: Lobelia

Abigail ha pasado años tallando la vida perfecta: una carrera prestigiosa como diseñadora de joyas de alta gama y un matrimonio que creía inquebrantable con Julián. Sin embargo, la perfección se astilla cuando descubre que su esposo y Mónica, su mejor amiga y socia, no solo mantienen un romance clandestino, sino que han estado conspirando para robar sus diseños y dejarla en la quiebra.
​En medio del colapso de su mundo, reaparece Sebastián, un antiguo amor de la juventud que ahora es un magnate de la industria minera de gemas. Mientras Abigail planea su venganza —una tan fría y elegante como un diamante—, deberá decidir si permite que el fuego del pasado con Sebastián purifique su corazón o si las heridas de la traición la han vuelto tan dura e impenetrable como la piedra que diseña

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capitulo 22

​El taller principal de Sterling & Co., antes un templo de silencio reverente y precisión, se había convertido en un escenario de caos contenido.

Mónica estaba de pie frente a una de las clientes más importantes de la firma, la baronesa Von Hertz, quien observaba su reflejo en el tríptico de espejos con una expresión que oscilaba entre la confusión y el insulto.

​El vestido, una de las piezas centrales de la colección robada "Lágrimas de Aurora", colgaba de forma extraña. La seda, que debería haber fluido como agua sobre las caderas, se amontonaba en pliegues rígidos.

​—No entiendo, Mónica —dijo la baronesa, tirando del escote—. Abigail siempre lograba que el peso del bordado sostuviera la caída. Aquí, siento que el vestido me está arrastrando hacia abajo.

​Mónica sentía una gota de sudor frío recorriéndole la espalda. Tenía los bocetos originales de Abigail. Tenía las notas sobre los hilos de plata. Pero lo que no tenía era la intuición del material. Para Abigail, la tela era un organismo vivo que dictaba sus propias reglas; para Mónica, era solo un recurso que debía obedecer a la fuerza.

​La frustración de Mónica no nacía del remordimiento, sino de la soberbia herida. Se daba cuenta de que ser la "dueña" legal de los diseños no la convertía en su creadora. Estaba frente a una partitura magistral, pero ella no sabía leer música.

​—Es solo un ajuste de última hora, Baronesa —mintió Mónica, sus manos temblando mientras intentaba clavar un alfiler en el hombro—. La seda de este lote es un poco más densa.

​—La seda es la misma de siempre, querida —replicó la mujer con frialdad—. Lo que ha cambiado es la mano que la corta.

​Abigail tenía una técnica secreta que llamaba el "punto ciego": una costura interna imperceptible que distribuía el peso de las piedras preciosas hacia la estructura ósea de la prenda, no hacia la tela. Mónica, al copiar los patrones, solo vio la superficie. Al intentar replicar el diseño sin esa ingeniería interna, los vestidos se deformaban bajo el peso de los propios adornos.

​En el rincón del taller, las costureras veteranas observaban en silencio. Rosa, que había subido para entregar unos suministros por orden de Julián, cruzó una mirada con sus compañeras.

Todas sabían dónde estaba el error, pero ninguna pronunció palabra. La lealtad a Abigail era un muro que Mónica no podía escalar con dinero ni con amenazas.

​A lo largo de la tarde, las llamadas al departamento de atención al cliente empezaron a multiplicarse.

​La editora jefe de Vogue envió una nota preguntando por qué las muestras para la sesión de fotos carecían de la "fluidez característica de Sterling".

​Dos actrices de primer nivel cancelaron sus pruebas para la alfombra roja, alegando que los prototipos enviados por Mónica se sentían "industriales" y "sin alma".

​Julián entró en el taller justo cuando la baronesa salía del probador sin haber cerrado la compra. Su rostro estaba congestionado.

​—¿Qué demonios está pasando, Mónica? —siseó Julián, llevándola hacia el rincón de los patrones—. Henderson me acaba de llamar. Dice que tres de nuestros mayores inversores están preocupados por los rumores de "baja calidad" en la nueva línea.

​—¡Son los patrones, Julián! —estalló Mónica, al borde de las lágrimas de rabia—. Abigail dejó notas incompletas a propósito. Los archivos digitales tienen errores en las proporciones de las sisas. Ella nos tendió una trampa.

​Julián miró los diseños. Su ojo, entrenado para los números pero ciego para el arte, no detectaba la falta de alma, solo veía la amenaza al flujo de caja.

​—No me importan tus excusas —dijo él, su voz era un látigo—. Mañana vienen los

representantes de L'Eclat para la inspección técnica previa al desfile. Si esos vestidos no se ven perfectos, el contrato de los diamantes se caerá y estaremos en la calle antes de que termine el mes. Arréglalo. Usa más pegamento textil si hace falta, pero que se vean bien en el maniquí.

​—¿Pegamento textil en alta costura? —Mónica lo miró horrorizada. Incluso ella sabía que eso era un sacrilegio.

​—Haz lo que tengas que hacer —sentenció Julián, dándose la vuelta sin mirarla.

​Mientras esto ocurría en la sede central, Abigail recibía informes detallados a través de las costureras. En su taller clandestino, rodeada de la seda roja y los diamantes en bruto de Sebastián, Abigail sintió una punzada de tristeza, no por Mónica, sino por sus propios diseños. Ver "Lágrimas de Aurora" siendo masacrada por la incompetencia de una impostora era como ver a un hijo ser maltratado.

​Pero el sentimiento de justicia era más fuerte.

​—No pueden imitar lo que no entienden, Rosa —dijo Abigail, mientras terminaba de pulir una costura a mano—. Mónica cree que la moda es una imagen. Yo sé que la moda es física y matemáticas aplicadas a la emoción.

​Esa noche, Mónica se quedó sola en el taller, rodeada de retales de seda destrozados. Intentó desesperadamente corregir el drapeado de la pieza central, pero cuanto más cortaba, más arruinaba la línea. En un arranque de furia, tomó unas tijeras y rasgó la tela de arriba abajo.

​Se dio cuenta de que Abigail no necesitaba estar allí para derrotarla. El genio de Abigail estaba impreso en la ausencia de explicaciones en esos patrones robados. Cada pliegue era un acertijo que Mónica no podía resolver.

​ Julián recibiendo un mensaje de texto de uno de sus contactos en la firma francesa: "Hemos oído que hay problemas con la estructura de la colección. La inspección de mañana será exhaustiva. No aceptaremos nada que no sea el estándar Sterling".

​Julián miró a Mónica a través del cristal del taller. Ella estaba sentada en el suelo, llorando sobre un montón de seda inservible. Por primera vez, una semilla de duda se plantó en su mente: ¿y si había apostado por el caballo equivocado? ¿Y si, al intentar robar el imperio de Abigail, solo había heredado un montón de trapos caros que nadie quería comprar?

​Afuera, la lluvia empezaba a caer de nuevo, y en el sótano secreto, Abigail Sterling daba la última puntada al primer vestido de "Cenizas de Traición". El contraste era total: en un lado, la muerte de una mentira; en el otro, el nacimiento de una venganza perfectamente estructurada.

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MariaDoleres Meza Quijano
Excelente
Muchas felicidades
Maria Drpic Gallardo
en la gala Abigail no iba a mostrar los diseños que elaboró a escondidas con las costureras?
MariaDoleres Meza Quijano
se escapo o que? que lo volvieron a detener🤭🤭🤭🤭🤭
Yolanda Vaca
También ella es más tarada.....
Susana Macedo
Hermosa historia, muy atrapante felicitaciones autora 👏👏👏👏
Estela Garduño Vázquez
oh, wow, qué pasó aquí??? de estar presos, andan haciendo desmadre???
Maris Benitez
😡 Humm 😬😳 pensé que en la gala ya se dieron cuenta lo falsa que es Mónica y Julián,ya nadie va a querer firmar con ellos 😵‍💫😵‍💫 un enredo 😤
Maris Benitez
Divide y vencerás 💪💪💪☺️🤭🤭🤭Shiiiiii🤫🤫🤫🤫🤫🤫
Estela Garduño Vázquez
wow, estoy, que, me como las uñas, está súper buena la historia 👍
Diana Quintero
Cuantas veces va preso Julián? ya van como 4 y otra vez, la policía lo arresta por el mismo delito, es que no tienen cárceles? los apresan una y otra y otra vez 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Es Elian o Julián 🤦🤦🤷
Diana Quintero
Las dos sabandijas iban a estar muchos años, en la cárcel y ahora andan como Pedro por su casa 🤦🤦🤬🤬 por Dios, tantas incoherencias en esta novela, una tras otra
MariaDoleres Meza Quijano: estoy bien atrasada de noticias cuando salieron estos bandidos de la cárcel??????🤭🤭🤭🤭🤭
total 1 replies
Diana Quintero
Está víbora piensa solo en lastimar Abigaíl 🤦🤷 que infeliz de envidiosa, no hace nada y quiere tener poder, muy pronto caerá por carroñera 😡😡 y espero que la refundan en la cárcel toda la vida 🤬🤬🤬
Diana Quintero
Todo lo hizo por amor 💗💗 el sacrificio de Sebastián
Diana Quintero
Sebastián sacrificó su amor por Abigail, al pensar que se casaba con Julián por amor ❤️🥰💖 😔😔
Diana Quintero
Podrán empezar a pensar en un matrimonio, ahora por amor ❤️❤️❤️ dejando el pasado en el pasado
Diana Quintero
Pero el padre de Abigail la vendió a esa escoria de Julián, para que la manejara a su antojo 🤷 ahora resulta que Julián se sacrificó por esa familia, para que no fuera el padre de ella a la cárcel 🤦
Diana Quintero
Toda la derrota que sufrieron esas sabandijas 🤬🤬 fue gracias a Sebastián 👏👏 Sola Abigail no hubiera podido destruirlos
Diana Quintero
Con toda la dignidad del mundo Abigail, le dijo sus verdades a esa arpia resentida 👏👏 esa es la actitud
Diana Quintero
Julián se escapó de la cárcel? en la gala la policía los saco esposados 🤷🤦 para llevárselos a la cárcel y ahora vuelven otra a llevarselo
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