Nina reencarna en un mundo mágico con una nueva oportunidad para ser feliz.
*Esta novela es parte de un gran mundo mágico, te invitamos a leer el resto de las historias*
*Todas las novelas son independientes*
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Ascenso 1
El viaje de regreso al ducado fue más silencioso que el viaje de ida.
Nevin se adelantó con la comitiva oficial, ocupado con protocolos.
Nina y Roland volvieron en el mismo carruaje privado… pero esta vez no había risas, ni canciones, ni bromas suaves.
Había algo más intenso.
Más delicado.
Un lazo recién formado… y un temor que ninguno sabía poner en palabras.
Nina miraba por la ventana, los ojos todavía un poco enrojecidos por todo lo que había vivido con la reina.
Roland la observaba de reojo, con preocupación evidente.
No pudo aguantar más.
Roland: Nina…
Ella giró la cabeza lentamente.
Roland: ¿Estás realmente bien?
Nina intentó sonreír, pero fue una sonrisa débil.
Nina: Sí… solo fue un día muy intenso.
Roland negó con la cabeza, acercándose un poco más.
Roland: No. No estoy convencido. Todavía estoy preocupado por verte llorar… No soporto verte así. Y si la reina… o el rey… o cualquiera intenta hacerte daño, no dudaré en actuar.
Se inclinó un poco hacia ella, sin romper la compostura militar.
Roland: Conozco a Liora desde hace años. Como espía. Como guerrera. Como parte de nuestro ejército.
Respiró hondo.
Roland: Pero si alguna vez ella representara una amenaza para ti…no dudaría. Haría lo que fuera.
Nina lo miró con los ojos muy abiertos.
Nina: ¿Desafiarías a los reyes por mí?
Roland: Le juré lealtad al reino de Mercia. Pero nunca permitiría que tú sufras.. Aunque muriera por eso.
El corazón de Nina se rompió y se reconstruyó al mismo tiempo.
Las lágrimas se acumularon sin avisar.
Una emoción enorme, cálida y dolorosa, le llenó el pecho.
Nina: Roland…
Y sin pensarlo, sin medir, sin contenerse…
Nina lo besó.
Roland se quedó inmóvil, sorprendido, mientras los labios de Nina rozaban los suyos con ternura temblorosa.
Ella se apartó apenas un segundo después, las mejillas mojadas.
Roland: Nina… ¿qué sucede?
Nina sacudió la cabeza, limpiándose las lágrimas rápido.
Nina: Nada… todo está bien. De verdad.
Roland la miró, desconcertado, sin saber cómo reaccionar a sus lágrimas y su beso simultáneo.
Nina respiró hondo.
Nina: Solo que… Liora es… desde hoy… mi única amiga.
Roland la miró largo rato.. le tomó la mano con cuidado.
Nina cerró los ojos, sintiendo por primera vez en dos vidas… que alguien la sostenía de verdad.
Tres días después de la boda real, la vida de Nina volvió a su rutina.
Clases de administración por la mañana.
Entrenamiento con Roland por la tarde.
Lecturas en la biblioteca por la noche.
Todo parecía igual… pero Roland no.
Había algo distinto en él.
Algo apagado.
Algo que Nina no había visto nunca en ese hombre tan firme, tan seguro, tan estable como una muralla.
Esa noche, mientras ella guardaba sus libros, escuchó un suave golpe en la puerta.
Roland: Nina… ¿puedo pasar?
La voz no sonaba como siempre.
No era calma.
No era militar.
Era… triste.
Nina: Roland, claro. Entra.
El capitán entró y cerró la puerta con cuidado.
Sus hombros, siempre erguidos, ahora estaban un poco caídos.
Su mirada, que solía ser directa, esta vez buscaba el suelo.
Nina sintió un nudo en el estómago.
Nina: Roland…
Se acercó a él.
Nina: ¿Qué ocurre? ¿Por qué estás así?
El capitán levantó la mirada lentamente.
Roland: Necesito hablar contigo. Es importante.
Nina: Dime.
Roland: Hoy recibí una carta oficial del Consejo Militar.
Nina: ¿Una carta?
Roland asintió.
Roland: Me han ascendido.
Nina: ¡¿Ascendido?! ¡Roland, eso es maravilloso!
Sonrió, pero la sonrisa desapareció cuando vio que él no compartía esa alegría.
Nina: ¿No estás feliz?
Roland: No… porque sé lo que significa.
Nina: ¿Qué… significa?
Roland: Significa dejar el ducado.. Significa… irme a la capital. De manera permanente.
Nina: ¿Irte…?
Roland: Sí.
Nina dio un paso hacia atrás sin querer, como si algo le hubiera golpeado el pecho.
Roland, al verla, dio un paso adelante.
Roland: Nina, yo… Jamás habría aceptado esto por voluntad propia.. No quiero irme.
Nina: Pero… ¿no puedes rechazarlo?
Roland negó lentamente.
Roland: No. Un ascenso militar directo del consejo y avalado por la corte es… obligatorio. Si lo rechazo, pierdo mi rango.
Sus manos se apretaron en puños.
Roland: Y no podría seguir protegiéndote. Ni a tu hermano. Ni al ducado.
Nina sintió el corazón apretarse.
Nina: Roland…
La voz le salió apenas como un susurro.
Nina: ¿Por eso estás triste?
Él la miró con una intensidad cruda, desnuda, honesta.
Roland: Estoy triste porque me están separando de ti.
La respiración de Nina se quebró.
Sus ojos se llenaron de lágrimas al instante.
Roland: Tres días… después de la mejor noche de mi vida… me envían lejos.
Nina ya estaba llorando.
Búscate un novio sincero, un leal compañero que te trate como a un igual" 🗣️‼️