Camilo Casadiego es heredero único ,de los CASADIEGO con una gran responsabilidad, Pero sin intenciones de dejar herederos, su padres intervendrán para asegurar su legado.
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reunión éxito
Un empleado de la cafetería se acercó discretamente a la señorita Laura y le susurró algo al oído. La joven cambió de expresión de inmediato, como si hubiera recordado algo urgente.
—¿Sucede algo, señorita? —preguntó Guillermo con curiosidad.
—Tengo que irme. Mi padre me espera afuera —respondió ella, recogiendo sus libros con rapidez—. Seguiremos mañana… ¿Puedes en la tarde? Te pagaré por tu ayuda.
Guillermo dudó un momento antes de responder.
—Pero… ¿dónde puedo encontrarla?
—Búscame en la Universidad del Sur. Mi clase termina a las tres de la tarde.
La joven sonrió con prisa y, sin dar tiempo a otra pregunta, salió casi corriendo de la cafetería. Guillermo se quedó sentado, observando la puerta por donde ella había desaparecido, preguntándose si realmente volvería a verla.
—Francamente, pensé que no te volvería a ver —dijo don Guillermo en voz baja, ya en el presente, mientras compartía una sonrisa con su esposa.
Laura sostenía el frasco de pastillas entre sus manos, observando con atención la pequeña etiqueta.
—Mira, cariño, aquí está la fecha de caducidad… y sí, definitivamente ya está vencida. La desecharemos por la mañana —dijo con suavidad—. Creo que es hora de descansar.
Guillermo asintió mientras Laura apagaba su lámpara de lectura. La habitación quedó en penumbra, iluminada apenas por la tenue luz que entraba desde el exterior. Ambos se acomodaron bajo las sábanas, acompañados por los recuerdos de tiempos más sencillos.
A la mañana siguiente, muy temprano, el joven Camilo bajaba las escaleras a toda prisa. Su rostro aún mostraba rastros de cansancio, pero la urgencia parecía empujarlo hacia adelante.
La empleada intentó detenerlo un momento.
—Joven Camilo, su café…
Camilo tomó la taza, dio un sorbo rápido y la dejó sobre la mesa sin detenerse.
—Gracias —murmuró mientras se dirigía a la puerta.
Afuera, su chófer ya lo esperaba con el motor encendido. El automóvil arrancó de inmediato, alejándose de la casa rumbo al lugar de la reunión.
Aproximadamente una hora y media después, en un elegante chalet, Camilo y Sergio levantaban sus copas junto a los inversionistas extranjeros. La reunión había sido un éxito rotundo. Entre sonrisas y apretones de manos celebraban un nuevo contrato de exportación hacia el Medio Oriente, un acuerdo con empresas de calzado en Dubái. Para cualquier empresa del sector, aquel contrato representaba la cúspide del éxito.
Finalmente, los inversionistas se despidieron y se marcharon en sus lujosos automóviles.
Sergio fue el primero en romper el silencio.
—Camilo, felicidades.
Camilo sonrió satisfecho.
—Fue gracias a ti. Sin tus contactos esto no habría sido posible.
Sergio negó con la cabeza.
—Somos socios, ¿recuerdas?
Camilo asintió y luego añadió con entusiasmo:
—Ven, trae los documentos. Vamos a casa. Es hora de decírselo a mi padre… estará muy feliz.
Mientras tanto, en la casa, los padres de Camilo desayunaban tranquilamente en el comedor. El sonido de un automóvil estacionándose frente a la casa interrumpió la calma de la mañana.
—¿Acaso Camilo apenas llega? —preguntó don Guillermo al aire.
—No, señor —respondió la empleada desde la cocina—. Vino anoche, pero se fue muy temprano. Seguro regresa a desayunar. Voy a la cocina.
—Bien —respondió Laura con suavidad.
Momentos después, la puerta principal se abrió y Camilo entró con paso decidido. Detrás de él venía Sergio.
Laura frunció ligeramente el ceño al verlo, pero disimuló enseguida.
—Buen día, hijo —dijo con una sonrisa—. ¿Dónde has estado? ¿Quieres que te sirva el desayuno?
—No, mamá, gracias. Ya desayunamos —respondió Camilo con entusiasmo—. De hecho, traigo muy buenas noticias… pero esperaré a que terminen.
Luego miró a su padre con una expresión que no podía ocultar la emoción.
—Papá, ¿qué te parece si te espero en el estudio?
Don Guillermo levantó la vista lentamente, intrigado por el tono de su hijo.
Algo importante estaba a punto de ser revelado.