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UN DULCE AROMA A CARAMELO [OMEGAVERSE]

UN DULCE AROMA A CARAMELO [OMEGAVERSE]

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / ABO / Mafia / Yaoi / Contratadas / Completas
Popularitas:1.2M
Nilai: 4.8
nombre de autor: Dalianegra

[OMEGAVERSE/BL/YAOI]
3 PARTE DE LA TRILOGÍA AROMAS.
SIN EDITAR.
Bley Marchetti es famoso por sus capacidades para bailar ballet. Sus presentaciones siempre son perfectas y los asientos de los teatros quedan repletos. Todos ven a un Omega lindo, dulce y feliz haciendo lo que ama, sin embargo, detrás de cámara, fuera de aquellos teatros y en los rincones de su habitación es un chico que sufre a diario.
Entonces, un día, en un intento de secuestro, es salvado por un hombre pelirrojo llamado Maverick y su padre no encuentra nada mejor que dejar a ese desconocido como guardaespaldas personal de su hijo sin tener idea de lo que puede tramar, querer o lograr.
Y lo que trama es engañarlos, lo que quiere es matarlos y lo que desea lograr es obtener la clave de la caja fuerte del ex presidente del país. Sin embargo, a pesar de su salvajismo, facilidad para matar y su rostro y porte imponente, un dulce aroma a caramelo será el perfecto sedante para regresar a ser lo que siempre fue: Alay.

NovelToon tiene autorización de Dalianegra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

21.

—Las cámaras fueron apagadas a las tres de la tarde con quince minutos. He estado haciendo una revisión completa, pero no hay nada porque, el individuo que entro, fue demasiado listo.

—Esto es imposible —dijo el padre negando con su cabeza a lo que el policía le decía.

Bley no opinaba nada, solo estaba a su lado de pie oyendo lo que los demás hablaban. Quiso mantener baja la mirada todo el tiempo e ignorar a quien no dejaba de mirarlo ni un segundo aunque le costaba. Formó puños y quiso gritarle que dejara de observarlo porque, mientras más lo miraba, más nervioso y avergonzado se iba sintiendo.

No sabía si el pelirrojo podía leer la mente o no, pero le aterraba el imaginar que estuviera al tanto del sueño que había tenido y que no podía olvidar por más que lo deseaba.

—¡¿Quién fue?! ¡¿Para qué carajos tengo mil guardias si ninguno fue capaz de ver nada?! —gritó y los hombres solamente se quedaron en silencio.

Y era natural que estuviera molesto. No sabía quién había entrado, no sabía el por qué, no tenía conocimiento de nada porque estaba en ceros. No había ninguna pista ni el más mínimo detalle de algo que le pudiera hacer entender lo que había ocurrido. Únicamente, estaba el sonido de las alarmas y, después de eso, nada.

—¡Esto es insólito! ¡Todos ustedes son unos buenos para nada! ¡¿Qué es lo que estaban haciendo?! ¡Díganme sus posiciones en aquel segundo!

Todos fueron diciendo donde se encontraban de forma inmediata. No tardaron en hacerlo porque sabían que estaba en juego su trabajo y porque tampoco entendían como había ocurrido todo. Estaban creyendo incluso que era alguien invisible para haber escabullido a las mil maravillas y matado sin el más mínimo ruido.

—Y, ¿tú? ¿Dónde estabas? —preguntó mirando a Maverick.

Él no le tomó importancia a nada. No se notaba preocupado, asustado, nervioso, inquieto ni con el más pequeño peso sobre sus hombros.

No respondió de inmediato y el padre, con bastante osadía de su parte, se puso de pie para caminar donde él y quedar frente a frente. Lo observó unos segundos y eran del mismo tamaño. Nadie en el lugar dijo nada, aunque algunos querían hacerle saber que no era bueno provocarlo y sobre todo Camilo que intentó hacerle unas señales, pues era su jefe y, si Maverick lo mataba, se quedaba sin trabajo.

—¿Por qué no respondes, eh? Ahora mismo, no me gusta para nada la cara de imbécil que tienes.

Bley observó todo eso. Su padre lo había insultado muchas veces. Ya no tenía la cuenta de cuántas veces lo había llamado imbécil, pero le asombro el hecho de que tenía la suficiente valentía para decirle aquello al pelirrojo sin dejar de mirarlo. Nunca imaginó que pudiera ser capaz de insultar a alguien como Maverick, pero lo estaba haciendo.

—¡Responde! —gritó con fuerza.

—Estaba con su hijo, señor —respondió de manera lenta y completamente calmada.

—¿Estaba contigo, mocoso?

—Sí —respondió Bley con la mirada baja.

—Y, ¿qué estabas haciendo con mi hijo? Tu trabajo es sencillo, cuidarlo fuera de la casa porque, aquí dentro, no hay necesidad de eso y debes preocuparte de otros asuntos.

Maverick lo examinó mientras imaginaba algunos escenarios de lo sencillo que sería romperle el cuello. Sabía que no le iba a costar, absolutamente, nada porque lo consideraba tan sencillo de matar como partir en dos una ramita seca el bosque.

—Solo me aseguraba de que no necesite nada.

—No confío en ti. ¡Ahora mismo, no confío en ninguno de todos ustedes simios inservibles! —exclamó con fuerza donde pudo sentir gotas de su saliva cayendo en su rostro.

Bley quería decirle que dejara de gritarle en la cara porque se notaba que, hacer eso, no era bueno en lo absoluto, mas nada hizo ni nada dijo por miedo. Se quedó en silencio mirando el suelo hasta que vio como todos se marchaban.

—Todas las habitaciones van a ser revisadas y, al que le encuentre lo más mínimo, será despedido. Aquí no se admiten bufones.

El ruido de que algo se quebraba por impactar en el suelo, hizo que el Omega diera un respingo. Notó que era un jarrón bastante nuevo y que, en la cuenta mental que llevaba, ya iban quinientos jarrones caros y finos que su padre quebraba solo por el enojo. Trago saliva y se repitió un par de veces nunca hacerlo enojar demasiado para así evitar terminar igual que el jarrón: destrozado por su padre.

—¡Vete a tu maldita habitación y no salgas!

Salió casi corriendo oyendo como soltaba mil maldiciones. Se detuvo a mitad del pasillo respirando con dificultad y miró a todos lados.

Sabía que era preocupante la situación que estaba ocurriendo. Había sucedido en otras ocasiones, pero sentía que ahora mucho peor. Tenía conocimiento de las cosas que guardaba su padre, aunque no esperaba que alguien fuera lo suficientemente inteligente para borrar toda evidencia y entrar y salir sin dejar ni una sola huella dactilar.

Miró una de las cámaras que habían en el pasillo y asumió que ahora se iban a mejorar. Siguió avanzando hasta que llegó a las escaleras cuando vio a alguien caminar por el otro lado. Vio nada más la sombra debido a que se movía rápido, pero no pudo evitar que su curiosidad despertara. No pensó en que pudiera ser la persona que había entrado y que aún seguía estando en el lugar, pues la policía había revisado absolutamente todo y nada habían encontrado, solo los guardias muertos.

Avanzó rápidamente para llegar a la esquina y vio la sombra una vez más al final del pasillo.

Tragó saliva y quiso decirle a su padre, pero, al oír que otra cosa se quebraba, se arrepintió. Pensó en que podía ayudar en algo y, tal vez, que podría encontrar alguna pista, entonces dio un paso seguido de otro. Encontraba tonto que se fuera a encontrar con un asesino serial y siguió avanzando sintiendo que sus manos comenzaban a sudar porque el nerviosismo lo estaba dominando.

Sus pasos eran rápidos, pero silenciosos. Se detuvo algunas veces cuando era necesario hasta que notó que estaba llegando a una parte de la casa donde estaba destinado a una bodega que estaba llena de muchas cosas que no se ocupaban y demasiado viejas.

Había entrado ahí algunas veces, aunque hace mucho tiempo e imaginó que todo iba a estar lleno de telarañas y polvo.

No supo a dónde había ido la sombra que perseguía y miró a todos lados respirando con dificultad porque el miedo lo estaba poniendo nervioso. Dio por hecho que, si era una trampa, iba a morir y, el pensamiento de que se fuera a encontrar un asesino serial, pasó de sentirse imposible a demasiado real.

Pero ya estaba ahí y la puerta estaba entreabierta.

Dio unos pasos lentos y silenciosos cuando escuchó unos ruidos que no supo que calificación darles. No supo si eran aterradores o extraños o solo parte de su imaginación que se había estado disparando en los últimos días por provocarle aquellos sueños completamente inapropiados para alguien como él. Jamás había soñado cosas de esa categoría y, ahora de la nada, resultaba que ya llevaba dos sueños en menos de una semana.

—Me lo imaginaba. Las noticias vuelan y la policía ha venido —escuchó y se paralizó porque reconocía esa voz —. No se preocupe, nadie ha sospechado nada de mí.

No supo lo que estaba sintiendo y quiso alejarse con lentitud para marcharse de ahí lo antes posible cuando el piso, donde dio un paso, crujió con fuerza que lo hizo cerrar los ojos y quedarse completamente quieto rogando no haber levantado alguna sospecha.

—¿Miedo de qué? En una semana más tendrá una respuesta.

Al escuchar que seguía hablando, asumió que todo estaba bien y dio otro paso para poder alejarse, cuando escuchó los pasos provenientes del interior de la habitación rápidos. Entendió que eso significaba una sola cosa: ocultarse donde fuera para no levantar sospechas de lo que había estado escuchando.

Miró a todos lados hasta que vio una puerta y corrió lo más rápido para ocultarse. Cerró la puerta en el mismo segundo que vio el cabello pelirrojo de quién había estado en la habitación y aguantó la respiración.

Escuchó los pasos marcharse y respiró en paz.

Intentó organizar sus pensamientos porque, la voz que había escuchado, pertenecía a una sola persona: Maverick. Y, por las cosas que había estado hablando, demostraba el hecho de que no era verídico en sus acciones. Pensó muchas cosas que lo estaban poniendo mucho más nervioso y salió de la habitación para nada más ir donde su padre y contarle todo lo ocurrido. Dio pasos lentos y alzó la mirada para detenerse de golpe.

Su sangre se congeló al verlo ahí parado nada más esperando por él.

No supo qué hacer y el miedo invadió su cuerpo con fuerza. Fueron olas y olas de miedo que no supo como controlar y retrocedió al verlo avanzar con ese rostro serio notando que incluso se veía más grande y mucho más atemorizante. En cambio, su musculatura era recatada y tenía el cuerpo típico de un bailarín de ballet, de danza contemporánea, lo que significaba que era más delgado que Maverick.

—¿Quieres jugar al ratón y el león, Bley? —preguntó mirándolo de pies a cabeza mientras retrocedía temeroso.

1
Yudiela Arboleda
yo soy rencorosa y vengativa autora por que mataste a la mamá hubieras matado a ilay o a dayeil por traicionero y el otro por imbesil y no confiar en su gemelo
Yudiela Arboleda
Alay era problematico pero es transparente en su personalidad en cambio que ilay no me agradó de a mucho desde que salió en la novela de Eley y siempre buscaba joder al hermano
Yudiela Arboleda
cada vez que aparece Alay me acuerdo de lukyan tienen mucho en común por se se llenaban tan mal tienen el mismo carácter jajajajajaajja
Yudiela Arboleda
domado fue el león 🤭🤭🤭🤭
Stelle
me encantaaaa
Elizabeth Cazorla
me encanta lo salvaje que es 🫦🫦 QUE RICO VALEEE
Yudiela Arboleda
slavik de cierto modo amaba a Maiston al igual que Maiston a slavik aún que no fueran muy cercanos en la novela cuando las flores se marchiten podemos ver más de ellos
Yudiela Arboleda
y el Dayeill feliz de la moña después del desmadre que causó no me parece que la autora no le haya dado una buena lección por culpa de ese la super mamá murió 🥹🥹🥹🥹 y por eso lo detesto
Yudiela Arboleda
mi favorito Alay autora por que lo odias tanto?
Yudiela Arboleda
me hizo acordar a enojo de intensamente haciendo coraje 🤣🤣🤣🤣🤣
Yudiela Arboleda
celos malditos celos 🤣🤣🤣🤣🤣
Yudiela Arboleda
todas en contra de viejo baboso tranquilo Bley ya llegará quien e amé como lo que eres
Yudiela Arboleda
odié un Poco a Ilay y a Dayeill
Elizabeth Cazorla
mieeeeeeerda 🫦🫦
Tania Leon
alay se puso de todos los colores habidos y por haber jjjj
Tania Leon
bley va a matar al poble alay de un susto jjjj
Tania Leon
ya le llegó el karma a slavik jjjj
Tania Leon
y yo aquí riéndome de las locuras de slavik aunque la estoy releyendo
Tania Leon
no te preocupes slavik que en menos q nada llega mika jjjjj
Tania Leon
yo releyendo otra vez jjjj
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