Sara creía que el pasado no vendría a buscarla otra vez. Pero vino y más furioso que nunca.Una traición en el pasado, un amor que regresa a cobrar una deuda y una mujer que no tiene escapatoria.
{ No te dejes llevar por los comentarios populares, son de personas que han sacado conclusiones muy rápido, aquí la protagonista no fue maltratada, violada o le han robado el hijo cómo tanto dijeron, sacaron conclusiones antes de que terminara la novela, y también por la incertidumbre que sentían por no hacer la novela a su gusto }
NovelToon tiene autorización de Gimena Mansilla para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
21.
~ Sarah
Nunca creí en el destino, cuándo era una niña de mejillas rojas y abultadas con manos regordetas y rizos en el cabello, tenía la leve esperanza de que me forjaria un camino, con pasos fuertes y sagacidad, pero por más que lo repaso en mis recuerdos, fuí atrapada en esta red de mentiras y engaños desde el momento en qué vine al mundo.
El universo giraba bastante rápido en torno a mí, era la única hija de Clay y Roxana Vixen, a su edad (45) ya no podían tener más hijos así que mí llegada era como un rayo de luz, la esperanza de poder tener al fin, un heredero que manejará sus bienes.
Una familia de gran trayectoria en el mundo empresarial como lo era la mía, era difícil de complacer. Por eso mismo tomándolo co excusa, velaron por mí desde mis primeros años de vida, para que siguiera todas sus aspiraciones al pie de la letra.
No me dejaban jugar con un ningún niño que no fuera adecuado para mí círculo social, las reglas eran simples, tenías que ser rico pero el dinero no lo era todo, también tenías que ser rico, por ejemplo sí eras un niño/a de una familia influyente pero con problemas judiciales, te apartaban de inmediato de mí. Mis padres siempre han creído que mantener la reputación era lo primero en nuestra familia, sin una intacta; el dinero y el poder se iban al caño no servían.
Nuestro apellido venía de raíces aristócratas que poseyeron grandes tierras y ganado por montones, con el tiempo y el renacer de las eras, los Vixen invirtieron en lo innovador de cada época, empezaron con invertir en carbón, después en las máquinas industriales, y cuando llegó la era de las computadoras, pagaron millones por hacerse con las primeras máquinas de escribir; querían obtener más conocimiento, en lo que el conocimiento avanzaba.
Fue así como pasamos de aristócratas a empresarios de alto nivel.
Siendo una niña tan protegida, constantemente se me imponían cosas a diario, todo el tiempo, por sobre mis gustos y decisiones. A nadie le interesaba lo que pensaba, como me sentía o lo que en verdad quisiera.
Fue así cuando conocí a Ian Sebastián Connor. El hijo de la cadena de alimentos Connor, que era reconocida en el mundo por sus productos lácteos.
A pesar de que eran los 2.000s, y ya no estábamos en el tiempo de guardar votos, arreglar matrimonios por conveniencia, o preparar a las mujeres para conseguir un buen marido. Mis padres mantenían esas " Buenas" costumbres, para que la marca no fuese afectada por comentarios maliciosos específicamente,(la prensa). Me mantenían a raja tabla todo el tiempo.
Cuando me lo presentaron tenía 8 años de edad, en ése momento yo no sabía por qué específicamente ese día me habían preparado de pies a cabeza para lucir perfecta.
Recuerdo a verle preguntado a mí madre si vería al presidente o algo parecido para que todo fuese cuidadosamente planificado de antemano.
Puede que era una niña, pero entendía que algo raro sucedía, aunque ni mí madre ni mí padre, nisiquiera a los sirvientes allí presentes, se molestaban en siquiera decirme que sucedía.
— Portate bien cariño, estás por conocer a alguien muy especial.
Me dijo mí madre acariciando mí cabeza, evadiendo mí pregunta cómo si no la hubiera hecho. Reprimí mí disgusto, acostumbrada a no ser tomada en cuenta.
Cuando el me vió me miró de lado, desentendido de mí aspecto de muñeca. Tenía un vestido largo con vuelos a los costados y un gigantesco moño en la cabeza.
— Padre, ¿ Quien es esta niña anticuada?.
Preguntó él tomado de la mano de su padre. Recuerdo que me enfurecí en ese instante.
—¡¿ Cómo dices ?!.
Le grité, pero sus ojos fríos no voltearon a verme a pesar de que hice sumbar sus oídos.
— Sarah, cálmate.
Me dijo mí madre visiblemente incómoda, tratando de contenerme, estaba tan enfadada que me le quería tirar encima.
— Ella es la Sarah Vixen, Ian — Le contestó su padre con una mirada amable a su pequeño hijo qué a diferencia de su padre tenía ojos fríos y opacos como si no estuviese con vida— Cuando sea grande heredará los bienes de sus padres, y si lo quieres será tu esposa en un futuro.
...Escuché que le susurró, y mis ojos se agrandaron en extrañes. Ahora entendía todo y lo más indignante para mí era que a él si se lo habían dicho, se notaba fácilmente por la amabilidad con que su padre lo trataba, que Ian recibía mucho cariño y atención de parte de su familia. Muy diferente a mí que solo fui su última opción....
Ian se acercó a mí observándome de arriba abajo con una mirada juzgadora y a pesar de solo tener 6 años, producía escalofríos como un adulto. Poco sabía que se trataba de un genio con aires de grandeza.
— Si está va ser mí esposa, al menos quiero saber cuánta inteligencia posee, puedo ignorar su sentido del gusto pero no su falta de intelecto.
Dijo cruzando los brazos con arrogancia.
— ¿¡ Que fue lo que dijiste niñito?!.
Le grité, por ése comentario estaba roja como un tomate de la furia. En ese tiempo era demasiado temperamental mí madre apenas si podía controlarme.
— Sólo pasa tiempo con ella hijito, y verás que podrán llevarse bien.
Dijo la señora Connor, y tuvo razón, a partir de ahí, recibí constantemente sus visitas, teníamos el mismo coeficiente intelectual, los mismos gustos y hasta pensábamos igual; hacíamos la tarea juntos, y hasta vacacionabamos en su casa de playa en diciembre.
Cuando crecimos nos enviaron a la misma preparatoria dónde termine siendo la presidenta de la escuela y él mí delegado más fiel. Siempre hombro a hombro, apoyándonos en todo y con una confianza inquebrantable.
Pero jamás pudieron forzar los sentimientos que querían que tuviera por el heredero de los Connor ; lo apreciaba como compañero y amigo, pero nada más allá de eso.
~~
Al recordar el pasado, me quedé con mí imagen en la niñez dónde creí que podía torcer mí destino sin importar lo que pasase, pero me daba cuenta qué el destino era inevitable para mí. Ian era ese destino, y Jonathan mí deuda por pagar, los dos venían por mí.
Mis ojos empezaron abrirse, podía volver a sentir mí cuerpo y mis funciones habían vuelto a la normalidad.
" Señorita "
" Señorita Vixen, ¿ Puede escucharme?".
Me preguntó una voz, a mí costado y cuando lo mire me di con el mayordomo, Charlie de Ian el más antiguo sirviente de la mansión Connor.
El me recuerda por las cientos de veces que visite la mansión para estudiar con Ian.
— Charlie ¿ Cómo es que ..?, ¿ Donde..?
Preguntaba y cuando me intenté levantar sentí un dolor de cabeza retumbar mí cabeza muy fuerte.
— Ay.— Dije tomando mí cien con una mano, Charlie se me acercó y tocó mí hombro.
— Tranquila señorita esta en la mansión de los Connor, no debe esforzarse demasiado, su cuerpo no está en buenas condiciones.
— ¿En la mansión Connor?, ¿ Que me sucedió ?.
Mi sorpresa fue enorme, ¿Que hacía yo en el mansión de los Connor?.Lo último que recordaba era a Jonathan largarse en mí mente, luego todo se volvió oscuro.
— Se desmayó en plena calle señorita y el señor Ian la trajo hasta aquí.
Señaló, entendiendo con algo de irritación que Ian me había secuestrado en otros términos, en vez de haber llamado a una ambulancia en todo caso.
— ¿ Y donde está Ian ahora ?.
— No quería incomodarla estando aquí a su lado, así que está ocupado en su trabajo en lo que el médico de la familia la revisaba.
Afirmó, y enseguida sentí incómodidad por los Connor teniéndome aquí de huésped.
— No tuvieron por qué molestarse, a los señores Connor no les debe gustar mi presencia aquí.
Dije, Desde que elegí a Jonathan por encima de el arreglo matrimonial que escogieron mis padres, los ha enfurecido desde entonces.
— Ellos están de viaje no se preocupe por eso.
Me dijo, pero no me sentí aliviada.
— De todas maneras no creo que sea adecuado estar aquí.
Me levanté y me puse los zapatos, con intenciones de irme.
— Señorita Sarah, mientras el doctor la revisaba, notó que su presión estaba muy baja, y su temperatura por debajo de lo normal. El doctor Reginald, asumió que usted puede tener algún desequilibrio en su salud.
— ¿ El señor Ian los sabe?. —Cuestione sorprendida.
— No, él no se enteró, recién acaba de irse el médico. ¿ Esta segura que no quiere le hagamos saber sobre su estado de salud?.
— Sabes cómo es el señor Ian, cuando se trata de mí. No me dejará en paz.
— Como diga señorita.
Me salí de la habitación y un escalofrío recorrió mi cuerpo, justo cuando estaba por bajar las escaleras del segundo piso.
"¿ Por qué está sensación de peligro regreso a mí?".
— Sarah, ¿ Tan pronto te vas?.
Dijo su voz detrás mío, sobresaltandome al instante.
— Tengo que irme Ian, estoy casada y no corresponde que este en tu mansión.¿ Que se te paso por la mente al traerme aquí ?.
Le cuestioné, y él me miró con seriedad.
— Quería evitar que la prensa se enterará de tu estadia en el hospital, habrían rodeado todo el sitio con tal de sacarte una fotografía.
— Ya no estamos en los años 90, Ian, en estos tiempos ya nadie lee los diarios no las revistas para adolescentes. Pero esta bien, te creo, querías evitarme el disgusto. Muchas gracias.
Le dije e intent bajar por las escaleras pero él me detuvo.
— Sarah, no tienes por qué volver con Jonathan, puedo ofrecerte una vida mejor ..
— ¿ Otra vez te metes en mis asuntos?, hasta cuándo te enterarás que no soy de tu pertenecía.
Replique molesta, y el desvío la mirada como si se sintiera culpable. Después subió la mirada intentando mostrarse sincero.
— Lo lamento, es que, no puedo evitar saber que estás sufriendo como todos tus empleados afirman que lo haces. Se me hace inconcebible que Jonathan te maltrate de esa forma.
Decía pero no lograba engañarme en primer lugar el fue el que ocasionó el conflicto.
— Estos son mis problemas Ian. Te lo pido mantente alejado de mi.
Respondí y baje las escaleras pasando por debajo de su brazo que me impedía bajar, quería irme lo más pronto posible de ese lugar.
— Está bien, comprendo que no confíes en mí, pero al menos déjame llevarte hasta allá, recién acabas de despertar, no sé cómo te encuentras no pude hablar con el médico y tengo miedo que puedas volver a quedar inconsciente en el camino.
Me dijo, y me detuve en un escalón, de todas maneras no tenía mi auto ni mi billetera, quien sabe dónde habrán ido a parar después de todo lo sucedido. Suspiré aceptando que me llevará el mismo, se que no era buena idea, pero me bajaría unas cuadras abajo, para evitar que Jonathan me viera bajar de su auto.
" Bien ".
Dije entre dientes, si con esto me deshacía de él, mucho mejor, pero ahora Jonathan debe estar pensando que Ian es mi amante, no me era relevante, pero si constaba mí desaparición con Ian como una posible infidelidad en una corte podría perderlo todo, aunque eso no era lo que me importaba más, si no que arruinará mí reputación con algo que no era cierto. No podría imaginarme lo que podrían decir de mí las malas lenguas, las mismas que me envidian y esperan mi caída con ansias.
{ Nota del autor : He leído sus comentarios, pero no puedo decir nada en contexto a la historia por qué si no les estaría adelantando todo, por eso tengan paciencia y no saquen conclusiones apresuradas. Por cierto, va haber capitulos dónde explique.el pasado de los protagonistas de esta novela, debo hacerlo, para que puedan conocer más a los personajes, tanto el aspecto psicológico como sus motivaciones y / o sentimientos que los llevarán a ciertas acciones. Por favor no dejen de votar ni de dar like, eso me ayuda a animarme a escribir. Muchas gracias por el apoyo. Las amo}
así q ahora merecen aclarar todo y ser felices