accidente… y despierta en el cuerpo de un personaje dentro de la novela que estaba leyendo.
No es una heroína.
No es alguien importante.
Es alguien destinada a morir.
Y lo peor… es saber exactamente a manos de quién.
El duque.
Frío, implacable y peligroso, el mismo hombre que en la historia original termina con su vida. Decidida a cambiar su destino, ella hará todo lo posible por mantenerse lejos de él.
Pero hay algo que no estaba en la novela.
Una conexión inexplicable.
Una mirada que la reconoce.
Un lazo que no puede romper.
Porque mientras ella intenta huir de su muerte…
él comienza a acercarse como si siempre le hubiera pertenecido.
NovelToon tiene autorización de atrapasueños para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
continuación
Nora velnis
Mi hermana.
Mi pecho dolió.
En la novela… ella no dudaba.
Siempre al lado de la princesa. Siempre sonriendo. Siempre… observando.
Fue ella quien dio el paso final.
Quien selló mi destino.
—Señorita Elara…
—¿Qué día es hoy? —pregunté de golpe.
Laura pareció confundida.
—Es… el décimo día del mes de Aether, señorita.
Mi corazón se detuvo.
No.
No podía ser.
Ese era el inicio.
El punto donde todo comenzaba a torcerse.
La academia.
Las reuniones.
Las fiestas de té de la princesa.
El lugar donde Selena varkhan empezaba a tejer su red.
Mis manos comenzaron a temblar.
—¿La princesa…? —mi voz salió apenas como un hilo—. ¿La princesa heredera… sigue organizando reuniones?
Laura sonrió, inocente.
—Por supuesto, señorita. De hecho, su hermana, la señorita Mirel, ha sido invitada esta misma semana.
Silencio.
Pesado.
Sofocante.
Entonces… ya estaba pasando.
Todo estaba en marcha.
Respiré hondo.
En la historia original, yo…
Confiaba.
Creía.
Sonreía.
Y eso fue lo que me mató.
Cerré los ojos con fuerza.
—No esta vez…
Laura me miró sin entender.
Pero algo dentro de mí ya había cambiado.
Abrí los ojos lentamente, reflejada en el espejo.
Esa chica…
Ya no era la misma.
—Prepárame —dije con firmeza—. Iremos a la academia.
Si este era el inicio de mi muerte…
Entonces también sería el inicio de mi cambio.
Porque esta vez…
No sería una pieza más en el juego de Selena Varkhan.
El carruaje se detuvo frente a la academia.
Respiré hondo antes de bajar.
El imponente edificio se alzaba frente a mí, majestuoso, como lo recordaba… tal y como lo describía la novela.
Aquí comenzaba todo.
Aquí… empezaba mi caída.
—Señorita Elara —murmuró Laura—, ¿está lista?
No.
Pero asentí de todos modos.
—Sí.
Mis pasos fueron firmes, aunque por dentro todo temblaba.
Cada rincón me resultaba familiar.
Demasiado.
Los jardines…
Los estudiantes…
Las miradas curiosas…
Todo seguía el mismo curso.
Pero yo no.
—Esta vez será diferente…
Entré al aula.
Las conversaciones se apagaron por un segundo.
Claro.
Elara Velnis.
La hija del marqués.
Hermosa.
Elegante.
Y… vacía.
Eso era lo que todos pensaban.
Una chica que solo servía para sonreír en reuniones y asistir a clases de etiqueta.
Nada más.
Me senté en silencio.
Pero algo cambió.
Yo no era esa Elara.
No iba a serlo.
—Hoy iniciaremos prácticas básicas de control de mana —anunció el profesor.
Mi cuerpo se tensó.
Mana…
Claro.
En la novela, esto apenas se mencionaba.
Porque Elara… nunca destacó.
Nunca lo intentó.
Nunca le importó.
Y por eso…
Nunca tuvo poder para defenderse.
Bajé la mirada a mis manos.
—Pero yo sí lo haré…
El profesor continuó:
—Cada familia noble posee una afinidad. En su caso, señorita Velnis… agua.
Agua.
Lo recordaba.
Un elemento elegante… pero subestimado.
Perfecto para alguien que nadie veía como amenaza.
Cerré los ojos lentamente.
Respiré.
Intenté sentirlo.
Al principio… nada.
Pero no me rendí.
No podía.
Porque esta vez…
Mi vida dependía de ello.
Un leve cosquilleo recorrió mis dedos.
Abrí los ojos.
Una pequeña gota de agua flotaba sobre mi palma.
Temblorosa.
Inestable.
Pero… real.
Mi corazón latió con fuerza.
—Lo logré…
—Nada mal.
Una voz masculina interrumpió mis pensamientos.
Giré la cabeza.
Y lo vi.
Cabello oscuro.
Presencia firme.
Mirada tranquila… pero profunda.
No lo reconocí de inmediato.
Pero mi cuerpo reaccionó.
Como si algo en él…
Pesara más de lo normal.
—No es común ver a alguien de tu posición esforzarse —dijo.
Fruncí el ceño ligeramente.
—Tal vez solo no lo había intentado antes.
Él sonrió apenas.
—Interesante respuesta.
Hubo un breve silencio.
—Maximilian —se presentó—.
Mi respiración se detuvo por un segundo.
Maximilian…
El príncipe.
El heredero olvidado.
El que en el futuro sería enviado a la guerra.
El que sobreviviría.
El que conocería…
al duque.
Bajé la mirada para ocultar mi expresión.
—Elara Velnis.
—Lo sé —respondió con calma.
Claro.
Era obvio.
Pero algo en su tono…
No era despectivo.
Ni frío.
Solo… curioso.
—Nos veremos seguido —añadió.
Antes de que pudiera responder, se alejó.
Lo observé irse.
Y entonces entendí.
Todo estaba comenzando.
Las piezas ya estaban en el tablero.
La princesa.
Nyra.
El príncipe.
Y más adelante…
Mi mirada se oscureció levemente.
—El duque…
Aparté ese pensamiento de inmediato.
Aún no.
Aún no era el momento.
Pero llegaría.
Y cuando lo hiciera…
Yo ya no sería la misma.
Miré la pequeña gota de agua en mi mano.
Esta vez…
No moriría.
ya quiero saber que sige ☺️☺️☺️