Priscila Lewinsky
La primera vez que lo vi, sabía que sería mi maldición. Su mirada era capaz de traspasar mi ser. El problema era... que yo estaba casada.
Christian Wright
Su mirada triste le llamó la atención. ¿Cómo una belleza como ella podría ser infeliz? Quería hacerla suya... pero le pertenecía a otro. ¿Serán su salvación o su peor error?
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Lo intentaré
[ALANA]
Había pasado varios días desde lo sucedido en la fiesta. Su madre le había explotado el teléfono con sus llamadas y no le respondía. No quería hablar con ella, la tenía harta. Con quien si hablaba era con su hermana. Ella se encontraba bien y eso le aliviaba. En la tarde saldrían a comer y charlar un poco. En ese momento se encontraba en el hospital.
Ese día había sido de locos, habían atendido muchos casos. Se encontraba en el área de emergencias. Tuvo un break de irse a comer y pasó por el área de Ginecología. Tocó la puerta y le dijeron que pasara.
Mike se encontraba haciendo unas anotaciones y al verla sonrió. Se levantó del escritorio y la besó. Todavía no se acostumbraba a sus gestos de amor. La verdad era algo nuevo para ella. Todos se dieron cuenta se que salían y la verdad no se sentía incómoda. Mike era muy agradable y todo un caballero. Esos días había conocido mas de él y le gustaba.
Mike- ¿A que debo el honor de tu visita?
Alana- Voy de camino a comer y pasaba por aquí para ver si querías algo.
Mike- Mejor que eso tengo tiempo libre para atenderte.
Alana- ¿Ah si?, ¿Qué propone Dr. Laverick?
Él sonrió con malicia y cerró la puerta con seguro. Luego se puso a besarla haciéndola suspirar. Comenzó a bajar sus pantalones haciéndola reír.
Alana- Eres un loco...
Mike- Está locura la has causado tu brujita.
Ella comenzó a reírse con el apodo. Según él, ella lo había embrujado. Lo besó en respuesta y luego Mike entró en ella. Tuvo que taparse la boca para no gemir algo. Este besaba su cuello mientras aceleraba sus movimientos.
Mike- Estás muy mojada nena...
Estuvieron moviéndose de manera salvaje y desenfrenada hasta llegar al climax. Necesitaba ese pequeño receso, Mike era increíble.
Alana- Eso fué muy bueno. - dijo sonriendo coquetamente
Él sonrió besando sus labios, se limpiaron y acomodaron su ropa.
Alana- Ahora quiero comida. - dijo riendo
Mike- Vamos a comer comida. - soltando una carcajadas
Ellos se sentaron en la cafetería y se pusieron a comer. Veía como las mujeres no podían evitar observarlo... era un imán para el sexo opuesto. Inesperadamente sintió celos... ¿qué rayos pasaba con ella? Nunca había sido una mujer insegura y mucho menos posesiva. Tenía que revaluarse por que eso no le estaba gustando.
Mike- ¿Más tarde te verás con tu hermana?
Alana- Si, iremos a comer algo.
Mike- Mira este es el número de un conocido mío. Es abogado y la puede orientar sobre el divorcio.
Alana- ¿De verdad? Esa es una excelente noticia. No se como agradecerte...
Mike- Se me ocurren muchas formas... pero por ahora con un beso es suficiente.
Alana- ¿Aqui?- preguntó sorprendida
Mike- Si aquí...
Alana- Pero nos van a ver todos. ¿No te preocupa?
Mike - Eso es lo que quiero... que todos vean que tu estás conmigo.- dijo serio
Alana- Eres terrible Mike.
Luego agarró el rostro de ella y la besó haciéndola sonreír. Él estaba loco pero no le importaba, ese hombre le encantaba y disfrutaría de todo lo que él le ofreciera.
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[PRISCILA]
Había quedado en salir con su hermana para ir a comer. Las cosas estaban tranquilas con Christian. No se habían vuelto a encontrar a su esposo y eso la aliviaba. Pero si tenía llamadas perdidas de él y las rechazaba. No quería volver a su casa, tenía miedo.
Cuando su hermana llegó, le dejó un mensaje a Christian y bajó. Él se encontraba trabajando así que aprovechó para pasar tiempo con su hermana.
Cuando Alana la vió le silbó, esta empezó a reír.
Alana- Te vez sexy... pero te veo como mas delgada. Ese sexo tiene que ir de pelos. - dijo riendo
Priscila- ¡Que perra!- dijo riendo- Pero si es muy bueno... La verdad parecemos conejos, siempre estamos teniendo sexo. Jamás imaginé que hacerlo fuera tan bueno...
Alana- Me alegra que el bombón sea bueno y esté bueno- dijo riendo
Priscila- ¿Cómo va todo con Mike?
Alana- De maravilla- dijo suspirando- Él es muy bueno también. Es una locura, no me suelta. Nos buscaremos problemas un día por andar cogiendo en el trabajo.
Priscila- Pero al menos lo tomas muy bien. Normalmente estarías toda histérica y buscando una excusa para alejarte .
Alana- Lo sé... pero la verdad él me gusta mucho. Es una buena persona y es tan jodidamente sexy. No puedo controlar mis impulsos cuando lo veo. Incluso en el hospital saben que salimos y no me enoja. De hecho lo prefiero así, las mujeres se ponen a veces imprudentes y eso es bueno. Así no serán tan descaradas a su alrededor.
Priscila- Mi hermana siendo posesiva... eso sí es interesante.
Alana - Babosa.- dijo riendo
Luego vió que pasó el restaurante, ¿a donde se dirigía ahora?
Priscila- Pasaste el restaurante, ¿a donde vas?
Alana- Mike me consiguió el número de un abogado y yo te saqué la cita. Vamos de camino para allá.
Priscila- Eso es muy amable de su parte.
Alana- Él podrá orientarte y tirar la demanda de divorcio.
Priscila- Eso sería genial...
La verdad sería la solución a sus problemas. No quería estar cerca de Anderson nunca más. Le daba terror imaginar lo que le haría si la volví a a tener cerca. Quería ser libre y alejarse de él pata siempre.
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Cuando llegaron a la oficina era bastante elegante, las hicieron pasar por una puerta y allí se encontraba un caballero.
Abogado- Buenas tardes Sra. Luel.
Priscila- Me puede llamar Priscila, no me gusta que usen ese apellido en mí.
Abogado- Entiendo, usted viene sobre una orientación sobre divorcio, ¿no?
Priscila- Si por favor...
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Luego de casi una hora con el abogado salieron. Se sentía un poco desanimada. No podía divorciarse por maltrato por que no tenía evidencia sobre eso. Pero aún así podía tirar la demanda de divorcio. Si él no firmaba tendrían que ir al juzgado. Lo más probable eso era lo que pasaría, Anderson jamás firmaría voluntariamente. Deseaba en su interior poder librarse de él, había sido valiente y se sentía orgullosa de ella. Pero... sabía que no la tendría fácil...
Alana- Recuerda que no estás sola Priscila. Siempre contarás conmigo en todo.
Priscila- Gracias hermana... confio en que esta vez todo saldrá bien.
Alana- Verás que si, pronto saldrás de ese infierno y te dedicarás a ser completamente felíz.
Priscila- Si, tienes razón... no seré negativa. Así que vayamos a celebrar este gran paso. - dijo sonriendo
Alana- ¡Así se habla bebé!- dijo contenta
Ella le sonrió de manera forzosa. Nadie conocía a Anderson como ella y él no descansaría hasta destruirla. A este punto de su vida... su salvación sería quedando viuda. Trataría de tener fe... pero desde la vez que llamó a la policía, aprendió que no podía confiar en que ellos hicieran justicia. Respiró profundo y sacó su mejor sonrisa para su hermana.