"INCESTO"
Esa sería la palabra que cualquier persona utilizaría al saber que un adulto de 26 años está interesado en una joven de 17, y más aún, si son tío y sobrina. Cabe aclarar que tan poco soy un maldito puerco, las dudas y emociones surgieron hace unos pocos meses. Aunque he de reconocer que el “interés” ya pasó a segundo plano y fue sustituido por el “me gusta”, pero juro por la más sagrado que me queda, que es mi padre, que esto va mucho más allá del querer tener relaciones sexuales con ella. Jenny es la única persona con la que me siento cómodo y libre de expresarme, nuestra relación es única y especial.
Cuando la conocí, hace cinco años en esa casa hogar, un sentimiento por ayudarla me invadió, no sólo a ella, sino también a mi prima y sobrino. Todos habían sido tratados mal por la vida y recurrieron a mí en busca de ayuda. Los saqué de ese lugar y los traje a vivir conmigo.
Bueno, pero a todo esto, ustedes se preguntarán ¿quién soy yo?
Mi nombre es Daniel Alcocer, un ...
NovelToon tiene autorización de Enn Gómez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
II- CELOS
...CAPÍTULO II...
...JENNY ASTUDILLO...
...UNA SEMANA DESPUÉS...
Ha pasado una semana desde aquella incómoda situación. En estos instantes estoy en la casa de Oraida, poniéndome un vestido, que me obligó a usar, para su cumpleaños.
-¿Me veo bien? – Le pregunto mirándome al espejo.
-¡Claro!, es un vestido de tirantes, color vino, espalda descubierta con cuello profundo, que acentúa tu figura. - Sus palabras son muy seguras
-Si tú lo dices. Bueno, es todo, ¿verdad?
-Solo falta esto, - sacó un estuché - lentes de contacto.
-No, sabes que nunca los he utilizado. – me quejé.
-Tienes que usarlos, tus lentes arruinan todo el look. Vamos, póntelos, ¡¡hazlo por mí!!
Me hace pucheros, no puedo decirle que no. - Bien, dámelos.
Al terminar de arreglarnos, bajamos a la sala de su casa. Nos la estábamos pasando muy bien, pero una llamada telefónica lo arruinó todo.
*En llamada
-¿Dónde estás? – preguntó enojado mi tío.
-En una fiesta, ¿pasó algo? - Mis palabras salen con preocupación, pero su voz sigue siendo en un tono molesto.
-¡¿En qué fiesta?!, dime la dirección.
-Se la enviaré en un mensaje, ¿mi familia está bien?
-Pasaré a recogerte, quiero que me esperes en la puerta, no tardaré en llegar.
-Pero, ¿pasa algo?
-Espérame en la puerta. No, no pasa nada,
pero va a pasar.
*Cuelga.
Dios mío, ¿que tendrá?
Entro de nuevo a la casa buscando a Oraida, la puedo ver sentada en una mesa.
* ¡Jenny, ven! – Me llama. Camino hasta donde está.
-Me tengo que ir, voy a traer mis cosas.
-Pero, ¿por qué?, ¿todo está bien?
-No sé, mi tío viene a recogerme, dice que no pasó nada, pero se escuchaba muy enojado.
-Qué mal, vamos, te acompaño a traer tus
cosas.
Caminamos entre la multitud, de repente alguien me toma del brazo. -¿Qué quiere?
-Hola, no quise asustarte, mucho gusto me llamo Ethan, me pregunto, ¿quieres bailar conmigo?
El joven se mira amable, pero no. - Lo siento, tengo que irme. Retiro mi brazo de él.
Oraida se acerca a mí oído. -¡Vamos!, no creo que tu tío llegue tan rápido, además, está guapísimo, solo una canción. – Me susurra.
-Por favor. - dijo él
El chico me da confianza. Solo será por
unos minutos, nada malo podría pasar. -Está bien, vamos. – Le digo un poco nerviosa.
Me toma de la mano y me lleva a la pista. Repentinamente cambiaron la música a algo romántico, ¿obra de quien habrá sido? ¡Oraida!
-¿Puedo? - Me pregunta para colocar su mano en mi espalda.
-Sí, adelante. - Coloco una de mis manos en su hombro y la otra la entrelazo con la suya para así empezar a bailar.
-Eres muy hermosa. ¿Dónde estudias?
-Estudio en la preparatoria collins, ¿y tú?
-Terminé mi carrera antes de tiempo, tengo
23 años.
-¿Eres un prodigio?
-Tal vez, ahora mi padre me está capacitando para entregarme la empresa. Termina de hablar y me da una vuelta. Al regreso mis ojos se impregnan con los suyos, su dedo pulgar pasa por mis labios, inclina un poco su cuerpo quedando nuestras bocas a milímetros de unirse, pero una voz interrumpe.
...MINUTOS ANTES ...
... ...
...DANIEL ALCOCER...
-Elena, traje la cena. - Dejo la comida en el comedor y Marcos se acerca a ella.
-Hola, tío, ¿trajo lo que me gusta?
-Claro, pollo frito con ensalada, para mi adorada prima pollo a la crema y para mi sobrina... - Busco con la mirada
al amor de mi vida, pero no está.
-¿Dónde está Jenny?
-No está en casa, está en la fiesta de Oraida, dijo que se quedaría a dormir. – Marcos me responde.
Eso es muy raro de Jenny, no le gustan las fiestas.
-Le guardaré su cena, Daniel siéntate.
-Gracias, Elena.
-También me dijo que pondría un vestido. [Marcos]
¡¡¿Qué?!! - ¿un vestido? – Vuelvo a rectificar si escuche bien.
-Sí, un vestido.
¿Qué tipo de vestido?, acaso uno que deje ver la hermosa silueta de su cuerpo, que deje al descubierto sus hermosas piernas o uno con escote pronunciado.
-¡Me alegra que mi hija ya esté siendo más sociable!
-Sí, ya es tiempo que Jenny nos presente un novio, estoy seguro de que hoy lo conocerá.
Escuchar esa palabra “novio”, recorre una ira en mí, mi mente no puede imaginarla con un chico a su lado que no sea yo.
-Marcos, ¿por qué dices que hoy lo conocerá? – Le pregunto muy curioso.
-Porque es una fiesta, el hermano de Oraida es universitario invitó a todos sus amigos, tal vez uno se le acerque a mi hermana y pues…
-¡Tu hermana se da a respetar!
-Mamá, no te enojes, mi hermana se da a respetar, eso lo sé, pero estoy seguro de que hoy habrá un beso.
¡¡Beso!!, un tipo agarrando su cintura, pegando sus labios con ella, de solo
pensarlo me hierve la sangre, no lo permitiré.
-Familia me tengo que ir, dejé un asunto muy importante en la oficina. - Tomo mi chaqueta y salgo de la casa.
... .............
Llego en cuestión de minutos, estaciono el auto en frente, pero Jenny no está. Entro a la casa y lo que veo me llena de celos; un tipo tomándola de la cintura y su boca está a punto de besarla.
-¡¡Jenny!! - Al decir esto todos voltean a verme. Camino hasta ellos y empujo al tipo para separarlos.
-¡Oye, qué te pasa! - El imbécil me reprocha. Jenny se acerca a él ayudándolo a pararse.
-Tío, ¿qué le pasa?, ¿por qué lo empuja?
-¿Es tu tío?
Estoy furioso. -Sí, soy su tío. – Respondo por ella. - Jenny, vámonos. - Me mira con enojo.
-¿Ethan, estarás bien?
-Sí, ve, te busco después.
El desgraciado le da un beso en el cachete, ya no aguanto, tomo su mano y salimos de la casa hasta el auto.
-¿Qué tiene?
-¿No te pasó nada?, ¿te tocó?, ¿te besó? – La cuestiono mientras examino su cuerpo. Quita mis manos de golpe, está llorando, ¡pero qué tipo de actitud estoy tomando!
-Por favor perdóname. - No hay contestación de su parte.
En el camino hubo un silencio muy incómodo entre nosotros. Llegamos y se baja del auto sin hablarme.
No puedo dejar las cosas así, necesito arreglar esto. - ¡Lo siento! – La retengo tomado su brazo.
-¿Por qué actuó de esa manera? – Sus hermosos ojos se clavan en los míos.
No puedo decirle que estaba celoso. - Creí que te podría pasar algo, ya que como nunca vas a fiestas, pensé que no te podrías defender.
-Tío, sabe que nunca aceptaría cosas de extraños, no bebo alcohol, además, si alguien me tratara de tocar. - Saca algo de su pequeña bolsa. -Mire, tengo esto “gas pimienta” y asistí a clases de karate.
Suelto su brazo y paso mis manos por mi cabeza. - ¡Que tonto! – Digo.
-Tío, ¿puedo entrar a su casa?, no quiero que mi mamá me vea así, quiero cambiarme.
-Claro. - Abro la puerta principal y entramos. -Tengo una sudadera tuya y un pantalón, ve al cuarto de visitas, te las
llevaré.
-Gracias.
Subo a mi habitación y empiezo a buscar su ropa. A los pocos minutos la encuentro, bajo las escaleras y toco la puerta, puedo escuchar un “pase”, entro y por los celos no me había dado cuenta de lo hermosa que se ve con vestido.
-Wao, ¡te ves hermosa!
-No me diga eso, me da pena.
-No te debería de dar. Te dejo la ropa aquí para que te cambies.
-Espere, necesito su ayuda, no puedo desatarme los tirantes.
-¿Qué?
más te vale marrana. 🤣🤣🤣🤣🤣