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Le Propuse Matrimonio Al Demonio... El Ahora Será Mi Espada

Le Propuse Matrimonio Al Demonio... El Ahora Será Mi Espada

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Fantasía épica / Completas
Popularitas:51.6k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Él ahora será mi espada.
En su primera vida, Cassandra amó al hombre equivocado.
El príncipe heredero, su madrastra y su propia familia conspiraron contra ella hasta llevarla a una muerte cruel. Pero el destino le concedió una segunda oportunidad.
Al despertar diez años atrás, Cassandra recuerda perfectamente el día en que comenzó su desgracia.
Esta vez no elegirá al príncipe que la traicionará.
Cuando el emperador le ofrece escoger a su futuro esposo como recompensa por su salvar a un miembro de la familia real, Rosalind señala al hombre que todos temen: Balkan Trudeau, el Demonio de Moldavia, heredero de un reino de guerreros que cabalgan dragones.
Él es cruel. Ella es vengativa.
Él descubre que su nueva prometida esconde un corazón tan oscuro como el suyo.
Y Cassandra solo necesita una cosa de su futuro esposo:
Que sea su espada mientras ella cobra cada deuda pendiente.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El arte del ajedrez y la sangre

Antes de soltarme la mano, con un gesto tan estudiado como natural bajo la atenta mirada de la alta sociedad, Balkan Trudeau se giró con lentitud hacia el trono principal.

—Majestad —su voz resonó con una gravedad solemne y magnética que obligó a silenciar los restos de murmullo en la sala—, os pido una última y generosa gracia para esta noche. Permita que mi prometida se siente a mi lado en la mesa real durante el resto del banquete.

El rey Aldric parpadeó, sorprendido por una petición tan inusual.

—Debo conocerla mejor antes de partir —continuó Balkan, adoptando un tono de falsa y exquisita cortesía que sonaba extrañamente ajeno en sus labios rudos—. En el plazo de un mes se convertirá en mi princesa y esposa. No deseo de ninguna manera que llegue a mi tierra extraña con miedo o dudas: quiero que arribe a mi lado sintiéndose segura y confiada. La visitaré en los días venideros. Conversaremos. Crearemos un vínculo sólido. Y no pienso desperdiciar ni un solo día… ni un solo minuto de este tiempo.

El rey Aldric esbozó una sonrisa de genuino alivio, inflando el pecho con suficiencia.

Por supuesto, pensó el monarca con una mezcla de desdén y suficiencia. ¿Qué hombre en este mundo no termina cayendo rendido ante una carita bonita y modales dulces? Para el rey, el temible guerrero simplemente se había visto ablandado y conmovido por la supuesta timidez y fragilidad de la muchacha. Era la ley natural del cortejo.

—¡Por supuesto, excelentísimo príncipe! —concedió el rey de inmediato—. Siéntense juntos y celebren. Que los dioses bendigan y guíen este hermoso vínculo desde hoy.

Y de esta manera, los cortesanos presenciaron lo que hasta ese segundo habrían jurado imposible: el despiadado Demonio de Moldavia apartando personalmente la silla para que la hija menor de un conde ocupara su lugar a su lado.

Lo que el rey ignoraba por completo. Lo que absolutamente nadie en aquella sala dorada era capaz de adivinar.

Balkan Trudeau no se habia forjado en los salones de la paz ni en los templos de la diplomacia. Había crecido y sobrevivido en una guerra perpetua sin campos de batalla visibles: el peligroso laberinto del harén real, las sonrisas venenosas de sus hermanos, el plato de comida en la mañana que bien podía ser el último de su vida, el jardín donde una flecha de práctica podía "desviarse" por accidente, la escuela de príncipes donde una teja pesada podía desprenderse del tejado, o el rincón oscuro del templo donde un asesino a sueldo aguardaba con un cuchillo. Había aprendido desde la infancia a diseccionar intrigas palaciegas con la misma naturalidad con la que otros niños aprendían a leer las primeras letras.

Y con los años, había aprendido a devolver cada traición multiplicada por dos.

Su propio padre, el difunto emperador, llegó a sospechar de él en numerosas ocasiones, aunque jamás logró reunir una sola prueba incriminatoria. ¿La razón? Balkan jamás manchó sus propias manos eliminando directamente a sus rivales al trono: hizo que sus hermanos se destruyeran y se mataran entre ellos.

Una carta comprometedora sembrada con paciencia en el lugar exacto. Un susurro malicioso dejado caer en el oído equivocado durante un banquete. Un pequeño malentendido regado con esmero como una semilla venenosa hasta que brotaba en forma de puñaladas. Así se sucedieron seis funerales reales uno tras otro. Y en ninguno de ellos, por más que los inquisidores buscaron, nadie pudo señalar al verdadero arquitecto de las muertes.

Había vivido rodeado de jugadores viciosos y desesperados.

Y los había enterrado a todos bajo tierra fría.

Por esa misma razón, al contemplar primero a Cassandra arrodillada, y luego observar de reojo a su patética y corrupta familia —la madrastra que ya calculaba mentalmente cómo apropiarse de la dote, la hermanastra temblorosa que ensayaba lágrimas de envidia, y el padre complaciente que sonreía al rey mientras sumaba monedas imaginarias—, Balkan lo comprendió todo en un destello de absoluta claridad.

Aquella muchacha no le estaba pidiendo auxilio ni protección frente a sus opresores.

Le estaba pidiendo acceso a su lado: ser parte activa de su tablero.

Y aquello resultaba ser lo más estimulante que una mujer le había ofrecido en toda su existencia.

Tomé asiento a su lado. Sercana, elegante, simulando una timidez de porcelana, mientras trescientos pares de ojos curiosos nos devoraban desde las mesas vecinas.

—Finges con una perfección alarmante ser pura inocencia, dulzura y debilidad —murmuró él con voz pausada, sin volverse a mirarme, alzando con elegancia su copa de vino como si estuviera brindando por mi salud.

Le devolví una sonrisa encantadora y venenosa.

—¿Y usted finge con la misma maestría ser un hombre profundamente enamorado?

Balkan giró lentamente la cabeza, encontrándose con mis ojos.

—No estoy fingiendo estar enamorado.

—¿Ah, no?

—Estoy fingiendo que no me importa en absoluto lo que estás a punto de hacer.

Dejé de sonreír durante una fracción de segundo.

Ah.

El hombre era infinitamente más inteligente y peligroso de lo que mis cálculos iniciales habían supuesto.

—Usted tampoco me escogió por mi belleza física —le recordé, recuperando la máscara de dulzura con una sonrisa.

—No.

—Entonces, ¿por qué aceptó el matrimonio?

—Porque eres útil para mis intereses.

Dio un sorbo tranquilo a su copa.

—Qué enorme alivio.

—¿Alivio? —arqueó una ceja, genuinamente intrigado.

—Me habría preocupado enormemente que se hubiera casado conmigo por amor romántico.

Balkan soltó una carcajada corta y seca.

—¿Y por qué razón te preocuparía eso?

Lo miré fijamente a los ojos oscuros.

—Porque los hombres que se enamoran pierden la cabeza... y cometen estupideces imperdonables.

La risa se desvaneció, dando paso a una sonrisa lenta y peligrosa. Bajo la piel de sus sienes, las vetas carmesí brillaron como ascuas.

—Mi padre sospechó exactamente lo mismo de mí durante años —confesó con voz baja—. Y nunca encontró una sola prueba en mi contra. ¿Sabes por qué?

—Porque jamás usó sus propias manos para ensuciarlas —respondí sin vacilar.

Me miró entonces con una expresión que rayaba en el respeto absoluto.

—Una carta sembrada en la alcoba correcta. Un susurro envenenado en la corte. Un malentendido regado hasta que dio su fruto de sangre. Mis hermanos no cayeron por el filo de mi espada, pequeña condesa. Murieron por las manos de sus propios aliados. Yo me encargué de acomodar el escenario perfecto.

No había orgullo vanidoso en sus palabras, ni tampoco un ápice de vergüenza. Era la frialdad pura de quien describe la dirección del viento.

—Observé a tu familia en el instante mismo en que te arrodillaste —continuó Balkan, analizando cada detalle—. Vi a la madrastra calculando tu dote, a la hermanastra temblando de envidia y a tu padre vendiendo tu futuro al rey por unas monedas. Tú no deseas matarlos con tus propias manos. Quieres que se despedacen y se destruyan entre ellos mismos hasta no dejar rastro.

Sostuve su mirada sin parpadear.

—Las cartas importantes no se muestran la primera noche de juego.

La sonrisa de Balkan se ensanchó, marcando los bordes de sus labios con una mueca de depredador satisfecho.

—Por esa precisa razón pedí sentarme a tu lado —admitió, inclinándose un poco más hacia mí—. No para cortejarte como un noble ridículo. Para mirar el tablero contigo. En Moldavia yo era el único habitante que sabía jugar este juego en serio. Ya me estaba aburriendo de morir de hastío en un trono sin rivales a la altura.

Alzó su copa de nuevo. Y esta vez, el brindis fue directo, de igual a igual.

—Socios, entonces. Cómplices después. Y si el juego termina saliendo como esperamos… amantes al final del camino.

Choqué mi copa de cristal contra la suya con firmeza.

—En ese riguroso orden —sentencié—. Y en ningún otro.

Y el temido Demonio de Moldavia sonrió como un hombre que, tras años de vagar en la oscuridad, acaba de encontrar a la única contrincante digna en toda la sala.

Mañana, apenas los primeros rayos del alba iluminaran las torres de piedra, mi amado padre prepararía con esmero el castigo ejemplar para la familia por mi comportamiento «vergonzoso e intolerable» en el banquete real.

Que lo prepare con todas sus fuerzas.

Porque para cuando el sol cruzara el horizonte, yo ya estaría muy lejos de su alcance, dando el primer paso en el tablero.

Día 1: recuperar lo que me pertenece por derecho.

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Margarita Acuña Cerda
Buena la novela ,aunque no se si al final son felices o no ,se las pasaron en guerras🥰🥰🥰🥰
EspirituCreativo: Que tan felices pueden ser un par de Villanos? Pues eso es difícil de preveer
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Margarita Acuña Cerda
Es rara esta novela ,se la pasan en guerra ,se engañan,pero se aman???🤭🤭🤭🤭
EspirituCreativo: Son dos Villanos lectora, obvio su romance no es tradicional y su historia aun menos
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Margarita Acuña Cerda
Ya no se si me gusta🤔🤔🤔
EspirituCreativo: Quizás no sea la trama qué disfrutas lectora, te sugiero SERÉ LA ESPOSA DEL VILLANO esa me parece te agradaría más
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Margarita Acuña Cerda
Estoy aburrida😌😌😌😌
EspirituCreativo: 🤭Ay todas nos aburrimos
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Margarita Acuña Cerda
Hay qué enredo 🤭🤭🤭🤭
Margarita Acuña Cerda
Guuuau y yo tratando mal al pobrecito hombre,jajaja qie manera de darse vuelta todo🤔🤔🤔
Margarita Acuña Cerda
Guuuau esta si que es una gran mujer 👏👏👏👏y el ,típico del hombre que no se puede aguantar 😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Jajaja viejas locas creían que iban a hacer lo que querían😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Machistas de Mier….😠😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Veo que hay hartas sorpresas más,espero esté rey este a la altura 🤔🤔🤔🤔
Margarita Acuña Cerda
Esto fue antes o después ya me perdí 🤔🤔🤔🤔
Margarita Acuña Cerda
Hay que lindos🥰🥰🥰🥰
Margarita Acuña Cerda
Guuuau me gusta mucho👏👏👏
EspirituCreativo: Gracias lectora me encanta que te guste
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Margarita Acuña Cerda
Pagando uno a uno me parece bien 🤭🤭🤭🤭
Brenda Angulo
Super recomendada. Interesante de principio a fin 😍
Brenda Angulo
Que maravillosa historia👏 me encantó 👏🥰
EspirituCreativo: 🤭 Me gusta ofrecer títulos u temas distintos,
total 3 replies
Victoria
👏👏👏👏
EspirituCreativo: /Hey/ lectora lectora, gracias por los aplausos a las novelas
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Brenda Angulo
Esa no la vi venir 🤭
Brenda Angulo
Me estoy comiendo las uñas de la ansiedad, no te quiero muerta prota 🫂
EspirituCreativo: Ay no tranquila no muere jaja
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Brenda Angulo
Aún más emocionante 👏
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