Cómo se presenta la vida de un hombre perdidamente enamorado de su Esposa, después de que ella pierde la vida de manera trágica.
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20.- EL PARTO.
El gran día esperado llegó. Un bebé esperado con ansiedad. Había quien quiere un varón, pero otros quieren, casi la mayoría, una niña; pensando, más que nada, en Romina.
Muchos creen que será la reencarnación de la infortunada chica. Pero quién más desea que sea varón, es Magdalena. No puede superar los celos que siente de la fallecida Romina. En caso de que fuera niña, tendrá que luchar contra la idea de Eréndira ella desea que sea niña y nombrarla cómo la primera esposa de Leonel. Además del apoyo incondicional de Mariela, pero la exsuegra entiende que ya está completamente fuera de la votación.
Magdalena se está bañando cuando la fuente se rompió. De inmediato gritó;- ¡¡¡Leonel!!!.; -el futuro Padre llegó casi de inmediato; - Que pasó -.
-Ayúdame, llegó la hora.-
-La hora de qué -.
-¡Leonel, ya viene el bebé!.
Leonel reaccionó, tomó a su esposa en brazos. Como pudo la seco y la vistió. Mientras fue a preparar el auto, mandó un mensaje de voz a Mariela; ¡Mamá, ya!-. Fue todo.
Al recibirlo, la futura Abuela dejó de hacer lo que está haciendo, se quita la pijama, se pone unos pants y tenis; toma su bolso, sube a su auto y va directo al Hospital. No quiere la sorpresa de llegar a casa de su hijo y ya no esté. Así que mejor jugó a la segura.
Cuando Leonel llegó con su esposa al Hospital, se dirigió a urgencias. Ahí ya la esperan con una camilla, dos enfermeras y un ginecólogo. Las chicas se hacen cargo de Magdalena y la bajan del auto. La suben a una camilla y la llevan a la sala de parto.
El ginecólogo empieza a auscultar. - va a ser un parto rápido. 5 centímetros de dilatación. Este bebé está ansioso por conocerte.- le dice a Magdalena.
-Doctor, no quiero que me aplique ningún tipo de anestesia. Quiero que mi bebé sea completamente natural. No importa el dolor por el que tenga que pasar; si la cosa se complica y tiene que escoger, definitivamente ocúpese de mi bebé. Que sea el, él que tenga que vivir.-
- Pero qué cosas dices, este va a ser el parto más sencillo que me toque atender. Ya no tarda mucho en hacer acto de presencia. Está muy ansioso y está poniendo mucho de su parte para que todo salga bien.-
-Gracias Doctor.-
-Ahora, cuando yo te diga, puja con todas tus fuerzas.-
El médico esperó la siguiente dilatación y queja del dolor de Magdalena: - ¡Ahora!. Gritó el Partero.
La mujer hizo un esfuerzo sobrehumano, al pujar con alma, vida y corazón. Un grito de dolor y de amor, salió desde sus entrañas.
-Bien hecho, Magdalena, ya sacó la cabeza. En el siguiente esfuerzo, ya estará completamente fuera.-
Volvieron a esperar, y cuando llegó el momento, un esfuerzo indescriptible, hizo que Magdalena sintiera un desplazamiento a través de su vagina y algo saliera expulsado de su cuerpo, ella se relajó. De repente ya no sintió dolor, solo un sopor de cansancio. De pronto un llanto de bebé, rompió el silencio de la sala. La Madre abrió los ojos; -¡mi Bebé, mi Bebé.!-.
- Aquí la tienes, es una hermosa y sana niña. Pesó 3.200 kgs. Está respirando sin ninguna dificultad. Felicidades, Mamá. Ya puedes abrazar a tu hija.-
Magdalena recibió a su pequeña hija y la besó y la abrazó, apretándola contra su pecho.- Bienvenida a la vida hijita mía. Bienvenida Leonor. Se llama Leonor. Igual que mi madre.-
La enfermera se apresuró a escribir en la bitácora el nombre de Leonor Uribe Torres. El nombre completo de la nueva bebé.
En la sala de espera, están Eréndira, Leonor y Leonel. El tiempo pasa y nadie les da ninguna información. El hombre da vueltas, como si fuera un león enjaulado y no puede ocultar su nerviosismo. Leonor le llevó café y lo bebió poco a poco. En un principio, pregunta a cada enfermera o Médico que pasa por ahí, pero nadie le informa nada. Finalmente, se resigna y decide esperar hasta que lo llamen y le den el resultado.
Finalmente, sale una enfermera y pregunta por los familiares de Magdalena Torres. Leonel se acerca; - soy su esposo, señorita.-
-Muchas felicidades. Su esposa acaba de dar a luz a una niña. De ahora en adelante, el nombre de la paciente es Leonor Uribe Torres. -
Una enorme sonrisa asomó a la boca del nuevo Padre. Se da vuelta y se encuentra con Eréndira y recibe un gran abrazo de felicidad. Lo mismo hace Leonor. - ¡Muchas felicidades, hijo. Bienvenida Romina.-.
Leonel reacciona y de inmediato corrige a su Mamá. -su nombre es Leonor Uribe Torres. Madre. Ya está registrada en el Hospital con ese nombre. -
-Hijo, yo pensé que su nombre sería Romina.-
- No mamá, Magdalena y yo, acordamos que no va a llevar el nombre de Romina. Ella y yo, aceptamos el nombre de Leonor, en honor a la gran persona que adoptó, cuidó y educó a Magdalena. Felicidades, Leonor, ya es usted Abuela de una hermosa niña y ya lleva su nombre.-
-Pero hijo, yo le prometí a Mariela...-
-El nombre de una hija, es decisión de los padres, Mamá. Disculpa, pero eso fue de acuerdo mutuo, entre mi esposa y yo.-
- Está bien, hijo. Discúlpame. No volveré a interferir en tu matrimonio.-
- Por favor, Mamá.-.
Un par de horas después, pudieron pasar al área de cuneros, y vieron a la pequeña Leonor, a través de un cristal. La bebé dormía, con esa paz y tranquilidad, transmitiendo la total y plena inocencia de un bebé, que aún no enfrenta, ni siquiera el primer problema, de los muchos que le tocará enfrentar a lo largo de su vida.
-Es hermosa. Salió completamente parecida a la Madre.- Dijo Eréndira.
-Bellísima.- Exclamó Leonor. - Mi nieta es bellísima.-
- Si Leonor, es tu nieta.- Dijo Eréndira.
Las dos Abuelas se abrazaron. Aún no entienden por lo que están pasando. Sobre todo, Leonor. Ella adoptó, cuidó y adoptó a Magdalena sin proponérselo y sola la sacó adelante. Unas furtivas lágrimas rodaron por sus mejillas. -Nunca me propuse ser Madre; ahora, hasta abuela soy. -
-La vida siempre tiene recompensas, querida Leonor. Te la ganaste a pulso. Tu hija te ama.-
-Gracias Eréndira, felicidades también a tí. Eres Abuela.-
Las dos mujeres se volvieron a abrazar. Las dos lloran, embargadas por una felicidad sincera. Después salieron del cunero. Con sus brazos enganchados, se dirigen a la capilla del Hospital y se postran ante un crucifijo y oran. Dan gracias por el exitoso nacimiento de Leonor. Además de pedir que sea el inicio de una exitosa vida. Amén.
se ama , pero la vida sigue así, que a. Romina le dará gusto ver desde el cielo ver a su esposo ser feliz con una persona que ella tenía confianza ella se sentirá tranquila, a pero no tienes porque imitar a Romy ella fue única y así será por siempre para su esposo tu tienes que ser tu si quieres que esa relación se lleve a cabo