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Un Destinó Sabor A Vino

Un Destinó Sabor A Vino

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / Amor eterno / Completas
Popularitas:149.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Huyendo de los murmullos de la boda de su hermana con su exnovio, una alegre médica y fotógrafa aficionada lo vende todo para mudarse a un pueblo de viñedos. Cuando su auto queda varado en el camino, su salvación llega en una camioneta: un atractivo vitivinicultor, un hombre dedicado por entero a sus tierras, y su pequeña y ocurrente hija de cinco años.
Tras una separación amistosa, él no busca complicaciones, pero la luz que ella irradia y la inmediata complicidad que nace con la nena cambiarán sus planes. Cuando descubren que ella es la nueva doctora del hospital local, sus caminos se vuelven inevitables. Entre clics de cámara y el aroma a uva madura, descubrirán que el amor más dulce nace sin prisa, cosechando un nuevo destino para los tres.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8: Clics y risas de bienvenida

Milena terminó de cerrar la puerta del auto y se quedó de pie junto a él, dejando que la brisa cálida de la tarde le acariciara el rostro. Con la cámara colgando de su cuello, acomodó la correa de cuero sobre su hombro y contempló la inmensidad de la finca. Todo a su alrededor parecía sacado de un lienzo pintado con los colores del atardecer: el verde profundo de las parras, el tono rústico y acogedor de la gran casa de madera, y esa luz dorada que lo envolvía todo en una atmósfera casi mágica. Era, sin dudas, un sueño hecho realidad para cualquier fotógrafo.

No había alcanzado a dar tres pasos hacia la entrada cuando un torbellino de rulos rubios y una risa cristalina rompieron el murmullo del viento.

—¡Doctora Mile! ¡Viniste! ¡Viniste! —gritó la pequeña Inti, corriendo a toda velocidad por el sendero de piedra que conectaba la galería con el estacionamiento. Llevaba un jardinero de jean sobre una remera blanca y sus zapatitos ya estaban cubiertos de una fina capa de tierra del campo.

Milena no pudo evitar que una sonrisa enorme se dibujara en su rostro. Se agachó de inmediato, abriendo los brazos para recibirla. La nena frenó justo a tiempo, con las mejillas coloradas por el esfuerzo y una felicidad radiante iluminándole los ojos claros.

—¡Hola, hermosa! —saludó Milena, acomodándole un mechón rebelde detrás de la oreja—. Prometí que iba a venir, ¿no? Yo siempre cumplo mis promesas.

—¡Sí! ¡Y trajiste la cámara mágica! —exclamó Inti, señalando con su pequeño dedo el lente de la cámara—. ¿Me vas a sacar una foto? ¿Una donde salga saltando muy, muy alto?

—Por supuesto que sí. Pero para eso tenés que modelar como una profesional. A ver, andá hasta aquellas flores de allá —le indicó Milena, señalando un cantero cercano repleto de lavandas y margaritas silvestres que crecían al pie de la galería rústica.

La nena asintió con entusiasmo y corrió hacia el cantero. Milena se arrodilló sobre la tierra, sin importarle en absoluto cuidar su vestido terracota, y llevó el visor de la cámara a su ojo. Ajustó rápidamente el enfoque y la apertura para capturar la calidez de la luz lateral.

*Clic.*

La primera toma registró a Inti asomando la cabeza entre las flores de lavanda violeta, con una sonrisa pícara y los ojos entrecerrados por el sol.

—¡Ahora saltando, doctora Mile! ¡Mirame! —pidió la pequeña.

—¡Preparada, lista... ya!

*Clic. Clic.*

La cámara capturó a la nena suspendida en el aire, con los brazos abiertos, los rulos flotando a su alrededor y una expresión de pura libertad. Milena giró la pantalla digital para mostrárselas. Inti se acercó corriendo, jadeando, y soltó una exclamación de asombro al verse reflejada en la pantalla.

—¡Parece que estoy volando! ¡Papá, mirá, estoy volando en la foto! —gritó la pequeña, dándose la vuelta al notar que alguien más se acercaba por el sendero.

Milena levantó la vista y sintió que el corazón le daba un vuelco sutil.

Ian caminaba hacia ellas sin prisa, con una zancada segura que denotaba lo cómodo que se sentía en su propio elemento. Llevaba una camisa de lino azul oscuro con las mangas prolijamente arremangadas hasta los codos, destacando su contextura grandota y de hombros anchos, y unos jeans que completaban su aspecto rústico pero impecable. Su cabello rubio estaba peinado hacia atrás, aunque algunos mechones ya se le rebelaban sobre la frente. Pero lo que realmente desarmó a Milena fue su mirada. Sus ojos claros brillaban con una intensidad especial, una mezcla de alivio y profunda alegría, la mirada típica de alguien que ha estado esperando ese momento durante horas.

—Buenas tardes, doctora —dijo Ian, deteniéndose a solo un par de pasos. Su voz profunda y varonil resonó con una calidez que pareció templar el aire a su alrededor—. Empezaba a pensar que te habías perdido de nuevo en algún camino vecinal.

—Buenas tardes, Ian —respondió Milena, poniéndose de pie con gracia y sosteniéndole la mirada con una simpatía inquebrantable—. Esta vez el GPS se portó bien. Además, con el portal tan imponente que tienen en la entrada, era imposible perderse. El camino de árboles es simplemente espectacular.

—Me alegra que te haya gustado. Es la carta de presentación de la finca —comentó él, con una media sonrisa que le marcaba unos hoyuelos sumamente atractivos en las mejillas—. Veo que ya encontraste a tu primera modelo oficial de la tarde.

—¡Sí, papá! ¡La doctora Mile me sacó fotos volando! —interrumpió Inti, tironeando de la mano de su padre—. ¿Verdad que la doctora es muy buena con la cámara mágica?

—Es excelente, enana —coincidió Ian, sin apartar los ojos de Milena, detallando con discreto agrado su vestido terracota y la frescura que emanaba—. Y hoy está especialmente linda, ¿no te parece?

Milena sintió un ligero calor subir por sus mejillas, pero mantuvo su sonrisa radiante, sosteniendo el juego de miradas.

—Muchas gracias, señor vitivinicultor. Ustedes tampoco se quedan atrás. El ambiente de la fiesta se siente increíble desde acá afuera.

—La gente ya está llegando, la mayoría son vecinos y trabajadores de las cosechas. Pasemos, quiero presentarte a todos y, sobre todo, servirte una copa de nuestra mejor reserva para darte la bienvenida como te mereces —ofreció Ian, extendiendo un brazo en un gesto caballeroso para invitarla a avanzar hacia la gran casa de madera.

Milena caminó a su lado, sintiendo la agradable presencia de su estatura y su porte protector. Mientras se dirigían hacia la parte trasera de la hacienda, donde el sonido de las risas, la música y el tintineo de las copas se hacía cada vez más fuerte, ella aprovechó para seguir haciendo clic con su cámara. Capturó los detalles de las mesas de madera rústica adornadas con velas dentro de frascos de vidrio, los barriles antiguos que servían de apoyo para los aperitivos y el humo aromático que salía de las parrillas.

Todo en ese lugar transmitía una autenticidad y una paz que Milena jamás había experimentado en la gran ciudad. Miró de reojo a Ian, que caminaba a su lado mientras Inti iba prendida de su otra mano, y sintió la certeza de que este fin de semana marcaría un antes y un después en su nuevo camino.

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Andrea Morganti
Me encantó!!! amé cada personaje ( Salvo la madre😐) con una descripción tran gráfica que hasta pude ver en mi mente los paisajes!! morí de amor 😍 Felicitaciones escritora!!! gracias totales por compartir tu talento 🥰🙌🏻
Rosa La Diablo
Me gusta que no empiece con el protagonista que es frío y distante, controlador de todo. Al fin un hombre que sonrie/Good//Good/
Andrea Morganti
Bien Mile😍 Sos adulta. Ya no necesitas que tu madre te apruebe. Que se compre una vida. A marcar límites claros y disfrutar tu nueva realidad😍😍 y si kieren ser parte de tu vida, que sea sin juzgar y con una sonrisa... o que se queden lejos.
claudia Maria Villalobos Montero
me encanta 🥰
Yulianni Casanova
tu novela estuvo espectacular me encantó
Claudia Gonzalez
Autora felicitaciones!! hermosa novela la descripción, del lugar la narración todo hermoso uno imaginaba todo muy emocional y calida bella historia 💖✨
Marta Patitucci
No PODRIA PERDONAR UNA INFIDELIDAD Y MENOS DE LA HERMANA, ASI Y TODO Q YA NO SEAN PAREJA..😭😭
Mirta Ponillaux
hermosa la novela pero me gustaría saber de la mamá de Milena gracias
Susana Soledad Mamani
muy linda la novela tranquila sincera con una manera dura sin ataduras a un pasado para reflexionar sobre unas realidad que muchos le cuesta soltar a une persona que uno quiso
Susana Soledad Mamani
muy linda la novela tranquila sincera con una manera dura sin ataduras a un pasado para reflexionar sobre unas realidad que muchos le cuesta soltar a une persona que uno quiso
Mirian Mendoza Gutierrez
Gracias autora por deleitar nos con maravillosa historia de amor. Bendiciones
Delia Alonso
Excelente historia, muy bien narrada, sin errores de ortografía o edición........como suele suceder en la mayoría de las novelas
Delia Alonso
Vieja metiche, manipuladora que vive de apariencias
Delia Alonso
Con madre así, prefiero ser huérfana
Delia Alonso
Una vieja podrida que vive de apariencias
Delia Alonso
Me fascina esta historia, la narración con su manera sencilla de describir cada escena lleva al lector a sentirse parte de la acción.
Felicitaciones, autora 👏👏👏👏
Delia Alonso
Me gusta mucho este comienzo, la redacción muy buena
Mirian Mendoza Gutierrez
Gracias escritora esta bellísima la historia
Rosa PaveZ
gracias por tan hermosa novela ,mis sinceras felicitaciones 🤗
America Lopez
me gusta como va la historia
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