Casarse no estaba en los planes de Renata.
Y menos si habían cambiado a el que sería su esposo.
Ahora comparte casa con un hombre que poco a poco está dejando de sentirse como un completo desconocido...
Espero les guste.. cualquier opinión se los agradecería. 🤍
NovelToon tiene autorización de Yoryanis R. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 20
Renata permaneció inmóvil varios segundos frente a la puerta de su habitación.
Porque aquello había sido completamente injusto.
Muy injusto.
Gael había dicho una frase capaz de acelerar su corazón...
y luego había desaparecido como si nada.
—Renata murmuró: —Cobarde.
Pero la sonrisa que apareció en su rostro arruinó completamente el insulto.
Entró en su habitación.
Y esa noche tardó muchísimo en quedarse dormida.
Porque cada vez que cerraba los ojos recordaba la misma frase.
"Prefería estar contigo."
Y eso era un problema.
Uno muy grande.
---
A la mañana siguiente, Renata bajó las escaleras más tarde de lo normal.
Había dormido poco.
Y todo era culpa de cierto hombre insoportable.
Entró a la cocina.
Gael ya estaba ahí.
Obviamente.
Con café.
Obviamente.
—Gael dijo: —Buenos días.
—Renata respondió: —Buenos días.
Gael la observó unos segundos.
—Gael preguntó: —¿Dormiste mal?
Renata tomó una taza.
—Renata respondió: —Más o menos.
—Gael preguntó: —Por mi culpa.
No sonó como una pregunta.
Sonó como alguien que ya conocía la respuesta.
—Renata respondió: —Qué confianza tienes.
—Gael dijo: —Entonces no fue por mí.
—Renata respondió: —No dije eso.
Gael sonrió.
Y Renata quiso lanzarle una servilleta.
---
Después del desayuno, Gael tuvo que salir a una reunión.
Por primera vez en varios días, la casa se sintió vacía.
Demasiado vacía.
Renata intentó distraerse.
Leyó un poco.
Escuchó música.
Incluso llamó a Camila.
Grave error.
—Camila dijo: —Cuéntame todo.
—Renata preguntó: —¿Todo qué?
—Camila respondió: —No te hagas la inocente.
Renata ya se arrepentía de haber llamado.
—Camila preguntó: —¿Ya se besaron?
—Renata respondió: —¿Por qué esa es siempre tu primera pregunta?
—Camila respondió: —Porque hago las preguntas importantes.
—Renata dijo: —Entonces no.
—Camila respondió: —Todavía.
Renata cerró los ojos.
—Renata dijo: —Eres imposible.
—Camila respondió: —Y tú estás enamorada.
—Renata respondió: —Adiós.
Y colgó.
---
Por supuesto, eso no ayudó.
Ahora tenía aún más cosas en qué pensar.
Así que decidió salir a caminar un rato por el jardín.
El clima era agradable.
Había una ligera brisa.
Y por primera vez en semanas, se permitió simplemente disfrutar del momento.
Sin pensar demasiado.
Sin preocuparse.
Sin discutir con nadie.
Bueno...
Hasta que escuchó un motor.
---
Gael había regresado.
Más temprano de lo normal.
Renata lo observó bajar del auto.
Y algo dentro de ella se alegró inmediatamente.
Lo cual era preocupante.
Muy preocupante.
—Gael preguntó: —¿Qué haces aquí sola?
—Renata respondió: —Disfrutando del silencio.
—Gael respondió: —Entonces me voy.
—Renata dijo: —No fue eso lo que quise decir.
—Gael respondió: —Lo sé.
Y volvió a sonreír.
Últimamente sonreía demasiado.
---
Ambos caminaron lentamente por el jardín.
Sin rumbo.
Solo caminando.
Hablando de cualquier cosa.
De películas.
De comida.
De lugares que querían visitar.
Hasta que llegaron a una pequeña zona con bancos.
Renata se sentó primero.
Gael hizo lo mismo.
Y durante unos segundos ninguno habló.
No porque fuera incómodo.
Todo lo contrario.
Era tranquilo.
---
—Gael preguntó: —¿Sabes qué pensé cuando te conocí?
Renata giró la cabeza.
—Renata respondió: —Esto debería preocuparme.
—Gael respondió: —Probablemente.
—Renata dijo: —Habla.
Gael soltó una pequeña risa.
—Gael respondió: —Pensé que eras problemática.
Renata abrió la boca indignada.
—Renata dijo: —¡¿Yo?!
—Gael respondió: —Sí.
—Renata preguntó: —¿Y ahora?
Gael la observó.
Con esa mirada tranquila que últimamente la ponía nerviosa.
—Gael respondió: —Ahora creo que estaba equivocado.
Renata sintió que el corazón le dio un pequeño salto.
Otra vez.
Siempre era otra vez.
---
—Renata preguntó: —¿Y qué piensas ahora?
Gael tardó unos segundos en responder.
Como si estuviera eligiendo cuidadosamente las palabras.
—Gael respondió: —Creo que haces que esta casa sea mejor.
Renata bajó la mirada inmediatamente.
Porque aquella respuesta había sido demasiado sincera.
Demasiado bonita.
Y demasiado peligrosa.
---
Por suerte para ella...
el celular de Gael sonó.
Rompiendo el momento.
Otra vez.
Gael miró la pantalla.
Y frunció ligeramente el ceño.
—Renata preguntó: —¿Problemas?
—Gael respondió: —No.
Pero algo en su expresión decía otra cosa.
Sin embargo, contestó la llamada.
Escuchó unos segundos.
Y luego respondió:
—Gael dijo: —Entiendo.
Colgó poco después.
---
—Renata preguntó: —¿Seguro que no pasa nada?
Gael guardó el teléfono.
Y esta vez sonrió.
—Gael respondió: —Nada importante.
Luego se levantó del banco.
Y extendió una mano hacia ella.
—Gael preguntó: —¿Vamos?
Renata observó su mano durante un instante.
Y luego la tomó.
Sin pensarlo demasiado.
Sin discutir.
Sin buscar excusas.
Simplemente la tomó.
Y mientras caminaban de regreso a la casa...
ninguno de los dos quiso soltarla.
que pongas los nombres y después lo que dicen ejemplo.
Gael: maña irás conmigo a una cena- le dijo de forma sería mirándola a los ojos