Criada entre privilegios, lujos, seguridad, reglas altamente estrictas. Lo que comienzo como una noche para experimentar la libertad
Termina arrastrándola a un mundo el cuál ella no podrá escapar, porque cada paso y situación que enfrente la hunde más en el mundo del poder y el crimen.
NovelToon tiene autorización de stefy.R para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capítulo 20 - Tu serás mís ojos
Nos adentramos a la casa con una tensión palpable en el ambiente, sigo a mi tío rápidamente para adentrarnos a la habitación de él para hablar.
— Katherine — me mira — Tendré que dejarte a cargo aquí de la alianza porque pronto tengo que volver a Rusia a organizar no sabemos que trama el italianl y tú vas a hacer la que este al pendiente de todo
— Bien, yo puedo hacer eso, el problema sería mi padre
— lo convenceré, Pero hablaré con Massimo para que seas mi informante más que todo — me coloca una mano en el hombro
— Confío en ti Katherine que harás las cosas bien y ese hombre de verdad no te conviene sé lo que a hecho y es que pasa de prostíbulo en prostíbulo — se va dejándome sola
Bien tendré que ser mensajera ahora, dios mío, bajos las escaleras para ir a la piscina un rato, y me encuentro con el jardinero de la familia
— Joseph — lo llamo
— señorita Katherine buenas noches — me saluda con una sonrisa amable
— ¿Necesita algo ?
— No, solo quería tomar un poco de aire
— ¿Puedo hacerte una pregunta?
— Si, claro señora dígame — giro mi rostro y lo miro
— ¿se acuerda cuando se enamoro usted de su esposa?
— Claro, la primera vez que me enamore de ella, sentí algo diferente de las demás, ella era cálida, una mujer maravillosa, muy amable, me gustaban todo de ella la primera vez que la Vi fue amor a primera vista, conectamos de una manera muy increíble — me cuenta y veo como sus ojos se iluminan
— Entiendo — respondo y veo el cielo
— Nunca tuvo miedo de estar con ella
— No a pesar de los problemas siempre supe que era ella — veo como sus ojos se ponen un poco rojo y dejo de preguntar
— Me gustan las rosas mañana podrá recoger un poco para ponerlas en la salas — cambio de tema
— Si señora, también tengo algunas azules o rosadas, más puedo hacer
— Bueno entonces la combinación de las tres, que tenga buena noche — respondo y el se despide igual
[...]
Me terminó de poner los tacones y arreglo un poco el blazer que me puse colo crema. Bajo a la parte de la sala viendo a mi papá y mi tío no está, lo cual es raro. Pero no le prestó atención a esto.
— Vamonos — me dice mi padre
Nos reuniremos de nuevo con ellos y me siento nerviosa mi padre en todo el camino no dice nada.
Luego de unos minutos llegamos a un mansión a las afueras de la ciudad la cual se que es de Leonardo, porque ya vine aquí un recuerdo de la primera vez que estuvimos juntos. Nos bajamos del carro y somos recibidos por un guardaespaldas de el que no me acuerdo su nombre pero si lo he visto con el.
— Bien platicaré con el te quedaras con Leonardo pórtate bien ya tu tío habló — me susurra
No le prestó atención y entro al despacho donde me indicaron que está leonardo. Paso sin tocar y lo veo concentrado en unos documentos.
— Buenos días muñeca — sonríe un poco y me encanta ver esa sonrisa
No respondo y me acercó hasta su escritorio sentandome enfrente de él
— Ahora nos veremos más de seguido — le digo
El toca mis piernas y se levanta de la silla acunando mi rostro en su mano.
— Eso es una maravilla — no me deja responder porque une mis labios con los suyos
Es un beso delicado y no tan salvaje, después va bajando por mi cuello, Pero mi estomago fue de hambre y se escucha.
— No has comido — susurra y no digo nada porque mi rostro se pone rojo de la pena
— No tengas pena — dice y habla por teléfono
Me siento en un mueble que él tiene mientras habla, abro la cámara de mi celular y todavía sigo con la cara roja de la pena.
— Pedí varias cosas espero que te gusten — besa mi frente y se sienta al lado mío
— No sabía que eras lider de la mafia — le digo sinceramente
— lo sé — responde
— Nunca he ido a Rusia — le digo de repente
— Si quieres te llevo — acerca su rostro al mío
Me Besa cálidamente sus manos masajean mis tetas a través de la ropa, Pero siento que está siendo diferente y más delicado. Escuchamos varios toques en la puerta y yo me separó con una sonrisa.
— Pasen — da el permiso y entra una joven con varias bolsas de comida
Enseguida llega el oler a mis rosas nasales, y me pongo roja del hambre que tengo
— Ven — me invita a sentarme en sus piernas y ponemos todo en el escritorio
Me remuevo un poco estando encima de él para buscar más comodidad.
— No te muevas así mujer, o voy a follarte aquí mismo y no te dejare comer — susurra en mi odio homo advertencia
Yo suspiro y trato de comer las alitas de pollo que tengo al frente con gaseosa coca cola, que delicia, le echo salsa de tomate a una de las alitas y otras salsas que trajo esto.
— Toma — llevo mi mano con una alita en ella hasta su boca y sorprendida la recibe
Le doy otra alita y vuelve come de nuevo, sonrió para mis adentros porque pareciera que se dejará mandar de mí y este hombre tan masculino y dominante y le estoy dando comida. Luego le doy una de las papas y la recibe bien.
— Ese eres tu y tú padre — pregunto viendo la foto que tiene en el escritorio
Es una foto de los tres en paris no la había destacado bien y el estaba más niño o adolecentes.
— Si y mi madre que falleció — dice y no se que decir así que me quedo callada
— ¿El otro es tu hermano? — pregunto viendo al otro niño más pequeño
— Sí, es Elías, es mi mano derecha en Rusia mientras no estoy y mi hermano menor
— no sé parecen nada a su madre solo sacaron los ojos — atraigo la foto más a mí para observar — definitivamente son la misma copia de su padre Pero con otros ojos
— Te vez muy lindo — sonrió y lo beso de repente.
Sigo comiendo y ahora de maldad tomo mi gaseosa y me muevo en círculos encima de él.
La puerta es abierta y me sobresalto un poco es mi papá y massimo
— Nos vamos — me ve con su mirada toda helada
Por la posición en la que estoy, me interrumpieron la maldad que iba a hacer, me separó de él lentamente, dejando que observe mis glúteos y provocando lo antes de irme.
— Bueno, muchas gracias— digo caminando hasta la puerta — me voy porque no vine con más nadie y tengo cosas que hacer no porque me digas tu padre que tengo que hacer con mi vida
Camino lento hasta encontrar la salida esperando que él salga y no le voy a hablar se está comportando como si tuviera 18 y tengo 24 años y soy autosuficiente para manejar mi vida o me tocará mudarme sola, a lo mejor...