Hay veces que uno quiere que todo vaya de acuerdo con nuestros deseos, pero, la vida nos tiene deparado algo diferente.
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19 YA BASTA
¡Que, qué! Salgo con los demás al baño y veo como Maximiliano tiene por el cuello contra la pared a Alexis, ambos tienen sangre por los puños y cara.
Basta, grite al verlo dándole golpes, pero nada que me hacía caso, rápido con Mark lo tomamos y alejamos de Alexis que cayó al piso y sus amigos lo ayudaron.
Al escuchar a Mark sobre la pelea, entre rápido al baño.
¡Hey chicas!, Max y Alexis se están dando de golpes en el baño, vamos rápido.
¡Qué, qué! Dije ante lo que acaba de decir Samanta.
Que tu novio y tú accidente están dándose de golpes en el baño.
Rápido todas salimos y al llegar al baño vimos la escena, Lennis y Arion, tenían a Maximiliano y los demás chicos a Alexis.
¡Pero qué les pasa!, fue lo primero que dije.
Ambos nos miramos, he intentamos soltarnos para seguir pero no pudimos, lo que le había escuchado hablar a Alexis con su amigo Meison me había cabreado enseguida y no iba a permitir su objetivo, pero sé que si le digo a ella no me va a creer, así que me suelto, arreglo mi ropa, limpio mi rostro y salgo del lugar.
Espera hermano, dice Mark.
Vamos o te quedas.
Está bien, vamos.
Veo el rostro de Max y es la primera vez que veo que en su mirada hay tanto odio y es hacia Alexis, que habla pasado, Maximiliano no es de los que se da golpes así como así, pero no me dirá nada, intenté acercarme a ver Alexis pero mi hermano me lo impide.
Nos vamos, dice este.
Pero…
Nada de peros, donde lleguemos a casa sin ti, sabes que nos mata el abuelo y mi padre.
Está bien, me acerco a mis amigas y veo a Alexis, este me da una mirada que me causó escalofríos.
Cleo, dile a tu hermano que apenas pueda lo llamo, vale amiga.
Dale, ve tranquila, yo me encargo de él.
Sin más me despedí y salí con mis hermanos, no me quedaba de otra.
Por el camino, todos íbamos en silencio, se podía escuchar una aguja caer, cosa me hacía sentir incómoda.
Ellos se hacían señas y yo no entendía ni papa de lo se estuviesen comunicando.
Ya basta, dije en voz alta.
Tú, señale a Maximiliano que iba de copiloto, qué diablos ha pasado en el baño para que te des de golpes con el hermano de mi amiga.
Hermano de tu amiga, respondió este, según lo que me dijo en el baño es tu novio señorita.
Novio, ¿Cuál novio? Yo haciéndome la pendeja y tratando de evadir la respuesta de Maximiliano.
Ese mismo, que me andaba reclamando por el supuesto beso que te di.
Mi cara la sentía arder ante las palabras de Maximiliano y no sabía bien si por pena o coraje a como se refirió ante el beso que nos habíamos dado, hasta yo ya decía beso.
¿Cuál beso? Fue lo que respondí, eso fue un accidente nada más.