NovelToon NovelToon
Criada por lobos

Criada por lobos

Status: Terminada
Genre:Acción / Romance / Fantasía / Hombre lobo / Completas
Popularitas:98.2k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Dione Kelle

Elizabeth fue encontrada por fuera de la densa selva con tan solo 3 días de edad, por un lobo, pero no cualquier lobo, sino el alfa supremo. Él la llevará a su manada, no porque tenga un corazón bondadoso, sino todo lo contrario; quiere que ella sea un ejemplo de lo que sucede cuando ingresan a su territorio. Sin embargo, su hermana Lara se enamora de la bebé de ojos verdes y cabello negro. La portada fue creada por mí a mano, la historia es completamente original y las críticas son bienvenidas.

NovelToon tiene autorización de Dione Kelle para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19

Narrado por Roberto

Quería comprender más acerca del incidente hospitalario que mencionó Vincenzo, así que pasé algún tiempo en mi biblioteca personal y encontré un detalle curioso: los mestizos son líderes naturales, ejerciendo influencia sobre los más débiles de espíritu y de fuerza física; su poder, en algunos casos, puede equipararse al de un alfa común. Los mestizos son sumamente infrecuentes por las leyes que prohíben la unión amorosa entre lobos y humanos. Resulta comprensible la razón de la prohibición: son como humanos con habilidades superiores y resistentes a enfermedades, pero quiero saber si viven tanto como los lobos. Tengo tantos libros antiguos y no encuentro nada, pues están todos desordenados.

-Argg- exclamo intentando liberar mi ira por no ser organizado, me doy cuenta de que solo tengo una vela encendida al volver al salón donde se encuentra Elizabeth.

Comienzo a preocuparme, lleva menos de una hora y aún no hay señales de que volverá. Espero estar en lo correcto al pensar que hallará el camino de regreso.

Cuando se alcanza el límite, pierdo las esperanzas, la vela se apaga y ella no reacciona por más que lo intente. Recojo valor para anunciarle a su padre que el tiempo expiró y ella no ha vuelto.

-Roberto, ¿y Elizabeth?- Vincenzo irrumpe sin ser invitado, no me dio tiempo ni de salir para informarle.

-Yo...yo... no sé cómo decirlo- comienza a mirarme con ojos desesperados y antes de darme cuenta, él já está junto a donde ella yace.

-Elizabeth, ¡DESPIERTA!- clama con desesperación, pero ella no podría oír ni con un megáfono. Me mira con ira, pensando que le he hecho algo.

-Vincenzo, ya expliqué que yo solo abriría la puerta, ella debía hallar el camino de vuelta sola-

-Pero aseguraste que volvería hoy mismo- habla entre lágrimas.

-No sé qué decir, permanecerá dormida para siempre, no hay forma de despertarla si no encuentra la salida por sí misma, lo lamento- me disculpo y comienzo los preparativos para un hechizo que traslade su cuerpo a su casa, donde estará simplemente durmiendo hasta el día de su muerte. Lo único que me consuela es saber que en sus sueños eternos, vivirá la vida que deseaba.

Narrado por Elizabeth

-¡MALDITA SEA, detente y respóndeme!- grito hacia mí misma, y mi otro yo sigue adelante sin mirar atrás, empezando a irritarme.

-¿Qué quieres de mí?-

-Simple, que comprendas que yo soy tú y que aun si yo parto, dejaríamos de ser tú- se detiene, mirándome con sus ojos amarillos de lobo.

-No entiendo qué está sucediendo aquí- digo y me siento en el suelo entre la oscuridad que me perturba.

-Mira, yo soy tú y siempre lo seré, no deseo irme y borrar ambas, conozco que soy tus penas, tus frustraciones, tus acciones no tomadas y lo peor, tu cobardía y debilidad, pero no quiero volver y convertirme en una desconocida, perder completamente el vínculo con el pasado.- Sé que tiene razón, pero aun así, temo de mí misma.

-No sé qué hacer-

-Toma una decisión pronto, el tiempo se acabó y sé que tienes suficiente fuerza para sacarnos de aquí- En un impulsivo abrazo, la estrecho con toda mi fuerza y susurro en su oído.

-Perdóname por renegarte, mi pasado y mis miedos- Tan pronto como me acepto a mí misma, veo cómo la oscuridad se disipa y mi otro yo se funde conmigo en una amplia sonrisa.

Procedo por un camino iluminado, sintiéndome más ligera que nunca. Recuerdo que debo volver con mi familia, a Athos, y contarle que he recordado todo, incluso aquello que no habría podido recordar si no fuera por Roberto.

Después de un rato, encuentro la puerta que ahora parece obsoleta y sin uso. Recuerdo que el tiempo ha caducado, pero hay algo en mí que puede abrirla.

-¡Piensa, ELIZABETH!- exclaimo, casi gritando para hacer funcionar mi mente, cuando me doy cuenta de que estoy sosteniendo firmemente el colgante que Roberto me dio. ¿Y si lo uso como puente para regresar?

-Concentración... Concentración... Focalizar en el objetivo- piensa positivo, ese es tu enlace con el mundo real, tu puente para cruzar de vuelta al hogar. Recuerda, Mathes me necesita, mi padre ha sufrido bastante por mi ausencia, necesito estar al lado de Athos cuando despierte. Y al darme cuenta, me encuentro pronunciando latín.

-AD QUOD SIT- tan pronto como digo las palabras, siento mi colgante calentarse y la puerta recobrar su brillo. La abro y un resplandor emana de ella. Al entrar no veo nada más, la única sensación es caer libremente, pero no tengo miedo, estoy segura de que regresaré con aquellos que me aman...

Narrado por Vincenzo

Han pasado exactamente 3 horas desde que el tiempo alcanzó su límite. ¿Cómo lo sé? Observo las manecillas del reloj, a cada minuto, esperando que el tiempo retroceda y que yo pueda impedir que Elizabeth lleve a cabo esa locura de viajar en su propia mente.

Roberto ya tiene todo listo para llevarla a su habitación, ya que por magia entró en coma y por magia deberá mantenerse viva en ese estado. No sé cómo decirle a Matheus que su hermana no volverá a despertar. Ni siquiera sé si creo en ello, apenas me enfrenté a la realidad y sentí rabia hacia Roberto, pero entiendo que nos advirtió de las consecuencias. Como padre, y tras solo un año desde su regreso, me niego a creer que la he perdido otra vez.

Estoy con una de las empleadas que me ayudaron con Elizabeth de niña, arreglando su habitación para que Roberto realice el hechizo que la mantendrá con vida. Sé que es egoísta por mi parte, pero no puedo dejar que su vida se esfume así.

Regreso a la cabaña y me encuentro con Roberto, con un rostro de asombro y sumamente nervioso. ¿Será que Elizabeth se ha ido? No, no puede ser, él dijo que la mantendría con vida. Entro precipitadamente y me dirijo a la sala, donde veo a Elizabeth sentada en un sillón, algo somnolienta. Corro y la abrazo.

-Elizabeth- la llamo con un hilo de voz, casi sin creer que es ella.

-Querida, dime algo por favor- me mira de manera extraña.

-Estoy cansada y tengo hambre- contesta sin mirarme, como analizando su entorno.

-¿Elizabeth, algo va mal?- me mira y empieza a llorar de repente.

-¿Realmente he vuelto?- pregunta entre sollozos.

-Claro que has vuelto, estoy justo aquí frente a ti- finalmente corresponde mi abrazo.

-Disculpa la interrupción, pero ¿cómo regresaste?- Roberto la observa con curiosidad y todavía no se cree que haya despertado incluso cuando había dicho que no habría manera.

-Usé tu collar como un puente para vincular mi mente de nuevo a mi cuerpo- parece algo cambiada, pero supongo que será imaginación mía.

La llevo de vuelta a casa, pido a la empleada que la ayude a arreglarse, mientras preparo una sopa para que recupere energías. Al entrar a su habitación, la encuentro pensativa, sentada en un sillón frente a su ventana.

-Pequeña, traje tu almuerzo- se vuelve hacía mí, pero parece que el brillo en sus ojos ha desaparecido.

-Gracias, padre, recordé todo, incluso cómo llegué a tu territorio- habla, toma la bandeja con su almuerzo y comienza a comer con una voracidad impresionante.

-¿Es eso lo que te inquieta?-

-Sí, y muchas otras cosas-

-¿Quieres contármelo?- No voy a forzarla, tiene que ser a su ritmo y quiero saber quién fue el desgraciado que me la quitó, pero ese no es el momento de preguntar.

-No ahora, primero quiero asimilar todo lo que vi para después hablar. Tengo mucho que decir, pero solo deseo dormir un poco- me entrega su bandeja y pide ayuda para acostarse. Apenas se tumba, se duerme al instante.

Estoy feliz de que haya vuelto, pero algo me dice que este viaje por su mente provocará cambios en ella. Por fortuna, cambiar es parte de la vida y ella ya es una adolescente, corrijo, se ha convertido en una adulta; sabía que alguna vez dejaría de ser una niña. Salgo de su habitación y retomo mis quehaceres de Supremo, que se han acumulado por dos días. Al llegar a mi despacho, en minutos me concentro en mis tareas.

Oigo a alguien golpear la puerta, doy permiso para que entren y me encuentro con Roberto. Pensé que ya se habría ido,

-Vincenzo, quería hablar sobre Elizabeth- ¿qué quiere ahora? Ya se ha pagado, debió haberse ido.

-Adelante, Roberto, habla que estoy muy ocupado-

-Es que me gustaría quedarme aquí, quiero comprender cómo regresó y estudiar a tu raza, solo necesito tu autorización- propone, poniendo un pie atrás, como si debiera arrojarme encima ahora por querer usar a Elizabeth como objeto de su estudio, pero yo también deseo saber qué la ayudó.

-De acuerdo, puedes comenzar tu investigación. Ahora sal, tengo trabajo por hacer- agradece, hace una reverencia y se va; yo vuelvo a mis asuntos.

Narrado por Samuel

Estuve temprano en casa de Elizabeth y me dieron la peor noticia que pudiese imaginar: estaba en coma por un hechizo. Sentí una ira instantánea hacia el incompetente que realizó el conjuro y hacia ella por haberse arriesgado al recordar cosas del pasado con Athos.

Con la cabeza caliente, decidí no volver a casa o podría destrozar mi habitación. Me adentré en el bosque, adopté mi forma lupina y comencé a atacar cuanto ser vivo cruzaba mi camino, desde aves hasta conejos, aunque más bien los eliminaba por el placer de hacerlo. Después de descargar mi ira, volví a casa, me duché y me vestí.

De camino al hospital, intento entrar y, si es posible, acabar con Athos asfixiándolo con su almohada. Un sonrisa siniestra se dibuja en mis labios sin querer.

Llego a la recepción y me identifico como amigo suyo, mas se niegan a dejarme pasar. Me despido y les digo que hablaré con Alec para conseguir acceso, mirándome con incredulidad al pensar que conozco al Beta del Supremo. Finalmente me permiten entrar, pero solo cinco minutos, más que suficiente.

Entro en su habitación, inmóvil y conectado a diversos aparatos, qué escena tan patética. Estoy listo para acabar con esto, pero justo al posar mi mano en la almohada, una enfermera aparece en la puerta. Me siento rápidamente y finjo conversar acerca de ir de caza juntos otra vez. Me avisan que debo salir porque llevarán a Athos a realizar exámenes. Salgo de la habitación, frustrado.

¡Qué suerte la tuya, Athos! Ahora entiendo por qué no moriste en el bosque, nada sale como quiero. Mi felicidad está en juego, Elizabeth me traicionó al arriesgar su vida por él. Para colmo, no tuve la oportunidad de acabar lo que empecé.

-¡MALDITA SEA!- exclamo en medio de la calle, atrayendo algunas miradas curiosas; acelero el paso, no quiero que piensen que estoy loco. Como ya atardece, decido volver a casa de Elizabeth para ver si ha despertado.

Al llegar, una de sus empleadas me abre la puerta. Pregunto por su estado y me informan que Elizabeth, milagrosamente, despertó tres horas después de que se acabara el tiempo y que está muy cansada como para recibir visitas. Conteniendo mi impulso de desgarrarla con mis fauces y garras, el saber que ella ha regresado para mí ya mejoró mi fin de día...

1
Nubia Jaramillo
muy buena historia felicidades espero leer mas
Nubia Jaramillo
que triste que athos murio
Ma.Angels
Me ha gustado mucho la historia. Lástima que Athos murió, pero veo que Eliz tuvo una segunda oportunidad.
Me gustaría que nos escribieses una segunda parte para saber de los hijos de Eliz.
Gracias por dedicar tu tiempo a escribir.
Ma.Angels
Que triste que ella tenga que pasar por eso. Dragomir es de lo peor. 😭
Fernanda Perez
excelente
me encantó
gracias
Anonymous
muy buena novela
Marily Gago
Muy linda historia. Gracias 🙂
Pato🐈
Noooo ya se acabó aunque se que no todos puden tener un final feliz aunque aun asi lo senti un poco amargo pues Athos merecia vivir y ver sus hijos pues siento que no disfruto bien de ellos por todo el desmadre al igual que con Eli, también Samuel lo senti un poco forzado o tal vez no quiero ver que sea malo, se que tal vez no se si veras este mensaje pero veo potencial pa una segunda temporada o tal vez no pero quiero decirte que gracias por traernos esta linda historia me gusto mucho y espero que si te animas a hacer otra historia la espare y bueno nos vemos cuidate.
Diana Arcentales
Excelente
Eleanor Hernández
Me encantó la novela, solo me dió tristeza que Athos muriera
yaneth zapata
excelente gracias
yaneth zapata
oh Diosa luna ella sera su mate
Caridad Gallardo
Excelente
Marianella Luquez
Felicitaciones
Marianella Luquez
Gracias por esta hermosa historia 🤗❤️🌹
Beatriz Placencia
Bueno
Yailyn Mugica Oña
Hermosa novela
ana castaneda
asombra la fuerza física que tiene, la capacidad para ejercer dominio sobre otros; pero no pudo quitarse de encima a Samuel...
Eleanor Hernández: estaba asustada y eso no la ayudó a alejar a Samuel
total 1 replies
ana castaneda
un psicópata más
Lizbeth Ahumada
la saga faltó ese final le faltó para una saga emocionante con esta obra felicidades
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play