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El CEO Tsundere Y Su Esposa Indomable.

El CEO Tsundere Y Su Esposa Indomable.

Status: En proceso
Genre:Romance / Matrimonio contratado / Hijo/a genio / Amor-odio / Reencarnación / Villana
Popularitas:5.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Lewis Alexandro Delgado

Narra la historia de Eliza Valantine, una mujer ruda de los barrios bajos que terminará reencarnando en Ofelia, la villana de secundaria de una novela que leyó. La Ofelia original era una mujer sin dignidad que drogó al protagonista, obligándolo a casarse con ella. Esta nueva Ofelia es una mujer empoderada, ruda y fuerte de pies a cabeza que no necesita usar a un hombre para ascender. No se deja de nadie y no necesita un héroe que la salve; ella es su propio héroe.

Si te gustan las protagonistas poderosas que reparten bofetadas a diestra y siniestra, quédate aquí.

NovelToon tiene autorización de Lewis Alexandro Delgado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Incendió

La noche anterior, el banquete de gala de la Asociación de Diseñadores de Moda había cerrado con un broche de oro. Yo, vestida con un vestido plateado que yo misma había creado, caminaba entre mis cuñados —Elza (16), Theo (14) y Aurora (15)— mientras Bruno sostenía la cola de mi vestido para evitar que se enganchara en los escalones. Los jóvenes charlaban animadamente sobre mi pelea con Sasha.

—«Mañana tendré que ir temprano a la escuela para presentar mi proyecto de arte; el profesor Martínez quiere que explique cómo la moda influye en la cultura juvenil» —dijo Aurora, mientras subían al coche familiar.

Bruno sonrió, poniendo el coche en marcha:

—«Tu cuñada será la mejor maestra para eso. Mañana nosotros vamos a la compañía a revisar los planes de expansión del departamento B» —añadió, mirándome por el espejo retrovisor.

—«Luego te presto mi auto para que vayas a buscar a los trillizos a la mansión de mi abuelo» —dijo Bruno. Finalmente, los tres trillizos entrarían en escena; son los pequeños sobrinos de Bruno, que quedaron bajo su tutela y están al cuidado del abuelo unos días.

Al día siguiente, el sol brillaba con fuerza sobre la ciudad. Los hermanos de Bruno se fueron temprano para la escuela; Bruno y yo llegamos a Díaz Fashion Group justo a tiempo para la reunión matutina. Después de revisar los informes de ventas y los diseños para la próxima temporada, Bruno me entregó las llaves de su auto.

—«Don Ricardo Díaz, mi abuelo, me dijo que los pequeños están muy emocionados de venir a casa con nosotros. Traje algunas telas de muestra para que les enseñes a hacer figuras. Espero que no los maltrates; son niños inocentes» —dijo Bruno, con su rostro frío.

Cogí la caja con materiales y me despedí, dirigiéndome hacia el estacionamiento. El trayecto a la mansión de don Ricardo duró unos veinte minutos, pero a medida que me acercaba vi una columna de humo negro elevándose al cielo. Mi corazón se contrajo de inmediato: la mansión estaba en llamas.

Al llegar, el jardín estaba lleno de vecinos y empleados que trataban de contener las llamas con mangueras, pero el fuego ya había devorado gran parte del techo de la antigua construcción. Don Ricardo estaba de pie cerca de la entrada, apoyado en su bastón y con la cara pálida de preocupación.

—«¡Ofelia, hija! Los trillizos están en la habitación de juegos, en el segundo piso. La escalera principal se ha derrumbado y la lateral está llena de humo. Los bomberos tardarán unos minutos más; el tráfico es terrible a esta hora» —gritó al verme.

Yo no perdí tiempo. Me quité los tacones y el chaleco de diseño que llevaba, cubriéndome la cara con el cuello de mi blusa. La piel sintética que llevaba en mi bolso, una muestra resistente al calor, la envolví alrededor de las manos como protección.

—«¡No te acerques! Es demasiado peligroso» —gritó don Ricardo, intentando detenerme.

—«Los niños están ahí arriba, don Ricardo. Ya he pasado por esto antes, sé cómo moverme» —respondí con firmeza.

Corri hacia la escalera lateral, que aunque caliente al tacto aún era transitable. No me di tiempo a pensar; me quité los tacones para moverme más rápido y me cubrí la cara con el cuello de mi chaqueta.

—«¡No se acerquen! Yo voy» —grité a los que intentaban seguirme.

Subí los peldaños a toda prisa, sintiendo cómo el calor abrasaba mis piernas y el humo me picaba los ojos. Al llegar al segundo piso, el pasillo estaba lleno de humo denso que me impedía ver, pero escuché los llantos de Valentina y la voz temblorosa de Mateo tratando de calmar a su hermano menor.

—«¡Estoy aquí, pequeños! ¡Soy tía Ofelia!» —grité, siguiendo el sonido.

En la habitación de juegos, los tres niños estaban agrupados en un rincón lejos de la ventana, que ya empezaba a fundirse. Mateo sostenía a Santiago en sus brazos, mientras Valentina se agarraba a su brazo, toda temblando.

—«Vengan conmigo, vamos a salir de aquí» —dije con voz calmada, aunque mi corazón latía a mil por hora. Cargué a Santiago en mis brazos, mientras Mateo tomaba mi mano libre y Valentina se aferraba a mi falda.

El camino de regreso era más difícil: el humo era más denso y las llamas ya habían alcanzado el final del pasillo. Sentí cómo el suelo caliente quemaba mis pies descalzos, pero seguí adelante, abrazando a Santiago contra mi pecho para protegerlo del humo. Al llegar a la escalera lateral, el calor era insoportable, pero logré bajar peldaño a peldaño, con los niños a mi lado.

Cuando salimos al jardín, el alivio general fue enorme. Los bomberos acababan de llegar y empezaban a trabajar en sofocar el fuego. Coloqué a los niños en brazos de la nana, quien los abrazaba llorando de alegría, y solo entonces me di cuenta de que mis pies estaban rojos y ampollados por las quemaduras y que mi chaqueta tenía algunos agujeros por el calor de las llamas.

Mateo se acercó a mí con los ojos brillantes de admiración:

—«¡Tía Ofelia, fuiste muy valiente! ¡Eres una heroína!»

Justo en ese momento llegaron Bruno y don Rogelio Díaz, tío de Bruno, en un coche que patinó al frenar. Bruno se bajó corriendo y me abrazó con fuerza, sin importar mis quemaduras ni el olor a humo que desprendía:

—«Ofelia… ¿cómo…?» —susurró, con la voz rota por la emoción.

—«Están bien, todos sanos y salvos» —le dije, tosiendo, antes de que los médicos que habían llegado con los bomberos me llevaran a una ambulancia para atender mis heridas.

Los niños me seguían con la mirada, y Valentina gritó con fuerza:

—«¡Tía Ofelia es nuestra heroína!»

Palabras de la autora:

Los trillizos tienen cinco años; son Santiago, Mateo y Valentina, y serán los que aporten un toque chistoso a la historia. Son bien traviesos. Quizás ustedes encuentren que la trama va un poco acelerada, pero sinceramente odio leer novelas que se centran en un solo evento durante muchos capítulos. Por ejemplo, una novela que pasa veinte capítulos en el mismo banquete me parece aburrida, al igual que un drama coreano que se prolonga en la misma situación. Lo que me gusta de esta aplicación es que los escritores crean dramas interesantes que no se estancan en una sola cosa; sigo a muchas personas aquí porque sus novelas son dinámicas y entretenidas.

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valeska garay campos
a esta bruja si que la vamos a odiar
Aleida Delgado Santana: Es más mala que un cáncer, la odio.
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valeska garay campos
ya quiero ver la guerra que se armará 🤭
Limaesfra🍾🥂🌟
muy bien eso es a mostrarles que son ineptos
Ales🌷🍃
💛
Rubiia sanz
ahora solo falta que se encuentre una pantera de cachorro ya serían dos panteras jaja una con el pelo blanco y la otra negra entera ahaha. me gusta la novela sigue subiendo más
🙏🙏
Aleida Delgado Santana: Gracias.
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valeska garay campos
el famoso pandillero podrá hacerle daño a nuestra fiera?🤭
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
por lo menos tiene al abuelito de su otra vida
valeska garay campos
ella puede defenderse sola🤭
valeska garay campos
theo ya tendrá sentimientos por nuestra heroina
Aleida Delgado Santana: El capítulo 17 estará brutal.
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valeska garay campos
jajajaja al final las víboras salieron humilladas
valeska garay campos
me encanta esta mujer🤭
Aleida Delgado Santana: No sólo pelea es muy inteligente.
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Ales🌷🍃
¿Seguirán tolerando las absurdeces de Lara, incluso cuando la empresa podría verse gravemente perjudicada, solo porque Bruno le debe gratitud? En un año podría arruinarla. Sería más fácil darle dinero y despedirla.
Aleida Delgado Santana: No, la despedirá pero el la tiene cerca por un motivo especial, pronto sabrán.
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Flor R
muy buena peliando me encanta su modo de Ofelia 😊😊
Aleida Delgado Santana: Es una fiera.
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Rubiia sanz
🙏🙏🙏 me gusta la novela sube más
Aleida Delgado Santana: Gracias.
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Iliana Curiel
jajaja ahora sí van a ver quién es la verdadera prota 👏👏👏
Rubiia sanz
subeeee más 🙏
Iliana Curiel
guauuuu me encanta siento que me desestreso al imaginarme los golpes que les da jejejee es mi heroína ❤️
Aleida Delgado Santana: Gracias.
total 1 replies
Francireth Riera
PICANTEEEE👏 ME EN - CAN - TAAAAA... ESTA PROTAGONISTA 🤭🤭 ESPECIALMENTE LA PARTE DE LOS GOLPES 🤭🤣🤣
Aleida Delgado Santana: Y eso es poco para lo que ella hará 🤣🤣
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