Amara es una mujer que durante su vida fue muy feliz, ya que tuvo una familia a la que amaba y que la amaban, por lo que, tras morir, se sorprende al encontrarse con Dios, quien le pide que lo ayude a salvar el alma de un hombre, así como las vidas de aquellos que lo rodean.
Amara, quien comprende la importancia de lo que le piden, acepta ayudar a aquel hombre y brindarle el amor que le han negado, y en el proceso la joven descubre una nueva faceta del amor que nunca había experimentado en su anterior vida al lado de Dargan, el hombre al que debe ayudar, a la vez que debe cuidarse de aquellos que desean destruir a Dargan o, peor aún, utilizarlo para sus nefastos propósitos.
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Capítulo 19
El príncipe heredero de Varju era la definición de príncipe de cuentos de hadas; con su cabello dorado y sus ojos azules, Eric Valgus era un hombre muy apuesto, además de que siempre era amable con quien hablaba con él; sin lugar a dudas, es un príncipe en toda la extensión de la palabra.
- Me alegra que hayas accedido a verme, necesitaba hablar contigo de algo muy importante.
- ¿De qué desea hablar, su majestad? – le pregunto mientras hago una reverencia.
- Es sobre tu ahora esposo, Dargan Tamsa; como ya sabrás, él es un hombre muy peligroso, y necesitamos que nos ayudes a deshacernos de él – me dice con una sonrisa radiante, como si no estuviera hablando de matar a alguien.
- Debo de negarme a su petición, Dargan no es alguien peligroso, así que no le veo sentido a esta – le digo, y su sonrisa se desvanece, dejando ver una expresión que solo podía describirse como aterradora.
- Creo que no estás entendiendo, esto no es una petición, es una orden – me dice ya molesto.
- Aun así, me niego – le digo firme.
- Al parecer a la señorita no le importa lo que les pase a sus padres o a su hermana – me dice mientras se levanta y se acerca a mí, haciéndome retroceder.
- Sí me importan, pero no creo que su majestad se arriesgue a que algo le pase a mi familia; al fin y al cabo, sin ellos su reputación se vendría abajo, ya que, de no ser por mi hermana, ya todos sabrían cuál es su verdadera cara – le digo, a lo que el príncipe golpea la pared detrás de mí, mientras me acorrala contra esta, buscando intimidarme.
La faceta de perfecto príncipe azul es solo una máscara que no solo el príncipe usa, sino que toda la familia real lo hace, para hacer creer al pueblo que se preocupan por ellos, a pesar de que gran parte de las personas se encuentran viviendo casi en la miseria, trabajando largas jornadas sin un salario o trato justo, enriqueciendo a la familia real y sus aliados. Estas personas son el peor tipo de monstruo que podría existir, y lo peor es que saben muy bien cómo ocultarlo.
Fue la familia imperial la que le pidió a los padres de Dargan que los adiestraran para ellos, ya que pensaban usarlo como un arma de guerra, y así expandir su territorio, pero las cosas no les salieron bien, y ahora buscan deshacerse de Dargan, ya que es la mayor amenaza contra ellos. Fue por eso que ellos esparcieron los rumores sobre mi ahora esposo, para desacreditarlo y aislarlo de la sociedad, para así evitar que tuviera aliados y nadie se preocupara cuando al fin se deshicieran de él.
Este matrimonio al parecer también era parte de su plan, ya que planeaban usar a Amara para deshacerse de Dargan, pero sin importar que Amara esté, su plan nunca tendría éxito; la otra Amara no tenía el valor para hacerlo y terminaría siendo asesinada, provocando que lo que la familia real tanto temía terminara pasando, y yo jamás le haría daño a Dargan, así que jamás formaría parte de sus macabros planes.
El príncipe en particular es un ser nefasto, que no le importa dañar a quien sea por buscar su propia satisfacción, y sus atrocidades poco a poco comenzaron a ser de dominio público, por lo que los reyes buscaron la manera de limpiar la imagen de su hijo, fue así como llegaron con mi hermana, al igual que yo, Lorena hizo su debut a los 16 años, pero mis padres no tenían prisa por casarla, y es que al no tener hijos varones el esposo de su primogénita seria quien heredaría el condado, por eso mi padre quería elegir bien a su sucesor, por lo que a pesar de haber pasado un año desde su debut, mi hermana aun no tenía un compromiso, fue en ese año que mi hermana se ganó el apodo del “ángel de Varju”, ya que ella siempre buscaba a ayudar a quienes pudiera, ganándose una excelente reputación entre nobles y plebeyos, esto llamo la atención de los reyes quienes decidieron comprometer a su hijo con Lorena para limpiar su imagen.
Frente a Lorena, el príncipe actúa como todo un caballero, ganándose el afecto de mi hermana, quien no duda en defenderlo, limpiando su imagen, por lo que aquellos rumores que hablaban de la verdadera personalidad del heredero a la corona se tacharon de falsos, y aquellos pocos que sabían la verdad y que querían hacerla pública una vez más fueron silenciados.
Esa es la razón también por la que mi padre no está muy contento con mi matrimonio, y es que, al convertirse Lorena en la próxima princesa heredera, ahora sería mi esposo quien heredaría el condado, pero el rey impuso otro matrimonio a mi familia, lo que dejó a mi padre sin opciones, por lo que ahora sería uno de mis primos quien heredaría, algo que no era del gusto de mi padre, ya que este nunca se llevó bien con sus hermanos.
- Eres muy valiente o muy estúpida para decir algo así.
- Yo diría lo mismo, amenazarme con acabar con la única mujer que logró que el reino no viera su podredumbre, eso sí es estúpido y patético.
- Como mi subordinada, tu deber es servirme, o pagarás las consecuencias.
- ¿Y qué harás?, lastimarme, todos saben que vine a verte; si algo me pasa, sabrán que tú fuiste el responsable y eso no sería bueno para tu imagen, o tal vez piensas desacreditarme, pero a mí me importa una mierda lo que piensen los demás sobre mí. Entonces, ¿qué?, me matas, ¿y luego qué?, igual tú serías el primer sospechoso, y si intentas culpar a alguien más, quedarás como un incompetente al no poder salvar la vida de tu futura cuñada.
- Eres una…
- Maldita, perra, p*ta, si quieres le doy más ideas, ya que no parece que usted pueda pensar algo por sí mismo, pero al menos puedo decir que soy humana; usted hace mucho que dejó de serlo. Si en este reino hay monstruos, esos son usted y todos los que lo apoyan.
- Me llamas monstruo, y defiendes a uno.
- Dargan no es un monstruo, sin importar cuanto intentes hacer creer a la gente que lo es, el monstruo eres tú, y creme sonreiré mucho cuándo la vida te la cobre, porque todo el mal que hacemos, lo pagamos aquí – le digo con una sonrisa maliciosa y ahora soy yo quien lo acorrala – tal vez ahora te sientas invencible, pero el tiempo pasa, y la vida da muchas vueltas, y el día que te toque sufrir, nadie te ayudara y perecerás solo como la alimaña que eres – le termino de decir, para luego darme la vuelta e irme.
- Lo pagarás, te haré pagar – oigo que me dice y yo me detengo a verlo.
- Como dije, patético – le respondo y me voy de allí.
Sé que por el momento no hará nada, pero no debo confiarme. Hablaré con Dargan sobre lo que pasó, si alguien puede ayudarme contra esa cosa, porque humano no es; sé que es él.